Fabián Black está a seis semanas de perder su herencia, el control del imperio hotelero familiar y cualquier posibilidad de seguir viviendo como siempre. Encontrar una esposa debería ser fácil. Sin embargo, una tras otra, todas las candidatas desaparecen antes de llegar al altar.
Rebeca Martínez tiene problemas mucho más urgentes. Entre dos trabajos agotadores, una sobrina en cuidados neonatales y una economía que se sostiene con pura voluntad, el amor ocupa el último lugar de su lista de prioridades.
Cuando un encuentro inesperado los lleva a aceptar un matrimonio por conveniencia, ambos creen tener las reglas claras.
Hasta que, durante la negociación, Rebeca le advierte:
--Si vamos a dormir juntos, hay algo que debes saber. Yo duermo con Babydoll y eso no es negociable
Durante unos segundos, Fabián creyó que aquel acuerdo sería mucho más interesante... Qué equivocado estaba.
Porque el verdadero desafío no era casarse... era sobrevivir al caos...
NovelToon tiene autorización de SilvinaTracy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
UNA CITA
NARRADOR
Fabián fue a la ducha después del desayuno, convencido de que su día sería estupendo, tal como lo había planeado.
Había llamado a Zoe y ella aceptó reunirse con él. Le había hablado con calma y no parecía querer cuestionarle que no la había vuelto a llamar luego de haber estado juntos íntimamente meses atrás.
Al salir de la ducha, Fabián se puso un traje de color azul, acompañado de una camisa blanca impecable. Para tener un aspecto menos formal había decidido no usar corbata.
--Perfecto. Doy la impresión de ser adinerado. Mientras que ella no me pida dinero todo saldrá bien-- Se habló a sí mismo frente al espejo mientras se ponía perfume. Mucho perfume
Arthur apareció tan pronto cómo él salió de su habitación.
--¿Necesita algo, señor Black?-- Preguntó con cortesía
--Nada. Tengo un compromiso impostergable. Este fin de semana estaré casado, prepara tu mejor traje porque serás mi testigo-- El mayordomo hizo un asentimiento sin ninguna expresión en el rostro
--Lo enviaré a la tintorería esta misma tarde-- Aseguró
--Siempre tan eficiente
--Es una de mis tantas virtudes
--Deséame suerte, aunque no creo que la necesite
--Que no lo ataque la naturaleza, señor Black
--Siempre tan gracioso, Arthur
--No puedo evitarlo
Fabián salió de la mansión antes de seguir sosteniendo una conversación con el mayordomo que siempre parecía tener una respuesta para lo que dijera. Eso la mayor parte del tiempo le irritaba porque le hacía sentir que se estaba burlando de él.
Al llegar al lugar de la cita, Zoe Perkins lo estaba esperando con cierta curiosidad.
Fabián sonrió disimulando sus nervios.
--¿Y bien?-- Preguntó
--Tengo que casarme. Pensé en ti para eso
--¿Casarte? ¿Y después qué?-- Aquella pregunta lo tomó por sorpresa. No tenía una respuesta
--Imagino que vivir juntos. Después de un tiempo nos divorciamos y seguimos nuestras vidas-- Zoe lo observó buscando algún indicio de broma
--En caso de aceptar, ¿Hay algo más que deba saber?
--Creo que no. Cuando recupere todo luego de la boda te daré una generosa compensación
--En ese caso me parece una buena propuesta
Fabián ocultó su alivio buscando mantener una postura profesional.
--Tenemos un trato entonces. Necesito que sea este sábado
Zoe aceptó por el beneficio económico, nada más. Fabián lo sabía. No podía esperar otra cosa. Durante lo que durara su matrimonio lo demás se resolvería solo, pero podía imaginar que tendrían intimidad. Él se encargaría de que fuera satisfactorio. Su plan parecía infalible.
Cuando Fabián volvió a la mansión lo hizo con esperanza renovada.
Arthur apareció como por arte de magia, como siempre.
