Gian Bianchi no podía aceptar que en realidad era el protagonista de una novela. Asustado del Alfa que terminaría destrozando sus sueños y reduciendo a vivir su vida en una prisión de oro, no duda en aceptar una oportunidad de trabajo en el extranjero y junto con su pequeña hermana va en busca de un mejor futuro. Pero jamás imaginó que apenas llegar a ese nuevo país su mirada se cruzaría con un par de ojos heterocromáticos, y solo un instante bastó para que el descontrol se apoderara de su mente y su cuerpo.
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Capítulo 11
Zian ya estaba recogiendo sus cosas para salir de la oficina cuando entro su asistente.
— señor su madre llamo — dijo este mientras veía a su jefe ajustarse la corbata y colocarse el saco del traje.
Zian cerró los ojos por un par de segundos y suspiró levemente. Ya empezaba a intuir para qué lo llamaba, Pero si antes se hacía el desentendido, ahora mucho no le interesaba siquiera escuchar sobre eso.
Ana Petrovich era una mujer Omega que nació en una familia adinerada y de apellido respetable. Siempre destacó por sus ojos rojos y cabello azabache, que contrataba con su piel de porcelana. Siempre tuvo lo mejor, cuando el padre de Zian le propuso matrimonio no dudo en aceptar, no era por qué lo estuviese enamorada de este, sino por qué le podía dar la vida, que según ella se merecía. Aunque con los años llegó a sentir amor por su esposo, jamás dejo de tener esa aptitud de que solo las personas con su mismo estatus merecían tener alguna relación con su familia.
Desde hace años tres años la mujer parecía haber entrado en un extraño frenesí por encontrarle esposa a su hijo. Por lo que no paraba de presentarle a cuánto Omega de familia prominente se le cursaba por la mente.
El Omega que ella consideraba sería la pareja perfecta para su hijo ya se había casado y hasta ya tenía un hijo. A pesar de que le tenía mucho cariño por ser el hijo de su difunta mejor amiga, Jamás le iba a perdonar a Nos Palencia el hecho de que le haya quitado el yerno que tanto le ubiese gustado tener.
Zian recordó todos esos momentos en que cuando llegaba a la mansión familiar después de un día ajetreado de trabajo, de pronto está lo arrastraba a la sala o jardín para tener alguna conversación con un Omega, Razón por la cual sé terminó mudando a su propio departamento, donde no tenía que enfrentarse a ese tipo de situaciones apenas llegar.
— Que te dijo —
— quiere que apenas regreses al país vaya a la mansión, dijo que tiene algo importante de que hablar con usted — informo el beta. El realmente sentía cierta compasión por su jefe cuando se trataba de la señora Petrovich. Recordó que la última conversación importante que tuvo esta con el Alfa, fue para obligarlo a ir a una cita con una Omega, que quiso usar métodos sucios para hacer entrar en RUT a su jefe, cosa que podría terminar en una marca, Pero por suerte el señor Noa estaba en el mismo restaurante y terminó ayudándolo inyectando un supresor.
El asistente suspiró cuando recordó todo eso.
— conversación importante — murmuró Zian, está vez así le dijera que se reuniera con la hija de algún rey de otro país no le haría caso.
— ¿ya avisaste que prepararán el avión? — pregunto mientras salía de la oficina.
— si señor, ya está todo listo —
Zian asintió y se dirigió hacia la salida de la empresa, afuera lo esperaba el auto que lo llevaría al aeropuerto.
Estaba ansioso por volver. Ya había contactado a Cristian Grant, un Alfa que tenía una empresa de seguridad y que podía averiguar cualquier cosa que se le pidiera. Zian quería que averiguara absolutamente todo lo que fuese posible sobre Gian, en especial su dirección.
En otro lugar, Gian estaba saliendo del Acuario con una Lili completamente agotada después de recorrer todo el lugar y jugar con las atracciones para niños que en el se encontraban. Gian se preguntaba por qué le decían a ese lugar acuario cuando claramente era una especie de parque de diversiones acuático.
No siguió dándole más vueltas al asunto y con ayuda de Estela pidieron un taxi que los llevaría de regreso a su departamento.
— Fue muy divertido — Lili estaba inclinada hacia Gian, apoyando su peso sobre el. La niña no pudo evitar reír al recordar a los delfines saltando fuera del agua dando unas volteretas impresionantes.
— que bueno que te gustó. Lili, desde mañana tengo que empezar a trabajar, por lo que tendré poco tiempo para pasar contigo, no se cuando volveré a tener tiempo libre — le habló detenidamente, mientras acariciaba la palma de su pequeña mano.
— ¿entonces me quedaré sola en el departamento? — pregunto Lili.
— por supuesto que no tontita — soltó una pequeña risita el Omega — Estela se encargara de cuidarte en esos momentos, y en caso de que ella no pueda contratare e una niñera que te cuide, por lo menos hasta que yo llegue — terminó de explicar
— entonces bien, Pero me tienes que ayudar a hacer las tareas cuando yo no entienda algo — dijo la niña, su hermano estaba trabajando, por lo que no podía molestarlo tanto, Pero realmente no podía hacer la tarea sola.
— claro que lo haré, por cierto, la maestra ya me envió la página por dónde recibirás todas las tus clases a distancia, desde mañana tienes que empezar a hacer algunas tareas —
— que aburrido — refunfuño la niña. Ni siquiera mudándose a otro país podía escapar de las clases.
Gian sonrió cuando la escuchó. El Omega dirigió su mirada hacia exterior. Era increíble como en tan poco tiempo ya se empezaba a sentir tan a gusto en este lugar. Esperaba que mañana todo saliera bien.
En otro país, en lo alto de un edificio Ares tenía en su mano una copa con un poco de buen Brandy. El Alfa miraba fijamente el color del licor mientras escuchaba a la persona que le hablaba por teléfono.
— Señor, el joven ya salió del Acuario y tomó un taxi va rumbo al departamento donde se queda —
— bien, sigue vigilando todos sus movimiento, quien se acerca a él quien le habla, cualquier cosa, quiero saberlo todo — Dijo el Alfa para luego terminar de beber el Brandy que quedaba en la copa.
— si señor, ¿quiere que le envié las fotos que tomé? —
— envíalas — dijo, para luego colgar el teléfono. El Alfa se recostó en el gran sofá que de su oficina. No sabía cuanto tardaría en resolver el problema que se había presentado en la empresa, Pero apenas terminase iría en busca de su Omega.
pobre zian😂😂😂😂