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El Alfa De Hielo Y El Refugio Del Omega

El Alfa De Hielo Y El Refugio Del Omega

Status: En proceso
Genre:Omegaverse / CEO / Padre soltero
Popularitas:4.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Pau Orozco

Alexander Sterling Blackwood lo tiene todo: poder, una fortuna incalculable y el control absoluto de un imperio empresarial. Es el Alfa dominante más poderoso del país, pero también el más solitario. Desde la noche en que su esposo murió en un trágico accidente de tránsito, su mundo se tiñó de gris. Para sobrevivir al dolor, Alexander congeló sus instintos, sepultó su aroma a madera de sándalo quemada y whisky, y se escondió detrás de una armadura de hielo y supresores, convirtiéndose en una “sombra" fría que mantiene a todos a distancia… incluido a su hijo Alistair, de apenas cinco años, un cachorro omega que crece en el silencio de una mansión vacía, ansiando desesperadamente un abrazo de su padre.

​Liam Miller es un Omega puro que solo busca un empleo estable para reconstruir su vida. Tras sufrir la dolorosa traición de su exnovio, quien lo engañó con su mejor amigo, Liam llega a la imponente Mansión Sterling con el corazón lastimado, pero con la firme intención de salir adelante.

NovelToon tiene autorización de Pau Orozco para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

​Capítulo 7:

La luz grisácea del amanecer comenzó a colarse con timidez por las rendijas de las cortinas de la habitación de Alistair. Liam abrió los ojos lentamente, sintiendo el cuerpo entumecido. Se había quedado dormido en una posición incómoda, sentado en la alfombra y apoyando los brazos en el borde del colchón. Lo primero que hizo fue estirar la mano hacia la frente del cachorro: la piel de Alistair ya no ardía; estaba fresca y su respiración era profunda y tranquila. La crisis de la fiebre había pasado.

Liam dejó escapar un suspiro de alivio y miró hacia el otro lado de la cama. La orilla donde Alexander había estado sentado gran parte de la noche estaba vacía. Solo quedaba la sutil marca en las sábanas y un rastro casi imperceptible de sándalo y whisky que el aire de la mañana se estaba encargando de borrar.

Durante unas horas en la oscuridad, Liam había creído ver una grieta en la armadura del temible Alfa dominante. Había visto a un padre preocupado, a un hombre cuyo aroma buscaba desesperadamente encajar con el suyo. Sin embargo, al ponerse de pie y estirar los músculos adoloridos, una extraña sensación de presentimiento le oprimió el pecho.

Después de asearse rápidamente y asegurarse de que Alistair seguiría durmiendo un par de horas más para recuperar fuerzas, Liam bajó a la cocina. Necesitaba preparar un té para calmar sus propios nervios y un desayuno ligero para el niño.

Al llegar a la planta baja, el silencio sepulcral de la mansión parecía haber regresado con más fuerza, como si la casa misma quisiera tragarse la calidez de los días anteriores. La señora Greyson aún no regresaba de su viaje, por lo que el eco de los pasos de Liam era el único sonido en el gran comedor.

O al menos eso creía.

Cuando Liam pasó cerca de la entrada del comedor principal, se congeló. Sentado en la cabecera de la inmensa mesa de mármol negro, impecablemente vestido con un traje de tres piezas color gris oscuro, estaba Alexander. Revisaba unos documentos en su tableta digital mientras sostenía una taza de café negro. No había rastro del hombre de camisa desabrochada y mirada vulnerable de la madrugada. Su rostro era una máscara tallada en piedra, perfecta, pulcra y absolutamente inaccesible.

Liam dudó por un segundo, pero tragando saliva, decidió acercarse con educación.

​—Buenos días, señor Sterling —dijo Liam con voz suave, deteniéndose a una distancia prudente—. Quería informarle que la fiebre de Alistair ya bajó por completo. Está descansando muy bien gracias al medicamento que usted trajo.

Alexander no levantó la vista de la pantalla de inmediato. Se tomó unos segundos deliberados, deslizando un dedo por el cristal antes de apagar el dispositivo con un movimiento seco. Cuando finalmente alzó los ojos para mirar a Liam, el joven omega sintió un escalofrío que nada tenía que ver con el clima. La mirada de Alexander ya no brillaba con esa fijeza animal de la noche anterior; estaba completamente apagada, muerta, teñida de una indiferencia que cortaba como un cuchillo.

​—Me alegro —respondió Alexander. Su voz regresó a ese tono monótono, robótico y desprovisto de cualquier matiz emocional—. El médico de la familia vendrá a media mañana para certificar que el niño está en perfectas condiciones. Asegúrese de tenerlo listo.

Liam parpadeó, desconcertado por el cambio tan drástico. El aroma de Alexander estaba nuevamente sepultado bajo una capa asfixiante de supresores químicos; no dejaba escapar ni una sola nota de sándalo. Era como si la noche anterior nunca hubiera existido.

