NovelToon NovelToon
90 Minutos Para Volver A Tí

90 Minutos Para Volver A Tí

Status: En proceso
Genre:Embarazo no planeado / Reencuentro / Romance
Popularitas:1.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Rooo

Dos vidas separadas por un océano de mentiras, secretos y clase social están a punto de cruzarse otra vez. Lo que empezó como una noche que ninguno de los dos podía recordar se convertirá en la verdad que ninguno de los dos está preparado para enfrentar.
Una historia de amor, sacrificio y segundas oportunidades, donde un pequeño rosario de oro guarda el poder de reescribir el destino de dos familias.

NovelToon tiene autorización de Rooo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La fotografía

CAPÍTULO 10 — Hugo:

Las semanas después del funeral se convirtieron en meses sin que yo lograra encontrar la manera de salir del pozo en el que había caído. Rechacé la convocatoria a la Selección para los amistosos de esa temporada. Dejé de responder llamadas, incluso las de mi propio club, que me ofreció licencia indefinida sin siquiera tener que pedirla.

Me encerré en la casa que había compartido con Delfina, rodeado de juguetes de Emilia que no encontraba fuerzas para guardar, de la ropa de mi esposa todavía colgada en el armario, de un silencio que antes llenaban risas y que ahora solo llenaba mi respiración pesada y las botellas que empezaron a acumularse, primero de a una, después de a varias, en la cocina que ya nadie limpiaba con el mismo cuidado.

La fotografía que había encontrado en la caja de música de Emilia se convirtió en mi única obsesión coherente en medio de tanto caos. La llevaba siempre conmigo, guardada en el bolsillo, sacándola cada tanto para estudiar ese rostro borroso, esos ojos vidriosos, esa fecha escrita a mano que coincidía, sin ningún margen de error, con la noche que llevaba cuatro años atormentándome en sueños.

Contraté, sin decirle a nadie, a un investigador privado para que intentara rastrear el origen de la fotografía, el estudio fotográfico, cualquier detalle técnico que pudiera darme una pista. Las semanas pasaron sin resultados concretos. La imagen era vieja, sin metadatos digitales, tomada evidentemente con un teléfono de gama baja de hacía varios años, imposible de rastrear con la tecnología disponible.

Bruno intentaba sacarme de la casa cada semana, sin mucho éxito. Se aparecía sin avisar, tiraba las botellas vacías, me obligaba a comer algo decente, se sentaba conmigo en silencio durante horas cuando yo no tenía fuerzas ni para hablar.

—Tenés que hablar con alguien, Hugo —me dijo una de esas tardes, mirándome con una preocupación que no intentaba disimular—. Un profesional. Esto no se supera solo, y menos así.

—¿Y qué querés que le diga, Bruno? —le respondí, con una amargura que ya no sabía dirigir hacia ningún lugar en particular—. ¿Que perdí a mi esposa y a mi hija el mismo día que perdí una final del Mundial? ¿Que encontré una foto de una desconocida escondida en las cosas de mi hija de dos años y no puedo dejar de pensar en quién es? Nadie va a entender esto, Bruno. Ni yo mismo lo entiendo.

Bruno se quedó en silencio un largo rato, mirando la fotografía que yo tenía sobre la mesa, con una expresión que en su momento no supe interpretar del todo, pero que ahora, mirando hacia atrás, reconozco perfectamente: la expresión de alguien que sabe más de lo que está dispuesto a decir.

—¿Nunca pensaste que podría ser alguien de esa noche? —me preguntó finalmente, eligiendo cada palabra con un cuidado extraño—. La noche de la discoteca, en la universidad. La noche que perdiste el rosario.

Lo miré, sorprendido de que hiciera esa conexión que yo llevaba semanas evitando conscientemente, quizás por miedo a lo que pudiera significar.

—No me acuerdo de nada de esa noche, Bruno. Ya lo sabés. Solo tengo esas mismas imágenes borrosas de siempre, la misma voz en mis sueños. Nada concreto.

—Pero la fecha coincide.

—La fecha coincide —repetí, sintiendo que algo se removía en mi pecho, una mezcla de esperanza y terror que no sabía cómo procesar en medio del duelo que ya me estaba consumiendo por completo—. ¿Sabés algo que no me estás diciendo, Bruno?

Vi cómo dudaba, cómo su mandíbula se tensaba, cómo parecía a punto de decir algo importante antes de retroceder en el último segundo.

—No sé nada seguro, Hugo. Y no quiero llenarte la cabeza de especulaciones en un momento como este. Cuando tenga algo concreto, te lo voy a decir. Te lo prometo.

No insistí más esa noche. No tenía fuerzas para insistir en nada. Pero algo en la manera en que Bruno evitó mi mirada al decir esas últimas palabras se quedó grabado en mí, sumándose a la larga lista de misterios que parecían estar acumulándose alrededor de esa noche que llevaba cuatro años decidida a no dejarme en paz.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play