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La esposa que despreciaste Ahora es capitana

La esposa que despreciaste Ahora es capitana

Status: Terminada
Genre:Oficina / Traiciones y engaños / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:340.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Rere ernie

Catalina lo dio todo por su matrimonio: su carrera como piloto, su juventud, su orgullo. Seis años dedicada a ser la esposa perfecta mientras Adrián, el hombre por quien abandonó el cielo, la humillaba a sus espaldas con otra mujer.

"Me da asco con solo mirarla."

Esas fueron las palabras que escuchó aquella noche en el estacionamiento del aeropuerto. Pero en lugar de derrumbarse, Catalina tomó una decisión: recuperar todo lo que sacrificó.

Con un divorcio a cuestas y un hijo pequeño como única compañía, vuelve a la academia de aviación decidida a reconquistar su lugar en la cabina de mando. Nadie le facilita el camino. Los instructores dudan de ella, los compañeros la subestiman y su ex hace lo imposible por sabotearla. Pero Catalina no es la misma mujer que se fue seis años atrás.

Y hay alguien que lo nota.

César es cinco años menor, heredero de la aerolínea más importante del país, y el único que aplaudió cuando ella completó la simulación más difícil de la academia. Su regla es simple: "Nunca le cortaría las alas a una mujer que nació para volar."

Mientras Catalina asciende, Adrián cae. Y la mujer que él despreció se convierte en la capitana que todos admiran.

NovelToon tiene autorización de Rere ernie para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 9

La puerta de la casa se cerró con fuerza detrás de Catalina; en el jardín, el sonido del auto de Adrián se alejó rápidamente.

Adentro el ambiente era mucho más cálido. Mateo estaba sentado en el sofá sosteniendo un tazón pequeño con flan de mango.

—¡Abue, está rico! —dijo con la boca llena.

Doña Sofía, la madre de Catalina, se rio bajito.

—Come despacio, que te vas a atragantar.

Mateo asintió con seriedad, aunque la cuchara volvió a entrar en su boca de inmediato. Catalina caminó hacia la sala; su rostro ya estaba sereno de nuevo, como si ninguna pelea hubiera ocurrido.

Doña Sofía miró a su hija.

—¿Ya se fue?

—Ya.

Catalina tomó un vaso de agua de la mesa y bebió. Mateo se bajó del sofá y corrió hacia su madre.

—Mami, ¿y papi?

—Papi se fue un rato. Dijo que iba a comprar un juguete para Mateo. Después vuelve —Catalina se vio obligada a mentir, y no era la primera vez.

Mateo preguntaba por su padre con demasiada frecuencia, y Catalina solo podía cubrirlo con la misma excusa de que Adrián estaba ocupado. No quería que su hijo creciera odiando a su propio padre. Incluso cuando Mateo estuvo internado en el hospital, la pregunta surgía una y otra vez. El niño buscó a su padre muchas veces, y Catalina siempre le daba la misma respuesta.

—¿Mami está enojada con papi? —dijo el niño de pronto.

Catalina sonrió y le acarició la cabeza.

—Solo un poquito.

—¿Papi se portó mal? —dijo Mateo otra vez, con su carita inocente.

Catalina casi se rio; solo asintió.

—Mateo, termina tu flan. Mami se va a bañar, ¿sí?

El niño asintió y volvió al sofá con su tazón.

Doña Sofía se acercó.

—¿Estás segura de tu decisión?

—Estoy segura, mamá. Todavía podría perdonarlo si solo me hubiera descuidado a mí. Pero últimamente ni siquiera llama primero para preguntar cómo está Mateo.

Catalina suspiró despacio.

—Todo este tiempo nunca me faltó el sustento; Adrián siempre me lo dio. Tampoco me golpeó nunca, pero acabo de enterarme de que a mis espaldas me hería con sus palabras. ¿Eso no es lo mismo que golpearme verbalmente? Con toda la crueldad del mundo, me insultó y me humilló delante de su amante.

—Tampoco puedo tolerar su infidelidad —la voz de Catalina tembló ligeramente; era evidente que guardaba una herida profunda, pero se esforzaba por contenerla.

Doña Sofía solo pudo soltar un largo suspiro; escuchar todo lo que decía su hija le partía el corazón.

* * *

Pasaron dos semanas; la rutina en la academia se volvió cada vez más intensa. Prácticas de vuelo, simulador y sesiones informativas. Ese día el programa era diferente: todos los cadetes debían pasar el examen médico mensual. Tenían que aprobarlo para poder acceder al programa avanzado de vuelo.

El pasillo de la clínica aeronáutica estaba lleno de cadetes. Algunos se veían relajados, pero otros lucían claramente tensos. Al fondo del pasillo, Catalina estaba sentada en una silla leyendo el formulario.

