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Derritiendo El Ducado

Derritiendo El Ducado

Status: Terminada
Genre:Padre soltero / Mundo de fantasía / Época / Completas
Popularitas:113.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

El Ducado de Valerius es conocido como la tierra del invierno eterno, y su gobernante, el gran Duque Cédric, como un hombre despiadado que combate a los monstruos de las fronteras con magia de hielo. Tras la muerte de su esposa, el ducado se volvió aún más frío, y su pequeño hijo, Theo, crece imitando la severidad de su padre, privado de toda infancia.
Por un antiguo pacto de sangre y gratitud, el Conde Kalen ofrece la mano de su amada hija, Alissa, una joven tímida pero rebosante de alegría y una sutil bendición de luz. Cédric acepta: él necesita una madre perfecta para su heredero, y ella desea proteger a su padre.
Alissa llega a un palacio gris decidida a cumplir una misión: devolverle la sonrisa al pequeño Theo y demostrarle que la calidez puede derretir incluso el hielo más grueso.

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 12: El refugio del norte y promesas bajo el balcón

El viaje de regreso al norte se sintió mucho más corto, impulsado por la firme determinación que ahora guiaba cada pensamiento de Alissa. En cuanto el carruaje cruzó los portones de hierro del ducado de Valerius, ella no esperó a que los sirvientes prepararan la recepción formal. Se quitó la pesada capa de viaje, se la entregó a una de las doncellas y caminó a paso rápido directamente hacia los jardines traseros, guiada por un sonido que hasta hace unos días era inexistente en ese lugar: una risa infantil, limpia y sonora.

Al asomarse al gran jardín, la estampa le caló hondo en el alma. Theo estaba corriendo sobre el césped, persiguiendo a uno de los cachorros de los guardias fronterizos. No llevaba el rígido jubón de cuero ni sostenía la pesada espada de madera; vestía una camisa cómoda de lino y sus mejillas estaban coloradas por el aire fresco y el esfuerzo del juego. El nuevo horario que Alissa había impuesto estaba dando sus frutos: el niño finalmente respiraba, finalmente vivía su infancia.

Al ver la absoluta pureza en la mirada de Theo y escuchar su risa resonar contra las paredes de piedra, Alissa apretó los puños ocultos entre los pliegues de su vestido. En su mente volvieron a resonar las crudas palabras del príncipe Christopher advirtiéndole sobre Elene. Un juramento silencioso y feroz nació en su pecho: esa mujer astuta y manipuladora de la capital jamás pondría un pie en este ducado para romper la paz de su hijo. Alissa no permitiría que nadie apagara la luz que tanto le había costado encender en los ojos del pequeño.

—¡Mamá! —el grito de Theo interrumpió sus pensamientos.

El niño la había visto desde el centro del jardín. Sus ojitos azules se iluminaron por completo y, olvidándose de cualquier protocolo o postura militar, corrió con todas sus fuerzas hacia ella. Alissa se agachó de inmediato, abriendo los brazos justo a tiempo para recibir el tierno impacto del cuerpo de Theo, quien se aferró a su cuello con una confianza ciega.

—Te extrañé mucho —susurró el pequeño contra su oído, escondiendo el rostro en su hombro.

—Y yo a ti, mi cielo —respondió Alissa, abrazándolo con una ternura infinita, sintiendo que ese abrazo justificaba cada mirada venenosa que había tenido que soportar en la capital.

Al separarse un poco, Theo metió la mano en el bolsillo de su pantalón con un brillo de expectación nerviosa en el rostro. Sacó un trozo de pergamino arrugado y doblado con mucho cuidado, extendiéndoselo como si fuera el tesoro más valioso del imperio.

—Lo hice esta mañana... en mi tiempo libre —dijo el niño, desviando la mirada con timidez, sus mejillas un poco coloradas—. El tutor me ayudó a conseguir las pinturas.

Alissa desdobló el papel con delicadeza. Era un dibujo hecho con trazos infantiles pero llenos de color. En él se veían tres figuras tomadas de la mano frente a un enorme castillo: un guerrero alto con armadura azul, un pequeño niño sonriente y, en el centro, sosteniendo la mano de ambos, una mujer con un vestido brillante y destellos dorados a su alrededor. En la parte inferior, con una caligrafía un poco torpe pero clara, se leía: *Nuestra familia*.

A Alissa se le inundaron los ojos de lágrimas. El pecho se le llenó de una calidez tan intensa que el frío del norte pareció desaparecer por completo.

