Con un gran imperio por detrás, Zeus el rey alpha, busca constantemente a su luna, su amada. Desea encontrarla lo más pronto posible para formar su familia y darle la estabilidad que tanto anhelan las mandas... ¿Quién imaginaria que no serían tan fácil?, ¿quién le dijo que por ser un rey alpha y ver a su luna ya es suya?, ¿quién dijo que le corresponderá sus sentimientos por ser también una criatura inhumana?
No todo es fácil, y mientras el lobo no tenga a su luna seguirá aullando a las estrellas.
Saga Los Petrov:
•Mi Pequeña Mate. [1]
•Domando A Mi Luna. [2]
Escritora/Autora; 𝓙𝓪𝓬𝓴 🌹🥀
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Capítulo 13- Regalo inesperado.
...La Demonia Del Alpha...
...𝓙𝓪𝓬𝓴_𝓬𝓻𝓭𝓼 🥀...
...Capítulo 13- Regalo inesperado....
- Hola - dijo una señora de cabellos rojizos y ojos cafés. - luna ¿está aquí?
- Yo estoy aquí - dijo Khalid - pero no sé quién sea luna.
La señora ingreso a la habitación y miro maravillada a Khalid.
- Saludos luna - hizo un pequeña reverencia.
- Hola...no soy luna me llamó khalid.
- ¡Oh! Al parecer el alpha no le a explicado, está bien. - se acerco a ella. - venía a informarle que el desayuno ya está listo.
- Ah gracias enseguida bajo.
Con un asenti miento de cabeza la señora salió de la habitación con una sonrisa, por fin la manada ya estaba completa, solo faltaba que la luna sea oficialmente presentada y que den al herederos pronto.
Mientras que Khalid se terminaba de arreglar, en la sala de la mansión estaba Zeus y sus padres hablando...o más bien discutiendo.
- Zeus no seas tonto como tú padre - dijo Danna mirando a su hijo.
- Mamá ¿que quieres que haga? No la puedo dejar ir ella es mía - dijo Zeus rugiendo.
- No le hables así a tu madre Zeus - hablo serio Alexander.
- Perdóname mamá, papá, pero no puedo soportar la idea de dejarla ir - dijo con una expresión neutra. - ella no se irá de mi lado, nunca.
- No puedes obligarla a qué se quede aquí si ella no quiere, - regaño Danna a Zeus. - es una humana por la diosa luna Zeus, sabes que los humanos no reaccionan de igual manera que los seres místicos.
- Ya dije que ella es mía, y no se irá de aquí nunca - espero serio Zeus - ¿entendieron?
- Tu sabes lo que haces hijo, pero yo no me opondré, solo hazle caso a tu madre, no eches a perder esto. - dijo Alexander sentándose en el sofar.
- Escúchame bien Zeus Petrov Bianchi, si la llegas a lastimar, o los dos salen heridos, no me busques porque te lo advertí - amenazó Danna, aunque era mentira, ella siempre estaría para sus hijos.
Zeus les había comentado que encontró a su luna, pero que era humana. Eso no lo esperaban sus padres, pero ellos no son nadie para juzgar la diosa luna sabe lo que hace, y si su hijo es feliz con ella ellos igual.
- ¿Dónde está ella? - preguntó Danna cambiando de tema.
- En nuestras habitación - respondió con una sonrisa.
- Bien, espero y tú padre te regañe - miro a Alexander fijamente.
- Claro que lo voy a regalar mi amor - dijo Alexander mirando a su esposa.
- Bien, voy por mi nuera, ¡ay estoy tan feliz! - chiloo emocionada, se dio la vuelta para subir las escaleras eh ir por Khalid.
- Ve mi amor... - miró a Zeus.
- ¿Me vas a regañar? - pregunto sentándose a un lado de el.
- No.
- ¡Alexander! - regaño Danna desde el segundo piso.
- Lo que estás haciendo está muy mal hijo - dijo rápido tomando una postura recta - así no se hacen las cosas.
Solo río al ver el poder que su madre ejercía en su padre, sin duda las féminas siempre los tendrán a sus pies.
Siguió caminando hasta subir las últimas escaleras que llevan al tercer piso, paso por los largos pasillos y llegó a una habitación con la puerta gris.
¡Toc! ¡Toc!
- Van - dijo Khalid abriendo la puerta.
Al abrirla se topo con una joven de veintitantos años, con cabellos negros como la noche, ojos grises como un día nublado, y radiante sonrisa.
- ¡¿Cómo está mi nuera favorita?! - preguntó alegre Danna.
Impactada por lo que dijo la joven frente a ella, Khalid solo abrió un poco la boca, pues no sabía que contestar... espera, espera, espera, dijo "nuera" ¿acaso ella es la madre de Zeus?