--¿No lo atacó la naturaleza, señor?-- Preguntó con su seriedad habitual
--Mi mala suerte terminó, Arthur. Este sábado me caso-- El mayordomo asintió
Arthur no lo creía posible. Podía imaginar a Margaret impidiendo la boda de nuevo, pero cada vez le resultaba más improbable que Fabián pudiera conseguir una esposa adecuada por la simple razón de que él no frecuentaba mujeres decentes.
Cuando Fabián le comunicó a Margaret que se casaría y con quién lo haría, ella supo de inmediato que esa unión no saldría bien.
--¿Qué te pidió a cambio?-- Fue directa. Lo suficiente para que Arthur demostrara sorpresa
--Dinero, ¿Cómo esperas que consiga una esposa sin ofrecer beneficios económicos?
--En tu situación no tienes otra salida-- Aceptó rendida, pero con un plan en mente
Durante los siguientes días, todo aconteció sin incidentes. Lo que no había cambiado eran las constantes quejas exageradas de Fabián.
Siempre consideraba un modo de insultar su Aston Martin poniéndole apodos desde caramelo radiactivo hasta desodorante de pisos verde. Arthur no se cansaba de escucharlo. Era lo más emocionante que ocurría en la mansión y también tenía más drama que una telenovela adolescente.
Llegado el día viernes por la noche, Fabián había seleccionado uno de sus trajes sin estrenar. No tenia dinero para comprar alianzas de boda, pero eso lo haría después.
Bajó a cenar. Margaret estaba esperándolo para comenzar a comer. Le seguía pareciendo extraño verlo allí, aunque muchas veces amenazaba con producirle indigestión solamente por abrir la boca.
--Abuela, mañana recuperaré todo. ¿Estás feliz?-- Él estaba seguro de recibir su vida de regreso. Tal vez su esposa estuviera dispuesta a tener noche de bodas... eso sería por demás interesante
--¿Cómo conociste a la futura señora Black?
Fabián volvió a sonreír. Arthur buscó acercarse más. Creía que la conversación rozaba el peligro. Eso era interesante. Siempre lo era.
--En una fiesta
--Era de esperar. Asumo que luego de esa fiesta pasaron parte de la madrugada juntos-- Fabián volvió a sonreír. No recordaba nada de esa noche, pero había pasado
--Las mujeres me encuentran irresistible
--Lo entiendo. Podría pedirte un bisnieto, ya que ese asunto no es un problema para ustedes
Fabián sintió que el comedor giraba y no solo se trataba de su imaginación ni tampoco era un drama exagerado.
--Es muy pronto para eso-- Su voz fue temblorosa, toda la seguridad que proyectaba en sí mismo parecía haberse esfumado
--Fabián, ¿En verdad eso es lo que crees? Tu abuelo y yo fuimos padres jóvenes, al igual que lo hicieron tus padres. Tú eres mayor de lo que fuimos nosotros
--Arthur di algo
--Coincido con su abuela, señor Black
--Me estás traicionando
--Es matemática básica, señor
--No me ayudas
--No pretendía hacerlo
Fabián abandonó la conversación, alegando para sí mismo que no era por cobardía, sino por un instinto de supervivencia básica.
Margaret y Arthur se miraron en silencio mientras él huía con rapidez.
--Esperaba que reaccionara así. La mujer con la que él se case tendrá que tener carácter. Si fue una aventura de una noche sabemos cómo eso puede terminar
--Enviaría mi traje a la tintorería para la boda
--Arthur, si mi intuición no falla... no deberías de apresurarte. Presiento que para que Fabián se case aún faltan algunas semanas
El mayordomo asintió en silencio. No iría en contra de lo que su jefa pensaba. La comprendía. Controlar a Fabián era demasiado complicado, si a eso le sumaban una esposa con su misma afición por las fiestas... todo sería una combinación brutal para un desastre social inolvidable.
que harás 🤣🤣🤣
cóbrate todo 😂
Rebeca, Fabian ya dejen el estire y encoge y de una vez consuman el matrimonio. Hay
Fabi si sigues con ese verano vas a caminar por las paredes y tu Rebeca vas saber lo que es un revolcon de élite y no vas a querer parar para recuperar el tiempo perdido🤭🤭🤣🤣🤣