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La Esposa Rechazada El Amor No Sobrevive a la Humillación

La Esposa Rechazada El Amor No Sobrevive a la Humillación

Status: Terminada
Genre:CEO / Traiciones y engaños / Amante arrepentido / Divorcio / Completas
Popularitas:138.3k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Kassyane Santos

Priscila lo dio todo por Mariano Vance: diez años de amor callado, un hijo y hasta el talento que sostenía en secreto su imperio financiero. A cambio, él le entregó desprecio, una amante instalada en su propia casa y una humillación tras otra delante de todos. Para el poderoso empresario, ella nunca fue una esposa: solo una intrusa a la que castigar por existir.

Pero toda humillación tiene un límite. La noche en que Priscila decide marcharse con su bebé en brazos, algo se rompe para siempre… y algo nace. Sin dinero, sin apellido y sin más armas que su brillante mente para los números, se propone reconstruirse desde cero. Lo que ninguno de los que la pisotearon imagina es que la mujer a la que trataron como sirvienta está a punto de convertirse en su peor pesadilla.

Cuando el destino la coloca frente a Leonardo Monteverde —heredero de un imperio, tan implacable en los negocios como tierno en el amor—, Priscila descubre por primera vez lo que significa ser respetada, deseada y elegida. Sin embargo, el pasado no suelta a sus presas con facilidad: la obsesión, la envidia y la venganza acechan en las sombras, dispuestas a destruir todo lo que ella empieza a reconstruir.

NovelToon tiene autorización de Kassyane Santos para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 11: Los pasos en la madrugada y el desdén del gigante

La tormenta en la madrugada del martes amortiguaba el sonido de los pasos de Priscila.

Eran las cuatro de la mañana cuando cerró el cierre de la última maleta de tela vieja. Se puso un abrigo sencillo de lana apelmazada, gastado en los codos, y acomodó al pequeño Killian contra su pecho en un fular de tela bien atado. El bebé, arrullado por el efecto del antibiótico y el calor del cuerpo de su madre, dormía profundamente, con la carita apoyada en la curva de su cuello.

Priscila caminó despacio hasta el centro de la sala de estar del departamento de trescientos metros cuadrados.

Se detuvo. Miró hacia atrás.

La luz amarillenta de los candelabros de cristal iluminaba la opulencia fría del lugar: los sofás de cuero importado, las obras de arte abstractas en las paredes, las alfombras persas impecables. Durante un año entero, aquel lugar había sido su prisión de oro. Allí había llorado en silencio en la cocina, la habían pisoteado en el cuarto de huéspedes, había oído las risas burlonas de Eleonora y había sentido el dolor de que Mariano convirtiera su amor en polvo.

Miró al pequeño Killian en sus brazos. Sintió que el pecho se le agitaba, pero no dejó caer ni una lágrima.

—Se acabó, hijo mío —susurró, con la voz firme como acero templado—. Nunca más volvemos a pisar esta casa.

Priscila caminó hasta la mesa del comedor de caoba. Sacó del bolsillo el sobre marrón con los papeles del divorcio y la carta. Lo colocó justo en el centro de la mesa. Encima de la hoja, se quitó el fino anillo de oro del dedo anular izquierdo: el anillo que Mariano había comprado por pura obligación el día de la boda en el registro civil. El aro de metal golpeó la madera con un sonido seco y definitivo.

No miró atrás. Tomó la maleta con una mano, protegió la cabeza de Killian con la otra y cruzó la puerta principal. El clic del cerrojo electrónico al cerrarse sonó como la liberación de una condena a muerte.

En la calle, bajo la llovizna fina y fría del amanecer, un taxi sencillo ya la esperaba junto al cordón, conseguido a través de la Dra. Helena.

El destino de Priscila no era la humilde casa de su madre en el suburbio; Mariano sabría buscar allí primero. La abogada le había organizado un pequeño estudio alquilado en un barrio tranquilo, lejos del centro financiero, financiado temporalmente por una reserva de emergencia que la abogada mantenía para clientes en situación de vulnerabilidad extrema.

Al entrar en aquel pequeño estudio de un solo ambiente, con paredes pintadas de un blanco sencillo, un colchón limpio y una ventana que daba a un pequeño árbol, Priscila respiró hondo. El lugar era modesto, casi miserable comparado con el penthouse de Mariano, pero el aire allí era puro. No olía al perfume de Eleonora, no olía al whisky de Mariano. Olía a paz.

Acostó a Killian en el colchón, lo cubrió con la cobija calentita y se arrodilló a su lado, besándole la frente a su hijo. Por primera vez en meses, el pecho no le dolía.

Mientras tanto, en el piso treinta de la avenida principal, el sol de las ocho de la mañana entraba por las ventanas de vidrio.

Mariano se levantó de la cama con la cabeza estallándole por la bebida de la noche anterior. Al ver la casa vacía, los armarios abiertos en el cuarto de huéspedes y el sobre en la mesa del comedor con los papeles del divorcio y el anillo, su primera reacción no fue el pánico.

