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Selena Y El Don De Las Tinieblas

Selena Y El Don De Las Tinieblas

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Matrimonio contratado / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:2.1M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Edna Garcia

Traicionada por su propia hermana y sacrificada como moneda de cambio por su familia, Selena Sanches vio cómo sus sueños de amor se derrumbaban cuando Ingrid falsificó sus exámenes prenupciales.
Considerada “estéril”, Selena fue descartada por Cássio Álvarez, el hombre que juró amarla y con quien iba a casarse… pero él decidió casarse con Ingrid sin dudarlo.

Humillada y sin apoyo, Selena creyó que nada podía empeorar, hasta que su padre la ofreció como esposa al misterioso y temido Henrico Garcês, un mafioso al que nadie jamás se atrevía a mirar a los ojos. Un hombre que vive en las sombras, rodeado de rumores, poder… y peligro.
Ahora, unida a un desconocido que inspira tanto miedo como fascinación, Selena deberá descubrir si este matrimonio forzado será su ruina…
o su salvación.

NovelToon tiene autorización de Edna Garcia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 21

La música cambió.

Las luces disminuyeron.

Y en el centro del salón, tras la humillación pública de Rodrigo, las miradas comenzaron a dirigirse de nuevo hacia Selena y Henrico.

La pareja caminaba junta: él firme, imponente, dominador; ella delicada, pero fuerte, con el aura de una reina recién coronada.

Solo la presencia de los dos, uno al lado del otro, ya causaba un escalofrío colectivo.

Henrico se detuvo frente a Selena y le extendió la mano, inclinándose levemente.

—¿Mi esposa me concedería este baile?

Selena sintió que el corazón se le aceleraba.

—Yo… sí —respondió, colocando su mano en la de él.

La música lenta llenó el ambiente mientras los invitados se apartaban para hacer espacio.

Parecía que todo el salón sabía que estaba a punto de presenciar algo grandioso.

Henrico colocó una mano en la cintura de ella, con firmeza, pero con cariño.

Selena posó su mano en el hombro de él.

Y cuando sus cuerpos se acercaron, ambos sintieron algo diferente… algo nuevo… algo vivo.

Comenzaron a bailar.

Henrico conducía con una suavidad sorprendente para un hombre tan acostumbrado a la dureza de la vida.

Selena lo acompañaba con una belleza natural que arrancaba suspiros.

Los movimientos eran sincronizados, casi poéticos.

—Están… hermosos juntos.

—Nunca he visto algo así.

—Dios mío, parecen hechos el uno para el otro.

Las mujeres babeaban por Henrico…

Los hombres admiraban a Selena…

Pero nadie podía apartar los ojos de la pareja.

Eran la imagen exacta de un amor que nacía silencioso…

fuerte…

profundo.

Henrico se inclinó y susurró:

—¿Estás bien? Estás temblando…

—No es miedo —respondió ella en voz baja—. Es… otra cosa.

Henrico sonrió.

—Yo también lo siento.

Ella abrió mucho los ojos.

—¿Sientes… qué?

Henrico la acercó un poco más, casi rozando sus frentes.

—Algo que nunca debería sentir. Pero que está aquí… —tocó su pecho— …creciendo.

Selena desvió la mirada, tímida, y confesó:

—Yo tampoco sé explicarlo.

Cerró los ojos.

—Pero también está aquí.

El mundo entero desapareció.

Solo existían ellos dos.

La música, el tacto, la respiración… todo decía que aquel amor fingido estaba echando raíces profundas, peligrosas e inevitables.

Ingrid observaba la escena con los ojos llenos de odio.

Su plan de humillar a Selena se había derrumbado por completo.

—No es posible… —murmuró, con las manos temblándole.

—Ella está… FELIZ.

—Y él… ÉL la mira como si fuera todo para él… no puedo imaginar que era para ser yo en sus brazos ahora, más hice la elección equivocada, jamás voy a ser feliz con Cássio.

Patricia intentaba consolarla, pero ni siquiera ella podía apartar los ojos del baile.

Cássio, en silencio, sintió un dolor que parecía cortar el alma.

Se dio cuenta de que había perdido a Selena para siempre.

Y que nunca podría competir con Henrico.

Nunca.

La música terminó, pero el salón permaneció en silencio, como si nadie quisiera romper el encanto.

