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Cenizas Y Cristal.

Cenizas Y Cristal.

Status: En proceso
Genre:Romance / Acción / Mafia
Popularitas:3.9k
Nilai: 5
nombre de autor: XintaRo

🔞🔞En una ciudad donde las torres de cristal ocultan mafias, corrupción y cuerpos bajo neón, Cassian Cooling intenta vivir lejos de la violencia que marcó su juventud. Arquitecto prodigio de Central City, heredero de una fortuna y dueño de un talento capaz de construir maravillas, lleva años enterrando al monstruo que alguna vez aterrorizó las calles de Cuatro Leguas.
Cuando su mejor amigo queda atrapado en una deuda y la mujer de la que se enamora resulta herida, Cassian descubre que el pasado nunca desapareció. Solo esperó en la oscuridad el momento para volver.
Una guerra criminal comienza a devorar las dos ciudades más peligrosas, Cassian deberá decidir qué parte de sí sobrevivirá: el hombre que construye hospitales… o el que aprendió a destruir mafiosos.
Entre conspiración, mafias, tecnología, romance oscuro y una violencia tan brutal como adictiva, Cenizas y Cristal es una novela noir de ciencia ficción donde el amor puede salvar… o romper lo poco humano que queda dentro de t

NovelToon tiene autorización de XintaRo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Sexto Acto: Las Cicatrices.

...Capítulo 6....

...Las Cicatrices....

Salir del encierro metálico se siente como emerger desde el interior de una máquina podrida. El aire nocturno golpea mi rostro apenas cruzamos las puertas traseras del edificio industrial. La lluvia sigue cayendo sobre Central City, aunque se siente más cargada ahora, transformando las calles inferiores en espejos rotos de neón verde y rojo.

Walter camina apenas sostenido por mí, mientras descendemos por las escaleras metálicas de emergencia. Cada pocos pasos deja escapar un gruñido de dolor.

—Si mueres encima de mí… voy a molestarte muchísimo —murmuro.

Walter sonríe apenas pese a la sangre seca en el rostro.

—Lo peor es que seguiría escuchándote… incluso después de muerto.

Al llegar al suelo, siento como pierdo el equilibrio por el peso del cuerpo destrozado de Walter. Pero antes de tropezar… Lekan me sujeta con firmeza. No dice nada. Solo aprieta más su cuerpo contra el mío, como si temiera que me desvanezca si me suelta. Siento su calor a través de la ropa mojada y rota. Su mano baja hasta mi cintura, firme, casi posesiva. Ese toque me ancla más que cualquier analgésico.

—Desde ahora, Lekan… —le murmuro cerca del oído, rozando su sien con los labios—. No pienso perderte de vista otra vez.

Ella levanta la mirada. Esos hermosos ojos verdes, siempre tan profesionales en la superficie, ahora tienen algo más suave debajo. Miedo… Alivio… Y algo que se parece demasiado a lo que yo siento por ella… No lo nombramos. Todavía no… En este mundo, nombrar las cosas bonitas suele ser una forma de condenarlas.

Walter suelta una risa rota que termina en tos, rompiendo el momento…

—Qué tiernos… —murmura con dolor—. Me dan ganas de vomitar más sangre.

—Cállate y camina, idiota —le respondo, pero sonrío de medio lado—. Lekan, ayuda a Walter del otro lado… Yo solo no lo puedo sostener.

Besa mi mejilla antes de soltarme. La respiración de Lekan cambió… También la manera en que se mueve cambió. Ya no parece solamente una arquitecta brillante atrapada accidentalmente en algo peligroso. Ahora se mueve como alguien que entendió que la violencia puede aparecer en cualquier momento… Y odio que haya tenido que aprenderlo así.

La lluvia nos golpea como un viejo enemigo. Fría, pesada, incansable. Siento cómo todo puede irse al infierno demasiado pronto. Cada sombra me parece un sicario de Gastón, cada ruido lejano un motor de aeromóvil acercándose para rematarnos.

Walter camina entre los dos, apoyado en mí y en Lekan. Apenas hemos avanzado unos metros… cuando los veo: dos cuerpos tirados junto a un contenedor de basura industrial. Trajes negros con detalles verdes… Gizeh…

Walter suelta una risa ronca que se convierte en tos, y quejidos.

—Esos son los dos idiotas que me dispararon… —dice riendo con dolor.

