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Mori Olvidada, Renací Intocable

Mori Olvidada, Renací Intocable

Status: En proceso
Genre:Traiciones y engaños / Venganza de la protagonista / Juego del gato y el ratón / Intrigante / Romance / Reencarnación(época moderna)
Popularitas:8k
Nilai: 5
nombre de autor: Daemin

En su primera vida, ella fue invisible.

Hija mayor de una familia rica, creció viendo cómo el amor, la protección y las oportunidades se volcaban exclusivamente sobre su hermana menor. Sus padres la culparon por errores ajenos. Sus hermanos la ignoraron. Cuando el peligro llegó a casa, no dudaron en ofrecerla como sustituta, como cebo, como sacrificio.

Murió a manos de un asesino que nunca pagó por su crimen.

Y su familia… nunca buscó justicia.

Pero la muerte no fue el final.

Despierta en un nuevo cuerpo, en una familia poderosa donde es amada, protegida e intocable. Cuatro hermanos dispuestos a mancharse las manos por ella. Un hombre peligroso, heredero de un imperio, que la ama sin condiciones y la convierte en su esposa sin pedir explicaciones.

Con una nueva identidad y un poder que antes le fue negado, regresa para enfrentar a quienes la destruyeron. No busca perdón. No quiere respuestas.

Renació para verlos caer.

NovelToon tiene autorización de Daemin para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

1. La hija que sobra

Me llamo Valeria Montoya Ferrer y durante muchos años creí que el amor era algo que se ganaba con paciencia, silencio y obediencia. Pensé que, si me esforzaba lo suficiente, si no causaba problemas, si aceptaba cada desprecio con la cabeza baja, algún día mis padres me mirarían como miraban a mi hermana. Nunca pasó. Lo entendí tarde, pero lo entendí.

En la familia Montoya yo era la hija mayor, la que llegó primero y la que estorbó después. Cuando nació Camila, todo cambió. Mis padres dejaron de verme como una hija y comenzaron a verme como un error que ya no podían corregir. Cada cosa mala que ocurría en casa terminaba siendo culpa mía. Si Camila lloraba, yo la había molestado. Si se enfermaba, yo no había sido lo suficientemente cuidadosa. Si cometía un error, yo debía pagar las consecuencias.

Mis hermanos lo aprendieron rápido. Sebastián, el mayor de los varones, decidió que yo no valía la pena. Lucas me trataba como si no existiera y Adrián, el menor, simplemente me miraba con fastidio, como si mi sola presencia arruinara la armonía familiar. Camila, en cambio, era perfecta. La protegían, la justificaban, la adoraban. Yo solo observaba desde la esquina correcta, la que no molestaba.

Crecí sabiendo que mi lugar era atrás, que mi voz no importaba y que mi vida siempre valdría menos que la de ella. Aun así, nunca odié a Camila. La culpa no era suya. El verdadero problema era una familia capaz de sacrificar a una hija para salvar a otra sin remordimiento alguno.

La noche que todo se rompió, mis padres me llamaron al despacho. Recuerdo el tono serio de mi padre, la expresión rígida de mi madre y esa sensación en el pecho que me avisó que algo iba a salir mal. Me dijeron que la policía necesitaba ayuda, que había un asesino suelto y que Camila corría peligro. Me hablaron de responsabilidad, de deber familiar y de lo mucho que yo podía “hacer por ellos”.

No me dijeron la verdad. Nunca lo hacían.

Acepté porque siempre aceptaba. Porque una parte estúpida de mí todavía esperaba que, si hacía lo correcto, por fin me verían como una hija y no como un reemplazo conveniente. No supe que estaba firmando mi sentencia hasta que fue demasiado tarde.

Y esa fue la última lección que aprendí como Valeria Montoya Ferrer.

 

El hombre se reía.

No había prisa en él, tampoco culpa. Su risa era tranquila, casi aburrida, como si lo que estaba a punto de hacer fuera parte de una rutina vieja y gastada. Mis ojos estaban cubiertos, pero no necesitaba ver para entender lo que venía. El primer corte llegó sin aviso. Después otro. Sentí cómo mi cuerpo se tensaba, cómo el dolor se expandía sin control y mis gritos se perdían en la nada. Nadie iba a escucharme. Nadie iba a salvarme.