​—Por supuesto, señor Sterling. Yo me encargaré de todo —asentó Liam, intentando mantener la compostura, aunque el rechazo gratuito le picó en el orgullo—. También... quería agradecerle que se quedara anoche. Su presencia realmente ayudó a calmar a Alistair. Creo que para él fue muy importante tenerlo cerca.

Alexander apretó la mandíbula sutilmente. La mención de la noche anterior disparó en su mente una oleada de culpa brutal. Había pasado las últimas tres horas en su despacho, furioso consigo mismo por haber permitido que su Alfa interno reaccionara ante este nuevo omega, sintiendo que cada pensamiento hacia Liam era un insulto a la memoria de su difunto esposo. El miedo a perder el control, a volver a encariñarse y a romper sus muros de protección lo había empujado a tomar una doble dosis de supresores antes de bajar.

​—No confunda las cosas, Miller —sentenció Alexander, y sus palabras cayeron con el peso de una losa de concreto—. Lo que ocurrió anoche fue una emergencia médica y actué puramente por el bienestar de mi hijo. No se volverá a repetir.

Alexander se puso de pie, ajustando los botones de su saco con movimientos calculados. Su imponente altura pareció empequeñecer el comedor.

​—Usted está aquí para cumplir una función específica: cuidar de Alistair y mantener el ala este en orden. No requiero sus comentarios sobre cómo manejo la relación con mi hijo, ni tampoco toleraré que su... presencia interfiera con la rutina de esta casa. Mantenga la distancia profesional para la que fue contratado.

Liam dio un paso atrás de manera inconsciente, no por miedo a su Voz de Mando—la cual Alexander ni siquiera se molestó en usar—, sino por la crueldad gratuita de sus palabras. Su instinto de Omega puro, que por naturaleza buscaba la armonía, se resintió ante la hostilidad del Alfa, pero la traición de su exnovio le había enseñado a Liam a no dejarse pisotear por nadie. Enderezó la espalda y sostuvo la mirada del magnate.

​—Entiendo perfectamente, señor Sterling —respondió Liam, con una cortesía tan fría como la de su jefe—. No se preocupe. Mi único interés en esta casa es Alistair. No tengo ninguna intención de interferir en su vida ni en sus... fantasmas. Con su permiso.

Sin esperar a que el Alfa lo despidiera, Liam dio la vuelta y caminó con paso firme de regreso a las escaleras, con el corazón latiéndole con fuerza en el pecho debido a la indignación.

Alexander se quedó estático en el comedor, mirando el espacio vacío que el omega había dejado. Las palabras de Liam—«sus fantasmas»—habían dado en el blanco con una precisión quirúrgica, recordándole que seguía encadenado a un pasado que no lo dejaba vivir. Su lobo interno arañó las paredes de su conciencia, furioso por la forma en que el Alexander humano había tratado a su destinado, exigiendo que fuera tras él. Sin embargo, Alexander ignoró el instinto, tomó su tableta y caminó hacia la salida donde su auto ya lo esperaba.

El invierno había regresado con fuerza a la Mansión Sterling, más implacable que antes. Alexander se juró a sí mismo que no volvería a flaquear, sin saber que el lazo de destinados no se rompe con supresores ni con palabras gélidas, y que la distancia que intentaba poner solo aumentaría la tensión entre ambos.

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Maru19 Sevilla
No te preocupes autora, lo primero siempre serás tú, cuídate 👏👏👏👏
Maru19 Sevilla
Que bonito!!!
Victoria 017
espera que ella enfrente las consecuencias está vez, no conozco el anterior omega, pero según la descripción, parece ser buena persona.
Maru19 Sevilla
Que bueno que descubrieron a la loca👏👏👏👏
Maru19 Sevilla
Le salió mal la jugada a la loca, los unió más 🤭
Maru19 Sevilla
Ojalá que la encuentre rápido y la haga pagar/Grievance/
Maru19 Sevilla
Rematada mente loca😱
Maru19 Sevilla
Maldita loca!
Maru19 Sevilla
No sé a sabido nada de la loca😱
Maru19 Sevilla
Haber que dice la loca después de saber cómo va la relación entre el Alfa y el Omega 😱
Maru19 Sevilla
Ya cayó ese Alfa🥰
Maru19 Sevilla
Se va a rendir ese Alfa quiera o no
Maru19 Sevilla
Que duro es ese Alfa😱
Maru19 Sevilla
Haber como le va al Omega con la loca😱
Maru19 Sevilla
Esa loca de dónde salió?
Maru19 Sevilla
El Alfa va aprender el dicho " Cae más rápido un hablador que un cojo "
Maru19 Sevilla
Es emocionante está novela 👏👏
Maru19 Sevilla
Ese par de infieles van acabar mal es ley de vida
Oly-chan
Me gusta ❤️
Marcela Ponce
estupido, que culpa tiene el bb, es el mejor regalo que le dejo su esposo
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