NovelToon NovelToon
Invisible Ayer, Poderosa Hoy

Invisible Ayer, Poderosa Hoy

Status: Terminada
Genre:Reencarnación / Romance / Época / Completas
Popularitas:255.3k
Nilai: 4.9
nombre de autor: LunaDeMandala

Reencarna en una época antigua, en la cual es invisible para su familia y con un trágico final, pero decidida a cambiar su destino.

* Esta novela pertenece a un mundo mágico*
** Todas las novelas son independientes**

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Oscuridad

El edificio estaba más silencioso que nunca.

Era una de esas calmas densas, casi incómodas, donde cada pequeño sonido parecía amplificarse. Afuera, la ciudad estaba sumida en la tranquilidad de Semana Santa.. familias reunidas, calles medio vacías, luces apagadas temprano. Pero ella no. Ella había levantado la mano cuando preguntaron quién podía cubrir ese turno.

No solo por responsabilidad… también porque le gustaba ese tipo de soledad.

El teclado sonaba con un ritmo constante mientras trabajaba. Papeles ordenados, informes terminados, pendientes resueltos. El tiempo pasó sin que lo notara. De vez en cuando se estiraba en su silla, mirando por la ventana el cielo que lentamente se volvía oscuro.

—Vale la pena… —murmuró para sí, recordando el bono extra.

Una sonrisa pequeña se dibujó en su rostro. Era una buena decisión. Tranquila. Productiva. Sin interrupciones.

Hasta que… crack…

El sonido fue leve. Apenas un crujido.

Ella frunció el ceño, levantando la vista.

—¿Hola?

Nada.

Solo silencio.

Sacudió la cabeza, intentando ignorarlo. El edificio era antiguo, la madera siempre hacía ruidos. Volvió al trabajo.

Pero entonces…

crack… crack…

Más claro esta vez. Más cercano.

El aire pareció enfriarse.

Ella se quedó completamente quieta.

El corazón le dio un pequeño salto.

—No es nada… —susurró, aunque ya no sonaba tan convencida.

Miró hacia el pasillo desde su oficina. Oscuro. Las luces de esa sección estaban apagadas, y la sombra se extendía como una boca abierta.

Otro sonido.

Esta vez, como pasos pequeños.

Eso fue suficiente.

Se levantó de golpe, tomó sus cosas casi sin orden y apagó la luz.

El silencio ahora no era cómodo. Era pesado.

Caminó rápido hacia la salida… luego más rápido… luego casi corriendo.

El pasillo crujía bajo sus pies.

No miró atrás.

No quería mirar.

Llegó a las escaleras y empezó a bajar apresurada, con la respiración agitada, el bolso golpeando contra su costado.

—Tranquila… tranquila…

Pero el miedo ya estaba ahí, instalado.

Un paso en falso.

Y entonces..

Todo ocurrió en un segundo.

Su pie resbaló.

El mundo se inclinó.

Y cayó.

El golpe fue seco, brutal.

Rodó algunos escalones antes de quedar tendida en el descanso. El dolor le atravesó el cuerpo entero, como si cada hueso gritara al mismo tiempo.

Por un momento, no pudo respirar.

Luego el aire volvió… junto con el dolor.

—Ah… —un quejido apenas audible escapó de sus labios.

Todo le dolía. Todo.

Parpadeó, desorientada, con la vista borrosa.

Y entonces los vio.

Dos pequeños gatos.

Jugaban entre ellos, ajenos a todo. Uno saltaba sobre el otro, rodaban, se perseguían… sus patitas hacían esos pequeños ruidos sobre la madera.

crack… crack…

Ella los miró… y entendió.

—¿Ustedes…?

Una risa débil escapó de su garganta.

Todo ese miedo…

Por eso.

—Qué tonta… —susurró, sonriendo.

Intentó moverse, pero un dolor punzante la detuvo. Bajó la mirada.

Sangre.

Oscura.

Extendiéndose lentamente por el suelo.

