Ella comienza a tener sueños de otra vida.. y cuando reencarna, se da cuenta, que al parecer, esos sueños son ahora su propia vida.. así que decide cambiar su destino..
*Está novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Abuelo Roberts 2
Los siguientes dos días fueron una tortura para Adele.
No podía dormir bien.
Cada vez que cerraba los ojos recordaba fragmentos de los sueños originales.
Irvin sonriendo falsamente frente a los nobles.
Irvin sujetando con fuerza el brazo de Adele cuando estaban solos.
Irvin riéndose mientras otras mujeres ocupaban el lugar que debía pertenecer a su esposa.
Y entonces despertaba sobresaltada.
Con el corazón acelerado.
Mirando desesperadamente las paredes de la habitación para recordar que todavía no estaba casada.
Todavía tenía tiempo.
Aunque no mucho.
Porque el contrato seguía avanzando.
Los preparativos seguían.
Y ella literalmente dependía de que una familia de nobles desconocidos aceptara cambiar de novio como si estuvieran intercambiando muebles.
Durante esos días Adele también descubrió algo importante.
La mansión Roberts estaba completamente endeudada.
Mucho más de lo que había imaginado.
Ahora entendía por qué el abuelo había aceptado tan rápido el acuerdo con los Farrel.
La familia prácticamente se estaba hundiendo.
Y Adele…
Era el precio del rescate.
[Aunque sigo pensando que vender nietas debería ser ilegal.]
La mañana del tercer día Adele estaba intentando leer un libro para distraerse cuando escuchó gritos en la planta baja.
—¡ADELE!
Levantó la cabeza de inmediato.
Era su abuelo.
Y estaba gritando.
Adele sintió que el estómago se le hundía.
[Santa madre de Dios.]
[Ya volvió.]
Se puso de pie tan rápido que casi dejó caer el libro.
El corazón comenzó a latirle violentamente.
Porque sabía perfectamente que el abuelo traía una respuesta.
Y esa respuesta decidiría básicamente el resto de su vida.
La puerta de la habitación se abrió poco después y una doncella apareció apresurada.
—Mi lady, su abuelo acaba de regresar de la mansión Farrel.
Adele tragó saliva.
—Ya voy.
Bajó las escaleras intentando mantener una expresión tranquila.
Pero por dentro estaba entrando en pánico.
[¿Y si dijeron que no?]
[¿Y si Irvin insistió?]
[¿Y si ahora quieren encerrarme?]
[¿Y si tengo que fingir mi muerte antes del almuerzo?]
Cuando llegó al salón principal vio al abuelo Roberts de pie junto a la chimenea.
El anciano estaba sonriendo.
Y esa sonrisa la confundió inmediatamente.
Porque no parecía molesto.
Parecía… sorprendido.
Muy sorprendido.
En cuanto la vio entrar habló de inmediato..
—Adele.
Ella apretó las manos nerviosamente.
—¿Qué dijeron?
El abuelo la observó unos segundos.
Y luego sonrió más ampliamente.
—Los Farrel aceptaron.
Adele parpadeó.
—¿Qué?
—Aceptaron que te cases con el duque Ivan Farrel.
El mundo pareció detenerse unos segundos.
Ella simplemente lo miró fijamente.
Sin reaccionar.
Porque honestamente no esperaba que fuera tan fácil.
Bueno… relativamente fácil.
—¿Aceptaron… de verdad?
—Sí.
Adele sintió que toda la tensión acumulada en esos días abandonaba lentamente su cuerpo.
Y entonces soltó un profundo suspiro.
Uno enorme.
Como si hubiera estado conteniendo la respiración desde que despertó en ese mundo.
Porque eso…
Eso al menos era esperanza.
No una solución perfecta.
No libertad completa.
Pero sí una oportunidad.
Una posibilidad de evitar el futuro horrible que había visto en sus sueños.
Y sinceramente…
Eso ya era muchísimo.
El abuelo seguía observándola con extrañeza.
—Pensé que insistirían en Irvin, pero lady Farrel aceptó más rápido de lo esperado.
Adele frunció ligeramente el ceño.
Eso era raro.
Muy raro.
—¿No pusieron condiciones?
—Solo una.
Ella inmediatamente volvió a tensarse.
[Claro.]
[Siempre hay una condición.]
—¿Cuál?
