NovelToon NovelToon
VOTOS DE TRAICIÓN

VOTOS DE TRAICIÓN

Status: En proceso
Genre:Amante arrepentido / Mafia / Matrimonio arreglado
Popularitas:1.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Leidy Ocampo

Rachell Takahashi Zhang nunca creyó en el amor, solo en el poder. Pero cuando su boda se derrumba y es obligada a casarse con un desconocido, no imagina que ese hombre perfecto es, en realidad, su peor enemigo. Damien Bloodworth no llegó para amarla... llegó para vengarse. Y mientras ella le entrega su confianza, él se acerca cada vez más al momento de destruirlo todo.
"Se casó con su enemigo...
y terminó entregándole el arma perfecta para destruirla: su corazón."
¿El amor puede vencer el odio?

NovelToon tiene autorización de Leidy Ocampo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Boda rota

Rachell

El amor nunca fue una opción para mí.

El poder, sí.

Me observo en el espejo con detenimiento, como si estuviera evaluando a alguien más. No hay rastro de nervios en mi expresión, ni emoción, ni siquiera duda. Solo cálculo. Siempre cálculo.

Soy alta. Mi piel es tan blanca que contrasta con el negro profundo de mi cabello, que hoy cae suelto hacia un lado en ondas suaves, con algunos mechones rojos que rompen la perfección… como una advertencia silenciosa de lo que realmente soy.

Mis ojos negros me devuelven la mirada con frialdad. No hay inocencia en ellos. Nunca la hubo.

Mis labios, carnosos, ligeramente curvados, no sonríen.

Bajo la mirada.

El vestido blanco se ajusta a mi cuerpo como si hubiera sido diseñado para marcar cada curva con precisión quirúrgica. Elegante. Impecable. Perfecto para una boda… o para una negociación.

Porque eso es esto.

Un negocio.

Deslizo mis dedos por el interior de mi brazo, donde la tinta oscura dibuja una serpiente entre rosas. Hermosa. Letal. Exactamente como debe ser todo en mi mundo. En mi clavícula, otras rosas asoman sutilmente, apenas visibles bajo la tela. No son adornos.

Son recordatorios.

De quién soy.

De lo que represento.

De lo que estoy dispuesta a hacer.

—Te ves como una reina lista para conquistar un imperio.

La voz de Yuri rompe el silencio. La observo a través del espejo cuando entra sin pedir permiso, como siempre.

Mi única excepción.

—Eso hago —respondo sin apartar la mirada de mi reflejo.

Yuri se acerca, cruzándose de brazos, analizándome como si intentara leer algo más allá de la superficie.

—No todas las novias dicen eso antes de casarse.

—No todas las novias se casan por poder.

Ella suelta una pequeña risa, pero no es divertida. Es… resignada.

—¿Y él? —pregunta, apoyándose contra la pared—. ¿Al menos te agrada?

Finalmente la miro.

—No necesito que me agrade.

—Rachell…

—Necesito que cumpla su parte.

Mi voz no tiembla. No lo hace nunca.

Yuri suspira, pasando una mano por su cabello.

—Es un imbécil con suerte, entonces.

—No —corrijo, girándome hacia ella lentamente—. Es un hombre útil.

El silencio cae entre nosotras por un segundo.

—¿Y tú? —pregunta más bajo—. ¿Alguna vez…?

La detengo con una mirada.

No.

No hay espacio para ese tipo de preguntas en mi vida.

—Esto es lo que soy —digo con firmeza—. Y esto es lo que elegí.

Aunque en el fondo, ambas sabemos la verdad.

No elegí nada.

Solo obedecí.

Un golpe en la puerta interrumpe el momento. Uno de los hombres de la casa entra sin esperar respuesta. Error.

Pero no lo corrijo.

Algo en su expresión no está bien.

—Señorita… —duda.

Mi mirada se vuelve más fría.

—Habla.

Traga saliva.

—El… el prometido…

Un segundo.

Dos.

—¿Qué pasa con él?

—No está.

El mundo no se detiene.

Yo tampoco.

—Explícate.

—Se fue.

El aire se vuelve pesado. Denso. Asfixiante.

—¿Cómo que se fue? —la voz de Yuri se tensa.

—Huyó, señorita. Hace… aproximadamente una hora.

Una hora.

Una hora antes de la ceremonia.

Una hora antes de sellar una alianza.

Una hora antes de convertirse en parte de mi mundo.

Mis dedos se tensan lentamente a los costados.

—¿Con quién?

El hombre baja la mirada.

—Con… una mujer.

Silencio.

Luego—

—Sal de aquí.

Obedece de inmediato.

La puerta se cierra.

Y entonces—

El vidrio del tocador estalla cuando mi puño lo golpea.

Yuri retrocede.

—¡Ese maldito imbécil! —mi voz no es alta, es peor… es peligrosa—. ¡Su única misión era casarse conmigo!

Respiro hondo. Pero no calma nada.

—¿Huyó? —escupo la palabra—. ¿Huyó con una zorra?

Mi pecho sube y baja con fuerza.

Sin pensarlo, tiro del vestido. La tela se tensa, se arruga, pierde su perfección.

—Rachell—

—No —la corto—. Esto no termina así.

Subo las escaleras con pasos firmes, rápidos, cargados de furia contenida. Cada escalón resuena como un golpe seco.

Entro a la habitación.

Cierro la puerta de golpe.

Y arranco el vestido sin cuidado, como si fuera culpable de algo.

La tela cae al suelo.

Respiro.

Otra vez.

Otra.

Pero la rabia no desaparece.

Ese idiota no solo huyó.

Me expuso.

Me humilló.

A mí.

A mi familia.

A nuestro nombre.

Me cambio con rapidez, sin pensar demasiado, solo lo suficiente para volver a ser yo. No una novia. No una figura decorativa.

Una Takahashi Zhang.

Cuando bajo de nuevo, el ambiente ha cambiado. Las voces son bajas, tensas. Las miradas se giran hacia mí en cuanto aparezco.

Perfecto.

Que miren.

Camino con calma. Sin prisa. Sin mostrar nada.

Porque el control… es lo único que no pueden quitarme.

Mi padre está al frente. No dice nada. No hace falta.

Me detengo en el centro.

—La ceremonia queda suspendida —digo con voz firme, clara, sin titubeos—. Nos encargaremos de la situación.

Respeto.

Eso es lo que transmito.

No debilidad.

No vergüenza.

Aunque por dentro…

Arde.

Sin esperar respuesta, giro y me alejo.

Subo de nuevo, pero esta vez no entro a ninguna habitación.

Salgo al balcón de las escaleras.

Desde ahí puedo ver la salida principal.

Las puertas.

El lugar por donde se fue.

Mis dedos se apoyan en la baranda. Mis uñas se clavan ligeramente en la madera.

Mi mirada se fija en ese punto, como si pudiera atravesarlo.

Como si pudiera traerlo de vuelta solo para…

Romperlo.

Mi mandíbula se tensa.

Y entonces lo digo.

Bajo.

Frío.

Lleno de veneno.

—Maldito.

1
Angeles 😈😇
me encanta
Angeles 😈😇
cada vez se está poniendo más interesante 🥰
Angeles 😈😇
hola! muy interesante hasta el momento ☺️
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play