Algo había cambiado en la apariencia de Catalina; su cuerpo había recuperado la esbeltez. El peso que había ganado por descuidar su estilo de vida después de dar a luz ya casi había desaparecido. El cabello de Catalina también lucía más arreglado tras ir a un salón de belleza; la piel de su rostro se veía limpia y cuidada. Su belleza no era llamativa, pero era notoriamente distinta a la de dos semanas atrás.

Incluso Violeta, sentada no muy lejos de ella, lo notó.

—Parece que cambió bastante. No se parece a la que entró aquí al principio... parecía una señora.

—Solo es maquillaje —bufó Rafael.

Violeta se encogió de hombros.

Al poco rato, la puerta del consultorio se abrió.

—La siguiente, Catalina.

Catalina se puso de pie y entró sin decir mucho. Dentro del consultorio, dos médicos aeronáuticos estaban sentados detrás de un escritorio.

—Tome asiento, por favor.

Catalina se sentó. El primer médico revisó su expediente.

—Catalina, ¿fue usted piloto comercial antes?

—Sí —respondió Catalina con firmeza.

—¿Por qué dejó de volar?

—Razones personales.

El médico asintió.

—Bien, comencemos con el examen de rutina.

El examen duró casi veinte minutos. El médico le revisó la presión arterial, los reflejos oculares y la audición. Todo transcurrió con normalidad, hasta que el segundo médico miró la pantalla de la computadora.

El segundo médico frunció el ceño.

—Espere un momento.

El primer médico también miró; unos segundos de silencio.

Catalina los observó a ambos.

—¿Hay algún problema?

—Su análisis de sangre muestra ciertos niveles que... no son normales —explicó el primer médico.

Catalina entrecerró los ojos.

—¿Qué quiere decir?

—Como si hubiera efecto de algún medicamento.

Catalina negó con la cabeza.

—Yo no tomo ningún medicamento.

El médico volvió a revisar los datos.

—Las cifras son bastante claras.

—Entonces repitan el examen —dijo Catalina.

El segundo médico intervino.

—Por lo general, no repetimos sin una justificación.

—Le digo que no tomo ningún medicamento —repitió Catalina, mirando fijamente a los médicos.

El ambiente en la sala se volvió tenso. El primer médico cerró el expediente.

—Lo vamos a discutir primero.

—¿Qué significa eso?

—Lo siento, por el momento... usted no puede ser declarada apta en el examen médico.

El rostro de Catalina se endureció al instante.

1
Freya chobits
Debe tener un medio pedazo de corazón para dejarlas locas☺️🤣
Freya chobits
Dice el dicho que nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido.. MENTIRA todos saben lo que tienen pero creen que hagan lo que hagan nunca lo perderán
Graciela Mauchiere
ayuda!! de q pais es la autora?
Mili
sigue o termina asi
Arelys Quiroz
Valentina la hermana Vanessa la amante violeta la q anda con Rafael otra cadete
Susana
Linda historia me encantó escritora 💖💖💖💖💖💖
Estrella Sotolongo
Muy bonita novela,gracias escritora
Nini Marin
desde el principio todo fue malo ni modos así termino el que con maldad actúa así le va muy mal
Nini Marin
por algo dicen que todo se paga en esta vida y el que obra mal tarde o temprano le llega su cobro
Nini Marin
como todo hombre que se cree el todo poderoso y piensa que por más embarradas que haga la mujer siempre lo va a perdonar y seguir como sumisa ,pero cuando uno despierta y se despide es definitivo llega el arrepentimiento muy tarde y ya sin valor
Nini Marin
así son las amantes le hacen reclamos a las legítimas esposas y le pelean al hombre por estar o defender a la esposa 🤣🤣🤣son una ridiculas
Nini Marin
gracias muchas gracias escritora bendiciones
Nini Marin
bien echo Catalina demuestra de que estás echa y que si el infeliz de esposo que tienes no te valora y solo sabe burlarse de ti hay muchísimas oportunidades de donde elegir y sobre todo que si te dan tu lugar
Patricia Ayala
no entiendo, porque le anda cambiando de nombre la autora
Patricia Ayala
es Catalina o Leya/Pooh-pooh/
Oceania Medrano
buenas tramA, hermosa historia gracias gracias gracias por compartir tu novela infinita bendiciones y prosperidad 🙏🙏🙏
Hilda Estrada
me encantó la historia, gracias 🫂
Miroslava Soto Vigil
bueno ella se lo busco muchas maldad
Miroslava Soto Vigil
perfecto Vanesa se lo fano a pulso
Miroslava Soto Vigil
bueno Vanesa ya fuiste x necia
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