NovelToon NovelToon
Cicatrices De Ceniza

Cicatrices De Ceniza

Status: En proceso
Genre:Autosuperación / Romance de oficina / Posesivo
Popularitas:1.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Dalia2026

​Tras sobrevivir al cáncer, Valeria oculta su infertilidad al hombre de su vida. Entre secretos, pasión y una suegra cruel, deberá decidir si el amor basta para sanar sus cicatrices.

NovelToon tiene autorización de Dalia2026 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

​CAPÍTULO 11: Un paso al frente

​El interrogatorio en la sala de mi casa se extendió por casi una hora, convirtiéndose en una mezcla de comedia y tensión que me tuvo con el pulso a mil. Mi tía Irina estaba armada con su bandeja de pasapalos y mi papá, cruzado de brazos con su mirada protectora de siempre, no tuve más opción que medir cada una de mis palabras. Mis mejores amigas Andrea y Natalia, traidoras al fin, disfrutaban del show desde el sofá, dándome codazos cómplices.

​—Papá, tía, de verdad se están adelantando muchísimo —argumenté, tratando de usar mi tono más calmado mientras sentía las mejillas calientes—. El ingeniero Fonseca es un hombre sumamente respetuoso. Sí, hubo un acercamiento, pero apenas nos estamos conociendo en el plano personal, no hay nada formal.

​Mi papá soltó un suspiro pesado, suavizando la mirada pero manteniendo esa seriedad madura que tanto lo caracterizaba.

​—Hija, tú sabes que yo confío plenamente en ti y en los valores que te di —dijo mi papá, descruzando los brazos para mirarme fijamente—. Pero esa gente poderosa, los grandes empresarios, se manejan en un mundo muy distinto al nuestro. Yo solo no quiero que jueguen contigo ni con tus sentimientos, Valeria. Cuídate mucho.

​Sus palabras me calaron hondo, asentí con un hilo de voz, sintiendo que la espina de mis propias inseguridades se enterraba un poco más en mi pecho. El peso de mi secreto —saber que era estéril— volvió a encenderse en mi mente. ¿Cómo iba a reaccionar un hombre del estatus de Mateo, acostumbrado a tener imperios que heredar, si supiera la verdad sobre mí? El miedo a salir lastimada me amargó un poco el dulce sabor del beso que nos dimos.

​El lunes en la constructora transcurrió bajo una tensa capa de profesionalismo. En los pasillos del piso de presidencia mantuvimos la distancia obligatoria; apenas un cruce de miradas intensas cuando le entregaba los informes diarios y la sonrisa disimulada de Andrea desde su oficina al vernos pasar. Sin embargo, al final de la jornada laboral, cuando la mayoría del personal ya había marcado tarjeta para irse, mi teléfono vibró.

​Mateo: No te vayas en el autobús hoy, te espero en el sótano dos del estacionamiento, detrás de los pilares de la salida privada. Acompáñame a un sitio.

​El corazón me dio un vuelco nervioso, recogí mis cosas a toda prisa, bajé por el ascensor de servicio y lo encontré allí, apoyado en su camioneta. No cruzamos palabras pesadas; él solo me abrió la puerta con una sonrisa decidida. Mateo no me llevó a uno de esos restaurantes lujosos del este de Caracas donde los socios de la constructora o el mismísimo Camilo Soublette pudieran vernos.

Simplemente él manejó hacia la parte alta de la ciudad, subiendo montaña arriba hasta detenerse en un mirador discreto y apartado, desde donde las luces de Caracas comenzaban a encenderse como un manto de luciérnagas bajo el cielo del atardecer.

​Apagó el motor y nos quedamos en silencio unos segundos, contemplando la inmensidad de la ciudad. El ambiente dentro del vehículo se volvió espeso, cargado de una intimidad que me ponía los nervios de punta.

​—Valeria —rompió el silencio Mateo, volteándose por completo en el asiento para mirarme con esos ojos marrones que parecían leerme el pensamiento—. Sé que hoy estuviste distante en la oficina. Sé que le estás dando vueltas a lo que pasó el fin de semana. Quiero que me digas qué te asusta.

​Solté un suspiro largo, apretando las manos sobre mis rodillas. Decidí que ya no podía seguir ocultándole mis temores más racionales.

​—Me asusta todo esto, Mateo —confesé con honestidad, mirándolo de frente—. Me asusta lo rápido que va todo. Tú eres el dueño de la empresa, un hombre de una posición social inalcanzable para mí, y yo soy solo una contadora que intenta salir adelante. Además... tengo mis propias inseguridades. Hay asuntos de mi vida de los cuales no he podido resolver del todo, cargas del pasado que en estos momentos quizás me cuesta mucho hablar contigo. No soy la mujer perfecta que crees. Tengo miedo de que esto sea un error y termine perdiendo mi trabajo y mi estabilidad.

