NovelToon NovelToon
¿Que Haces Cuando Ya No Eres La Protagonista?

¿Que Haces Cuando Ya No Eres La Protagonista?

Status: En proceso
Genre:Edad media / Mundo mágico / Viaje a un mundo de fantasía
Popularitas:5.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Leydi Nina

Miriam Bloomson debía ser la protagonista de la historia.

Pero cuando el destino cambió y el futuro que recordaba desapareció, comprendió que ya no tenía un lugar en la trama.

Así que tomó una decisión:

desaparecer junto con ella.

Sin embargo, fingir su muerte fue mucho más fácil que escapar de las consecuencias.

La historia que conocí desapareció… así que decidí desaparecer con ella.

NovelToon tiene autorización de Leydi Nina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El viaje cambia a las personas

Los días se convirtieron en semanas.

Y las semanas comenzaron a convertirse en meses.

Algo que Lina descubrió rápidamente fue que viajar no era romántico.

Era agotador.

Las novelas siempre resumían todo con una simple frase.

"Tras varios meses de viaje..."

Y listo.

Nadie mencionaba el polvo.

La lluvia.

Las noches frías.

Los caminos destruidos.

Los comerciantes que roncaban como bestias moribundas.

O lo mucho que dolía pasar diez horas seguidas sobre un caballo.

—Definitivamente los escritores son unos mentirosos.

Murmuró una tarde.

—¿Qué hicimos ahora?

Preguntó uno de los comerciantes.

—Existir.

—Eso parece razonable.

---

Sin embargo, el viaje estaba cambiándola.

Y no porque estuviera aprendiendo a luchar.

Porque en realidad ya sabía hacerlo.

Lina había pasado años practicando esgrima.

Años.

No era una afición pasajera.

Era algo que realmente amaba.

Lo mismo ocurría con el boxeo.

Sus padres habían pagado instructores privados para prácticamente cualquier actividad que llamara su atención.

Y aunque muchos consideraban aquellos hobbies extravagantes, ahora resultaban sorprendentemente útiles.

Lo que sí estaba ocurriendo era otra cosa.

Su cuerpo estaba alcanzando a su mente.

Miriam nunca había sido débil.

Pero tampoco había entrenado como Lina.

Ahora pasaba horas montando.

Horas caminando.

Horas cargando equipaje.

Horas ayudando a levantar campamentos.

Poco a poco sus músculos comenzaron a fortalecerse.

Su resistencia aumentó.

Y los movimientos que al principio se sentían torpes comenzaron a fluir con naturalidad.

---

El primer cambio lo notó durante una práctica.

Uno de los guardias de la caravana le prestó una espada de entrenamiento.

—Veamos qué tan buena eres.

Lina aceptó.

Tomó la espada.

Y atacó.

El hombre apenas logró bloquear.

—¿Qué demonios?

Retrocedió sorprendido.

—¿Qué ocurre?

—Dijiste que habías practicado un poco.

—Y era verdad.

—Eso no es practicar un poco.

Los comerciantes comenzaron a reír.

Lina también.

Porque admitía que había omitido algunos detalles.

Como los años de entrenamiento.

Las competiciones.

Y la obsesión que había desarrollado con la esgrima durante su adolescencia.

---

Aun así existía una diferencia importante.

Las espadas reales seguían siendo más pesadas.

Mucho más pesadas.

Y aunque podía manejarlas mejor cada día, todavía terminaba con los brazos doloridos después de algunas prácticas.

—Empiezo a entender por qué los caballeros son tan grandes.

Comentó una tarde.

—¿Por la nobleza?

—No.

Por cargar estas monstruosidades de metal.

---

Los altercados continuaron apareciendo ocasionalmente.

Ladrones.

Animales salvajes.

Viajeros problemáticos.

Nada demasiado grave.

Pero suficiente para mantener a todos alerta.

Y en más de una ocasión Lina tuvo que ayudar.

No porque fuera la más fuerte.

Sino porque era una de las pocas personas que mantenía la cabeza fría cuando surgían problemas.

Lo cual era bastante irónico.

Porque en su vida anterior había sido una joven consentida que se quejaba cuando el internet funcionaba lento.

---

Una noche, mientras observaban una fogata, uno de los comerciantes habló.

—Has cambiado.

Lina levantó una ceja.

—¿Cómo?

—Cuando te conocimos parecías una noble huyendo de casa.

—Porque era una noble huyendo de casa.

—Exacto.

Pero ahora pareces una viajera.

Ella miró las llamas.

Pensándolo.

Tal vez tenía razón.

Porque cada día se sentía menos como Miriam Bloomson.

Y más como ella misma.

No la protagonista.

No la villana.

No la hija despreciada.

Simplemente Lina.

Una mujer intentando encontrar su lugar en el mundo.

---

Semanas después, las primeras fronteras del norte comenzaron a aparecer en los mapas.

Y el nombre que había estado esperando durante tanto tiempo finalmente dejó de parecer un sueño lejano.