Desde el balcón del segundo piso, que daba directamente a los jardines, Cédric observaba la escena en absoluto silencio. Había estado parado allí desde que escuchó llegar el carruaje, esperando el regreso de su esposa con una ansiedad que nunca antes había experimentado por nadie. Al ver a Alissa arrodillada en la hierba, sosteniendo el dibujo de su hijo contra su pecho mientras Theo sonreía, el Gran Duque sintió que la última barrera de hielo en su interior terminaba de desplomarse.

Cédric bajó las escaleras de piedra del balcón con paso firme pero pausado. Alissa levantó la vista al escuchar las pisadas y lo vio acercarse. El duque se detuvo frente a ellos, mirando el dibujo en las manos de ella y luego la expresión de felicidad pura en el rostro de Theo.

Sin decir una sola palabra, Cédric se agachó, quedando a la altura de ambos. Extendió sus largos y fuertes brazos y, por primera vez desde que se conocieron, rodeó a Alissa y a Theo en un abrazo firme, protector y profundamente cálido. Theo se acomodó felizmente en medio de ambos, y Alissa apoyó su cabeza en el hombro de su esposo, sintiendo la seguridad de su agarre.

En ese instante, bajo el cielo gris del norte, Alissa se consolidó como el pilar indispensable e inamovible de sus vidas. Ya no era una invitada, ni una novia sustituta, ni un contrato temporal; era el corazón del ducado. Y Cédric, al estrecharla contra su pecho, supo internamente que no importaba la tormenta que Elene o la capital intentaran desatar contra ellos: defendería a la mujer que les había devuelto la vida con cada gota de su sangre.

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Guadalupe Flores
Lo que no entiendo es que si tan grande es el poder de Alissa y cura hasta sin querer a las personas. Como no pudo curar a su papá
Guadalupe Flores
Siiii a como es el príncipe su historia va ser divertidisima 👏👏👏 ya la espero con ansias
Guadalupe Flores
Me sorprendió con tu petición hasta ahorita esta preciosa la novela y me encanta como a hido conquistando el corazón del niño. No se porque no les gustó a los que te insultaron con esa palabra. No te fijes porque tu novela esta muy bonita y muy bien narrada
Guadalupe Flores
👏👏👏👏👏👏👏 Lo que dije al Duque lo enseñaron así x eso quiere hacer al niño a su imagen y semejanza. Pero ya aprenderas Duque a romper las cadenas
Guadalupe Flores
Hay que tierno me encantó que quisiera bailar con Alissa. No me espere se hincara creí que lo hiba a subir a una silla para que estuviera a la par. 🥰
Ludwig
muy linda la historia gracias autora por excelentes historias
Guadalupe Flores
Pobre cito. Me dio ternura y tristeza un niño así. Compare esa infancia a la de cualquiera de nosotros. Se perdió de todo. Y si el Duque es así eso demuestra que paso la misma infancia triste y solitaria. Hay que romper esas cadenas. Pero ya👏
Josseline Palma
❤️🌺
yudith del carmen betancourrt abanes
me encantó en verdad me gustó esta historia muy buena muy interesante y vamos a empezar a leer entonces El Principito muchas gracias por estar lista que escribiste esta historia muy bonita como te digo sigue adelante sigue escribiendo todo el mundo no nació para hacer historia eso es un don que tiene pocas personas disfrútalo y te deseo la mejor felicidad del mundo amigas
yudith del carmen betancourrt abanes
me encanta la historia muy buena no me quejo por ninguna parte me encanta ese príncipe amigo de los amigos siempre pendiente de ello me gustaría una historia con ese príncipe gracias escritora te felicito de corazón sigue escribiendo y no le pare la críticas las críticas te refuerzan te suben el ánimo para seguir escribiendo porque nadie escribe todo el mundo no nació para ser historia amiga sigue adelante🥰
Ruby Galvez
me encantó tú historia 😍
Ruby Galvez
así que tenga se perras, haya va la Duquesa
yudith del carmen betancourrt abanes
excelente capitulo
María Morales
Que pena que me dan si no les gusta la novela no la sigan leyendo no ofenda es una hermosa novela y no hagas caso a la gente bruta que no sabe leer
yudith del carmen betancourrt abanes
excelente comiendo con el mini duque
Roxana C Añez
En verdad amó leer tus novelas, no defraudan, excelentes personajes, buena trama... muchas gracias 🫂
Gloria Grijalba
muy hermosa
Silvia Filipe
Me encanto tu novela espero la historia del principe sea tan linda como esta y encuentre una chica lo ame por su bondad no por su titulo autora espero sea asi tan linda como esta felicitaciones
oriannys rodriguez
bueno bueno que tenemos aquí querido duque /CoolGuy/
Silvia Filipe
esta muy linda tu novela sigue adelante no hagas caso a los que no entienden nada
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