Lekan se detiene en seco, mirando los cadáveres con los ojos muy abiertos.

—¿Los… mataste? —murmura—. Pensé que estabas… exagerando…

Walter sonríe con los dientes manchados de sangre.

—El primero me disparó con la pistola de pulso —dice, señalando el agujero en su costado—. El segundo intentó rematarme con una pistola vieja… pero se encasquilló.

No puedo evitar la risa, me duele todo… pero aun así me sale, natural y alegre. Walter solo me mira y sonríe como siempre, a pesar de su cara inflamada y roja… Lekan niega con la cabeza, incrédula, viendo a Walter.

—Esa es demasiada suerte, Walter… —suelta en un suspiro.

—Suerte, sí… —continúa él, metiendo la mano en el bolsillo del abrigo ensangrentado—. Aproveché el segundo de distracción y le quité el arma de pulso al primero, luego les disparé a los dos.

Saca algo del bolsillo y me lo extiende. El metal frío y familiar toca mi palma… Mi vieja Glock 19… La miro como si estuviera viendo un fantasma.

—Pensé que la había perdido para siempre… —murmuro, sin darme cuenta.

—Ahora entiendo por qué se encasquilló —dice Walter, riendo con dolor—. Te estaba esperando a ti, hermano.

Lekan lo mira con una mezcla de sorpresa y diversión.

—Seguro la pistola sabía que eras tú —le dice riendo, acomodando su adolorido ser sobre ella—. No lastimaría al amigo de su dueño…

Walter suelta una carcajada que le hace apretar las costillas. Yo río entre dientes adoloridos, mientras la guardo… y le agradezco a la Glock por no matar a mi hermano.

—Lo más gracioso es que la tomé y los rematé con ella… —suelta riendo—, y no se encasquilló ni una sola vez.

Suelto una carcajada, aunque me duele todo el cuerpo. El sonido me sale ronco, cansado, pero real…

Lekan suspira, mirándonos a los dos.

—Están locos —dice, sacudiendo la cabeza—. Los dos están completamente locos.

Seguimos caminando bajo la lluvia. Mis hombros arden con cada paso, pero no me detengo.

—¿Alguno sabe qué tan lejos estamos del Club Cerberus? —pregunto—. Dejamos el Vortex estacionado cerca cuando llegamos.

Los tres miramos alrededor… Nada… Solo almacenes abandonados, neones rotos y calles que podrían estar en cualquier distrito bajo de Central City… Miro a Walter.

—Tú deberías saber dónde carajos estamos —le reclamo—. ¿No frecuentas estos lugares por tus estúpidas apuestas y fiestas?

Walter respira con dificultad, sonriendo débilmente.

—Hermano… ahora mismo no sé ni si estoy realmente vivo… —responde, intentando no cerrar los ojos—. O si ya estoy muerto… Todo me parece confuso…

Nos alejamos rápido del almacén, calle arriba. Sabemos que cuando esos dos no se reporten, Gastón mandará más gente. Y la próxima vez no serán solo dos.

Unas cuadras más adelante, la calle se abre a un pequeño parque abandonado, iluminado por luces violetas parpadeantes. Un grupo de cinco chicos están sentados en un banco roto, bebiendo y fumando. El olor dulce y químico del Sueño Blanco flota en el aire.

Lekan da un paso adelante, claramente dispuesta a pedirles ayuda. La detengo agarrándola del brazo.

—No… —le digo en voz baja—. Tú aún no entiendes del todo cómo funciona este mundo, lejos del cristal y la firma. Yo me encargo.

Ella me mira molesta, pero sabe que tengo razón. Aprieta la mandíbula y se queda atrás sujetando a Walter.

Silbo fuerte. Los cinco se giran al mismo tiempo.

—¡¿Qué carajos quieres?! —grita uno, el más alto, con los ojos vidriosos.

—Pastillas, yerbas, hongos y Sueño Blanco de alta pureza. ¿Qué buscas, idiota? —agrega otro, riendo.

—Un par de costillas nuevas para mi amigo —respondo bromeando.

Los cinco se ríen… Bien, primer paso completo…

—Solo necesito una dirección —continúo, manteniendo la calma—. Eso es todo.

El líder se pone de pie, alto, tatuado y lleno de perforaciones, una mohicana roja y azul decora su cabeza, su mano derecha es biónica, barata, pero decorada con joyas reales y placas de oro. Camina tambaleándose un poco. Tiene la vista nublada, obviamente por lo que estaban consumiendo… Aun así, no se ve como un desperdicio.

