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Mi Exesposo Descubrió Que Teníamos Gemelos

Mi Exesposo Descubrió Que Teníamos Gemelos

Status: En proceso
Genre:Madre soltera / Hijo/a genio / Malentendidos / Reencuentro / La mimada del jefe / Amante arrepentido
Popularitas:192.1k
Nilai: 4.5
nombre de autor: Monica Swenson

Cinco años después de irse de Buenos Aires con el corazón roto, Giulia Rivas vuelve con una sola prioridad: cuidar a su hija Dulce y reconstruir su carrera como diseñadora de joyas.

No busca explicaciones.
No busca venganza.
Y mucho menos busca volver a ver a Julián Alcázar.

Pero en el aeropuerto, un nene desconocido se le abraza a la pierna y la llama mamá.

Benja tiene la edad que tendría el hijo que Giulia creyó haber perdido. Tiene los ojos de Julián, su carácter imposible y una certeza que nadie logra sacarle de la cabeza: ella es su mamá.

Julián también queda atrapado en esa reaparición.

Para él, Giulia fue la mujer que lo abandonó sin mirar atrás. Para ella, Julián fue el hombre que eligió a otra mientras ella lo perdía todo.

Ahora trabajan bajo el mismo imperio empresarial, se cruzan en pasillos, fiestas privadas, hospitales y mentiras que llevan demasiado tiempo enterradas.

Entre una hija que sueña con conocer a su papá, un hijo que nunca dejó de buscar a su mamá y una mujer dispuesta a destruir cualquier verdad antes de perder su lugar, Giulia y Julián van a descubrir que lo que los separó no fue falta de amor.

Fue una mentira.

Y esa mentira está a punto de caer.

NovelToon tiene autorización de Monica Swenson para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8

Capítulo 8

Giulia abrió los ojos de golpe.

Después llegó todo junto.

La rabia.

La humillación.

El dolor.

No podía empujar a Julián. Entonces usó los dientes como arma y lo mordió con fuerza.

Julián sintió el labio partirse, pero no la soltó.

Al revés.

La besó con más violencia.

Le sujetó los hombros y aplastó esa suavidad entre sus labios como si quisiera descargar todo lo que llevaba años acumulando.

El sabor a sangre se expandió en sus bocas.

Giulia y Julián parecían dos animales heridos, tercos, furiosos. Ninguno quería rendirse primero, aunque se destrozaran el uno al otro.

Después de un forcejeo largo, esa pelea terminó.

Giulia empujó al hombre que tenía encima y se limpió la boca con fuerza, como si quisiera borrar cada rastro.

Una sombra cruzó los ojos de Julián.

Se pasó la lengua por la herida ardiente de la comisura y soltó una risa fría.

—¿Te doy asco? Mirá que yo todavía no empecé a sentir asco por vos.

Giulia le gritó:

—¿Y con qué derecho? ¡Los asquerosos son vos y Malena!

A esa altura, Giulia no odiaba a Julián por completo.

La noche de hacía cinco años, ella había sido drogada. Él también había caído en una trampa. Quién había usado a quién ya no era tan fácil de decir.

Además, después de casarse, cuando supo que la madre de Giulia estaba gravemente enferma, Julián había movido contactos y dinero para traer varios especialistas de primer nivel, nacionales y extranjeros.

Al final no pudieron salvarla.

Pero al menos su madre sufrió menos antes de morir. Se fue con algo de dignidad.

Eso Giulia nunca lo olvidaría.

Pero él había tenido un hijo con Malena.

Cinco años atrás, Malena fue a buscarla el día de su cumpleaños.

Cuando le dijo que también estaba embarazada de Julián, Giulia sintió que el mundo se partía. Aun así, se aferró a una esperanza mínima: quizás era mentira, una provocación de Malena.

Se quedó sentada toda la noche.

Esperó a Julián, que había prometido volver para pasar su cumpleaños con ella.

Nunca llegó.

A la mañana siguiente, las noticias de espectáculos mostraron a Julián saliendo del hospital con Malena.

Giulia podía no controlar su corazón.

Pero jamás volvería a tener intimidad con Julián Alcázar.

Lo que otra mujer había usado, ella no lo quería.

No lo aceptaría otra vez.

El desprecio en sus ojos fue demasiado evidente.

Julián sintió que una llamarada le quemaba el pecho.

¿Ni siquiera dejaba que la tocara?

¿Se estaba guardando pura para ese hombre?

La rabia le arrancó una sonrisa.

—Tenés razón. Benja es hijo mío y de Malena. Así que mantenete lejos de él. No quiero volver a verte cerca de mi hijo.

Sus ojos se afilaron.

—Además, ¿qué parte de tu cuerpo no vi ya? Hicimos cosas mucho más íntimas. ¿Ahora te beso y te hacés la mártir? Esa noche, cuando me abrazabas y me pedías más, no parecías tan pura.

La cachetada cayó sobre la cara de Julián con un sonido seco.