Henrico sujetó el rostro de Selena y le dio un beso prolongado en la frente, luego besó la comisura de su boca con suavidad.

El público soltó un suspiro colectivo, algunos incluso con lágrimas en los ojos por la belleza de la escena.

—Vamos, mi esposa —murmuró Henrico—. Ya hemos hecho suficiente por hoy.

Selena sonrió y asintió.

Caminaron hasta la salida, de la mano.

Y mientras dejaban la mansión…

—¿Viste eso?

—Son perfectos juntos…

—¡Él la trata como a una reina!

—¡Nunca he visto tanto poder y elegancia!

—Selena ha renacido…

—Y Henrico está completamente encantado con ella…

El nombre de ellos, juntos, dominó cada rincón de la fiesta.

Henrico y Selena.

La pareja más comentada.

La más elegante.

La más poderosa.

La más inesperada.

Y, sin darse cuenta… la más enamorada.

El salón apenas se había recuperado de la ausencia repentina de Selena y Henrico, cuando Ingrid, que estaba a punto de estallar, dejó caer la máscara de una vez por todas.

Apretó la copa de champán con tanta fuerza que sus dedos se pusieron blancos.

—Esto no se va a quedar así… —susurró entre dientes.

Sus ojos brillaban con odio, envidia y, sobre todo, humillación.

Patricia intentó acercarse.

—Hija… calma. Vamos a hablar con—

—¡NO HAY NADA QUE HABLAR, MAMÁ! —gritó Ingrid en voz baja, pero firme—.

—Lo vi todo. Vi cómo la besaba como si fuera preciosa… vi cómo la defendía… vi a aquel, que me hicieron creer que era un monstruo poderoso, tratándola como a una REINA!

—¿Y ella? ¡Una inútil, una estéril! ¡¿Cómo ha conseguido darle la vuelta a esto a su favor?!

Patricia, aunque tan venenosa como su hija, nunca había visto a Ingrid tan trastornada.

—Hija, aún eres joven… Cássio te ama, tienes un buen matrimonio…

—¿Cássio? —Ingrid rió con desprecio—.

—¡Cássio es un débil! Un trofeo de cristal que robé solo para romper el de Selena.

Levantó la barbilla, con los ojos llenos de rabia.

—Yo quiero a Henrico Garcês.

—Es a él a quien quiero. ¡Poder, respeto, miedo!

—Selena va a pagar por esto. Va a pagar caro…

Patricia se quedó muda durante unos segundos.

—Ingrid… meterse con Don Henrico es jugar con la propia muerte.

Ingrid sonrió por primera vez en la noche.

—Entonces que sea una guerra.

—Pero no voy a descansar hasta ver a Selena destruida.

—Voy a quitarle todo lo que ha conquistado hoy.

Selena entró en el coche con una sonrisa tan leve que parecía otra mujer.

Henrico la observó unos segundos, antes de arrancar.

—¿Estás tan… feliz? —preguntó, en un tono que mezclaba curiosidad y algo más suave.

Selena lo miró con cariño sincero.

—Nunca imaginé que podría enfrentarme a todos ellos así… y vencer.

—Me sentí… fuerte. Por primera vez.

Henrico levantó la comisura de la boca en una sonrisa satisfecha.

—Porque estabas a mi lado —respondió—. Y cuando estés conmigo, siempre será así.

Selena bajó los ojos, sonrojada.

—Vi la forma en que me protegiste… cómo me defendiste… cómo… —respiró hondo— …cómo me trataste.

—Aquel beso, aquel baile… Henrico, pensé que estaba soñando.

Henrico, conduciendo, le lanzó una mirada rápida.

—No estabas soñando, mi esposa.

—Solo quería mostrarles a todos quién eres ahora.

—¿Y quién soy? —preguntó ella, casi susurrando.

Él tomó la mano de ella.

—Mi esposa.

—La mujer que respeto.

—Y… —dudó por un segundo— …la mujer que quiero tener a mi lado.

Selena sintió que el corazón se le calentaba.

—Fuiste increíble… —confesó—.

—Nunca me había sentido tan… importante.

Henrico sonrió de lado.

—Siempre has sido importante, Selena. Solo estabas rodeada de las personas equivocadas.

Ella respiró hondo, tratando de contener la emoción.

—Gracias, Henrico… por hoy. Por todo.

