Sofia era una empleada común y corriente hasta que un accidente la transportó dentro de la novela que estaba leyendo… como la villana destinada a morir.
Ahora vive en el cuerpo de Sofia Agarista Brajaya: hija de una familia adinerada, estudiante universitaria, y la mujer que durante tres años persiguió al protagonista masculino sin ser correspondida. Conoce cada giro de la trama, cada traición, y sobre todo, el final que le espera: la muerte a manos de Hansen Darael.
Su plan es simple: alejarse de Kayden, el protagonista, y de Hansen, su futuro asesino. Si no se involucra, la historia seguirá su curso y ella sobrevivirá.
Pero el destino no se deja reescribir tan fácilmente.
Cuando Sofia deja de perseguir a Kayden, él empieza a perseguirla a ella. Una apuesta de dos semanas. Un beso inesperado. Y una red de mentiras que ni siquiera ella, con todo su conocimiento del argumento, podría haber anticipado.
Entre campus universitario, mansiones de lujo, apuestas peligrosas y secretos que desafían la lógica de la ficción, Sofia descubrirá que cambiar el destino de una villana es mucho más complicado —y mucho más doloroso— de lo que cualquier novela podría contar.
¿Puede una lectora reescribir la historia desde adentro? ¿O el guion siempre gana?
NovelToon tiene autorización de Aplolyn para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 5
—¿Por qué sigues ahí parada? Anda, entra, Sofia.
Sofia estaba perdida. Era la primera vez que ponía un pie en esa casa. ¿Cómo iba a saber hacia dónde quedaba su cuarto? Así que simplemente se sentó en el sofá de la sala.
—¿No vas a tu habitación? Normalmente no hay quien te saque de ahí una vez que llegas a casa —dijo su madre extrañada.
—Jeje, ¿y mi cuarto dónde queda, mamá?
Su madre abrió los ojos como platos.
—¡Santo cielo! Seguro todavía tienes algo mal en la cabeza. Ayer no sabías quién era yo, y hoy no te acuerdas de dónde duermes…
—¡Ranti! ¡Lleva a Sofia a su habitación! —gritó llamando a una de las empleadas.
Sofia esperaba que apareciera una mujer mayor, pero quien llegó fue una chica que parecía de su misma edad. La muchacha la guio hasta el segundo piso.
—Ya limpiamos su habitación, señorita —dijo Ranti con una expresión de miedo que a Sofia le resultó desconcertante.
—Sí, gracias.
Sofia entró sin darle importancia. Ranti, al verla, soltó un suspiro de alivio. Normalmente la hija de los patrones era violenta y hasta les había pegado a varias empleadas jóvenes.
Los padres de Sofia contrataban a propósito empleados de la misma edad que sus hijos, con la idea de que sirvieran como compañía y confidentes. Pero la antagonista siempre los trataba con desprecio, así que todos le tenían terror. Incluso los empleados mayores evitaban acercarse cuando ella llamaba.
—Vaya… así que este es el cuarto de la villana. Mmm, nada mal.
Sofia abrió el clóset. Estaba repleto. Nada que ver con su vida real, donde apenas tenía unas cuantas prendas decentes para ir a la universidad; lo demás era ropa de andar en casa.
Después de revisar la colección de ropa y accesorios, su mirada cayó sobre un calendario en la mesa de noche junto a la cama.
Había varias fechas marcadas con plumón rojo y una nota escrita junto a cada una: "Kayden."
—¿Qué es esto? No me digan que se veía con Kayden en todas estas fechas. Qué asco…
Sofia tomó el calendario y lo tiró a la basura.
—A partir de ahora, nada de Kayden, ni de Hansen, ni de Wenda.
Ring, ring…
Sofia se sobresaltó al escuchar un teléfono sonar.
—Ah, claro… desde el hospital no me habían dado ningún celular. ¿De dónde viene ese sonido?
Se puso a buscarlo y lo encontró debajo de la almohada.
—¿Anisa? —Sin pensarlo demasiado, contestó.
—¡Dios mío, Sofia! ¡Llevas tres días sin responder mis mensajes ni mis llamadas! ¿De verdad te atropelló un auto? ¿Sigues viva?
El regaño de Anisa le trajo a la mente uno de los pasajes de la novela.
"Al final, Anisa fue la primera amiga de verdad que tuvo Sofia y la única que se presentó con los ojos hinchados de tanto llorar frente a su ataúd."
—¿Hola? ¿Hola? ¿Me estás escuchando? ¡¿Sofiaaa?!
—¡Sí, te estoy escuchando! —respondió igual de escandalosa. Le daba igual no conocerla en persona todavía; lo importante era que en la novela eran mejores amigas.
—Así me gusta. Oye, ¿mañana vas a clases? ¿Quieres ver a Kayden? Yo no tengo nada que hacer mañana, te puedo acompañar si quieres…
Anisa no tenía idea de que su amiga ya no era la misma de antes.
—No. A partir de ahora Kayden me tiene sin cuidado.
—¡¿Qué?! —exclamó Anisa, incrédula.