Wiliam era un militar que cuidaba de su madre y de su hermana adolescente. Por su hermana llegó a conocer la historia de un trágico Omega llamado Eirwyn, que ademas de tener una infancia difícil, al crecer fue enviado con el protagonista masculino que solo lo trataba como un sustituto, comenzando así un nuevo suplicio.
Wiliam de alguna manera terminó dentro de la novela como el Alfa que a pesar de haber sido rescatado y cuidado por Eirwyn terminó enviándolo con el protagonista Alfa aún sabiendo que con eso volvería difícil la vida del pequeño Omega.
Wiliam decidió en ese instante proteger a ese chico y evitar a toda costa que se encontrará con el protagonista Alfa.
tres meses después.
— estoy embarazado — dijo el omega con los ojos llenos de lágrimas y el rostro sonrojado, mirando con timidez al Alfa que lo había estado cuidando durante todo ese tiempo y que ahora parecía estar petrificado.
NovelToon tiene autorización de yuli_28 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 1
William Callahan miraba con ojos escrutadores a los soldados que no paraban de entrenar. Los soldados que eran comandados por él no se atrevían a interrumpir el entrenamiento militar, su capitán era extremadamente exigente, si notaba el menor indicio de no tomarse en serio el entrenamiento diario, estarían destinados a no salir de allí hasta que sintieran que sus cuerpos no le pertenecían por el esfuerzo físico.
William caminaba entre los soldados, sus botas militares hacían un sonido pesado al pasar al lado de cada uno de ellos, y de alguna manera ese sonido obligaba a los soldados a esforzarse más.
William posó sus ojos cafés en el pequeño reloj que tenía en su muñeca, que indicaba claramente que eran exactamente las 1200 horas.
— ¡soldados descansen! — su voz resonó por todo el lugar logrando que se escucharán más de un suspiro de alivio. William dio una última mirada a todos y luego de dar un par de indicaciones a unos de sus subordinados salió de la sala de entrenamiento.
Durante el resto del día se encargó de terminar de diseñar la estrategia que emplearían en la próxima misión la cual era de gran importancia, por lo que no debía haber ningún error.
— mi capitán, el mayor Turner lo necesita en su oficina — dijo el soldado que se encargaba de asistir a William.
William levantó la mirada, sus ojos adoptaron una expresión aguda, Pero rápidamente volvieron a la normalidad, se levantó y se dirigió al la oficina del mayor Turner.
Su imponente figura caminó por unos minutos por los pasillos antes de llegar por fin a la oficina.
— Mayor, escuché que me necesitaba — dijo William luego de hacer un saludo militar.
— Capitán Callahan, quiero que me indique cuáles serán los preparativos para la siguiente misión que está a punto de emprender — Turner miró a este joven que en tan poco tiempo había obtenido el cargo de capitán, era sin duda uno de los mejores, Pero lamentablemente ponía en juego varios de sus intereses.
William dudó por una fracción de segundo Pero aun así hablo de las estrategias y los lugares que explorarían en la siguiente expedición. Esta misión era de suma importancia, puesto que el territorio que exploraría según las investigaciones, pertenecía a un grupo de terroristas extremadamente peligrosos. William y sus soldados solo se encargarían de explorar la zona, su objeto no era atacar.
Luego de intercambiar un par de frases más William se despidió y volvió a su oficina.
Unas cuantas horas después el sol se había ocultado. William recogió algunas de sus cosas y salió de la base militar. Este lugar estaba relativamente cerca de su casa por lo que antes de tener que irse a la misión por quien sabe cuánto tiempo, decidió visitar a su madre y a su hermana.
Cuando llegó a casa, quien lo recibió primero fue un pequeño pomerania que no paraba de mover la colita por lo emocionado que estaba de verlo.
Todo el semblante autoritario, disciplinado y casi rígido que William tenía en su trabajo desapareció al ver al pequeño perrito.
William tenía cierta debilidad por las criaturas pequeñas y esponjosas, desde que era pequeño siempre le gustaba estar jugando con perritos esponjosos o gatitos, ya cuando entró en el ejército a los 18 pensó que ese gusto por esas pequeñas criaturas desaparecería, pero no fue así.
William tomó al pomerania y lo acaricio hasta que el perrito le ladro contento. Se había sentado en el sofá mientras acariciaba al perro, se sentía bastante a gusto, Pero el grito ensordecedor que vino de la habitación de su hermana casi lo hace saltar del sofá.
— ¡MALDITO WILLIAM ERES UN BASTARDO! — se escuchó la voz extremadamente enojada de la chica.
Willian no dudo en ponerse de pie y caminar rápidamente hacia la habitación de su hermana, una vena parecía palpitar en su frente, esa mocosa necesitaba un escarmiento, pensó mientras había de golpe la puerta.
— Natasha Valentina Callahan ¿¡qué demonios son esos grito!? — William estaba preparado para reprenderla seriamente — ¿¡y por qué demonios maldices!? — grito sumamente enojado.
— her-hermano — Natasha sintió que se le salía el alma del cuerpo al ver entrar a su hermano de repente en su habitación, al ver su cara completamente enojada, empezó a explicarle con nerviosismo — n-no es lo que crees, no te estaba maldiciendo a tí, era a un personaje de una de las novelas que leo — la chica intento poner una expresión de estar extremadamente agraviada para saltarse el castigo de su hermano.
— ¿no deberías estar estudiando? Mañana tienes clases y estás aquí perdiendo el tiempo en leer quien sabe que clase de lectura basura — el apuesto rostro no se inmutó en lo absoluto ante el intento de Natasha de vender lástima.
— ¡No es ninguna lectura basura! — dijo la chica alterada — es arte literario — puso expresión de orgullo.
Willian sintió un poderoso deseo de poner los ojos en blanco, Pero se contuvo
— ¿qué clase de arte literario te pone a gritar maldiciones? —
La chica, como si William le hubiese pedido que le relatará toda la historia, empezó a hablar sin parar.
— es esta novela, un chico Omega llamado Eirwin que tuvo una infancia difícil por su color de cabello blanco y sus ojos de un gris plateado, vivía en un pueblo pequeño donde la mayoría de las personas lo despreciaba, por casualidad rescato a un cambia formas que era un noble, está persona es la que se llama William, un Alfa de la nobleza, que logro reconocer a Eirwin como uno de los descendientes de la familia Aster, Una familia cuya forma animal es de los Zorros Blancos y que en ese momento estaban desesperados buscando a uno de sus descendientes que desapareció al nacer, sin embargo, sus motivos eran egoístas — Natasha se detuvo por unos segundos, sintiéndose sumamente disgustada — el hijo que sería el consorte del príncipe heredero murió por lo que necesitaban encontrar un remplazo y Eirwin era ese remplazo —
Natasha continuó relatando el resto de la historia, como después de volver con su familia, el padre del Omega no tardó en enviarlo a casarte con el principe heredero, el principe heredero había amado a su antiguo prometido, por lo que al ver el parecido que Eirwin tenía con este, no dudo en tratarlo como un sustituto, aprovechándose física y mentalmente de él, Pero despreciándolo por intentar ocupar el lugar de su antiguo prometido.