Imperio Carmesí.

Todavía faltaba camino.

Pero ya estaba cerca.

Mucho más cerca de lo que había imaginado cuando escapó aquella noche.

Lina sonrió mientras acariciaba el cuello de su yegua.

Había sobrevivido.

Había viajado cientos de kilómetros.

Había dejado atrás una vida entera.

Y aunque el futuro seguía siendo incierto...

por primera vez en mucho tiempo estaba emocionada por descubrir qué ocurriría después.

Después de todo, las mejores historias comenzaban exactamente así.

Cuando alguien decidía abandonar el camino que otros habían escrito para ella.

......................

—¡Ahí está!

Uno de los comerciantes señaló hacia el horizonte.

Levanté la cabeza inmediatamente.

Y por un segundo pensé que estaba imaginando cosas.

Porque allí, a lo lejos, podía verse una enorme muralla roja extendiéndose entre montañas cubiertas de nieve.

Mi corazón dio un salto.

Después de meses.

Meses enteros.

Lluvia.

Polvo.

Ladrones incompetentes.

Caballos tercos.

Comerciantes que hablaban demasiado.

Finalmente había llegado.

El Imperio Carmesí.

—Es más grande de lo que imaginaba...

Murmuré.

—Todo el mundo dice lo mismo la primera vez.

Respondió uno de los comerciantes.

Y no me sorprendía.

La ciudad fronteriza parecía gigantesca.

Banderas carmesí ondeaban sobre las torres.

Soldados patrullaban las murallas.

Y detrás de todo aquello podían verse las montañas escarlata descritas en la novela.

Realmente estaba allí.

En el país de los Valebris.

En la tierra donde Karl había crecido.

Mi personaje favorito.

Una parte de mí quería emocionarse.

La otra quería gritar.

Porque ahora que estaba aquí tenía otro problema.

—¿Y ahora qué hago?

Entrar fue sorprendentemente sencillo.

Los guardias revisaron documentos.

Preguntaron nombres.

Cobraron impuestos.

Y dejaron pasar a la mayoría de viajeros.

Cuando llegó mi turno intenté parecer tranquila.

Muy tranquila.

Ridículamente tranquila.

Tan tranquila que probablemente parecía sospechosa.

—Nombre.

El guardia levantó la vista.

Por un instante me quedé congelada.

Porque no podía decir Miriam Bloomson.

Miriam Bloomson estaba muerta.

Supuestamente.

—Lina.

Respondí finalmente.

—¿Apellido?

Maldición.

No había pensado tan lejos.

—Lina...

Mi cerebro comenzó a trabajar desesperadamente.

—Lina Hart.

El guardia escribió algo.

Luego me devolvió los documentos.

—Bienvenida al Imperio Carmesí.

Y así de fácil.

Una nueva identidad acababa de nacer.

La ciudad era increíble.

Y enorme.

Demasiado enorme.

Había soldados por todas partes.

Mercados.

Tabernas.

Herrerías.

Comerciantes extranjeros.

Magos.

Viajeros.

Nobles.

Nunca había visto tanta gente junta.

Ni siquiera en la capital.

—Voy a perderme.

Dije.

—Probablemente.

Respondió un comerciante.

—Gracias por el apoyo emocional.

—Para eso estamos.

---

Aquella noche cenaron juntos por última vez.

Porque al día siguiente la caravana continuaría hacia otra región.

Y Lina tendría que seguir sola.

La idea resultaba extraña.

Durante meses aquellos hombres habían sido su única compañía.

Sus únicos amigos.

Aunque jamás admitiría esa última parte delante de ellos.

—Bueno.

Dijo uno levantando una jarra.

—Sobreviviste.

—Apenas.

—Eso sigue contando.

Todos rieron.

Y Lina también.

---

Más tarde, cuando regresó a la habitación que había alquilado, abrió la ventana.

Desde allí podía ver parte de la ciudad iluminada.

Y por primera vez desde que reencarnó...

no tenía ningún plan.

No debía escapar.

No debía esconderse.

No debía seguir una ruta.

Simplemente estaba allí.

Libre.

Completamente libre.

Sonrió.

—Lo logré.

Había cruzado medio continente.

Había abandonado una vida que nunca quiso.

Había llegado al Imperio Carmesí.

Y ahora comenzaba una historia completamente nueva.

1
Lorena Itriago
no repitas el capítulo por favor
Iliana Curiel
ohh me encantó hermoso capitulo muy romántico ❤️❤️❤️
Natt 💙
no no no m gano la tentación y vine a leer
pinta interesante 🤭🥰🤭🤣
Natt 💙: que bueno 👏🥰
total 2 replies
Iliana Curiel
jajaja esos dos ya cayeron, hayyyy el amorrrr ❤️❤️❤️🥰🥰🥰
Iliana Curiel
ahora sí se conocerán las dos reencarnadas haber que traman 🥰🥰🥰
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play