Las muñecas fueron creadas para obedecer, no para sentir.
En un mundo donde las mujeres biológicas no existen, los hombres conviven con muñecas creadas para obedecer… incapaces de sentir.
Ethan jamás imaginó que conocer a Cereza y Cidra cambiaría su vida para siempre. Mientras el vínculo entre ellos desafía todo lo que la ciencia creía posible, una guerra entre seis naciones se intensifica y un antiguo secreto, oculto durante siglos, convierte a las dos muñecas en el objetivo más codiciado del continente.
Ahora, Ethan deberá proteger un secreto capaz de cambiar el destino de la humanidad… antes de que caiga en las manos equivocadas.
Porque hay corazones que nunca debieron despertar… y otros que harían cualquier cosa por arrebatarlos.
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CAPÍTULO 8 – EL DESPERTAR DE CIDRA – PARTE #2
La voz volvió a resonar dentro de la mente de la muñeca guerrera.
—Proyecto Civeta.
La arena seguía cubierta de polvo. Frente a ella, la muñeca de cabello negro no bajó la guardia. Permanecía inmóvil, esperando el siguiente ataque.
Pero Civeta ya no la estaba mirando, su parecía atención concentrada en algún lugar muy lejano.
—Habla.
Respondió con evidente molestia.
Una nueva voz femenina tomó inmediatamente su mente, era suave, serena y completamente diferente a la de Civeta.
—Aquí Proyecto Especial: Lince.
Los ojos rojos de Civeta se estrecharon.
—¿Qué ocurre?
—El señor Fausto ha cancelado la misión.
El rostro de Civeta cambió por completo.
—¿Qué...?
La voz continuó.
—Debes regresar inmediatamente a Garlant.
Civeta aprieta los puños.
—Estoy a punto de cumplir el objetivo.
Sus ojos se dirigieron hacia Cereza. La muñeca de cabello plateado apenas lograba mantenerse consciente.
—Solo necesito unos segundos más.
—Negativo.
—La tengo justo frente a mí.
—
La furia comenzó a dibujarse lentamente sobre el rostro de Civeta.
—¿Por qué?
Silencio.
Después... Lince respondió.
—Son órdenes directas del señor Fausto.
Civeta presiona los dientes.
—No tiene sentido. Estoy a un paso de traer al Proyecto Cereza. ¿Por qué querría abortar la misión ahora?
La respuesta llegó inmediatamente.
—No corresponde conocer los motivos.
—...
—Proyecto Civeta.
La voz sonó más firme.
—¿Piensas desobedecer una orden directa del señor Fausto?
Durante varios segundos... No hubo respuesta, los puños de Civeta temblaban. Nunca había estado tan cerca.
Tan cerca... Finalmente soltó un largo suspiro.
—Mar de Maldita...
Levantó lentamente la cabeza y volvió a mirar a Cereza. Sus ojos estaban cargados de una mezcla de rabia... y frustración.
Después de observar a la joven de cabello negro.
—Nos volveremos a encontrar. Muy pronto.
Su cuerpo desapareció y una poderosa explosión de viento recorrió toda la arena.
Civeta ya no estaba.
El silencio invadió el campo.
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La joven de cabello negro dio inmediatamente un paso hacia adelante, pretendía perseguirla. Pero una voz la detuvo.
-¡No!
Era Ethan y la muñeca frenó en seco, giró lentamente la cabeza. Durante un instante permaneció observándolo y luego caminó directamente hacia él.
Se detuvo frente a Ethan y, para sorpresa de todos... Se arrodillo. Bajó respetuosamente la cabeza.
—Está bien, mi señor.
Su voz seguía siendo tranquila.
—Será como usted desee.
Hizo una pequeña pausa.
—Yo...
Levantó lentamente la mirada.
—Sidra de soja.
Sus ojos violetas reflejaban una lealtad absoluta.
—Y estoy aquí para servirle en todo.
Los hombres alrededor quedaron completamente desconcertados.
Mauricio fue el primero en hablar.
—Otra... Otra más...
Uno de los vecinos tragó saliva.
—Todas las muñecas raras lo llaman "mi señor"...?
Darian observaba la escena en completo silencio. Había demasiadas preguntas y ninguna respuesta.
Ethan tampoco entendía nada. No comprendía por qué otra muñeca acababa de reconocerlo exactamente igual que Cereza, pero en ese momento había algo mucho más importante.
Se giró rápidamente.
—¡Cidra!
Ella levantó la cabeza.
—¿Sí, mi señor?
—Ayuda a Cereza.
Los ojos violetas buscaron inmediatamente alrededor.
En apenas un segundo...
Había localizada a la otra muñeca de cabello plateado, su mirada permanecía fija sobre ella.
—Objetivo local.
Sin perder un instante... Cidra caminó hasta Cereza, se agachó lentamente y entonces ocurrió algo que llamó la atención de Ethan.
La guerrera que hacía apenas unos segundos había sido capaz de destruir el suelo con sus golpes... Tomó a Cereza con una delicadeza casi maternal, como si tuviera miedo de romperla.