Pensé en mi familia. No con rencor, sino con una claridad cruel. Ellos sabían. Siempre lo supieron. Yo no era una hija, era una solución temporal. Una vida intercambiable.

El último dolor fue frío. Un corte limpio en la garganta. El aire dejó de entrar y el mundo se volvió oscuro de golpe. No hubo luz, ni recuerdos felices, ni promesas eternas. Solo silencio.

Y luego… desperté.

Creí que estaba en el cielo o en algún lugar parecido. Esperaba un techo blanco, algo etéreo, algo tranquilo. Pero lo primero que sentí fue el ardor en la garganta, intenso, real, insoportable. Parpadeé dos veces, desorientada, hasta que una figura apareció frente a mí. Una enfermera. Sus ojos se abrieron como si hubiera visto un fantasma y, sin decir una sola palabra, salió corriendo.

El miedo me recorrió el cuerpo.

¿No había muerto?

Unos segundos después entró un doctor acompañado de varias personas. Seis, conté seis siluetas alrededor de la cama. El médico comenzó a revisarme con rapidez, hacía preguntas que no podía responder y anotaba cosas mientras asentía con expresión incrédula. Yo solo podía pensar en una cosa: sentía mi cuello. Sentía mi cuerpo. Sentía el terror.

Algo no encajaba.

Cuando terminó, una mujer se acercó a mí. Su rostro estaba lleno de lágrimas, pero no eran de culpa ni de alivio tardío. Eran lágrimas de felicidad pura. Me tomó la mano con cuidado, como si temiera romperme, y acarició mi mejilla con una ternura que nunca había conocido.

—Isabella… —susurró con la voz quebrada—. Mi niña.

Ese nombre no era mío.

Y aun así, algo en mi pecho se rompió al escucharlo. Las ganas de llorar llegaron de golpe, violentas, incontrolables. No por el dolor, ni por el miedo, sino por la certeza que me atravesó como una verdad imposible de ignorar.

Yo había muerto.

Y aun así… estaba viva.

La vida, esa misma que me había sido arrebatada sin justicia, me estaba dando una segunda oportunidad. No entendía cómo ni por qué, pero lo sentía con una claridad absoluta.

...----------------...

Ahora que los miraba con más atención, algo comenzó a encajar de una forma inquietante. Esos rostros no me eran del todo desconocidos. La mujer de mirada elegante y presencia imponente, el hombre a su lado con porte serio y controlado, y los cuatro hombres que los rodeaban… todos ellos parecían sacados de esas revistas que hablan de poder, dinero y apellidos imposibles de ignorar. Familias que aparecen en portadas, no en noticias policiales.

Ellos, en cambio, me miraban a mí como si yo fuera lo único importante en la habitación.

La mujer no soltaba mi mano. El hombre, que debía ser su esposo, observaba cada uno de mis movimientos con una atención silenciosa pero intensa. Los cuatro hombres se turnaban para acercarse, preguntarme si me dolía algo, si veía bien, si sentía mareos. Uno me acomodó la almohada, otro revisó el suero, otro más fruncía el ceño como si el mundo entero fuera culpable de mi estado.

Sonreí sin darme cuenta.

Era exagerado. Demasiado.

Y aun así… era extraño lo reconfortante que se sentía.

El doctor carraspeó y explicó que podía presentar una pérdida de memoria leve debido al tiempo que había pasado inconsciente. Apenas terminó la frase, todos reaccionaron al mismo tiempo, como si una alarma invisible se hubiera activado. Fue entonces cuando decidieron presentarse, uno por uno, con una paciencia que nunca nadie había tenido conmigo.

—Soy Elena Valcour —dijo la mujer, acariciándome el cabello—. Tu mamá.

—Gabriel Valcour —añadió el hombre—. Tu padre.

Mi pecho se apretó sin aviso.

Luego vinieron ellos.

Alexander, el mayor, serio, protector, con una mirada que parecía analizarlo todo.

Matteo, más relajado, con una sonrisa fácil y ojos atentos.

Dante, intenso, silencioso, observándome como si quisiera asegurarse de que yo fuera real.

Y Thiago, el menor, el que más cerca se colocó, como si temiera que desapareciera otra vez.