- ¿Usted es la mamá de Zeus? - de atrevió a preguntar con una tímida sonrisa.
- Claro que sí preciosa, ¿cual es tu nombre? - preguntó ingresando a la habitación.
Se hizo su lado para dejar que pasara la señora.
- Soy Khalid. - respondió tímida.
- Lindo nombre, yo soy Danna Sofía Bianchi. Cuéntame ¿de dónde eres Khalid? - Danna se sentó en la esquina de la cama.
- Am... bueno soy de aquí de Inglaterra.
- ¿Que haces? ¿A qué te dedicas? ¿Estudias? ¿Trabajas? - miraba a Khalid en espera de una respuesta.
- ¡Oh! - se sentó aún lado de ella. - estudio en la universidad, u trabajo en una pastelería. - respondió con una ligera sonrisa.
- Independiente ¿eh? - Khalid asintió. - Por lo que me haz contado y veo, puedo decir que eres una buena chica con sueños y metas, al seguir estudiando y a la vez trabajando, sabes me recuerdas a mi. A decir verdad hay que reconocer que era una hoja buena, si es que tines padres, ya que muchas jovencitas ya no estudian y prefierne trabajar.
- Gracias. - dijo con una sonrisa y sus mejillas algo rojas por el halago.
- Ok, aparte de venir a conocerte, también venía a decirte que es hora del almuerzo, a si que vamos a qué desayunes no puedes estar con el estómago vacío querida. - se levantó eh hizo un ademán con la cabeza, señalando la puerta - vamos.
Khalid se puso en marcha siguiendo a Danna, ya que aún no conocía muy bien la casa. En lo que bajaban a la primera planta ambas platicaron de cosas triviales.
- Mira Alexander ella es Khalid, Khalid el es el amor de mi vida aleas mi esposo - dijo emocionada Danna.
- Mucho gusto señor - dijo avergonzada Khalid, pues el hombre frente a ella es intimidante y atractivo, pero la intimidava un poco con esa mirada, la misma de Zeus.
- Un gusto jovencita - dijo Alexander serio.
- ¡Vamos a almorzaste Zeus! No puedo creer que aún no le hayas dado de almorzar - dijo Danna con ambas manos en la cadera.
- Aun dormíamos cuando ustedes llegaron.
Zeus tomo a Khalid de las manos y la guío hasta el comedor.
Toda la tarde se pasó en charlas y platicas animadas de Danna hacia Khalid, haciéndola sentir cómoda, risas es lo que de escuchó todo el día en la mansión. Pero llegó el momento de despedirse.
Danna le había dado un regalo a Khalid, pero le dijo que lo abriera en privado.
Ahora se encontraban en la puerta, pues Alexander y Danna se irían a su casa, y regresarían otro día a visitarlos.
- Ya nos vamos mi amor. - Danna le dio un beso a Zeus en la mejilla - te portas bien.
- Mamá ya no soy una niña - refuto Zeus.
- Siempre vas a ser mi niño - dijo Danna mientras abrazaba a Zeus.
Negó con la cabeza sonriendo, apesar de ser ya un adulto le encantaba todavía que su madre lo consintiera.
- Adiós hijo. - Danna se separó u Alexander le dio un abrazo de hombres a Zeus.
- Adiós papá.
- Me lo cuidas Khalid - pidió Danna dándole un abrazo - es que aveces hay una mujeres que...son pero pero canijas.
- No se preocupe señora, yo lo cuido - dijo con una pequeña sonrisa separandose de Danna.
- Adiós jovencita - Alexander extendió su mano.
- Adiós señor - estrecho la mano para despdirce.
Los dos entraron de nuevo a la casa. Khalid tomo el regalo que le dio Danna y fue a las escaleras comenzando a subirlas.
- En un rato más subo Khalid, si me necesitas voy a estar en el despacho - aviso Zeus.
- Si está bien - dijo.
Llegó a la habitación cerrando la puerta detrás de ella, colocó el regalo en la cama y lo comenzó a abrir.
Al abrirlo se llevó una gran sorpresa, estaba un juego de lencería muy candente. Sintió sus mejillas arder, todavía no pensaba en eso, y la madre de Zeus le regaló tremendo kid para poder disfrutar de la noche.
Guardo la prwnta de nuevo para que Zeus no la fuera a ver, y evitar que el dijera algo. Pero al tratar de cerrar la caja, una nota se cayó al piso y lo levantó, pero decía algo que la dejo impactada.
"𝐸𝑠𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑦 𝑡𝑒 𝑔𝑢𝑠𝑡𝑒, 𝑝𝑒𝑞𝑢𝑒𝑛̃𝑎 𝑑𝑒𝑚𝑜𝑛𝑖𝑎."
...CONTINUARA🐾...