La sonrisa no desapareció del todo.

Había algo… curiosamente tranquilo en ese momento.

Los gatos seguían jugando.

Como si nada en el mundo estuviera mal.

Como si todo… estuviera bien.

Su vista comenzó a nublarse.

El techo se volvió lejano.

Los sonidos… distantes.

Pensó en lo irónico que era.

Trabajar en un día así.

Estar sola.

Caer por algo tan simple.

Y aun así…

No se sentía triste.

Solo… cansada.

Muy cansada.

—Supongo… que esto… —murmuró apenas— …también cuenta como mala suerte…

Los gatos se detuvieron un segundo.

La miraron.

Y uno de ellos maulló suavemente.

Sus ojos se cerraron.

La oscuridad la envolvió por completo.

Al principio, era densa, silenciosa… como un sueño sin forma. Pero poco a poco, algo empezó a cambiar. No era luz exactamente, sino fragmentos, como si alguien encendiera recuerdos que no le pertenecían.

Ella no tenía cuerpo… pero podía ver.

Imágenes borrosas al inicio.

Colores.

Sensaciones.

Y luego… una historia.

Una joven.

Hermosa… de una forma delicada, casi frágil. Su cabello parecía cambiar según la luz.. a veces rojo cálido como el atardecer, otras castaño profundo, y en ciertas sombras… un tono violeta oscuro, como si escondiera secretos.

Sus ojos eran suaves. Demasiado suaves para el mundo en el que vivía.

Era tímida.

Callada.

Invisible… incluso dentro de su propia familia.

La escena cambió.

Un gran salón, lleno de gente bien vestida, risas, copas, conversaciones elegantes. Su familia brillaba allí, rodeada de prestigio, de palabras como “honor”, “caridad”, “bondad”.

Pero ella…

Estaba en un rincón.

De pie.

Sosteniendo su propio silencio.

Nadie la miraba.

Nadie la buscaba.

Nadie parecía notar que existía.

Y aun así… sonreía suavemente.

Como si estuviera acostumbrada.

Como si no esperara nada más.

La imagen se quebró. Oscuridad. Ruido. Gritos. Manos. Frías. Rudas.

Un carruaje en movimiento violento.

La joven temblaba, atada, con los ojos llenos de miedo… pero sin lágrimas.

Como si, en el fondo, ya supiera que nadie vendría.

—Pidieron rescate.

La voz surgió como un eco.

Otra escena.

Su familia reunida.

Serios.

Calculando.

—Es demasiado.

—No vale la pena arriesgar tanto.

—Podría dañar nuestra reputación.

—Además… no era particularmente útil.

Las palabras caían como cuchillas.

Frías. Precisas. Definitivas.

La decisión fue tomada sin lágrimas.

Sin culpa.

Sin amor.

No pagarían.

El tiempo pasó.

En la oscuridad de su encierro, la joven se debilitaba.

Aun así…

Seguía esperando.

No a su familia.

No realmente.

Solo… a alguien.

A cualquiera.

Pero nadie llegó.

Y un día…

Simplemente…

Dejó de respirar.

El silencio volvió.

Pero no duró.

Porque entonces…

Otra presencia apareció.

Un hombre.

Alto.

Imponente.

Su figura estaba envuelta en una aura oscura, casi intimidante. Su expresión era severa, su mirada fría… la clase de persona de la que todos hablaban en susurros.

Un conde.

Temido.

Juzgado.

Malinterpretado.

Llegó tarde.

Demasiado tarde.

Pero aun así llegó.

La escena cambió una vez más.

Bosque.

Tierra removida.

Sangre.

El sonido del acero.

El conde luchaba.

Sin dudar.

Sin contenerse.

Los bandidos caían uno a uno.

Todo por justicia.

O por deber.

O por una furia silenciosa… contenida.

Como si el mundo le hubiera arrebatado algo… antes de que pudiera siquiera alcanzarlo.

Cuando todo terminó…

Él caminó entre los restos.

