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La Gordita en la Vida del CEO

La Gordita en la Vida del CEO

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Grandes Curvas / Romance de oficina / Romance oscuro / Completas
Popularitas:903.4k
Nilai: 5
nombre de autor: AUTORAATENA

Aurora Collins nunca agachó la cabeza ante nadie.
Gordita, hermosa, segura de sí misma y con una lengua lo bastante afilada como para cortar acero, pasó toda su vida escuchando que no estaba “dentro del estándar”. Pero eso nunca le impidió saberse maravillosa y dejar bien claro que nadie la pisa.

Después de perder su empleo en la antigua empresa de cosméticos, Aurora necesita desesperadamente un nuevo puesto. Cuando surge una entrevista en L’Oréal Company, la mayor potencia de belleza de Estados Unidos, asiste sin imaginar que su destino está a punto de chocar de frente con un hombre guapo, musculoso, multimillonario y el más arrogante, sin compasión por los demás.
Ella es fuego 🔥
Él es gasolina.
El mundo entero arderá cuando sus mundos colisionen.

NovelToon tiene autorización de AUTORAATENA para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 6

CAPÍTULO 5

ETHAN

La ciudad parecía pequeña vista desde lo alto.

Demasiadas luces. Demasiadas personas. Todo insignificante.

Desde la azotea, el mundo se veía exactamente como me gustaba: distante, controlable, silencioso. Un tablero donde yo movía las piezas y nadie osaba tocar las mías.

Pero esa noche, algo estaba mal.

Muy mal.

El nudo de la corbata estaba demasiado apretado. La camisa se pegaba a mi cuerpo como si la propia piel estuviera en combustión. Tiré el saco en el sofá con fuerza y caminé hasta la ventana, apoyando las manos en el vidrio frío.

Respiré hondo.

Inútil.

Nada quitaba a esa mujer de mi cabeza.

Aurora Collins.

El nombre resonaba como una afrenta.

Ella no debería haberse quedado. No debería haber respondido. No debería haber sostenido la mirada.

Y, sobre todo, no debería haberme afectado.

Pero afectó.

La imagen de ella volvía en flashes violentos: el mentón erguido, la voz firme, el desprecio contenido. Ella no imploró. No tembló. No intentó agradar.

Ella no se doblegó.

Mi mandíbula se contrajo.

— Insolente… —murmuré, pasando la mano por el cabello.

¿Cuántas personas en ese edificio habrían pagado para estar en su lugar? ¿Cuántas habrían aceptado cualquier humillación a cambio de permanecer allí?

¿Y ella?

Ella me enfrentó.

El whisky quemó al bajar, pero no apagó nada. Al contrario. Apenas encendió más.

El problema no era solo rabia.

Era el hecho de que, por primera vez en años, yo no tenía control absoluto sobre una situación.

Y eso me dejaba peligrosamente inestable.

Tomé el celular casi por reflejo.

Amelia.

Ella siempre funcionaba. Siempre resolvía. Siempre era suficiente.

O… solía ser.

Marqué.

— ¡Ethan! —la voz de ella vino dulce, animada demás. — ¡Finalmente! Yo pensé que te habías olvidado de mí hoy…

— Ven a la azotea — ordené.

— ¿Ahora? — ella rió. — ¡Claro! Yo estaba loca por mostrarte—

Colgué.

No quería oír. No quería conversación. Quería silencio. U obediencia.

O cualquier cosa que me devolviera la sensación de dominio.

Caminé por la sala, los pasos pesados resonando en el suelo de mármol. Todo allí era caro, frío, perfectamente alineado. Un reflejo exacto de quién era yo.

O de quién yo creía que era.

Porque bastó una mujer fuera del patrón me desafiara para todo salir del eje.

Cuando la puerta se abrió, yo ya estaba tenso demás para fingir normalidad.

Amelia entró como siempre entraba: confiada, impecable, bonita de un modo previsible. Alta, cuerpo esculpido, ropas escogidas para agradar.

El patrón perfecto.

— No te imaginas el día que tuve — ella comenzó, tirando la bolsa sobre la mesa. — Aquella idiota de la agencia intentó colocarme en el mismo camerino que otra modelo—

Ella hablaba. Hablaba. Hablaba.

Cada palabra era un ruido.

La observé como quien analiza un objeto conocido demás. Todo en ella era correcto. Esperado. Fácil.

Y absolutamente vacío.

Mi cuerpo no reaccionó. Mi mente no se interesó.

Y eso me irritó profundamente.

— Basta — dije, bajo.

Ella no oyó. O fingió no oír.

— Y entonces la stylist dijo que yo necesitaba perder medio kilo, ¿acreditas? Yo me quedé—

— Calla la boca.

Las palabras salieron afiladas, cortantes.

Ella se congeló.

— ¿Ethan…?

Me levanté despacio, sin desviar la mirada.

— ¿No percibes cuando te vuelves insoportable?

La sonrisa murió. Los ojos se llenaron de inseguridad.

— Yo solo estaba hablando…

— Tú solo hablas — gruñí. — Hablas demasiado. Siempre. Sin contenido. Sin profundidad.

Ella bajó la cabeza.

Sumisa. Exactamente como siempre fue.

Y por primera vez… eso me dio asco.

— Haz silencio — ordené. — Quédate ahí.

Ella obedeció.

Y aun así, nada.

Ninguna excitación. Ninguna satisfacción. Ninguna sensación de poder real.

Todo parecía falso.

Artificial.

