Después de Ti ,Yo
La historia de una mujer madura, que aprendió a elegirse ,demostrando que ser una mujer de 50 años todavía tiene la oportunidad de ser feliz
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capitulo 5
— La hija que no sabía nada
La mañana llegó lentamente.
Analia casi no había dormido.
Había pasado la noche pensando en todo lo ocurrido y en la conversación que tendría con Elías. Después de treinta y dos años de matrimonio, necesitaba escucharlo de su propia boca.
Pero antes de enfrentarlo tendría que hacer algo todavía más difícil.
Hablar con Tamara.
Tamara era la menor de sus hijos. Tenía apenas doce años y todavía veía a su padre como el hombre que podía solucionar cualquier problema.
Para ella, Elías simplemente estaba enfermo.
Nada más.
Analia entró a la habitación de su hija.
Tamara todavía estaba acostada.
—Buenos días, mamá.
—Buenos días, mi amor.
La niña se incorporó y la miró con preocupación.
—¿Cómo está papá?
Analia se quedó unos segundos en silencio.
—Está estable.
—¿Cuándo va a volver a casa?
Aquella pregunta le dolió.
Analia se sentó junto a ella.
—Todavía no sabemos, hija.
Tamara frunció el ceño.
—¿Por qué todos están tan raros?
—¿Raros?
—Sí. Alejandro no habla. Araceli llora. Tú también has estado llorando.
Analia intentó sonreír.
—Son días difíciles.
—¿Papá hizo algo?
Analia sintió que el corazón se le detenía.
—¿Por qué preguntas eso?
Tamara bajó la mirada.
—Porque ayer escuché a Araceli decir que papá nos había mentido.
Analia no respondió.
Tamara levantó nuevamente los ojos.
—¿Es verdad?
Analia tomó las manos de su hija.
—Hay cosas que todavía tenemos que hablar entre los adultos.
—Pero yo también soy parte de la familia.
Aquella frase hizo que Analia sintiera un profundo dolor.
—Sí, mi amor. Y precisamente por eso quiero protegerte.
Tamara la abrazó.
—Yo quiero ver a papá.
Analia cerró los ojos.
—Pronto.
Pero no sabía si aquella promesa podría cumplirse.
En la clínica, Alejandro estaba reunido con su abogado.
Sobre la mesa había varios documentos.
—¿Estás seguro de esto? —preguntó Alejandro.
—Sí.
—¿Cuánto dinero salió de las empresas?
El abogado le mostró los documentos.
Alejandro los revisó y su expresión cambió.
—Esto es muchísimo dinero.
—Y hay más.
—¿Más?
—Sí. Algunas transferencias no fueron hechas directamente a Gissela.
Alejandro levantó la mirada.
—¿Entonces a quién?
El abogado deslizó otro documento hacia él.
—A una empresa que aparentemente no tiene relación con tu padre.
Alejandro leyó el nombre.
Algo no le resultaba familiar.
—¿Quién está detrás de esta empresa?
—Eso es precisamente lo que estamos investigando.
Alejandro se quedó pensativo.
—No quiero que nadie se entere todavía.
—¿Ni tu madre?
—Todavía no.
Cerró la carpeta.
—Primero necesito saber toda la verdad.
Mientras tanto, Elías permanecía en su habitación.
La puerta se abrió.
Era Nayid.
Elías lo miró.
—¿Qué haces aquí?
—Necesito hablar contigo.
—Alejandro dijo que no podías entrar.
—No me importa lo que diga Alejandro.
Elías suspiró.
—No quiero problemas.
Nayid se acercó.
—Entonces dime qué va a pasar conmigo.
Elías lo miró con tristeza.
—¿Eso es lo que te preocupa?
—Claro.
—Estoy enfermo, Nayid.
—Y yo necesito saber si vas a seguir ayudándome.
Elías guardó silencio.
Durante años había permitido que Nayid dependiera de él.
Ahora comenzaba a preguntarse si había cometido otro error.
—Tienes veinticuatro años —dijo finalmente—. Ya eres un hombre.
Nayid frunció el ceño.
—¿Qué quieres decir?
—Que debes comenzar a hacerte responsable de tu vida.
Nayid se levantó molesto.
—Ahora que apareció Alejandro, ¿vas a olvidarte de mí?
Elías negó con la cabeza.
—No.
—Entonces demuéstralo.
Nayid salió de la habitación sin siquiera despedirse.
Elías cerró los ojos.
Cada vez comprendía más claramente que había creado un problema que ahora ya no podía controlar.
En casa, Tamara entró a la habitación de su madre mientras Analia se preparaba para salir.
—Mamá.
—¿Sí?
—¿Puedo acompañarte a ver a papá?
Analia dejó lo que estaba haciendo.
—Tamara...
—Por favor.
Analia se acercó y acarició su rostro.
—Todavía no.
—¿Por qué?
—Porque tu papá necesita tranquilidad.
Tamara la miró fijamente.
—Eso no es todo.
Analia se quedó inmóvil.
—¿Qué quieres decir?
—Están ocultando algo.
Analia no encontró palabras.
Tamara salió de la habitación.
Pero no se fue muy lejos.
Se quedó en el pasillo.
