soy Brenda Suárez 24 años y lo que más amo es es tiempo y bueno no a todos lo agrado ya que todo se me sale 🥰🥰🥰🥰
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capitulo 5
Felipe Velázquez
Por fin había solucionado el problema que tenía en Italia, y ahí estaba de regreso nuevamente en mi país. Eso hacía que me sintiera feliz.
—Sabes que tenemos que celebrar tu regreso —dijo Franco.
No podía creer lo que estaba escuchando. Tampoco entendía por qué Franco siempre quería celebrar todo.
—No hay nada que celebrar. Solamente me fui un mes —respondí—. Pero me alegra mucho que todo haya marchado bien.
—Quiero contarte algo. La señorita Suárez es una mujer muy responsable. Cuando se concentra en el trabajo, no hay nadie que la detenga. No tenemos ningún trabajo atrasado y todas las reuniones están al día. Esa mujer es demasiado eficiente.
—Como demasiado peligrosa —respondí seco—. No he convivido mucho tiempo con ella, pero me di cuenta de algo: esa mujer es respondona. Siempre tiene algo que decir.
Franco lo quedó mirando.
—¿Por qué siempre que te hablo de ella te molestas? No me gustaría que la despidieras. Por fin tenemos una secretaria excelente. Y, por cierto, su carrera es administración de empresas. No sabes todo lo que me sugirió para que todo sea más eficaz. Tiene una mente brillante.
—Ya veremos —dije fríamente—. Porque cada vez que hablamos de ella, parece que fuera la octava maravilla del mundo. Espero que esa maravilla… no tome malas decisiones.
—Sabes que mientras no estuviste hice un excelente trabajo. Creo que merezco que me lleves a una discoteca.
—¿Por qué siempre estás pensando en emborracharte? —pregunté.
—Claro que no. Simplemente me gusta celebrar… y más cuando hago algo bien.
Sabía que mi primo insistiría hasta convencerme, así que decidí ceder.
—Está bien. Iremos a la discoteca que quieras.
—Gracias a Dios me tocó Franco por jefe. Es tan amable —decía Brenda a su amiga—. Siempre me felicita… y por cierto, me invitó a bailar. Todavía no sé si decirle que sí o no.
—¡Claro que le dirás que sí! —respondió su amiga—. Mira, si su primo es un amargado y te dijo lo que te dijo con tan poco tiempo de conocerte… imagínate cuando empieces a salir con Franco. A ese hombre le va a dar un ataque al corazón. Si yo fuera tú, solo por fastidiarlo, saldría con el primo.
—Mi mamá dice que es mejor no ir… y creo que tiene razón. Es mejor no involucrarse con ese tipo de personas. No somos de la misma clase social. La gente con dinero siempre nos ve como inferiores, aunque uno quiera negarlo. Y no estoy dispuesta a que me humillen.
—¿Y tú crees que Franco te ve como inferior?
—Claro que no —respondió Brenda—. Pero no quiero que, cuando regrese su primo y vea que somos amigos, piense que soy una cazafortunas.
—¿Y por qué te importa tanto la opinión del primo? —preguntó su amiga, sonriendo—. Siempre que hablamos, terminas hablando de él. ¿No será que te dejó demasiado impresionada… y te gusta más de lo que crees?
—Claro que no. Sé perfectamente que un hombre como él jamás se fijaría en una mujer como yo. Si algún día lo conoces, entenderás por qué te digo eso.
Su amiga suspiró.
—Una cosa es que él no se fije en ti… pero tú sí te fijas en él. No me mientas, te conozco.
Brenda bajó la mirada.
—Franco es amable… muy guapo… cualquier mujer se enamoraría de él. Pero no, yo no.
Hizo una pausa, respiró profundo.
—Desde que conocí a su primo, lo pienso demasiado. No sabes cuántas veces lo he soñado… y he hecho el amor con él en mis sueños. Y es algo tan… exquisito.
—¡Wow! —exclamó su amiga—. Esa parte no me la habías contado… pero qué rico.
Rieron.
—Vamos a la discoteca —dijo su amiga—. Porque te estás enamorando del jefe amargado… y necesitas distraerte. Conocerás a otros hombres. No para enamorarte, sino para divertirte. Siempre estás encerrada. Allá verás muchos hombres como él. Y entonces, ¿qué tiempo tendrás para seguir pensando en un hombre imposible… cuando podrás tener muchos posibles?
Brenda sonrió.
—Siento que tú eres la que quieres ir a bailar.
—Sí —respondió su amiga—, pero también lo hago por ti.
Después de hablar con su amiga, Brenda decidió ir. No sabía qué ponerse. Imaginaba lo elegante que sería el lugar al que Franco la llevaría.
—Brenda Suárez, te dije que no irías a esa discoteca —dijo su madre—. Eso trae malos entendidos.
Brenda suspiró. Tenía razón… pero ya había decidido.
—Te prometo, mamá… que será solo esta vez.
Mientras se miraba en el espejo, su amiga la observó maravillada.
—Te ves preciosa. Ese vestido no te lo vas a quitar. Esta noche más de un hombre va a querer saltarte encima.
Brenda dudaba. No estaba acostumbrada a vestirse así, pero al mirarse de nuevo se sintió diferente… hermosa.
Su madre entró y la observó con calma.
—Te ves preciosa. Deberías comprar más ropa así.
—Entonces… ¿no estás molesta?
—No estoy de acuerdo —respondió—, pero igual te irás.
Una hora después, Franco y Felipe ya estaban en la discoteca. Franco miraba su reloj una y otra vez.
—¿Estás esperando a alguien? —preguntó Felipe.
—Ah, sí. Pero es sorpresa —respondió con una sonrisa misteriosa.
Mientras hablaban, una modelo se acercó. Era Luz. Saludó a Felipe con confianza.
—Cada día estás más guapo.
Felipe sonrió. Ella siempre había querido casarse con él… y él, como siempre, le huía a cualquier relación seria.
Brenda llegó finalmente. El lugar era espectacular. Entregó la tarjeta, entró, buscó a Franco y lo llamó. Él fue a encontrarla… y quedó sorprendido.
La chica estaba bellísima.
—Te ves preciosa —le dijo.
Para evitar la incomodidad, presentó a Suelen.
Franco las llevó a la mesa. Felipe no se había dado cuenta de su llegada… hasta que escuchó la voz de su primo. Giró… y se quedó sin palabras al ver a Brenda.
Luz la observó de arriba abajo con desprecio.
—No sabía que te gustaba ese tipo de mujer —dijo venenosa.
Suelen la miró.
—¿Y qué tiene este tipo de mujer?
Luz sonrió.
—Demasiado colesterol en el cuerpo.
Suelen apretó los puños. Quería golpearla. Entonces miró a Felipe… y entendió por qué todas suspiraban por él. Era peligrosamente hermoso. Y en ese momento, Felipe no miraba a nadie más… solo a Brenda.
Subió su copa, la bajó lentamente… y la desvistió con la mirada.
Y Brenda, al darse cuenta… sintió que el suelo le temblaba bajo los pies.
Ahora con el tema de Jinena, si tienen pruebas, ya que vieron en las cámaras del restaurante que fue ella quien la drogo, por que no la denuncian. Y que paso con el divorcio? No que en tres días ya iba a estar divorciado?
falta de signos de puntuación y mala redacción o traducción no se, hace que la trama se
pierda y
no sepa uno quien habla ni nada, hay muchas cosas de
redacción, gramática y ortografía para corregir. Hay que revisar antes de enviar los capítulos