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La Esposa Del Jefe ¿SOY YO?

La Esposa Del Jefe ¿SOY YO?

Status: Terminada
Genre:Equilibrio De Poder / Reencuentro / Pérdida de memoria / Completas
Popularitas:1.2M
Nilai: 5
nombre de autor: Adriánex Avila

Fabiana Camargo es una joven trabajadora, responsable y muy afectuosa, Aunque es un imán para meterle en problemas y meter la pata. Una accidente lo cambia todo, pone su ya frágil mundo patas arriba.

Lo peor de todo esto es que tiene enemigos terroríficos y resulta que la esposa, esa esposa es ella.

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cap. 22 Recuerdo todo.

La cita con el neurólogo, el Dr. Vidal, era en una clínica privada tan lujosa y silenciosa como el Penthouse.

Fabiana se sentó en la sala de espera, sintiéndose como una impostora en un escenario de cristal. Dentro del consultorio, Lucian respondía a las preguntas con su calma habitual.

A través de la puerta entreabierta, alcanzaba a oír fragmentos. La voz serena de Lucian llenaba el espacio:

—…los recuerdos recientes son consistentes. La cena de anoche, por ejemplo. El solomillo estaba perfecto… El pan de plátano, un detalle encantador… Mis suegros están más tranquilos instalados en casa…

Fabiana se hundió en su asiento, deseando volverse invisible. Dios, por favor, que no mencione lo de esta mañana…

—…y esta mañana, —continuó Lucian, y Fabiana contuvo la respiración— despertar con mi esposa en mis brazos fue… muy reconfortante. Un hábito que no recordaba tener, pero que mi cuerpo parece añorar.

Fabiana sintió que las orejas le ardían. El médico debía pensar que eran los arrumacos de una pareja joven y enamorada, no el accidente de una asistente sonámbula.

En ese momento, Lucian hizo una pausa y luego dijo, con un tono ligeramente diferente:

—Fabi, cariño, ¿podrías ir a recepción? Necesitan firmar unos papeles de mi evaluación anterior. La enfermera te indicará.

Era una petición razonable, dicha con suavidad. Fabiana, aliviada por escapar de esa conversación, asintió y salió del consultorio, cerrando la puerta tras de sí.

*_*

En cuanto la puerta se cerró, la atmósfera en la habitación cambió. La calidez casual que Lucian proyectaba se desvaneció, reemplazada por una seriedad intensa y fría.

Dejó de ser el "esposo" confundido y se sentó derecho, clavando su mirada gris y completamente lúcida en el Dr. Vidal.

El médico, acostumbrado a leer a sus pacientes, sintió el cambio al instante.

—Señor Borbón, ¿hay algo…?

—Doctor Vidal —lo interrumpió Lucian, con una voz baja, clara y sin rastro de confusión alguna.

—Necesito que lo que voy a decirle quede entre nosotros. Bajo confidencialidad médica más estricta.

El asintió, intrigado.

—Por supuesto. Es mi deber.

Lucian respiró hondo, como si fuera la primera vez que decía esto en voz alta.

—La confabulación. La amnesia post-traumática —dijo, articulando cada término con precisión clínica.

—Eso fue… real. Durante los primeros días. La niebla era absoluta.

Hizo una pausa, y sus ojos se perdieron por un segundo en el recuerdo de esa desorientación aterradora. Luego, volvió a enfocar al médico.

—Pero se disipó mucho antes de lo que creen. A los dos días de estar en mi departamento, con ella… todo volvió. Cómo encender un interruptor. Recuerdo el accidente. Recuerdo a mi familia. Recuerdo mi empresa. Y recuerdo perfectamente quién es Fabiana Camargo.

El Dr. Vidal se quedó inmóvil, su pluma suspendida sobre el cuaderno.

Su expresión de profesional neutral se quebró, mostrando un asombro absoluto.

—¿Está diciendo… que lleva días fingiendo? ¿Que su memoria está completamente restaurada? —preguntó, incapaz de ocultar su incredulidad.

Lucian asintió, una vez, con un gesto seco.

—Sí. —Su voz era un susurro de acero.

—Recuerdo todo.

La confesión flotó en el aire estéril del consultorio, cargada de implicaciones enormes. El hombre sentado allí ya no era un paciente.

Era un estratega que había estado moviéndose en un tablero que sólo él podía ver, y acababa de revelar su jugada más audaz al único testigo que estaba obligado al silencio.

Cuando Fabiana regresó con los papeles, Lucian había vuelto a ser "el esposo confundido". Agradeció con una sonrisa y tomó su mano para salir.

En el auto de regreso, Fabiana estaba distraída, pensando en lo incómoda que había sido la mención de "despertar abrazados". Lucian, mirando por la ventana, rompió el silencio.

—¿El médico te dijo algo más? —preguntó Fabiana, sin mirarlo.