Fue una carcajada amarga, alta y cargada de una arrogancia repugnante.

Lanzó la carta de Priscila de vuelta sobre la mesa con desdén, cruzando los brazos mientras caminaba hacia la cafetera.

—¿Divorcio? ¿Custodia exclusiva? —se burló Mariano ante las paredes vacías, soltando una risa seca—. ¿Quién se cree que es esta inútil? ¿De verdad piensa que va a sobrevivir un solo día lejos de mi dinero?

Se sirvió una taza de café negro, sin siquiera molestarse en buscarla en los alrededores del edificio. Para Mariano, aquello no era más que un teatro barato de una mujer desesperada por atención.

—No tiene dónde caerse muerta —se dijo a sí mismo, acomodándose el cuello del traje frente al espejo—. La madre es una pobre enferma, ella no tiene trabajo, no tiene un centavo en el banco y encima con un niño en brazos. A más tardar el viernes aparece aquí en la puerta, de rodillas, llorando y suplicándome que le pague los pañales de Killian.

Tomó el maletín de cuero, las llaves del auto y salió a trabajar como si nada hubiera pasado. En su cabeza, Priscila era una pobre infeliz sin valor que volvería arrastrándose apenas el hambre y la realidad tocaran a su puerta.

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Elia María Ramírez Rodríguez
Ellos merecen ser felices y estar tranquilos esperando a llegada de su hijita ........💋💋💋💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Al fin van a tener tranquila y felicidad formando una bonita familia.
Estos sanganos desgraciados de Mariano y Eleonora no vivían ni dejaban vivir lo bueno es que ellos ya no están en la vida de ellos.........💋💋💋💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Me hubiera gustado que Mariano y Eleonora estuvieran vivos que pasaran por todo el proceso y martirio y el infierno que viven los que tienen esa enfermedad Sida la muerte fue una bendición para las personas que tienen esas enfermedad........ 💋💋💋💋
Ruth Stella Osorio
Excelente espectacular gracias por sus novelas felicitaciones
Elia María Ramírez Rodríguez
Que le digan a Priscila que esta embarazada para que esa buena noticia la ayude a recuperarse........💋💋💋💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Cuando llega una paciente como llego Priscila hospital le hace todo tipo de prueba a la paciente y a la ropa también se sabe si hubo violación si le tiraron algún liquido y como también a debe de salir los residuos de pólvora porque el disparo hacía Mariano estaba cerca de ella........💋💋💋💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Si sufrió una violación Priscila en su cuerpo el que no la penetrara como quiera tocó, beso, mordió el cuerpo de Priscila eso que le hizo Mariano con aver tocado el cuerpo en contra de la voluntad de ella es una violación, eso es un abuso sexual y psicológico.
Ojalá Leonardo no tenga problemas por matarlos.......💋💋💋
Maria Antonieta Benitez Raygoza
a qué hora saca la casta ésta mujer.. eso espero y ponga en su lugar a ese par de estupidos
Elia María Ramírez Rodríguez
Hay Mariano si Eleonora es el amor de tu vida solo ella era la mujer perfecta para ti es el amor de tu vida tanto que la respetaste no tenías relaciones sexuales con tú ESPOSA para no serle infiel a tú AMANTE con tu esposa pero ella si te era infiel con su amante y todavía sigues con ella, entonces PORQUE seguír molestas tanto a Priscila..........💋💋💋💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Ojalá que Leonardo logren llegar a tiempo con ayuda para poder rescatar a Priscila al niño acabar con Mariano.......💋💋💋💋
Elianeth BRodriguez
Me encantó
la recomiendo
Ysied Iriza
Exelente Autora Felicidades Me Encanto Muchas Bendiciones Caigan Sobre Usted y los Suyos🙏🙏🙏
Elia María Ramírez Rodríguez
Entre todos los que le hicieron a Priscila Mariano y Eleonora todavía creen que ella es la culpable dé sus desgracias y como es posible que Mariano sabiendo todo lo que sabe de Eleonora todavía siga con ella........💋💋💋💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Está creciendo la familia ahora van a tener que casarse por el bebé en camino.
Cómo es que si Mariano golpeó tan feo a Eleonora con fractura de nariz todavía se una para hacerle daño a Priscila y a Kellian........💋💋💋💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Que horror Eleonora está conciente de que tiene esa enfermedad y todavía tiene el corazón de tener relaciones sexuales con Mariano para contagiarlos.........💋💋💋💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Cuándo tienes problemas del corazón con cualquier susto, impresión fuerte te ocasiona problema cardíacos..........💋💋💋💋
Ruth Stella Osorio
Y ella no fue capaz de grabar y tomar fotos
Ruth Stella Osorio
De acuerdo no hace sino llorar
Ruth Stella Osorio
Q falta de carácter no se valora nada
Elia María Ramírez Rodríguez
Mariano cuando tenías poder y dinero a ellas las despreciaste las humillaste les dabas miserias de dinero y ahora que ya no tienes ese poder y dinero ahora deseas que estén contigo para que Priscila levante tu empresa..........💋💋💋💋
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