Hasta encontrarla.

Su cuerpo.

Inerte.

Olvidado.

Solo.

El tiempo pareció detenerse.

El hombre no habló.

No gritó.

No lloró.

Pero algo en su mirada… se quebró.

Con una delicadeza que contrastaba con todo lo que era, la tomó en brazos.

Como si aún pudiera sentirla.

Como si aún importara.

El siguiente recuerdo fue… tranquilo.

Un funeral.

Pequeño.

Silencioso.

Digno.

Flores.

Una tumba.

Un nombre grabado con respeto.

El conde estaba allí.

De pie.

Solo.

Mientras el viento movía suavemente su abrigo.

—Descansa… —murmuró, casi inaudible.

No había nadie más que lo escuchara.

Porque su familia…

Nunca vino.

Ni siquiera para despedirse.

Las imágenes comenzaron a desvanecerse.

Pero antes de desaparecer por completo, ella.. la que observaba desde la oscuridad.. sintió algo que no era suyo.

No del todo.

Una emoción profunda.

Dolor.

Abandono.

Y… algo más.

Una pregunta sin respuesta.

Una vida que nunca fue valorada.

Un final que nadie lamentó…

Excepto ese hombre.

Ese conde aterrador…

Que había sido más humano que todos los que se llamaban a sí mismos “bondadosos”.

La oscuridad volvió a envolverlo todo.

Pero ya no era la misma.

Porque ahora…

Ella no estaba sola.

Y en lo más profundo de ese vacío…

Algo comenzó a latir.

Como si esa historia…

Estuviera a punto de continuar.

1
Mirna Lobo
maravillosa historia felicidades escritora un abrazo 🤗😊 cada historia una mejor que la otra, las leo y no me atrevo a decir cuál es mi preferida porque todas lo son 😊😊😊
Mirna Lobo
con tal que Baxter no le haga lo mismo que a Julián porque este sí lo mata 😂😂😂😂
Mirna Lobo
ninguno de los protagonistas de estás serie se salva, unos son intensos otros celosos y hasta manipuladores pero siempre protectores con sus mujeres 🥰 cada uno tiene lo suyo ☺️
Mirna Lobo
y el León rugió 😂😂😂🔥🔥🔥🦁🦁🦁
Mirna Lobo
al fin reaccionó y reconoció que quiere estar con ella como su Duquesa 🥰🥰☺️
Mirna Lobo
la envolvió como a un niño 😂😂 se volvió su papasito protector ☺️
Mirna Lobo
y el mayordomo clavándole la espinita para que le duela 😊😊😂😂😂
Mirna Lobo
no quiero sí quiero!!!! 😂😂😂 ya está súper enganchado o por lo menos va en proceso ☺️
Mirna Lobo
dió muchos detalles espero que él conozca al tipo que la secuestró o al menos que investigue quién es 😡😡😡
Mirna Lobo
hahaha va acabar con su paciencia 😊 y con su corazón también 😊😂😂
Mirna Lobo
no sabes lo que te espera querido 😂😂😂
Mirna Lobo
le salió mejor de lo que esperaba a Eloise, va a salir de esa casa, pareciera que ella no fuera su hija 😡😡😡
Mirna Lobo
soltó toda la sopa 😂 ahora veremos que hace él? /Grimace/
Mirna Lobo
ya se volvió de su interés 😊 veremos que pasa cuando se vuelvan a encontrar ☺️☺️
Ales🌷🍃
Silencioso, confuso y lento, así es el Conde.
Maria Mejia
Excelente historia muy divertida me encantó gracias
Rossi
si, debería agradecer, su esposa e hijos están bien gracias a su ayuda.🥰
Rossi
que se forme en la fila ☺️
Barbarasl73 🇨🇱
El mayordomo, en modo “gracias, después me encargo de ayudarlo a escapar“….
Barbarasl73 🇨🇱
Siiiiii, y se la tienen jurada cuando lo vean 🤭🤭🤭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play