​Mateo me escuchó con una paciencia infinita, sin interrumpirme, pero su mandíbula se apretó con fuerza cuando mencioné mis dudas. En lugar de alejarse por mi confesión sobre mi pasado oculto, se estiró, tomó mis dos manos entre las suyas y redujo la distancia entre nosotros.

​—Mírame, Vale —me pidió con una voz ronca, cargada de una determinación tan firme que me erizó la piel. Esperó a que mis ojos se encontraran con los suyos antes de continuar—. A mí me importa un demonio el estatus social, la constructora y lo que la gente de la junta directiva piense de nosotros. ¡Me importas tú!.

Me importa, la mujer valiente que casi se hace matar en una obra por hacer bien su trabajo. Y sobre tus asuntos pasados o lo que te cueste hablar... no te voy a presionar, yo te voy a esperar el tiempo que sea necesario para que confíes en mí, pero no me pidas que dé un paso atrás.

​Se inclinó más, atrapando mi cintura con una de sus manos, atrayéndome hacia su pecho con una posesividad hermosa, protectora y decidida que me dejó sin aliento.

​—Desde el primer día que te vi supe que ibas a poner mi mundo patas arriba, y desde que te besé bajo la lluvia, lo terminé de confirmar. Valeria, eres mía... eres mía y de nadie más, si tú me lo permites —susurró contra mis labios, haciéndome temblar por completo—. Quiero hacer las cosas bien contigo. No quiero juegos de pasillo ni secretos entre nosotros dos. Valeria Mendoza, ¿quieres ser mi novia?

​Mis barreras, mis miedos sobre la infertilidad y las advertencias de mi papá se esfumaron por un instante ante la absoluta seguridad de sus palabras. Me sentía querida, valorada y deseada como nunca antes en mi vida.

​—Sí, Mateo... sí quiero —respondí en un soplido.

​No hizo falta que dijera nada más, Mateo acortó los últimos milímetros de distancia y me selló los labios con un beso profundo, lleno de una ternura que me hizo flotar. Sus manos se enredaron en mi cabello mientras yo me aferraba a sus hombros, aceptando por fin el inicio oficial de nuestro noviazgo, sin saber que el terreno pantanoso de la constructora estaba a punto de volverse mucho más peligroso.

1
Gioconda Rivas
que pedante es ese camilo 🤬🤬🤬
Sandra Milena Ramirez Martinez
no paro de llorar 😭
Dalia: Es muy triste la perdida 😭😭😭
total 1 replies
Sandra Milena Ramirez Martinez
oye pero este hombre es un total pendejo... el supuesto mejor amigo le roba y la mama lo maneja peor que un titere
Dalia: era un robo tan meticuloso que a nuestra protagonista le tardo años confirmar el verdadero culpable, el robo era secreto a voces. el verdadero culpable se aprovecho de que la suegra le tenia rabia a la protagonista para inculparla.

A mi me da rabia es con el prota, porque claro muy detras de su amor, muy profesional pero por andar de enamorado y creyendole a la mamá es que le metieron gato por liebre.
total 1 replies
Elizabeth Del Valle Romero
ahí hay chispa ❇️
Dalia: el comienzo de algo🤭
total 1 replies
Gioconda Rivas
Me gusta la hiatoria, toca una realidad sobre aquellas mujeres que por ciertas circunstancias no pueden tener hijos y se mueren por tenerlos. No por ello quiere decir que sean menos valiosas, madre no es la que engendra si no la que cria. Gracias escritora por escribir historias tan lindas y con mensajes se reflexión.
Gioconda Rivas
empieza el romance 😍
Gioconda Rivas
se nos puso celoso el hombre 🤣
Gioconda Rivas
Valeria se pasa de inocente
Gioconda Rivas
Es triste el caso de Valeria, yo pase por lo mismo. Lo importante es estar viva.
Dalia: Son casos muy tristes, lo importante es ser fuertes y salir adelante.
total 2 replies
Elizabeth Del Valle Romero
isssh cuando se enteré Mateo
Dalia: Esto se va a poner color de hormiga🔥🔥🔥
total 1 replies
Dalia
😭😭 De verdad que no se lo merecia.
Dalia
😭😭 De verdad que no se lo merecia.
Elizabeth Del Valle Romero
pobre de Natalia 😭
Elizabeth Del Valle Romero
pobre de Natalia:(
Dalia: Ese Mateo le hace falta pantalones, no es un mal hombre solo que se dejo llenar la mente de basura.
total 1 replies
Elizabeth Del Valle Romero
muero por leer los siguientes capítulos
Dalia: pronto,pronto!!! ☺️
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play