El aire se quedó quieto.

—Sos un hijo de puta, Julián Alcázar.

Giulia abrió la puerta del auto y se fue sin mirar atrás.

Julián se tocó la mejilla golpeada.

La mirada se le enfrió centímetro a centímetro.

Después de escapar de él, Giulia llegó al hotel con los ojos rojos y fue directo al baño.

Se lavó los dientes.

Una vez.

Otra.

Y otra.

Mientras se cepillaba, vio su reflejo en el espejo. Despeinada, pálida, con la boca lastimada.

Las lágrimas salieron sin control.

Odiaba la traición de Julián.

Odiaba que acabara de faltarle el respeto.

Pero el origen de todo, lo que más le dolía, era que en el fondo nunca había conseguido arrancárselo del corazón.

No quería admitirlo.

Pero era verdad.

Se agachó, se abrazó las rodillas y lloró hasta quedarse vacía.

Después de llorar, todo fue calmándose.

Se bañó, abrió la computadora y se puso a trabajar como si no acabara de romperse por dentro.

Si estaba ocupada, no pensaría en Julián.

Ni en los pedazos de pasado que todavía le quedaban clavados.

Unas cinco horas después, el diseño en la pantalla empezó a tomar forma.

Giulia miró por la ventana.

La noche ya había caído.

No tenía hambre, pero tomó el celular para pedir una sopa de arroz.

Recién entonces notó que el teléfono se había apagado por falta de batería.

Lo conectó y lo encendió.

Lo primero que apareció fueron varios audios de Benja.

Giulia miró la pantalla con el pecho apretado.

Dudó unos segundos.

Al final, los abrió.

—Giulia, papi dijo que la abuela me extraña. Tengo que ir a Córdoba con ella hasta que terminen las vacaciones.

—Giulia, te voy a extrañar. Acordate de llamarme todos los días, ¿sí?

La vocecita dulce tenía un tono derrotado. Era evidente que no quería ir.

Giulia se sorprendió.

Después de un par de segundos, entendió.

Los padres de Julián, Silvio Alcázar y Mora Alcázar, seguían casados, pero vivían separados desde hacía años.

Mora vivía casi siempre en Córdoba y rara vez iba a la residencia de San Isidro.

Julián tenía tanta prisa por mandar a Benja con ella durante tanto tiempo porque creía que Giulia podía arrepentirse de lo que había dicho, buscar al nene otra vez y acercarse con alguna intención.

Cuando lo comprendió, un frío le recorrió todo el cuerpo.

Por un segundo, hasta la mente se le quedó en blanco.

De verdad quería preguntarle a Julián, cara a cara, si cuando se casó con ella había sentido aunque fuera un poco de sinceridad.

Si alguna vez la había querido, ¿por qué pensaba tan bajo de ella?

Por más conflictos que tuviera con él o con Malena, jamás usaría a un chico.

Pero enseguida sintió que no tenía sentido.

¿Para qué preguntarle?

Sería, como dijo Malena, humillarse otra vez.

Giulia respiró hondo, cerró el chat con dureza y no respondió ningún mensaje de Benja.

Después se hundió por completo en el diseño de la joya.

Durante la semana y media siguiente, casi no salió del hotel.

Cuando por fin tuvo el diseño final, fue a Brillo Sur Joyas y se lo entregó al gerente Ferreyra.

Había creado un par de alianzas en oro rosado.

El diseño masculino era simple, limpio.

El femenino llevaba una hilera de diamantes redondos de corte brillante. En la parte superior, una estructura rectangular calada, también con diamantes, permitía que el relieve triangular de la alianza masculina encajara justo ahí.

La idea de pareja quedaba clara.

Nueva, íntima, pero sin perder elegancia.

El gerente Ferreyra y varios diseñadores de la empresa revisaron el boceto. La aprobación fue inmediata.

Después de completar los procedimientos, el diseño de Giulia quedó sellado y guardado.

—Rivas, la acción con las parejas es dentro de tres días, en Alto Palermo —le recordó Ferreyra—. Usted y Roldán tienen que presentarse en persona. Si alguna falta, se considera derrota automática.

Giulia asintió con una sonrisa.

—Voy a estar a horario.

No mucho después de que ella se fuera, Micaela llegó a la empresa con su propio diseño.

Al oír a algunos empleados comentar que Giulia acababa de pasar por ahí, apretó los dedos sobre la carpeta.

Micaela era buena leyendo gestos.

Por las reacciones sutiles de Ferreyra y los otros, no le costó entender que el diseño de Giulia, aunque tal vez no fuera una obra maestra absoluta, era mejor que el suyo.

Por culpa de Giulia, durante esos días no había logrado concentrarse.

Ni siquiera había llegado la votación y ya podía ver su final.

Micaela salió del edificio sin color en la cara.

El sol ardía sobre su cabeza.

Caminó unos pasos cada vez más débil.

De golpe, el cuerpo se le aflojó y cayó desmayada.

