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Cuatro Bestias Y Una Reina.

Cuatro Bestias Y Una Reina.

Status: Terminada
Genre:Venganza de la protagonista / Venganza / Romance oscuro / Harén Inverso / Mafia / Poli amor / Completas
Popularitas:2.4M
Nilai: 5
nombre de autor: Marines bacadare

Ginevra es rechazada por su padre tras la muerte de su madre al darla a luz. Un año después, el hombre vuelve a casarse y tiene otra niña, la cual es la luz de sus ojos, mientras que Ginevra queda olvidada en las sombras, despreciada escuchando “las mujeres no sirven para la mafia”.

Al crecer, la joven pone los ojos donde no debe: en el mejor amigo de su padre, un hombre frío, calculador y ambicioso, que solo juega con ella y le quita lo más preciado que posee una mujer, para luego humillarla, comprometiéndose con su media hermana, esa misma noche, el padre nombra a su hija pequeña la heredera del imperio criminal familiar.

Destrozada y traicionada, ella decide irse por dos años para sanar y demostrarles a todos que no se necesita ser hombre para liderar una mafia. Pero en su camino conocerá a cuatro hombres dispuestos a hacer arder el mundo solo por ella, aunque ella ya no quiere amor, solo venganza, pasión y poder.

¿Está lista la mafia para arrodillarse ante una mujer?

NovelToon tiene autorización de Marines bacadare para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Dos de cuatro.

Ginevra sonríe con suficiencia al bajar del avión. Ya había investigado a ese hombre y no tenía vacantes.

«Pobre del que dejará sin trabajo», sonríe, arrastrando su maleta, el frío de la ciudad se siente en su rostro, se dirige hasta un auto que la espera y la lleva a su nuevo hogar: un apartamento en el centro de Moscú.

Al subir y cerrar la puerta, saluda al hombre que reconoce como uno de los guardias de Rogelio.

—Franco, gracias por traerme —él sonríe a través del espejo retrovisor y le da un asentimiento de cabeza.

—Estaré cerca, como siempre. Si le pasa algo, Rogelio me mata —la joven de cabello negro y ojos grises se ríe; conoce a ese hombre testarudo y cómo es con ella.

Estaciona en la entrada y ella sube de inmediato. Él, después de ayudar con la maleta, se retira.

Cuando la puerta se cierra, lanza los zapatos a un lado y se tira en el sofá para descansar un momento los pies.

«Cómo extraño los masajes de papá», piensa, recordando cómo él hacía que el cansancio desapareciera.

Se levanta, sacando la ropa de su cuerpo; queda en una lencería negra divina que la hace ver como una obra de arte.

A ella le encanta estar así. Se mira al espejo y sonríe cada vez que observa lo hermosa que es.

Camina a la cocina y se sirve un trago de whisky. Lleva sus pasos hasta su habitación y toma el mando a un lado de su peinadora.

Prueba para ver si pusieron lo que pidió y, al apuntar a la pared, una gran pantalla aparece. Conecta su teléfono y la información de los dueños de Rusia aparece frente a ella.

Son los Vori v zakone, dueños de Rusia. Repasa la información con una sonrisa.

Cuatro líderes. Observa al mayor, Vladimir Sokolov, y sonríe, repitiendo para sí misma, sentada frente a la pantalla con su trago en mano.

Su teléfono suena y sonríe al ver el nombre de Rogelio en la pantalla.

—Mi niña, ¿ya te instalaste? ¿Estás cómoda? El imbécil de Franco me dijo que te dejó en un departamento —ella sonríe y toma un sorbo del whisky.

—Sí, estoy aquí acostada, repasando mis objetivos. Adivina qué: entré a la empresa de Aleksei —el hombre al otro lado de la línea se sorprende. Sabe que su hija es perspicaz, pero jamás imaginó que fuese tan rápido.

—Wow. Hay que ver cómo los hombres piensan con la polla —expresa, y Ginevra suelta una carcajada que sacude el silencio de sus aposentos.

—Sí. Me dijo que tenía una vacante para mí, cuando yo sé perfectamente que es mentira. Pero bueno, mañana iré a su empresa. No creo que haga falta conocer a los demás —Rogelio escucha atentamente lo que ella dice.

