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Heredero Del Pecado

Heredero Del Pecado

Status: Terminada
Genre:Mafia / Mujer poderosa / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:521.1k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Yamila22

Saga de
_ Mis hijos hackearon al CEO

"Me entregué a un monstruo y me devolvió el desprecio. Ahora, que no se atreva a tocar a mi hijo."
Hace tres años, Damián me juró amor y me dejó hundida en la deshonra, sola y con un hijo en el vientre. Mi familia rica me echó a la calle, pero aprendí a ser una leona para proteger a mi pequeño Eithan. Ya no soy la niña ingenua que él rompió; ahora soy una guerrera que no se deja humillar por nadie.
Pero el pasado ha vuelto. El mafioso que me abandonó aparece reclamando lo que es suyo, sin saber que este Heredero del Pecado solo tiene una dueña.
Él quiere poder. Yo solo quiero que se mantenga lejos de mi sangre. ¿Podrá el deseo ganarle al odio o terminaremos destruyéndolo todo?

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 19: El fantasma en el pasillo

La primera noche en la fortaleza de Damián fue un suplicio. La cama era demasiado grande, las sábanas demasiado frías y el silencio de la montaña se sentía como una mortaja. Eithan dormía a mi lado, pero su sueño no era tranquilo; sus pequeñas manos se cerraban en puños y soltaba quejidos ahogados, procesando el caos de las últimas horas en su pequeño mundo.

Me quedé mirando el techo, contando los latidos de mi corazón, cuando lo escuché. Un sollozo. No era mío.

—¡No! ¡Mamá, no! —el grito de Eithan rompió la calma de la habitación.

Se sentó de golpe en la cama, con los ojos abiertos pero perdidos en el terror de una pesadilla. Estaba empapado en sudor, temblando como una hoja. Lo atraje hacia mi pecho, susurrándole palabras de consuelo, pero el niño estaba inconsolable. El susto del café, el viaje forzado y la cara de "señor malo" de Damián habían eclosionado en su mente.

La puerta de la suite se abrió de golpe. No fue un toque sutil; fue la entrada de un hombre que vivía alerta al peligro. Damián apareció bajo el marco de la puerta, iluminado solo por la luz tenue del pasillo. Estaba descalzo, solo con un pantalón de dormir gris, dejando al descubierto su torso lleno de cicatrices —las marcas de la emboscada que casi lo mata— y sus tatuajes de la Bratva brillando en la penumbra.

—¿Qué pasó? Escuché un grito —su voz era ronca, cargada de una preocupación genuina que me irritó.

—Tu presencia pasó, Damián. Tiene pesadillas —le respondí, tratando de calmar a Eithan, que seguía llorando—. Volvete a tu cuarto. Lo estás asustando más.

Damián ignoró mi orden. Entró en la habitación con pasos lentos, como si caminara sobre cristales rotos. Se detuvo al pie de la cama, mirando a su hijo con una desesperación que le desencajaba el rostro.

—Dejame ayudar —suplicó. Fue un susurro tan bajo que apenas lo escuché.

—No sabés cómo ayudar. No estuviste en ninguna de sus noches de terror en tres años.

—Aprendo rápido —dio un paso más. Se sentó en el borde del colchón, a una distancia prudente.

Eithan, al sentir el peso de un extraño en la cama, se escondió más en mi cuello, pero su llanto bajó de intensidad. Se quedó mirando a Damián con esos ojos enormes y húmedos. Damián, en un movimiento que me dejó sin aliento por su delicadeza, sacó de detrás de su espalda un pequeño oso de peluche. Estaba viejo, algo desgastado.

—Este era mío —dijo Damián, dirigiéndose al niño con una suavidad que no sabía que poseía—. Se llama Mishka. Me cuidó cuando yo también tenía sueños feos allá en Rusia. Es un oso de la guardia, Eithan. No deja que los monstruos entren.

Eithan dejó de llorar. Miró al oso y luego miró a Damián. Estiró una manito temblorosa y tomó el peluche, abrazándolo contra su pecho. Por primera vez, no gritó. Se quedó hipnotizado por la mirada de ese hombre que, aunque lo asustaba, parecía ofrecerle un escudo.

—Duerman —dijo Damián, mirándome a los ojos. La tensión entre nosotros era eléctrica, un cable pelado a punto de causar un incendio—. No me voy a mover de acá hasta que él se duerma de nuevo.

—Damián, esto no cambia nada —le advertí en voz baja, aunque dejé que se quedara—. No creas que un oso de peluche borra tres años de abandono. El perdón no se compra tan barato.

—No estoy comprando nada, Alessandra —respondió él, recostando la espalda contra el respaldo de la cama, a un metro de distancia de nosotros—. Estoy pagando mi condena. Y mi condena es estar tan cerca de ustedes y saber que no puedo tocarlos.

Pasó una hora. Eithan finalmente se quedó dormido, aferrado al oso de Damián. El silencio volvió, pero esta vez era diferente. Estábamos los tres en esa cama inmensa, una parodia cruel de la familia que pudimos ser.

Damián no se fue. Se quedó ahí, mirándome en la oscuridad. Sus ojos recorrían mis facciones, deteniéndose en mis labios, en mi cuello, con un hambre que me quemaba la piel.

—Estás más hermosa que antes —soltó de repente—. Nueva York te dio una fuerza que me vuelve loco.

