Tras un accidente automovilístico que lo deja en una silla de ruedas, Carlos Eduardo enfrenta las consecuencias de su arrogancia y crueldad. El accidente, en realidad, fue provocado por su prometida, Sarah, quien teme ser abandonada. Para asegurarse de que él reciba los cuidados necesarios, su familia contrata a una joven sencilla del interior, acostumbrada a la vida en el campo. Obligada a convivir con Carlos Eduardo, ella debe lidiar con su carácter duro y sus actitudes ásperas. ¿Lograrán su bondad y sencillez ablandar el corazón de un hombre que parece incapaz de sentir compasión?
NovelToon tiene autorización de Rosi araujo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 4
A la mañana siguiente, no había ido a casa, me despierto con cabellos rubios en mi cara, y me levanto dejando a la chica en la cama.
Recojo todos los condones del suelo y los tiro al inodoro, me baño y me pongo la misma ropa, tomo mis cosas y bajo, dejo pagado el hotel, las horas extras de la chica en la habitación, y me fui a toda velocidad para casa.
Sarah- ¿Dónde estabas, Carlos Eduardo?
Cadu- Sarah, cállate, y quítate de mi camino.
Paso por ella yendo al armario, ella entra agarrándome de la blusa, la sujeto por los brazos.
Cadu- te vas, esta misma semana.
Sarah- 😭 No voy a ningún lado, Cadu, te amo.
Cadu- ahórrate eso, solo estás en esta casa porque te gustan las comodidades, voy a comprar un apartamento, te lo voy a entregar y te vas a ir.
Sarah- ¿Y cómo voy a mantenerme?
Cadu- te las arreglas, vende tus joyas que cuestan mucho, pero te voy a dar una buena suma de dinero, te durará en la medida en que te controles, ahora quítate de mi camino, y corre a buscar un trabajo.
Me arreglo y ella se queda llorando, yo bajo y ella viene detrás, mi padre y la cínica de Vanessa, me miran, y van a abrazar a Sarah, vienen con sermones y les digo que se vayan al infierno juntos.
Voy directo a la empresa, y me concentro en el trabajo, mi cabeza estaba llena, yo estaba lleno, respiré hondo.
Thomas- aquí, Bernardo mandó a entregarte, el padre de él tiene un apartamento, es pequeño, pero sirve para ella.
Cadu- puedes cerrar trato con él, y me traes las llaves, amigo, no aguanto más, voy a enloquecer dentro de esa casa.
Thomas- ¿Por qué no mandas a Sarah a la finca con tu padre, este fin de semana?
Cadu- y perder la oportunidad de echar a Sara, tan pronto como ellos se vayan, la quiero a ella en su apartamento.
Thomas- está bien, voy a resolver todo.
Cadu- transfiere, sesenta mil a su cuenta, y bloquea todo su acceso a mi cuenta.
Thomas sale y Eugenia entra, me entrega unas carpetas y avisa de mi visita, firmo todos los documentos tan pronto como termino de leer, y tomo mis llaves yendo directo a nuestra fábrica, coloco los equipos de seguridad y protección.
Y fui caminando por la industria, inspeccionando todo, miré la parte de carga y descarga de producción, a mitad de la tarde me reuní con los responsables de todo esto.
Analizamos toda la documentación, me estresé con ellos, y muchos quedaron temblando, había un lote con error, y yo no admito error.
Les mandé a trabajar duro, pero quería todo reparado hasta el lunes, ellos salieron apresurados de la sala de reunión, esperé a que anocheciera, cerré mi notebook y me fui para casa.
Sulivan- necesitamos hablar.
Cadu- padre, tuve un día lleno, hoy.
Sulivan- sígueme, ahora.
Respiro hondo y coloco mis cosas, en el aparador próximo a la puerta. lo sigo hasta la oficina, él cierra la puerta.
Cadu- habla, padre.
Sulivan- estas comprando un apartamento para Sarah.
Cadu- padre, sí, estoy, no amo a Sarah padre, y ya es hora de que ella salga de esta casa.
Sulivan- sé que la mansión es tuya, pero ella cuida de ti, Cadu.
Cadu- padre, ella solo gasta, mi cuarto es una zona, y no quiero ser grosero contigo, ya tuviste un infarto, pero no te metas por favor.
Sulivan- no lo voy a hacer, solo me parece injusto que eches a la chica.
Cadu- ya vengo aguantando muchas cosas de ella padre, y ya estoy harto de esta payasada aquí dentro.
No dejé que mi padre terminara, y salí, mi padre ya tuvo un infarto una vez, de la nada y hasta entonces evito preocuparlo con las cosas de la empresa, Romeo atendió a mi padre, pero en los exámenes no dijeron la causa del infarto.
Él detuvo su vida, y hoy solo se dedica a cuidar de la esposa falsa, e ir a la finca, donde él tiene un poco de paz, mi padre puede hasta amar a Vanessa, pero sé que él extraña a mamá, a veces lo pillaba escondido en el galpón donde están las cosas de mi madre.
Él se quedaba mirando los álbumes de fotos de mamá, la pasión que él tuvo con la señora Aurora, fue arrolladora, y cuando ella murió él envejeció unos veinte años, y ahí después de dos años apareció Vanessa.
Ella fue ganando espacio poco a poco, y hoy está aquí, con mi padre, ella no sabe que todo nuestro patrimonio está a mi nombre, y si en caso de que yo muera todo será donado a una institución de caridad, no habiendo un heredero.
Cosa que no pretendo tener, no quiero que nadie saque ventajas de lo que luchamos para mantener de pie, el patrimonio heredado de mi madre, va a desaparecer en pro de otras personas, pero Vanessa, o Sarah, no se quedarán con un centavo siquiera.
Voy a mi cuarto perdido en pensamientos, Sarah está en la cama, con una camisola sexy, y me mira, con ojos suplicantes. hoy no.
Sarah- te estaba esperando, amor.
Cadu- hoy no Sarah, estoy con la cabeza llena.
Voy al baño y demoro bastante, cuando salí ella ya se había dormido, le echo una cobija encima y me acuesto en el sofá, me apagué todo torcido, el sofá era pésimo, y pequeño.
Me desperté todo dolorido, me baño y me voy, era viernes y mañana mis padres irían para la finca en minas gerais, y yo ya estaba contando las horas para que Sarah se fuera.
Nunca trabajé tan feliz, por la tarde fui con Bernardo y Thomas a ver el apartamento, era confortable, pequeño, mandé a colocar muebles, y estaba quedando acogedor, para una soltera que está comenzando la vida.
Volvimos, almorcé con mis dos amigos, agradecí y fui para la empresa, fui notificado sobre nuestro avión, y autorizo el despegue de él con mi padre, y la sonsa, que está con los días contados también.
Por la noche fui para casa, Vanessa andaba de un lado para otro recogiendo cosas de ella para llevar para la finca, y yo estaba mirando ella restallar aquellos malditos tacones falsificados por la sala.
Todo en Vanessa me irritaba, ella me mira y sonríe, cierro la cara y subo, Sarah no estaba, y agradecí que ella no estuviera, solo así podía relajarme y esperar que la casa quedara vacía.