—Perfecto, hija. Tienes cuatro para escoger, tienes que tenerlo en tu mano. Juega con él, haz que tú te vuelvas su obsesión —las palabras de su padre, porque así ella lo ve, esa voz rasposa que siempre le suena a astucia y control, hacen que la piel se le erice. Le encanta saber que él la ve como alguien capaz y tan hábil como para domar a cualquiera de esas bestias.

—No te preocupes, papá —Ginevra gira el whisky en el vaso, sin apartar la vista de la pantalla gigante—. Ya los estudié a todos.

—Cuéntame, pequeña.

—Vladimir Sokolov, mejor conocido como el León ruso. Tiene treinta y cuatro años. Controla el dinero, la política; lava todo lo que tocan los demás.

—¿El más peligroso?

—El más difícil de manipular. Desconfiado, protector con los otros y arrogante.

—¿Y los demás? —un silencio momentáneo se apodera de la llamada.

—Mikhail Volkov, el Oso de Siberia. 32 años. Diamantes, minerales, fuerza bruta. Si quieres ruido, él es el hombre.

—Ajá... Suena a demente en potencia —Ginevra se ríe bajito.

—Tranquilo, papá. Luego está Aleksei Orlov, el Lobo del Sur. Controla drogas y chantajes. Si se mueve algo en las fronteras, es por él.

—Y el último...

—Dmitri Belov, el Zorro. El más joven. Hackeos, autos, fraudes digitales. Parece inofensivo, pero no lo es. Es descontrolado y un donjuán empedernido.

El silencio llega de nuevo. Rogelio respira hondo.

—Ten cuidado con el picaflor. No te dejes envolver. ¿Estás segura de que puedes con ellos?

Ginevra sonríe, fría y cínica.

—Yo no cazo presas fáciles. Tú me enseñaste a cazar grandes bestias.

Rogelio ensancha una sonrisa que, aunque ella no puede verla, sabe que está sonriendo orgulloso de que esa pequeña lastimada sea ahora una fiera dispuesta a recuperar todo lo que le quitaron.

Después de la llamada, simplemente se dedica a acomodar todas sus cosas. Este será su nuevo refugio y necesita decorarlo de acuerdo a la personalidad que va a mostrar.

Elige cuidadosamente los trajes que usará toda la semana. Aunque Aleksei no está nada mal y se ve posesivo, puede que si no funciona, apunte un poco más alto.

La mañana siguiente llega y se observa en el espejo una última vez antes de salir.

El blazer negro abraza su cintura como una mano invisible, marcando cada curva con precisión milimétrica. La blusa de seda blanca cae suave sobre su piel, con un escote en “V” apenas perceptible, suficiente para insinuar y volver loco a cualquiera. La falda tubo negra dibuja sus caderas y cae solo un poco por encima de la rodilla, elegante y peligrosa, cual cuchillo escondido bajo la mesa.

Se desliza los stilettos negros con naturalidad, parecen ser parte de ella desde siempre. Cada centímetro de tacón es un recordatorio silencioso de que está por encima de todos, incluso antes de abrir la boca.

Se coloca el abrigo largo de lana, un gris oscuro que absorbe la luz del pasillo. Al tomar el bolso estructurado, un perfume amaderado y especiado llena el aire: sándalo, pimienta negra y algo más salvaje, como un secreto escondido en la nieve.

Después de un viaje en auto, cruza el umbral de la oficina principal en Moscú. El silencio es inmediato. Las miradas se alzan, algunas curiosas, otras incómodas.

Ella avanza sin mirar a nadie, sus tacones repiquetean como disparos en la sala pulida.

En su mente, un pensamiento frío y certero:

Hoy empiezo a pisar el tablero. Uno por uno, los voy a desarmar.

Mientras se quita el abrigo con un movimiento lento y estudiado, sabe que acaba de tomar el control de la habitación sin pronunciar ni una palabra.

Es perfecta. Inquebrantable. Y absolutamente letal.