El abuelo tosió incómodamente.
—Debes mudarte a la mansión Farrel esta misma semana.
Adele sonrió lentamente.
Una sonrisa vacía.
[Por supuesto.]
[¿Por qué mi vida empezaría a ser sencilla ahora?]
El abuelo Roberts volvió a sentarse lentamente mientras Adele seguía procesando todo.
Casarse.
Con un hombre inconsciente.
Sin ceremonia.
Sin conocerlo realmente.
Y aun así…
Seguía siendo infinitamente mejor que casarse con Irvin.
El anciano aclaró la garganta antes de continuar..
—Debes saber algo más.
Adele inmediatamente volvió a ponerse tensa.
—¿Qué cosa?
—No habrá una ceremonia de boda pública.
Ella parpadeó sorprendida.
—¿…No?
—La condición actual del duque lo hace imposible. El matrimonio será validado directamente ante el templo y los documentos nobiliarios.
Adele sintió un pequeño alivio.
Perfecto.
Mucho mejor.
Mientras menos atención pública recibiera, más tranquila viviría.
Porque honestamente todavía estaba intentando asimilar que ahora era una noble reencarnada atrapada en un drama aristocrático mágico.
Una boda gigante probablemente la haría colapsar.
—Eso está bien —respondió rápidamente.
Pero el abuelo continuó..
—Aunque igualmente enviarán un vestido de novia.
Adele lo miró confundida.
—¿Para qué?
—Es tradición.
Ella frunció el ceño.
—Pero ni siquiera habrá boda real.
—Aun así debes usar blanco.
Adele suspiró derrotada.
Claro.
Las tradiciones aristocráticas extrañas nunca faltaban.
—Siento que usar un vestido de novia para casarme con un hombre inconsciente es un poco excesivo…
El abuelo fingió no escuchar ese comentario.
Probablemente porque tampoco sabía cómo responder a algo así.
Luego agregó algo más.
—Y vivirás en la mansión ducal.
Adele levantó la vista inmediatamente.
—¿…La mansión ducal?
—Sí. No es la misma residencia principal donde vive el resto de los Farrel.
Y entonces…
Adele sonrió.
Una sonrisa genuina.
La primera completamente sincera desde que había despertado en ese mundo.
Porque eso significaba una sola cosa.
No tendría que convivir diariamente con Irvin.
No tendría que verlo entrar borracho.
No tendría que soportar sus humillaciones.
No tendría que fingir amor frente a él.
[Ivan Farrel…]
[No sé quién eres…]
[Pero gracias por casarte conmigo y dormir mientras me haces una duquesa]
El abuelo la observó sorprendido.
Porque Adele parecía mucho más feliz al enterarse de que viviría lejos de Irvin que por la idea del matrimonio en sí.
Y honestamente…
Eso era exactamente lo que estaba pasando.
Adele intentó recuperar la compostura rápidamente.
—Quiero decir… será más tranquilo cuidar al duque en un lugar privado.
—Sí… supongo.
Pero el anciano seguía viéndola raro.
Muy raro.
Porque su nieta acababa de alegrarse demasiado ante la idea de mudarse sola con un hombre inconsciente.
Adele tosió suavemente y desvió la mirada.
[Tengo que dejar de parecer sospechosa.]
Aunque por dentro seguía celebrando.
No tendría que ver al idiota maltratador.
Eso ya era una victoria gigantesca.
Quizá incluso podría vivir tranquila.
Bueno…
Tan tranquila como podía vivir alguien casada mágicamente con un duque dormido dentro de una novela de reencarnación absurda.
—¿Cuándo debo mudarme? —preguntó finalmente.
—En cinco días.
Adele casi se atragantó.
—¿Cinco?!
—La familia Farrel quiere acelerar todo antes de que comiencen los rumores.
Claro.
Porque “el heredero inconsciente se casa repentinamente con una noble endeudada” probablemente sonaba sospechoso incluso en ese mundo.
Adele se masajeó lentamente la frente.
Cinco días.
Cinco días para prepararse mentalmente para convertirse en duquesa.
Cinco días para mudarse a una mansión desconocida.
Cinco días para casarse con un hombre dormido.
Definitivamente su vida se había salido completamente de control.
Adele, Iván ha estado siempre junto a tí...probablemente no lo entiendas aún, pero él te ama