Y entonces escuchó el teléfono de su madre sonar.
Analia contestó.
—¿Sí?
Era Alejandro.
—Mamá, necesito que vengas a la clínica.
—¿Pasó algo?
—No. Pero hay algo que necesito hablar contigo antes de que veas a papá.
—¿Qué cosa?
Alejandro dudó.
—Encontré documentos relacionados con Gissela.
Analia cerró los ojos.
—¿Qué documentos?
—Movimientos de dinero de las empresas.
Analia se quedó callada.
—Alejandro, no quiero saber más.
—Mamá, tienes que saberlo.
—No ahora.
—Podría ser importante.
Analia respiró profundamente.
—Primero quiero hablar con tu padre.
—Está bien.
—Después hablaremos.
Colgó.
Pero no se dio cuenta de que Tamara había escuchado parte de la conversación.
La niña regresó silenciosamente a su habitación.
Abrió un cajón.
Sacó un pequeño álbum familiar.
Comenzó a mirar las fotografías.
Ella quería entender qué estaba pasando.
Pasó una página.
Otra.
Hasta que encontró una fotografía que nunca había visto.
Elías estaba junto a una mujer.
Y junto a ellos había un joven.
Tamara observó la imagen detenidamente.
En la parte posterior había una fecha.
Veinticuatro años atrás.
La niña sintió un escalofrío.
Volvió a mirar la fotografía.
—¿Quiénes son?
Horas después, Analia regresó a casa.
Encontró a Tamara sentada en la sala.
La niña sostenía la fotografía entre sus manos.
—Mamá.
Analia se detuvo.
—¿Qué pasa?
Tamara levantó la fotografía.
—Encontré esto.
Analia sintió que el mundo se detenía.
Reconoció inmediatamente a Gissela.
Y al joven que estaba junto a ella.
Nayid.
—¿Quiénes son ellos, mamá?
Analia no podía hablar.
Tamara insistió.
—¿Es la mujer de la que hablaba Alejandro?
Analia cerró los ojos.
—Tamara...
—¿Ella es la otra mujer de papá?
Analia sintió que las lágrimas comenzaban a caer.
Tamara miró nuevamente la fotografía.
—¿Y él?
Analia finalmente respondió:
—Es Nayid.
—¿Quién es Nayid?
Analia la miró.
Y supo que ya no podía seguir ocultándose la verdad.
—Es tu hermano.
Tamara dejó caer la fotografía.
Su rostro quedó completamente pálido.
—¿Mi... hermano?
Analia se acercó para abrazarla.
Pero Tamara retrocedió.
—Entonces... ¿cuántas cosas más nos ha ocultado papá?
Analia no pudo responder.
Porque esa era exactamente la pregunta que ella misma llevaba horas haciéndose.
Y mientras madre e hija permanecían frente a frente, en la clínica Alejandro recibía una llamada que cambiaría nuevamente el rumbo de la familia.
—¿Alejandro?
—Sí.
—Ya descubrimos quién está detrás de la empresa que recibió el dinero.
Alejandro guardó silencio.
—¿Quién?
La respuesta llegó.
Y Alejandro sintió que la sangre se le helaba.
Continuará...
Ahora se descubre que Isabel está involucrada en el desvío del dinero y el ataque de la esposa de Alejandro y por eso Iván fue a la casa de Raiza.
Quien fue que atacó a la esposa de Alejandro y llegó a la habitación y ella se aterrorizó 🤔🤔🤔❓❓❓❓
Quien es Iván y que relación tenían el padre de él y el de Analía 🤔🤔🤔🤔❓❓❓❓❓
Porque Elías y Raiza están tan asustados con la auditoría van a encontrar sus fechorías y estafas.
Isabel prácticamente Ivan te descubrió lo que estás tratando de hacer desprestigiar a Analía no sabes con quiénes te haz metido.
Gissela ahora vas a traicionar a Elías para salvar tu pellejo o por dinero 🤔🤔🤔❓❓❓❓
Quien estaba manipulando la herencia de Analía y porque 🤔🤔🤔❓❓❓
Que esconde Raiza que Isabel y Gissela quieren saber 🤔🤔🤔❓❓❓❓
Isabel no le importa su sobrina Araceli ya le sembró una duda lo más probable es que destruyan la confianza que sus hijos tienen en ella que desgraciada pero eso se paga el karma no perdona.
Tamara quiere saber quién es Nayid es mejor decirle la verdad de una vez.
Que querrá la loca de Gisela ahora en la casa de Analía menos mal que está Alejandro allí.
Obvio que Araceli está dolida puesto que para ella su padre era un ejemplo y la decepcionó.
Tamara esa niña de 12 años piensa infantilmente e inocentemente que todo se arreglará.
Aquí no hay arreglo ni tampoco solución lo que hay es un divorcio.
Alejandro que descubrió el abogado de la empresa de quién es 🤔🤔🤔❓❓❓❓
Ese Alejandro es de armas a tomar no se deja y pensaron que el iba a ceder a cuenta de que 🤔🤔🤔❓❓❓❓
Que desilusión para su hija que la persona que creía era un hombre sin defecto resultó un ídolo de barro.
Lourdes me gusta esa temática muchas suerte en esta nueva novela.