Dirige sus pasos hasta el escritorio de la secretaria y, con una voz suave pero medida y calculada, pregunta:

—Buenos días. El señor Aleksei Orlov me dijo que viniera el día de hoy para una entrevista de trabajo —la mujer, rubia de ojos azul intenso, con uniforme que va de falda corta y una camisa roja abierta dejando al aire de manera muy obvia sus pechos operados, le da la recorrida con la mirada y revisa su tablet.

—Creo que va a tener que esperar a que llegue el señor Orlov. No tengo ninguna referencia de lo que dice —su tono es algo brusco y hasta despectivo, pero ella solo le dedica una sonrisa acompañada de una mirada que cala en sus huesos y hace que la rubia mire a otro lado, se gira con la elegancia que la caracteriza. En ese momento, una puerta se abre y entra un hombre que la deja helada. No es ningún enamoramiento fortuito, más bien es su presencia y su porte la que la estremecen.

“Mikhail Volkov”, repite en su cabeza. Trae una camisa blanca, ligeramente abierta que deja apreciar el tatuaje de un oso en su pecho, no lleva corbata, las mangas están recogidas hasta los ante brazos, dónde hay más tatuajes impresionantes. Su cabello oscuro es corto ligeramente despeinado, y no pasa por alto cómo la está mirando. Ahora mismo, si pudiera comérsela, lo haría.

Se queda mirando su altura, tal vez un metro noventa y algo más. Sus hombros son anchos y su espalda, monumental. Ella muerde sus labios al perderse en esos brazos fuertes.

Su cuerpo parece trabajado, pero no es el típico cuerpo de gimnasio, sino más bien de esos que se ganan con el esfuerzo de la vida.

Sus manos son grandes y se le marcan las venas. Por un momento, imagina esas manos levantándola sobre su cuerpo.

“Demonios, Ginevra, concéntrate. ¿Qué mierdas te pasa?”, se regaña. Y aunque está impactada, no lo demuestra ni por un segundo.

Lleva una barba corta. No es grotesca ni asquerosa, más bien es ruda y sexy. Sus ojos son dos cristales ámbar, que quieren enterrarse en los de ella, y su piel, un delicado color bronceado, la está haciendo reprimir el deseo de morderse los labios. Nota una cicatriz en su cuello. No es horrenda, más bien es sensual y le da más atractivo.

—Buenos días. ¿Qué ocurre aquí? ¿Quién es la señorita...? —pregunta con una voz gruesa y ronca. Parece el rugido de un animal. O al menos, en su mente, ya lo siente así.

—Buenos días. Soy Ginevra De Santis. Vine por un puesto de asesora financiera. El señor Aleksei me citó, pero como no está, me temo que tendré que irme. Tengo otra entrevista —da unos pasos, alejándose de ellos, pero esa voz la detiene.

—Un momento. No te preocupes, él no tarda en llegar. De todos modos, yo también estoy necesitando personal... —la rubia murmura una maldición que apenas y ella percibe. Por dentro sonríe. Pero es que ese hombre es una delicia.

Contrólate, Ginevra.

Mikhail Volkov.