Talvez pueda razonar con él…

Se para frente a nosotros, le da una calada a su cigarrillo humedecido antes de hablar.

—Todo tiene un precio, hermano —dice, soltando el humo.

—No traemos ni un crédito encima, hermano… ¿No nos ves? —le digo, señalando nuestro estado lamentable.

—Entonces vete al diablo —responde, sonriendo con malicia.

—Tengo dinero —respondo rápido—. Dos mil créditos en efectivo… en mi coche. Pero no sé dónde carajos está.

El chico se ríe, mirando a sus amigos. Ellos le hacen señas con la cabeza para que acepte.

—Bien, ese dinero me vendrá bien… —dice sonriendo—. Te acompaño, pero si me mientes, les disparo a los dos y me llevo a la chica.

Yo suelto una risa baja. Siento como se estiran mis comisuras… y lo miro, directamente a los ojos. El chico traga saliva visiblemente, mientras su cuerpo se tensa. Toda la droga que traía encima parece bajarle de golpe.

—Solo bromeaba… hermano —murmura—. Pero si no tienes el dinero, sí te disparo.

—Está bien… —digo riendo—. Dejé el coche cerca del Cerberus. ¿Sabes hacia donde mierda esta?

El joven asiente, todavía algo intimidado por mi mirada.

—Está bastante lejos… Mejor nos vamos en mi coche… pero tú pagas la energía.

Miro a Lekan y a Walter. Este último sonríe con esfuerzo.

—Trato hecho —respondo.

El joven nos guía por un par de calles más hasta un callejón estrecho. Allí está su coche: un bólido rojo intenso, completamente modificado para carreras ilegales. Alerones agresivos, luces neón debajo del chasis y un motor sobresalido del capó, que se siente ronroneando incluso apagado.

Bajo la puerta del copiloto reconozco la firma: una letra “L” estilizada con un motor envuelto en rosas y espinas. No digo nada, solo sonrío por dentro… Todo el mundo tiene los coches modificados por esa loca…

Lekan y Walter suben atrás. El joven se pone al volante y yo me dejo caer en el asiento del copiloto. Apenas cierro la puerta, el chico pisa el acelerador como si la vida le debiera dinero.

—¿Qué tan lejos estamos del Cerberus? —pregunto, ajustándome el cinturón.

—Unos cinco minutos —responde sin mirarme.

Recorremos los barrios viejos a toda marcha. Las luces de neón se convierten en rayas borrosas. El coche vibra con cada curva cerrada. Por el retrovisor veo a Lekan colocándole el cinturón a Walter con cuidado. Él, a pesar del dolor, suelta una risa rota.

—¡Acelera más, cabrón! —le grita al chico, riendo.

El joven se ríe, soltando una enorme carcajada. Y pisa más fuerte el acelerador.

—¿Qué carajos les pasó? —pregunta, sin quitar la vista del camino—. Parecen recién salidos de una carnicería.

—Es mejor que no sepas mucho —respondo, mirando por la ventana.

—Está bien —dice encogiéndose de hombros—. No me interesa su estúpida vida. Solo quiero los dos mil créditos.

Llegamos a la zona. Reconozco los edificios corroídos y los hologramas rotos. Le indico al chico que no nos deje cerca del bar.

—Dos cuadras más adelante —le digo—. No pares frente al Cerberus.

Pasamos por delante. Los neones verdes del club siguen brillando como si nada hubiera pasado. Dos calles después, le hago una seña y nos metemos en un callejón oscuro. Ahí está. Mi Vortex… intacta, esperándonos como un animal fiel.

El joven silba al verla.

—Su puta madre… qué máquina —dice sorprendido—. Seguro tienes bastante dinero, hermano…

—Estudia alguna mierda y podrás tener uno así —le respondo.

Él se ríe con sorna, mientras apaga el motor.

—Sé de números… si son por vender mierda… Los libros no se me dan.

—Yo pensaba igual antes… —murmuro.

Salimos del coche. La ciudad ruge a nuestro alrededor. Motores flotantes atravesando avenidas superiores. Sirenas lejanas. Música electrónica escapando desde los clubes nocturnos. Drones patrullando bajo lluvia.

Caminamos. Abro el Vortex con el reconocimiento dactilar. Primero abro la puerta trasera para que Lekan y Walter suban. Luego me siento en el puesto del piloto.

