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Me Mató La Curiosidad, Otra Vez

Me Mató La Curiosidad, Otra Vez

Status: Terminada
Genre:Romance / Reencarnación / Época / Completas
Popularitas:250.7k
Nilai: 5
nombre de autor: LunaDeMandala

Cuando la curiosidad te quita tu primera vida.. significa ¿que deberías cambiar? Vesta no lo cree.

*Está novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cena 2

Cuando terminaron de cenar, el ambiente en la oficina había cambiado un poco.

La chimenea crepitaba suavemente.

El frío finalmente había desaparecido.

Vesta ya no tenía hambre.

Y, aunque seguía enfadada, ahora estaba lo suficientemente cómoda como para discutir adecuadamente.

Lo cual, para el duque Reed, resultó ser muchísimo más peligroso.

—Hay algo más que deseo mostrarle..

Vesta entrecerró los ojos.

—¿Es comida?

—No.

—Entonces probablemente no me guste.

El duque ignoró el comentario y tomó un documento del escritorio.

Lo deslizó hacia ella.

—Léalo.

Vesta miró el papel.

Luego al duque.

Luego nuevamente al papel.

Y un pensamiento cruzó inmediatamente su mente.

[He leído demasiadas novelas.]

Lo tomó con extrema desconfianza.

—Si esto dice "vende tu alma" en letras pequeñas, me voy.

—No dice eso.

—Todavía no confío en usted.

—Lo he notado.

Vesta comenzó a leer.

Al principio, su expresión fue cautelosa.

Luego confundida.

Después incrédula.

Y finalmente...

Escandalizada.

Sus ojos verdes se agrandaron.

Su boca se abrió.

Y lentamente bajó el documento.

—No.

El duque apoyó la mejilla sobre una mano.

No parecía sorprendido.

—Imaginé que respondería así.

Vesta volvió a mirar el contrato.

Y luego lo agitó en el aire.

—¡Por supuesto que respondería así!

El duque permaneció tranquilo.

Vesta continuó leyendo en voz alta.

—"...el acuerdo permanecerá vigente hasta el nacimiento del heredero o heredera..."

Dejó el papel sobre el escritorio.

Y levantó la vista hacia él.

—No.

—Lady Vesta..

—¡No!

Se puso de pie.

El contrato volvió a agitarse dramáticamente entre sus manos.

—¿Qué significa exactamente esta frase?

Señaló el documento.

—¿Qué cree que soy?

El duque guardó silencio.

Vesta abrió mucho los ojos.

—¿Una gallina?

La oficina quedó completamente inmóvil.

—¿Perdón?

—¡Una gallina que pone un huevo con un niño mágico de fuego y luego la mandan a paseo!

Se llevó ambas manos al pecho.

—¡No, señor Reed!

Lo señaló acusadoramente.

—¡Conmigo no!

Uno de los sirvientes que había permanecido discretamente junto a la puerta pareció atragantarse.

El duque Reed permaneció en silencio.

Vesta seguía indignada.

—¡No soy un vientre con piernas!

Golpeó el escritorio con la palma.

—¡Tengo sueños!

Otro golpe.

—¡Tengo proyectos!

Otro.

—¡Escuelas que construir!

Y finalmente cruzó los brazos.

—Y además, si algún día llego a formar una familia...

Su voz perdió parte del enojo.

—No pienso desaparecer de la vida de ese niño como si mi única función fuera entregarlo y marcharme.

El silencio llenó la oficina.

Vesta respiraba agitada.

El duque la observaba.

Y mientras lo hacía...

Confirmó algo que llevaba sospechando desde que la conoció..

Quizás...

Lady Vesta Dupont estaba un poco loca.

No de una forma peligrosa.

Sino de esa manera desconcertante que convertía cualquier conversación en algo completamente distinto a lo esperado.

Una joven noble convencional habría negociado dotes.

Condiciones.

Títulos.

Propiedades.

Vesta...

...acababa de compararse con una gallina furiosa.

Y estaba defendiendo el derecho a participar activamente en la crianza de unos hijos que ni siquiera existían.

El duque bajó lentamente la mirada hacia el contrato.

Luego volvió a mirarla.

Y preguntó:

—Entonces, ¿qué es exactamente lo que considera inaceptable?

Vesta parpadeó.

No esperaba aquella pregunta.

—¿Qué?

—Explíquelo.

Ella lo observó.

Desconfiada.

Pero respondió.

—Esto no me gusta.

Bajó ligeramente la voz.

—No quiero ser reemplazable.

Sus dedos apretaron el documento.

—No quiero que un día alguien piense.. "Ya cumplió su función, puede irse".

La expresión del duque cambió apenas.

Una pequeña tensión apareció en sus ojos oscuros.

Vesta continuó.

—Si algún día me caso...

Sus mejillas adquirieron un ligero tono rosado.

