NovelToon NovelToon
Corazones De Hielo Y Sangre

Corazones De Hielo Y Sangre

Status: Terminada
Genre:Época / Mundo mágico / Fantasía LGBT / Completas
Popularitas:1.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Lelixi

Dinámica entre un Duque con doble personalidad (Alistair y Vane), el sanador dulce pero fuerte que lo cautiva

NovelToon tiene autorización de Lelixi para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La Dulzura del Amanecer y el Sabor del Veneno

​El amanecer en Cima Blanca tiñó de tonos carmesí y violeta la nieve que cubría los ventanales de los aposentos ducales. Dentro de la estancia, el aire olía a leña consumida, a aceites florales y a la huella íntima y cálida de la noche anterior.

​Julian fue el primero en abrir los ojos. Estaba acurrucado contra el pecho desnudado del Duque, con una mano posada sobre la cicatriz rúnica que ahora descansaba pacífica. La respiración pausada del noble le acariciaba la cabeza.

​Cuando Julian se movió apenas para acomodarse, los brazos del hombre se apretaron a su alrededor con una firmeza instintiva.

​—Buenos días, mi pequeño sanador... —susurró una voz grave.

​Julian alzó la vista y se encontró con los ojos del Duque. Eran de un gris cálido, la mirada pura de Alistair, pero al fondo de las pupilas resplandecía un chispazo dorado de Vane. Ambos estaban conscientes, compartiendo el despertar.

​—Buenos días... —respondió Julian, sintiendo que sus mejillas se encendían al recordar todo lo ocurrido durante la noche.

​—No te cubras —murmuró el Duque, deslizando sus dedos por la espalda desnuda de Julian hasta la curva de sus caderas—. Anoche nos perteneciste por completo, y esta mañana no pienso dejarte ir tan fácilmente.

​Alistair se inclinó y besó los labios de Julian con una ternura infinita, mientras la mano de Vane en sus caderas lo atraía sin ceremonias, pegando el miembro erguido del noble contra el muslo del sanador. El contraste entre el beso suave y el impulso carnal de la mitad inferior del Duque hizo que Julian soltara un suave suspiro de rendimiento.

​El noble giró su cuerpo, quedando sobre Julian. Con una devoción casi religiosa, comenzó a trazar con la lengua un camino de besos calientes desde la mandíbula del chico, pasando por su cuello marcado, hasta llegar a sus pectorales. Julian arqueó la espalda, enredando las manos en el cabello plateado del noble.

​—Alistair... Vane... ah... —gemía el chico, sintiendo la fricción de sus pieles desnudas.

​—Dinos cómo te sientes —pidió Alistair contra su piel.

​—Tuyo... desesperadamente tuyo —confesó Julian.

​Vane no esperó más. Con un movimiento decidido, separó las piernas de Julian y se acomodó entre ellas. Preparado aún por la intimidad de la madrugada, Julian lo acogió con una fluidez deliciosa, dejando salir un grito ahogado de placer cuando el miembro del Duque se hundió hasta el fondo de una sola estocada serena pero profunda.

​El encuentro del amanecer fue lento, rítmico y cargado de un amor abrasador. Las embestidas no eran violentas, sino marcadas por un ritmo constante que buscaba el punto exacto de fricción, haciendo que Julian se retorciera en las sábanas de seda negra mientras el noble susurraba palabras de devoción en su oído. Cada movimiento era una promesa de protección, un pacto sellado en la carne.

​Llegaron juntos al clímax en una oleada de calor que dejó a Julian jadeando exhausto y plenamente satisfecho sobre el pecho de su señor.

​Una hora después, mientras el Duque se encontraba en su vestidor preparándose para la sesión matutina del consejo, una sirvienta de la corte entró a la habitación llevando una bandeja de plata con el desayuno y una jarra de té humeante.

​Julian, envuelto en una bata de terciopelo azul que le quedaba grande, sonrió a la sirvienta y le dio las gracias. Tenía la garganta seca y el cuerpo extrañamente acalorado.

​Tomó la taza de porcelana y sirvió el té. La infusión emanaba un aroma dulce, enmascarado con especias del sur. Sin sospechar nada, Julian se llevó la taza a los labios y bebió varios tragos largos.

​Apenas el líquido bajó por su garganta, una sensación de frío glacial y punzante golpeó sus entrañas.

​La taza se le resbaló de los dedos, estrellándose contra el suelo de madera y haciéndose pedazos. Julian se llevó las manos al pecho, intentando respirar, pero sus pulmones parecían haberse convertido en piedra.

​—¡A-Alistair...! —intentó gritar, pero de su boca solo salió un hilo de voz ahogado.

​Un dolor abrasador, como si miles de agujas de hielo estuvieran perforándole los órganos, lo hizo caer de rodillas sobre la alfombra. El veneno, Polvo de Luna Negra, atacaba directamente su flujo vital y su magia de sanador, destruyendo sus células a una velocidad aterradora.

​El Duque salió del vestidor al escuchar el choque de la porcelana. Cuando vio a Julian convulsionando en el suelo, con un hilo de sangre negra brotando de sus labios, el mundo del noble se detuvo por completo.

​—¡JULIAN! —el rugido del Duque retumbó en las paredes del castillo.

​Se arrojó al suelo, tomando al muchacho en sus brazos. Julian temblaba violentamente; sus ojos verdes, antes llenos de vida, estaban perdiendo el brillo rápidamente.

​—No... no, no, no... ¡Julian! —Alistair canalizó su magia de sangre desesperadamente, intentando transferir su propia energía al chico, pero el veneno repelía la magia pura, quemando las manos del noble—. ¡Resiste, por favor! ¡No me dejes!

​Julian lo miró con debilidad, rozando la mejilla del Duque con dedos helados.

​—Te... te amo... —susurró el chico antes de que sus ojos se cerraran y su cuerpo quedara inerte en los brazos de su señor.

1
𝑎𝑛𝑎𝑙𝑖𝑧૮ ․ ․ ྀིა
como asi de rápido 😭
es mentira
𝑎𝑛𝑎𝑙𝑖𝑧૮ ․ ․ ྀིა
Noooo😭😭😭
𝑎𝑛𝑎𝑙𝑖𝑧૮ ․ ․ ྀིა
omggg😱😱😱
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play