—...
Observó las profundas grietas que recorrían el cuerpo de la muñeca, el brazo derecho prácticamente había dejado de funcionar, varias zonas de su piel sintética estaban abiertas y pequeñas chispas seguían escapando de su interior.
Cidra permaneció inmóvil unos segundos.
Después... Susurró tan bajo que solo ella pudo escucharlo.
—... Hermana...
Cereza abrió lentamente los ojos, su visión estaba completamente borrosa. Solo alcanzó a distinguir el largo cabello negro.
—¿...Hermana...?
Murmuró confundida.
Cidra no respondió, simplemente la levantó entre sus brazos y caminó de regreso junto a Ethan.
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Los hombres comenzaron a rodearlos poco a poco. Ya no existía peligro inmediato, pero nadie quería apartarse demasiado.
Todos observaban a las dos muñecas. Una pequeña, otra alta. Tan diferentes entre sí y, al mismo tiempo... Extrañamente parecidas.
Mauricio rompió el silencio.
—Nunca... Nunca había visto algo así.
Uno de los vecinos afroamericanos.
—Yo tampoco.
Otro miró a Ethan.
—¿Cómo las conoces?
Ethan negó lentamente.
—No… yo…
La respuesta fue sincera.
—Apenas conocí a Cereza hace unos días... Y a ella...
Miró a Cidra.
—Hace apenas unos minutos.
Los hombres intercambiaban miradas, aquello solo hacía todo más extraño.
Darian avanzó unos pasos, su rostro seguía cubierto de polvo y varias heridas menores recorrían sus brazos. Pero aún así me molesta.
—Sea lo que sea que está ocurriendo...
Miró primero a Cereza y después a Cidra.
—Las dos acaban de salvar muchas vidas.
Los jugadores comenzaron a sentir uno tras otro. Los mismos hombres que unos días antes desconfiaban de Cereza... Ahora inclinaban ligeramente la cabeza en señal de respeto.
Incluso aquellos vecinos que habían reclamado por el desayuno robado.
Uno de ellos sonriéndome con cierta vergüenza.
—Creo... Que te juzgamos demasiado rápido.
Cereza intentó levantar un poco la cabeza, le costaba muchísimo trabajo. Pero aún así... Sonrió, como siempre.
—No... importa...
Su voz era apenas un susurro.
—Estoy... feliz...
Sus ojos inmediatamente buscaron a Ethan y cuando lo encontró... Su sonrisa se volvió un poco más grande.
—Mi amo a Ethan...
Ethan tomó cuidadosamente una de sus manos.
—Aquí estoy.
Ella respiró con dificultad y varias chispas escaparon nuevamente de su cuello.
—Está... vivo... Qué... Alivio...
Sus ojos comenzaron a cerrarse lentamente.
El cuerpo menudo dejó de moverse.
—¡Cereza!
Ex Ethan.
Cidra realizó un escaneo rápido. Una tenue luz violeta recorrió los ojos de la guerrilla.
—No se preocupe, mi señor.
Levantó la vista.
—Su núcleo continúa funcionando. Solo ha agotado la mayor parte de su energía. Pero necesita reparaciones urgentes.
Ethan dejó escapar el aire que había estado conteniendo, cerró los ojos unos segundos. No sabía cómo, pero seguía con ellos. Sigue viva.
A su alrededor... El campo de Asterión había quedado completamente destruido, las gradas derrumbadas, el suelo lleno de enormes cráteres, postes doblados y muros reducidos a escombros.
Los equipos de emergencia comenzaron a llegar, varias ambulancias aterrizaron sobre la arena. Personal médico corría para atender a los heridos, la policía acordonaban la zona.
Y todos...
Absolutamente todos... Miraban de reojo a las dos misteriosas muñecas. Porque ya nadie podía seguir creyendo que eran simples máquinas.
Muy por encima del campo...
Oculta entre las nubes...
Una pequeña aeronave negra observaba en silencio.
Dentro de ella, una joven de largo cabello gris apagó lentamente una pantalla holográfica, sus ojos dorados permanecían serenos.
—Así que tú también despertaste...
Murmuró.
Una tenue sonrisa apareció en sus labios.
—Proyecto Cidra.
La transmisión terminó y la aeronave giró lentamente en dirección a Garlant.
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Sin que Ethan lo supiera... ni siquiera lo sospechara…
Su tranquila vida acababa de terminar para siempre.
muy buen capitulo
excelente
cada vez mejor 👏👏
muy buen capitulo 👏👏
Cereza y Cifra rescatando a la gente fue perfecto
Ya quiero saber que más va a pasar en esta novela tan interesante! ❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤
Todos los países están en alerta máxima por el ataque de Fausto!!! 😞😞😞😞😞😱😱😱😱😱😱😱😱😱😱
Cereza y Cidra descubriendo el concepto de la muerte y relacionándolo con Ethan me conmovió mucho ❤❤❤❤❤❤