—Querría que fuera con alguien que me quisiera presente.

Miró hacia otro lado.

—No sólo por mis hijos. Sino por mí.

El silencio regresó.

Y, por primera vez desde que había redactado aquel contrato, el duque Reed volvió a leerlo desde otra perspectiva.

No como un noble.

No como un gobernante.

No como un hombre preocupado por la sucesión de su casa.

Sino desde los ojos de una joven que había encontrado una familia que la amaba y se negaba a convertirse nuevamente en alguien fácilmente descartable.

Finalmente, el duque habló.

—Nunca consideré que una futura esposa fuera desechable.

Vesta hizo una mueca.

—Entonces debería aprender a redactar mejores contratos.

Los ojos oscuros del hombre permanecieron sobre ella.

Y entonces...

Lentamente...

Tomó el documento.

Lo dobló.

Y lo dejó a un lado.

—Quizás tenga razón.

Vesta parpadeó.

—¿Qué?

—Es un mal contrato.

El silencio fue absoluto.

Luego Vesta abrió mucho los ojos.

—¡¿EN SERIO?!

El duque asintió.

—Es excesivamente práctico.

Ella lo señaló.

—¡Y aterrador!

—También.

—¡Y ofensivo!

—Un poco.

—¡Mucho!

Por primera vez en mucho tiempo, el duque Reed sintió algo parecido a la derrota.

Y extrañamente...

No le desagradó.

Porque aquella joven rubia que había entrado en su vida como un problema tras otro no se conformaba con sobrevivir.

Exigía respeto.

Espacio.

Participación.

Y el derecho a decidir sobre su propio futuro.

Mientras tanto, Vesta volvió a sentarse.

Todavía enfadada.

Todavía desconfiada.

Pero con algo de alivio.

Porque había logrado algo impensable.

Había discutido con uno de los hombres más poderosos de Sunderland.

Le había dicho que su contrato era terrible.

Lo había comparado con una granja de gallinas.

Y, aparentemente...

Había conseguido que él admitiera que necesitaba reescribirlo.

Vesta dejó escapar un largo suspiro.

Luego miró al duque.

Y dijo muy seriamente:

—La próxima vez que quiera proponer matrimonio, empiece con flores.

El duque la observó unos segundos.

Y respondió con absoluta calma..

—Las rosas rojas del jardín son bastante bonitas.

Vesta apoyó la frente sobre el escritorio.

—No puedo creer que siga pareciéndome atractivo.

Y el duque Reed, que había enfrentado guerras, criminales y conspiraciones nobiliarias sin pestañear, descubrió que una joven noble furiosa, que discutía contratos matrimoniales usando analogías sobre gallinas y aun así se preocupaba por niños, escuelas y familias, le resultaba mucho más difícil de ignorar que cualquier amenaza política.

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luzceidy lovera
que va demasiado ridícula para mí gusto está bien que te guste el chisme pero está exagerado la trama
luzceidy lovera
una reencarnación de una chismosa a nivel mundial q🤭
Paty Mo
Me encantó la historia como se desarrolló de principio a fin y Vesta una chica encantadora y divertida que puso de cabeza al duque Joel, hasta le llevaba chismes estuvo tan divertido, me hizo reír varias veces, gracias autora tus historias son 100% recomendadas ❤️❤️❤️
Paty Mo
Muchas gracias Luna por tus lindas historia, son hermosas y divertidas, las amo a todas ❤️❤️❤️
Paty Mo
jajaja
Paty Mo
Vesta es más curiosa jajaja
Paty Mo
jajaja
Paty Mo
jajaja igual que Claude
Paty Mo
😱 4 bebés es un récord
Paty Mo
bebes al bordo ❤️
Jazmín Adriana Muelas Morales
me encantan tus historias muchas gracias por compartir este mundo maravilloso con nosotr@s y sacarnos de la rutina 🥰😍💐
Paty Mo
jajaja
Paty Mo
seguro es para hacerle ropa o interior muy sexy 🤭🔥❤️
juana maria meneses bautista
Gracias a tí querida autora por regalarnos tan bellas historias nacidas de tu imaginación y siempre una mejor que la otra pero debo aclarar que todas son bellas, emocionantes y trámites todo tipo de sentimientos 👏👏👏👏👏👏👏 y nuevamente simplemente gracias. 🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹
Anajely Franco
muy bueno execelente historia
Jeanette López
que el padre celestial te ilumine siempre para sigas teniendo una imaginación grandiosa al momentos de escribir una nueva historia
Iris Castillo San Martin
gracias por las historias me encantan y me acompaña igual me gustaría una cronología de las historias sería muy simpático aunque creo que ya las he leído casi todas 🥰
Paty Mo
como me hizo reír Joel y Vastia con el chisme jajaja
Paty Mo
😱
Paty Mo
jajaja se pasa Vesta
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