—Sólo que debo seguir en calma, y que los recuerdos podrían regresar de forma gradual… o no —mintió él con fluidez, apretándole la mano.

—No te preocupes, Fabi. Estoy bien contigo aquí.

Sus palabras tenían un doble significado que ella no podía captar.

Para Fabiana, era el consuelo de un hombre perdido. Para Lucian, era una declaración de intenciones.

Ahora, él tenía el control absoluto. Podía terminar la farsa en cualquier momento. Pero algo —la paz de esa mañana, la lealtad de ella, la forma en que había defendido a sus padres, o simplemente el sabor del pan de plátano— le decía que no. Que no, todavía.

El juego había cambiado. Ya no era un hombre confundido atrapado en un sueño.

Era un hombre completamente lúcido, eligiendo vivir un sueño. Y Fabiana, sin saberlo, seguía siendo su compañera de baile.

La nueva normalidad en el penthouse era un tejido delicado de cuidados y ficción. Para Lucian, cada día era un acto de equilibrio consciente.

Coordinaba las visitas a los mejores especialistas para Lino y Ana con la eficiencia de un director general, pero los acompañaba personalmente, escuchando al cardiólogo y al reumatólogo con una atención que iba más allá de lo protocolario. No fingía interés; lo sentía.

En la confusión de su mente, ellos se habían convertido en su ancla de calidez, y ahora, con la memoria clara, elegía proteger ese vínculo.

Lucrecia, por su parte, se había entregado al papel con un entusiasmo que rayaba en el genuino amor filial.

Pasaba tardes enteras con Lino, escuchando sus historias de juventud, y ayudaba a Ana con los ejercicios para sus manos, inventando chistes torpes que hacían reír a la anciana.

—Son cálidos, risueños, y no los quiero delicados —le confesó a Lucian una noche, mientras observaban a la pareja jugar a las cartas en la sala.

—Tu familia es un campo de batalla con muebles caros. Los míos son unos fantasmas educados. Ellos… —señaló con la cabeza— son un hogar. Y tú, primo listo, te has metido en medio de él.

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sarais del valle perez medina
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣 como me has hecho reír querida autora🤭
Maris Benitez
Me encantó nuevamente 😌💕💕💕💕💕😍😍😍😍😍
Maris Benitez
Hermoso 😍😍💕💕 un bebé 🍼🚼
Maris Benitez
Casados 👰🤵🥂🍾😍😍😍😍 Humm será que ya está llegando la bendición 🫄
Maris Benitez
Hogar ❤️❤️😍💕💕
Maris Benitez
Lucian sanando su corazón 💔❤️‍🩹❤️‍🩹❤️‍🩹❤️‍🩹❤️‍🩹❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥
Maris Benitez
Pobres idiotas , hum creo que están despertando a la fiera , Lucian 💪💪
Maris Benitez
Limpieza total 👏👏💪💪 para las necias zorras 🦊🦊🦊 excelente Lucrecia
Maris Benitez
Está ardida Patricia /CoolGuy//Tongue/
Maris Benitez
Jajaja jajajaja 🤣😂 jajaja jajajaja Lucrecia a mil eufórica,la verdad Fabi fué fabulosa 💪💪💪👏👏👏👏👏
Maris Benitez
Jajaja jajajaja 🤣🤣 jajaja jajajaja 🤣🤣🤣😂 jajaja jajajaja jajajaja jajajaja jajajaja jajajaja se pasó Fabi 🤦🤦🤦la suegra quedó horrorizada 😱😱 imagino
Maris Benitez
Excelente 👏👏 ya hablaron con la verdad,y tiene razón Lucrecia,si se casan legalmente,arruinan a los padres y hermano y a la mosquita muerta de Patricia 💪💪💪
Maris Benitez
Lo que sale de tu boca,es ll que abunda en tu corazón ❤️😍😍💞💞💞💞💞💞💞💞💞💞
Angela Eche
jajaja jajaja jajaja jajaja jajaja jajaja...😂🤣ni quisiera imaginarme la cara de la "suegrita", jajaja 🤣😂🤣😂🤣😂
Maris Benitez
Ella tiene miedo de enamorarse 😍😍😍 que ya lo está, y cuando él recupere la memoria la despide🤔🤔
😜 Betsy 🇻🇪
Así es Fabiana tu mami tiene toda la razón es muy sabía 😉 y como dice el dicho "el q agarra consejos no llega a viejo"
Maris Benitez
Fabi es hermosa 😍😍 y Lucian es muy guapo 😍💕💕
Maris Benitez
Él ya estaba enamorado de de ella, Humm el chófer

lo llevaba siempre , será realmente que tiene amnesia
Maris Benitez
Imagino la cara de la estúpida de la prometida 😜y de los padres 😜😜
Maris Benitez
Nunca estuvieron para él 😠🤔la que lo cuidó y habló todo el tiempo fué Fabi 💞
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