—Somos tus hermanos —dijo Alexander con firmeza—. Y no vamos a dejar que te pase nada.

Valcour.

Ese apellido resonó en mi mente con un peso distinto. No tardé en comprenderlo todo. Esa familia no solo era poderosa, era una de las más ricas e influyentes del país. Empresarios, herederos, intocables. Y yo… yo era la hija que había sufrido un accidente. La hija que había estado en coma. La hija que todos esperaban.

Tragué saliva, sintiendo de nuevo el ardor en la garganta, pero esta vez no era solo físico. Algo dentro de mí se quebraba y se reconstruía al mismo tiempo. En una vida fui desechable. En esta, era el centro de todo.

Cerré los ojos un instante, respirando con cuidado.

No sabía por qué había despertado aquí.

No sabía qué había hecho esta Isabella Valcour antes del accidente. Pero sí sabía una cosa con absoluta certeza.

Si el destino me había puesto en el lugar de la hija protegida…

entonces mi antigua familia jamás vería venir lo que estaba a punto de caerles encima.

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Flor R
no quiere aprender Camila por las buenas será a las malas
neumidia ruiz
🤣🤣🤣 ay Camilita...Camilita vas a caer para atrás 🤣🤣🤣y estoy del otro lado con cotufa pochoclos o como se le diga en cualquier país sentada viendo la película tuya y se familia 🤣🤣🤣
neumidia ruiz
la abuela está dolida todavía por la muerte de Valeria y creo que no se lo perdonará a la familia,ojalá en el testamento los deje en la calle que todo se lo deje a Elías para que esa familia sea seria y paguen tanta maldad
Flor R
los Montoya van a caer tan bajo que no pa los chicles van a tener
Esther Grace: ya están por caer esas cucarachas 😈😈😈
total 1 replies
Aura Leandra
Lo sabía... Jajajja... No demores en actualizar.... 😭😭😭😭
GALATEA CORAZÓN ❤️🇨🇴🇨🇴❤️
Siii, él sabía. 👏👏👏👏🇨🇴🇨🇴🇨🇴
GALATEA CORAZÓN ❤️🇨🇴🇨🇴❤️
Tan lindo, Lucien. ❤️❤️❤️🇨🇴
neumidia ruiz
increíble la amaba desde antes como Valeria 🥰
Esther Grace: eso sí es amor caramba 🤭🤭🤭
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neumidia ruiz
oh🥰 que emoción Isabella di que si mujer no pierdas tiempo por Dios que la vida es corta 🤣🤣🤣
😍❤️кαяєи🍀🇻🇪
con ese si, de Isabella para casarse con lucien.!!! pacto la dulce venganza que les espera a los Montoya.. se que el movera los hilos juntos con ella para hacerlos pagar.. 😁😁😁

oye Lucien préstame a tu prima que si es adivina en todo lo que dice.. jajajaja necesito averiguar varias cosas 🤣🤣🤣🤣😅😅😅
Esther Grace: 😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂
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MILAGROS Becerra
cada vez más interesante!!!
😍❤️кαяєи🍀🇻🇪
😍😍😍 quuuueeee lindo.!!! saliendo casi que corriéndo de los nervios cuando ella le confesó lo que sentía 🤣🤣
Blanca Ramirez
excelente historia
Aura Leandra
Que emoción!!! Esta super super tu novela... A que ellas son hermanas uuuuuu y lucían sabe muy bien el alma de quién es ella.... Me. Voy a quedar sin uñas si demoras actualizando....
Esther Grace: 🫣🤭🤭🤭🤭🤭
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bruja de la imaginación 👿😇
este si no pierde el tiempo 🤣🤣
MILAGROS Becerra
🥰🥰👏
GALATEA CORAZÓN ❤️🇨🇴🇨🇴❤️
Abusaron de ella??? también tienen que pagar los desgraciados. 🤔🧐🇨🇴
Karina
cada vez está más atrapante 🥰 besos desde Uruguay
Esther Grace: 🫶🏻🫶🏻🫶🏻🫶🏻🫶🏻🫶🏻🫶🏻
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Flor R
me encanta Lucien no se anda con. rodeos 😊😊😊😊😊 ☺️☺️
neumidia ruiz
estoy ansiosa que Isabella le diga el si a Lucien
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