—Nueva York me enseñó a sobrevivir a tipos como vos —le respondí, sin mirarlo—. No intentes usar tu encanto de mafia conmigo. Ya no soy la chica que creía en tus promesas. Me rompiste, Damián. Y las piezas rotas cortan cuando intentás juntarlas.

Damián estiró la mano, rozando apenas un mechón de mi cabello que caía sobre la almohada. Quise apartarme, pero mi cuerpo me traicionó; me quedé inmóvil, sintiendo el calor de sus dedos como una marca de fuego.

—Sé que me odiás —murmuró, acercándose un poco más—. Y tenés razón. Pero no me pidas que deje de mirarte como si fueras mi único camino de regreso a la vida. Cometí el error de mi existencia al alejarte, pero te juro, por la sangre de este nene, que voy a ganar tu perdón aunque me tome el resto de mis días.

—Entonces preparate para una vida muy larga y muy solitaria —le espeté, retirando finalmente mi cabeza de su alcance—. Porque el perdón se gana con hechos, no con osos de peluche y frases de película. Mañana, cuando Eithan despierte, vas a seguir siendo el hombre que nos dejó solos.

Damián apretó la mandíbula, pero no discutió. Se levantó de la cama con una lentitud tortuosa. Se quedó de pie un momento, mirando cómo dormíamos, y luego caminó hacia la puerta.

—Hay guardias en cada pasillo, Alessandra. Nadie va a entrar. Nadie les va a hacer daño.

—El único que nos hizo daño de verdad fuiste vos, Damián —le recordé antes de que cerrara la puerta.

Lo escuché suspirar del otro lado de la madera. Escuché cómo se quedaba allí, parado, custodiando nuestra puerta como un perro fiel que sabe que su dueño ya no lo quiere.

Me acomodé en la cama, abrazando a Eithan. El oso "Mishka" estaba entre nosotros, un puente de tela entre el pasado y el presente. Mi corazón me dolía, pero no era por amor; era por la rabia de sentir que, a pesar de todo el odio, su presencia todavía me hacía sentir segura.

Él tenía que sufrir. Tenía que sentir el vacío que yo sentí. El perdón era una montaña que él todavía no había empezado a escalar, y yo no iba a darle la mano para que subiera más rápido. Si quería ser el padre de Eithan y el hombre de mi vida otra vez, iba a tener que sangrar por ello.

Me dormí con la mano en el vientre, recordando que el peligro no solo estaba afuera con mi padre, sino adentro, en el corazón de un hombre que no aceptaba un "no" por respuesta.

1
Ani España
bueno está por tu terquedad de humillarlo a cada rato hora vas a ser vos quien sienta su indiferencia que se que al final se resolverá todo entre ustedes dos es un poquito de tu mismo chocolate
Ani España
ya estuvo suave Alessandra con esa actitud vas a perder a Damián y va ser toda tu culpa por no actuar como mujer echa y derecha después no andas a dar escenas de arrepentimiento porque Damián la espalda te va a voltear
Betty Manzur
no me está gustando está novela que más quiere esa Alexandra que el haga por ella el orgullo la está matando
Betty Manzur
así es chica despierta mata a la víbora de tu hermana
Betty Manzur
no entiendo a esa o es estúpida o idiota como llama padre al que la quiere matar y está dejando que su hijo no quiera a su papá solo por su rencor ya está bueno que deje su rencor que Damián está luchando por ellos
Lupita Garcia Esparza
excelente trabajo escritora felicidades
Nancy Villanueva
Muy buena la historia felicidades autora excelente novela gracias esperando otra historia bendiciones 👏👏🌹💕
Ani España
pienso que como la tratan ella no es hija de esos viejos y todo lo que ellos trabajan es de Alessandra
Ani España
cuál será su pensamiento por qué la deja a su suerte y con un bb en su vientre
Ani España
que ,pecado solo la utilizo y abandonarla con su bb
Ani España
que le habrá echo Damián para que ella esté muy enojada con el se bien interesante la novela
Elizabeth Carrasco
Por favor, que alguien le explique con mamzanitas
Elizabeth Carrasco
porque no dejan de leer y evitan molestar con sus estupideces, escriban ustedes si tienen mejor imaginación, me aburren 🥱🥱🥱
Mirla Loyo
ajá y los papás de Alessandra?🤷‍♀️
Mirla Loyo
jajajaja Damián cambió tanto de color de ojos como de interiores 🤭😂😂😂
Mirla Loyo
los abuelos y tíos, no y que estaban desesperados por conocer a Ethan 🤷..no tiene nada de lógica ésto 🤭
Mirla Loyo
y de dónde se supone nació ésa enemistad si se supone eran casi que familia?🤷..odio sin sentido 🤷
Mirla Loyo
la verdad es que está novela perdió todo sentido, la enemistad era entre familia, ahora hay una guerra con alguien que no tiene nada que ver, la hermana está secuestrada, amarrada y a ratos según es la que dirige a Dimitri 🤷..está autora está mas perdida 👀
Mirla Loyo
ajá, ellos divulgaron quién era la traidora, según, la abandonaron a su suerte y ahora y que la está buscando Dimitri?..y si andaba con el cuñado, como es que llegó con Damián🤷👀
Mirla Loyo
qué malparida de personaje, si el apellido que la quiere muerta es el de ella, no el de él 🤷😡
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