Cuando se enteró de que Micaela había tenido un problema, su hermano mayor, Franco Roldán, llegó al hospital enseguida.

Wanda justo salía de la habitación.

Las marcas de su cara ya se habían curado. Llevaba maquillaje perfecto para tapar el deterioro de esos días.

Al ver a Franco, se le iluminaron los ojos.

—Franco, viniste.

Franco miró la puerta cerrada.

—¿Cómo está Micaela?

—Todavía no despertó. El médico dijo que fue por ansiedad extrema y un golpe de estrés.

Detrás de los anteojos, Franco endureció la mirada.

Wanda lo notó.

Micaela era hija adoptiva de los Roldán, pero Franco la quería mucho. A veces, tanto que Wanda sentía celos.

Por eso se había acercado a Micaela como amiga atenta y servicial. Era el camino más corto para acercarse a él.

Wanda bajó un poco la voz.

—Franco, en realidad Micaela terminó así por la campaña de joyería de Brillo Sur.

Él la miró.

Wanda continuó:

—La mujer que compite con ella, Giulia Rivas, tiene una relación rara con Julián Alcázar. Dicen que es una competencia justa, pero es pura fachada. Con Julián detrás, en la votación de tres días Micaela seguro pierde contra ella.

Franco escuchó sin mostrar demasiado.

Pero Wanda percibió en él un aire peligroso.

Bajó la mirada y curvó apenas los labios.

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Gladys Maria Hernandez
Cuando van a terminar la novela. Por eso no me gusta empezar a leer historias sin terminar.
Elsa Audisio
felicitacion a quien escribio esta historia , es muy linda m atrapo enseguida y no puedo dejaar d leerla hasta llegar al final....que la vida te siempre cosas bellas y mucha felicidad.....graciann!!!!
Ayarit Mata
continua es muy Buena
Betty Lauri
👏👏👏
Anonymous Carmen diaz
Grave error si les pagaron y violaran a Giulia esto no lo dejará pasar Julian sino mueren los mandará a la cárcel a ambos
Anonymous Carmen diaz
Silvio en verdad tan inteligente y nunca vieron las mentiras de Malena y tan fácil los enreda a todos todo callan y no dicen las dudas como porque Giulia abandonó a Benja según lo dicho o quien les dijo donde podían hayan lo y porque no dudar y hacer afán con dulce
Anonymous Carmen diaz
Y porque no hacerlo más rápido u descartable Martín sin que se de cuenta Giulia una prueba de ADN si hay un poco de coincidencia investigarla uniendo todos los puntos y sino tiene lazos dejarlos
Anonymous Carmen diaz
Que descubran ya que ambos son padres de dulce y Benja y después que es la neta real de lis montes
Anonymous Carmen diaz
Julián lo dices sabiendo que está contigo Benja y te ayudará con tu abuelo Silvio
Anonymous Carmen diaz
Muy bien Benja defiende a Giulia es tu madre y tú lo sientes pero sería bueno siendo tú tan inteligente revisaras toda la vida de Giulia la tuya y pudieras ir descubriendo todo el enredo con ustedes y ella y por intrigas de Malena los destruyó
Anonymous Carmen diaz
Cierto Giulia deberían ambos cuidarlos no son bebés pero podrían estar juntos aún así
Anonymous Carmen diaz
Que Martín sienta que Giulia pudiera ser la nieta perdida es bonita la historia pero no se desenreda nada ni que es la nieta perdida ni que son mellizos y sus hijos
Anonymous Carmen diaz
Si así piensan debieron evitar que Malena sea soberbia y agreda a quienes no tiene que agredir y saben que Julián no perdonará siga metiéndose con Giulia y los niños
Anonymous Carmen diaz
Mejor no haber dicho eso saben que Martín no quiere mucho a Malena y menos con todo lo que hace sabiendo que no debe comportarse y actuar así avergonzado a la familia montes
Anonymous Carmen diaz
Empiezan las influencias Martín no te cubrirá y con respecto a Julián esperas más humillaciones crees que todos cubrirán tus pasos Malena ofendisteis y no te arrepientes a Giulia y a los niños y uno es Benja el abuelo Silviano no te quiere
Anonymous Carmen diaz
Y de qué servirá que sepan que fue Malena si también tiene gente que la cubrirá y uno será la familia Montes
Mirla Loyo
qué falta de respeto, publicar una novela que no está culminada y tener que esperar tanto para saber el desenlace de la misma 🤬
Anonymous Carmen diaz
Malena con esta declaración de Martina quedas como mentirosa y ofrecida y si pides ayuda a Martín te lo advirtió debías ser sin problemas para la familia mi tés y haces todo lo contrario
Miriam Lada
Giulia solo volvió al.pais para firmar un contrato de trabajo, pero las víboras destilan veneno en su contra por todos lados en contra de Giulia
Anonymous Carmen diaz
Giulia dará la car apóyalo y di la verdad
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