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Isaura Garcia Mares
waowwwww, que fuerte,como sufrí,bien escritora!
Neli Martinez
hermosa genial la trama!!! no común pero es una novela y hay que interpretar como tal
Elsy Flores
Excelente trabajo, felicitaciones
Isaura Garcia Mares
waowwwwww,me encanto!
Cliente anónimo
Me encantó, nunca leo historias tan largas, pensé que como al principio deja aclaro que Victoria se basa a cuatro hombres y una mujer pensé que sería tan vulgar como las que he leído antes y me quitó el sombrero porque no dejaste ni un solo lado fuera de lugar yo cuando le están metiendo las manos muevo el capítulo y punto, así que espero que pronto alguien me ha una de tu victoria, y la quiero imprimir de corazón. Te lo deseo suerte con eso
Cliente anónimo
Yo tengo una pregunta Cuándo cuando llevas regresar a Rusia dejó a su papá encargado de la mafia italiana pero la resulta que tiene una mansión al lado de la B su hija y que junto con su esposa y dos hijos viven ahí y ahora mismo están festejando anteriormente estuvo en el rescate de la nena entonces no entiendo porque no leí en ningún lado que dijera que pusieron a Pancho cara de queso a manejar la mafia de Italia para que Rogelio pudiera irse a vivir a Italia
Cliente anónimo
Yo no diría que no siga leyendo, yo diría más bien brinca el capítulo, qué es lo que yo hago porque no hay nada que ella haga que yo no haya hecho yo lo he hecho con solo uno pero no hay nada así que para mí es algo repetitivo, porque ya tú esas cosas yo Habibi y yo lo que hago que paso capítulo, pero no como vas a decirlo que no teníamos la historia, hay forma de saber y te voy a felicitar porque vuelve y lo repito, eres muy buena, siendo una narrativa y esta historia ya la he leído y todas las que le he ido que son como seis lo más que hay es sexo y sin embargo tú has traído todo lo que conlleva el dolor, la ilusión, la perseverancia, el reto, la decisión, el amor, la dificultades y puedo decir que en dos años que yo leyendo en esta plataformas una de las mejores escritores eres tú, ahora vuelve y te digo, evita todo lo que escribes al principio de tu historia, porque una historia tan buena y que sólo llegues a 2000. Me gustan es inverosímil yo por estar brincando capítulo se me olvida darte me gusta, por eso te lo digo escribiendo te debo como a mí me gusta ya casi estoy terminando tu victoria y me gustó también como plasmaste, lo que es la mafia de nada que tiene está lento y mucho 9 y algún día no muy lejano perseveras, podrás tener ese libro que todo escritor quisiera tener porque talento tienes y de sobra 100% satisfecha
Cliente anónimo
Lo
Cliente anónimo
Lo
Cliente anónimo
No entiendo como esta chica que va a tener trillizos, se siente mal y no busca ayuda que si le pasa algo cuiden a sus hijos pero ya no está pesando en peligro ni tan siquiera piensa en el bienestar de los niños porque si mami está mal los bebés están mal eso es una lógica común. No puede estar una mamá mal y lo bebe bien negativo
Cliente anónimo
Lo que yo no entiendo, es que supuestamente cuando salieron de una reunión, ella iba para el carro ella y él no la dejó y se la llevó en el carro de él y después dicen que el otro se mostró en el otro carro y el otro sacó al chofer y cogió el carro y Dimitri se fue de copiloto. Entonces habían tres carros hacia la casa como es que ahora están todos dentro del mismo carro, no entendí esta parte
Cliente anónimo
Perdón por lo del comentario de los ojos, porque él se refería a una mujer del pasado y yo pensé que estaba hablando de la protagonista
Cliente anónimo
Cómo él va a decir que ella tiene los ojos color miel, si en principio en la foto ella tiene los ojos azules
Cliente anónimo
Pero si ya está en el pecho de y el otro está gritando, se supone que ya lo oiga, eso es lo más normal en cualquier modo que lo pongan una persona que grita el teléfono el que está al lado lo escucha
Cliente anónimo
Oye ahí adentro, el único que estaba era Aleski y este en vez de darle refuerzo a su amigo, el hermano del alma se llevó a la chica no hombre hay fallaste
Cliente anónimo
Si hay nieve, no puede haber ventanas abiertas y dice que la cortina se mueve con la brisa y es imposible que durante un frío aunque no haiga nieve, las ventanas no se pueden abrir y parece que Rusia está casi todo el año bajo el frío
Elsy Flores
pero que tonta es Ginebra son sus padres
tieben derecho de saber que sucede.
Cliente anónimo
2 Cuando jugaron con ella. Su primera y única vez fue mala parecía más violación con otra cosa porque no fue delicado, pero sin embargo, ahora con 21 años, sólo hace fantasías sexuales en la cabeza de donde está eso debería de haber empezado con uno de ellos para levantarle el apetito sexual, pero no ella vino empacada de de Italia, como si fuera una mujer activa sexualmente, que pulmón y se va a tirar a cuatro nombre ja ja ja ja
Cliente anónimo
Cómo que ya no tiene edad, si es un año mayor que ella él es la que es menor es un error ortográfico no tiene sentido que ya no tiene edad para eso si está en el cumpleaños tu hermana
Elsy Flores
santo dios!
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