—Ver a Ingrid intentar humillarme… y que tú lo revirtieras todo… fue más de lo que imaginé sentir algún día.

Henrico detuvo el coche en el semáforo y giró el rostro hacia ella.

—Selena… esta fue solo la primera vez que te defendí.

—Y puedes creerme… no será la última.

Selena sonrió, tímida pero feliz.

—Estás cambiando, Henrico…

Él le tocó levemente la barbilla.

—Tal vez.

—O tal vez seas tú quien está cambiando todo aquí dentro.

Ella se quedó paralizada, sintiendo el toque cálido y firme.

El semáforo se puso en verde.

El coche siguió.

Pero en el corazón de los dos… algo nuevo acababa de comenzar, a pesar de que no se sentían listos aún para admitirlo, más un "te amo" pronto van a conseguir pronunciar.

1
mariposa
El error fue hacerle caso a los padres.
mariposa
Selenio nunca tuvo el apoyo de alguien.
Marian Gutierrez
wuaoooo que bello, me encantó ese hombre ya está rendido y más que dominado jejeje. felicidades por tu novela autor@
Violette Hernandez
pues será el sereno, pero a mí lo único que no me cala es que la Sabrina siga de sanguijuela viviendo con él, total para ella súper porque no va a trabajar ya que él tiene para mantener a sus dos mujeres, eso es como cobrar el favor de haberlo escuchado y follado en su momento.
Violette Hernandez
Siiiiii, tiene todo, un hijo, una esposa, una entenada y la querida, y ya recuperada milagrosamente, así cuando Selena no pueda estar con él, Sabrina llega al quite , jajajaja, francamente no me gustó que dejara a la vieja con la que estuvo Henrico cogiendo durante largo tiempo.
Violette Hernandez
pues lo más seguro es que si lo ayude, pues si ayudó y tiene viviendo vida de princesa a la que se revolcó con el marido, quien sabe cuánto tiempo, pues seguro ayuda a la hermanastra 😂😂😂
Violette Hernandez
Pues ya que a fuerza estará en la vida de éstos dos,de perdido que sea como una hermana y se salve para que ella cuide de su hija y no le quite la atención al primogénito de Henrico, francamente no me gustaría que ellos adoptarán a la bebé
Violette Hernandez
va bien,lo único que a mí no me gusta, es que la mujer que estuvo de amante de él,viva con ellos y sobre todo que los comprometió a quedarse con su cría,le hubiera dado dinero para un tratamiento y mandarla lejos si quería ayudarla.
Violette Hernandez
de repente una que otra palabra no se acomoda bien en la oración, pero ya que, y como que muchas atenciones también para la mujer con la que él se acostaba, pues no,ya exagerada con taparla como a una invalida no??? espero no la sigan poniendo taaan "dulce", con la mujercita ésa, que se sospecha el porque no quiere que cheque Henrico con otros doctores
Violette Hernandez
según ella llevaba días sin comer y resulta que es dueña de un antro o un lugar en dónde tiene trabajando a sus chicas?? 😂 o sea si es una trampa
Violette Hernandez
Estoy de acuerdo, francamente al poner que no le pareció que Selena se quedará,da mala espina y ojalá y sea descartable ése dizque embarazo porque no le creo nada
Violette Hernandez
yaa jajajaja me había perdido, Silvia es la mamá del ex y Patricia la de Ingrid 🤦🏻, bueno voy bien. Ahora sí me hubiese gustado imágenes de los protagonistas, pero ya la estoy leyendo terminada
Violette Hernandez
Silvia y Patricia son la misma? digo porque de repente cambia nombre
Violette Hernandez
habrá imágenes de ellos?
Violette Hernandez
prácticamente no es su hermana 😅,es la hermanastra
yudith del carmen betancourrt abanes
jajaja este hombre parece un caballo desbocado no tiene freno no para nadie no tiene filtra para adelante para allá
yudith del carmen betancourrt abanes
me facina ésta historia
yudith del carmen betancourrt abanes
excelente historia muy buena narración en verdad felicito de corazón a la escritora sigue escribiendo buen argumento todo va muy fae excelente👏👏👏👏👏👏👏👏
yudith del carmen betancourrt abanes
tienes una nueva oportunidad aprovéchala al máximo
yudith del carmen betancourrt abanes
hay un dicho hoy por ti y mañana por mí nada dura para siempre
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