Aurora me habría respondido. Aurora habría revidado. Aurora me habría mirado como si yo no fuera nada además de un hombre intentando imponerse.

La comparación vino como un puñetazo.

— Vete — dije de repente.

Ella alzó el rostro, confusa.

— ¿Qué?

— Vete. Ahora.

— Pero tú—

— Ahora.

Ella se levantó despacio, los ojos llorosos, la postura encogida. No discutió. Nunca discutía.

Y eso solo reforzó lo mucho que ella era… irrelevante.

La puerta se cerró tras ella.

Y el silencio cayó como una sentencia.

Pasé la mano por el rostro, sintiendo la tensión pulsar. Mi cuerpo estaba cargado, eléctrico, pero mi mente continuaba presa en la mujer errada.

Caminé hasta el baño.

La luz blanca reveló un hombre irritado, fuera de control, con los ojos oscuros demás. Apoyé las manos en el lavamanos, respirando hondo.

— Estás perdiendo el foco — murmuré para mí mismo.

Pero la verdad era simple y brutal:

Aurora Collins había entrado en mi cabeza sin permiso.

Yo estaba duro, mi pene estaba goteando excitación, más no podría estar sintiendo excitación por una ballena un cuerpo sin forma es redondo no eso no, yo debo estar con algún problema. Retiro mi pene para afuera, y comienzo a masturbar pensando en Amelia en como es bonita pelirroja blanquita rostro con pecas, cuerpo perfecto ni demasiado y ni de menos, senos pequeños trasero redondito más pequeño del modo que me gusta, y nada mi excitación parece que se desvaneció, apenas estoy allí con mi mano haciendo los movimientos de va y ven, rápidos más sin sentir porra de nada, por un segundo yo me distraigo y aquella maldita envade mis pensamientos, y porra comienzo a sentir un hormigueo en la cabeza del pene, y sin yo esperar comienzo a chorrear mi porra en el suelo.

Cuando todo terminó, la frustración permaneció.

Eso nunca acontecía.

Yo siempre cerraba la noche en el control. Siempre salía satisfecho. Siempre vencía.

Pero aquella noche… yo perdí.

Y eso selló algo dentro de mí.

Aurora no sería ignorada. No sería evitada. No sería olvidada.

Ella sería probada.

Hasta quebrar. O hasta quebrarme junto.

Al día siguiente, yo haría lo que sabía hacer mejor.

Usaría el trabajo. Los plazos. La presión.

Yo la colocaría bajo mi dominio.

Y entonces veríamos…

Quién realmente perdería el control.

Podría hasta ser yo, más yo haría de todo, para que ella saliera quebrada también.

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Gladys Dona
Toda mentira tiene patas cortas realmente una mujer no puede atar a nadie para que se quede menos mintiendo y si realmente hubiese sido el hijo de él se habla se llega a un acuerdo porque el amor se acabó pero se puede hacer cargo del bb la mujer no tiene porque mentir ni despreciarse tiene que seguir y valorarse como mujer si realmente quiere ese bb eso es amor no la de un hombre
Gladys Dona
Realmente como se dio cuenta de que ese hijo no era de él si no del chófer porque no se lo contó a Aurora solo unos papeles pero no dijo nada
Gladys Dona
Era sabido que algo se traía entre mano ahora un embarazo espero que no sea tan estúpido y le diga que le va hacer un ADN cuando nazca pero ese bb no lo ata
Gladys Dona
Lo que pasa que no quiere dejar la gallina de huevo de oro ni vo va dejar que le sea fácil dejarla ahora empieza los problemas
Mariscal Morin
Me encanta esta historia, me encantó mucho, gracias escritora y que Dios siga bendiciendo tu vida con mucha salud y mucha felicidad 🌷🌷🌷🌷🌷🌷🌷🌷🌷🌷🌷🌷
Mariscal Morin
Cuanto deseo🥵🔥🥵🔥y muy enamorados 🔥🥵🔥🥵
Gladys Dona
Ya lleva 17 capítulos y me /Sob//Sob/ porque desde que empezó a trabajar usa la falda lápiz negra solo se cambia la blusa espero que cuando cobre se compre otra /CoolGuy/
Cruz Marcano
Felicitaciones escritora :: Bonita historia!! Exitos!!
Gladys Dona
Cayó el macho Alfa qué no esa clase de mujer que le gusta es muy rellena para su gusto y ahora no deja de pensar en ella el pescado muete por la boca /Sob//Sob/
Mariscal Morin
Que bonito 💞💞💞💞💞
Mariscal Morin
Balla regalo de bodas 💞💞
Mariscal Morin
El tan tierno 💞💞💞💞
Mariscal Morin
🔥🔥🥵🥵 🔥🥵
Mariscal Morin
Ya lo decía yo, se me hacía demasiado bonito 🔥🔥🔥
Mariscal Morin
👏👏👏Realmente se van a casar, asta lo dudo, con el carácter de ellos 😆😆😆👏👏👏😆😆😆😆💞💞💞💞💞💞
Mariscal Morin
No agan caso a las lenguas dolidas, ustedes pura felicidad 💞💞💞💞
Mariscal Morin
👏👏Qué bueno, bravo bravo 👏👏👏😊😊😊😊😊
Mariscal Morin
Ahora le toca llorar a la putisorra 😆😆😆😆😆😆
Mariscal Morin
👏👏👏👏👏👏👏👏Que bueno que hizo sus cuentas y le ganaron a la putisorra 👏👏👏👏💞💞💞💞💞
Mariscal Morin
Esta muy enojada, y no pieza bien
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