Argent: El Despertar del Sistema
El 1 de enero del año 2030, el mundo cambió para siempre.
Desde el cielo comenzaron a caer rayos de luz en distintos puntos del planeta…
abriendo portales desconocidos.
Mazmorras.
Criaturas emergiendo desde lo más profundo.
Un sistema misterioso que apareció en la mente de las personas.
Y una nueva regla:
Sobrevive… o muere.
En medio de este caos, cuatro hermanos deberán enfrentar el inicio de una nueva era.
La familia Argent.
Avernus, el líder silencioso.
Ruth, el hermano mayor firme y protector.
Rimuru, el confiado que sigue su propio ritmo.
Saimon, el más joven, que admira a su hermano mayor.
Cuando el sistema los elige…
sus destinos cambian para siempre.
NovelToon tiene autorización de Alejo Bellini para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CAPÍTULO 8 — ENTRENAMIENTO Y REALIDAD
El grupo había dejado atrás el caos inmediato de las calles.
Ahora caminaban con un objetivo claro.
Encontrar un lugar seguro.
Un refugio.
Durante las últimas horas, la ciudad había comenzado a transformarse.
Edificios dañados.
Calles parcialmente evacuadas.
Personas agrupándose en puntos específicos donde se establecían zonas de seguridad.
Las autoridades aún existían… pero su control era limitado.
Avernus lideraba el grupo.
Detrás de él, sus hermanos avanzaban en silencio.
Ruth caminaba con una postura firme, su cuerpo reflejaba disciplina. Era el más imponente físicamente entre ellos, con una complexión musculosa y una altura ligeramente superior al promedio. Su presencia transmitía seguridad incluso sin hablar.
Rimuru, en cambio, tenía una apariencia más ligera. Su cuerpo era delgado, con una postura relajada pero atenta. Sus ojos observaban constantemente todo a su alrededor, como si analizara cada detalle del entorno.
Saimon tenía un aspecto intermedio. No destacaba por fuerza bruta ni por agilidad evidente, pero su mirada mostraba curiosidad constante. Su lenguaje corporal era más inestable, como alguien que aún está adaptándose a una nueva realidad.
Avernus caminaba al frente.
Su expresión era seria.
Su presencia, silenciosa pero dominante.
Finalmente, llegaron a un punto de reunión improvisado.
Un edificio parcialmente reforzado.
Guardias.
Personas organizándose.
Un letrero improvisado indicaba:
[ZONA SEGURA — REFUGIO PROVISIONAL]
El grupo ingresó sin problemas.
Dentro, había personas descansando, algunos heridos, otros simplemente intentando procesar lo ocurrido.
Avernus observó en silencio.
Ruth habló.
—Este será un buen punto temporal.
Rimuru asintió.
—Podemos usarlo como base de operaciones.
Saimon miró alrededor.
—Y también para entender mejor cómo funciona todo esto…
Avernus cerró los ojos por un momento.
Luego, una interfaz apareció.
[ESTADO DEL SISTEMA]
Usuarios detectados cercanos: múltiples
Actividad del sistema: estable
Conexión global: activa
Rimuru reaccionó.
—Entonces el sistema está comunicándose a nivel global.
Avernus abrió una nueva sección.
[NOTICIAS DEL SISTEMA]
Actualización global disponible.
Al activar la interfaz, una serie de mensajes comenzaron a desplegarse frente a ellos.
"Se confirma la aparición de múltiples mazmorras en distintas regiones del mundo."
"Clasificación oficial de mazmorras establecida por rango: G, F, E, D, C, B, A, S, SS, SSS."
"Las mazmorras de rango S o superior presentan riesgos extremos."
"Las entidades por encima del rango S serán clasificadas como DESASTRES NATURALES."
Ruth frunció ligeramente el ceño.
—Desastres naturales…
Rimuru analizó.
—Eso implica que no pueden ser controlados fácilmente por fuerzas humanas estándar.
Saimon tragó saliva.
—Entonces… lo que vimos antes…
Avernus continuó leyendo.
"Los gobiernos internacionales han comenzado a desplegar fuerzas especiales."
"Se están formando asociaciones de usuarios del sistema, conocidas informalmente como gremios."
"Se recomienda a los usuarios registrarse para recibir apoyo, misiones y protección."
Rimuru cruzó los brazos.
—Así que ya están organizando estructuras.
Ruth respondió.
—Y probablemente asignando gente a las mazmorras.
Avernus accedió a otra actualización.
"Las mazmorras cercanas a zonas urbanas serán monitoreadas y aseguradas por unidades designadas."
"Se advierte a los usuarios no autorizados no ingresar sin preparación."
Saimon miró a Avernus.
—La mazmorra cerca de donde estábamos…
Avernus asintió.
—Fue clasificada.
La interfaz mostró:
[Mazmorra detectada]
Ubicación: área urbana periférica
Rango estimado: C
Rimuru levantó la mirada.
—Rango C… eso significa que no es una amenaza menor.
Ruth agregó.
—Pero tampoco es un desastre natural.
Avernus guardó la interfaz.
—Es suficiente para comenzar.
[TIEMPO DESPUÉS — 3 DÍAS]
El grupo había permanecido en el refugio.
Durante ese tiempo:
Analizaron sus habilidades
Practicaron control básico
Observaron el funcionamiento del sistema
Aprendieron de otros usuarios
Avernus había incrementado ligeramente su control sobre sus subordinados.
Ruth había mejorado su resistencia y fuerza física.
Rimuru había desarrollado mayor precisión en sus habilidades de soporte.
Saimon había comenzado a comprender mejor su rol, aunque aún no estaba definido.
Durante uno de esos momentos, Avernus abrió su estado.
[ESTADO]
Nivel: 6
EXP: 72%
Fuerza: 18
Agilidad: 14
Resistencia: 20
Energía: 22
Control: 25
Habilidad activa:
Invocación de ecos
Almacenamiento de entidades
Habilidad pasiva:
Afinidad con entidades oscuras
Subordinados máximos actuales: 5
Rimuru también revisó el suyo.
Ruth observó en silencio.
Saimon hizo lo mismo, sorprendido por la diferencia entre ellos.
Avernus habló.
—Estamos progresando.
Rimuru asintió.
—Pero aún estamos lejos de ser capaces de enfrentar algo de rango alto.
Ruth miró hacia el exterior.
—Entonces seguimos entrenando.
[TIEMPO DESPUÉS — 1 SEMANA]
La rutina se volvió constante.
Entrenamiento.
Exploración controlada.
Interacción con otros usuarios.
Lectura de información del sistema.
Pequeñas misiones dentro de la zona segura.
El mundo, lentamente, comenzaba a adaptarse a su nueva realidad.
Pero también lo hacía el caos.
Nuevas amenazas aparecían.
Usuarios que abusaban de su poder.
Grupos que empezaban a formar estructuras informales.
Y mazmorras que continuaban generando criaturas.
Avernus observaba todo.
Y comprendía algo cada vez con más claridad:
El poder no era solo fuerza.
Era control.
Era conocimiento.
Era decisión.
Y este mundo apenas estaba comenzando a mostrar su verdadera naturaleza.
[FIN DEL CAPÍTULO 8]