Ella llegó con una misión, destruirlo, el solo quiere deshacerse de ella lo más pronto posible, ¿como es que ninguno está siguiendo el plan?
Amor, venganza, secretos y mucha acción, envuelven la vida de Enzo Alame y Ariadna Moretti
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Capitulo 17
- Ahora, ¿Qué vas a hacer? – Cuestiono Luna con una mezcla de preocupación, dudas y mucha, pero mucha pena por su querida amiga.
- No lo se. – Confeso Ariadna mientras dejaba salir un gran suspiro, soltando el lápiz que tenía en la mano y dejándose caer sobre el improvisado escritorio que había preparado en la sala de Luna.
Ahora que tenía un poco más de tiempo para analizar mejor la situación, se daba cuenta de que era muy probable que haya actuado por impulso, por supuesto solo era una posibilidad, pues no piensa admitirlo ni siquiera para sí misma.
- Aun no entiendo cómo es que se te ocurrió que era buena idea hacer semejante declaración. – Comento Luna con el tacto suficiente, pues es consciente de que Ariadna ya está lo suficientemente mal como para añadirle más peso.
- Bueno… - Dijo Ariadna recordando el momento exacto en el que todo se descontrolo.
8 horas antes
Como cada viernes Enzo cito a reunión a los equipos de proyectos, por supuesto ahora eran 3 equipos, aunque en uno solo hubiera un miembro por el momento. Eso no amilanaba a Ariadna quien desde muy temprano había llegado a la sala de juntas con toda su mejor actitud, donde un rato después había entrado los asistentes y algunos de los miembros de los equipos 1 y 2, estos por supuesto acompañados de sus respectivos lideres.
En la sala ya casi estaba todos, solo faltaba Victoria como líder del equipo 1 y Enzo quien siempre llegaba puntualmente, ni un minuto antes, ni un minuto después, por lo que seguramente llegaría en unos minutos.
Ariadna estaba muy nerviosa, pero lo ocultaba lo mejor posible, después de todo si bien era cierto, no tenía mucha experiencia, había trabajado en varias multinacionales en el exterior mientras hacia sus estudios y luego sus prácticas, así que no era una novata del todo. Al menos eso se repetía una y otra vez para darse ánimos, esto hasta que el sonido de la puerta interrumpió la línea de sus pensamientos, dándole paso al elegante tintineo de unos tacones.
Era Victoria quien ingresaba a la sala con la seguridad que siempre la caracterizaba. La espalda erguida y la frente en alto, cada paso dado con la precisión exacta de quien sabe exactamente donde esta y quien tiene el control, una sonrisa sutil, pero fría, definitivamente una presencia imposible de ignorar.
- Buenos días directora Santoro. – Saludaron al unisonó los presentes, era obvio que ella era un símbolo de autoridad en la empresa y ¿Cómo no?, si además de ser una de las accionistas, ella era la que tenía la mayor tasa de proyectos exitosos allí y todos los sabían.
- Buenos días. – Correspondió ella, tomando asiento, dándole un pequeño vistazo a la mujer que se sentaba al final de la mesa, a lo que dio una pequeña sonrisa.
El silencio de la sala había regresado, hasta que una voz lo interrumpió de pronto:
- Directora Moretti, no esperaba que contáramos con su presencia el día de hoy. – Comentó con falsa amabilidad Orlando Herrera, líder del segundo equipo de proyectos.
- No sé porque el director Herrera pensaría tal cosa. – Cometo Ariadna con total tranquilidad. – Como sabe el presidente pensó en que hacía falta un nuevo equipo de proyectos y me lo encomendó a mí. – Señalo con una sonrisa, aunque sabía perfectamente que todos allí tenían los suficientes motivos para burlarse, aun así, ella se mantendría firme hasta el final.
- Claro. – Dijo Orlando con ironía mal disimulada.
- Naturalmente, la directora Moretti debe estar aquí. – Intervino con su característica elegancia Victoria, mientras le dirigía su mirada a Ariadna. – Después de todo las oportunidades se dan por igual, para que quienes las merezcan las puedan aprovechar. – Declaro, aunque claro era obvio quienes serían los que merecen tales oportunidades y Ariadna entendía perfectamente que ella no parecía ser una de esas personas. – Hoy el presidente expondrá algunos nuevos proyectos para que los equipos presenten sus propuestas. – Expuso. – Si la directora Moretti no viene, ¿cómo presentara la suya? – Pregunto con una sonrisa aparentemente amable, pero que en realidad apenas podía ocultar una burla sutil pero venenosa.
- Como siempre la directora Santoro tiene toda la razón. – Dijo Orlando riendo, ese hombre era muy astuto y sabía perfectamente a quien no se permitía ofender por ningún motivo y Victoria era justamente una de esas personas.
- Muchas gracias directora Santoro, es demasiado reconfortante saber que hay aquí una mujer tan inteligente que valora a otras mujeres que estamos empezando, ante todo la empatía. – Dijo Ariadna con una sonrisa tan amable que los presentes se preguntaron si era sincera o una perfecta actuación.
La sonrisa de Victoria se congelo, pero tan solo un segundo, pues se recuperó rápidamente, tanto que el gesto paso desapercibido para todos, excepto para alguien que observaba la escena desde cerca.