—Gracias por el aventón —le digo al chico.

—Los agradecimientos no me sirven de nada —responde, extendiendo la mano—. Dame los créditos.

Abro la guantera y saco un fajo de billetes, son unos 3000 créditos… Da igual, me trajo hasta el coche… Al voltearme, veo que tiene la mano dorada apoyada en el arma que lleva en el cinturón.

—Creo que mejor me llevo tu dinero… y la Vortex también —suelta, sonriendo con maldad.

La sonrisa desquiciada me sale sola… No lo pienso. Saco la Glock del abrigo y se la pego entre los ojos antes de que pueda parpadear. El chico se queda congelado.

—No te pases de listo conmigo, hermano… —le digo con voz baja y fría—. Seguramente ya me reconociste. ¿No…?

Traga saliva. Sus ojos están fijos en los míos.

—Eres… Cassian Cooling… —responde tartamudeando—. El Desquiciado de los Ojos Dorados… de Cuatro Leguas.

—Así es… —confirmo sonriendo—. Así que sabes que no te conviene tenerme de enemigo. Ni los Gizeh pueden contra mí… mucho menos un simple traficante de plaza.

El joven levanta lentamente las manos, sudando, temblando, con los ojos cruzados viendo la punta de la Glock.

—Nunca pensé verte en territorio Gizeh…

—No es tu asunto —sentencio—. Toma el dinero y lárgate. Si hablas con alguien sobre esto, te cazaré y te mataré. ¿Entendido?

No dice nada. Solo asiente, agarra el fajo de billetes con mano temblorosa y retrocede varios pasos.

Cierro la puerta del Vortex. La lluvia golpea el parabrisas. Miro por el retrovisor. El chico sigue ahí, de pie bajo la lluvia, contando el dinero como si no pudiera creer que sigue vivo.

Lekan suelta un suspiro largo desde atrás.

—Eres un maldito animal, Cassian…

—Solo soy práctico —respondo—. Walter, ¿cómo vas?

—Vivo… por ahora —murmura él, recostado contra el asiento.

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favita
esto es muy novela noir/Casual/ brutal y cruda como me gusta🤭
favita
Esto es tan noir como la otras novelas de xin🥰 pero con romance🤭me encaaaantaaaaaaa
favita
sin duda las 5 estrellas 🤑 como aiempre xin con sus novelas noir y oscuras. pero ahora es una con romance /Drool/
favita
los 3 hermanos cooling damian cassian y walter. cada uno mas complicado🤣
favita
ok si me encanta que cada parte sea larga /Kiss/ almorce y lei un capitulo de lo mas tranquila🥰🥰🥰🥰 me encanta la historia xin sigue asi
favita
ok llevo como 1 mes sin leer y me encuentro con esta maravilla en top 15🤭 /Drool/
XintaRo: gracias por siempre apoyar mi contenido😸
total 1 replies
meganikita
Ahora si cassian esta frito😆😆😆
meganikita
Me encantan los dos😻
meganikita
Me encanta, ya la comencé a leer denuevo/Tongue/ muy buena la historia y el trama, romantica y apasionada ademas de la acción y el humor que siempre tiene Xin en sus novelas🤩 sin duda esta se volvio mi favorita de tus novelas xin
XintaRo: gracias 🥰
total 2 replies
melani99
Lena es unica🥰
meganikita
Desayunar mientras leeo un solo capítulo me encanta
sofialopez2010
romatica y llena de accion
sofialopez2010
es muy sexi la foma en la que escribes xin.🤭algo me dice que son tus propias experiencias🥰/Tongue/
Betsabebe
Lena es lamejor de toda la historia /Grin/
Betsabebe
Llevo 3 horas leyendo y no paro😆 jajajajja de verdad me encanta
Betsabebe
Javier es el mejor jefe del mundo😆😆😆
Betsabebe
Me encantan los 2😻 xin es muy caliente para narrar me gusta 😈/Drool/
Betsabebe
Jajajjajajaj me puedo imaginar a walter todo roto gritandole a cassian
jomijomi2012
me encanta Lena🥰 es la mejor IA del mundo
jomijomi2012
no crei que xin pudiera crear una historia haci de romantica y hot 🤭 pero ahora me tiene encantada. cada capitulo es genial y que sean largos me gusta mas. asi no estoy con 50 comerciales por capitulo
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