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Cenizas Y Cristal.

Cenizas Y Cristal.

Status: En proceso
Genre:Romance / Acción / Mafia
Popularitas:3.8k
Nilai: 5
nombre de autor: XintaRo

🔞🔞En una ciudad donde las torres de cristal ocultan mafias, corrupción y cuerpos bajo neón, Cassian Cooling intenta vivir lejos de la violencia que marcó su juventud. Arquitecto prodigio de Central City, heredero de una fortuna y dueño de un talento capaz de construir maravillas, lleva años enterrando al monstruo que alguna vez aterrorizó las calles de Cuatro Leguas.
Cuando su mejor amigo queda atrapado en una deuda y la mujer de la que se enamora resulta herida, Cassian descubre que el pasado nunca desapareció. Solo esperó en la oscuridad el momento para volver.
Una guerra criminal comienza a devorar las dos ciudades más peligrosas, Cassian deberá decidir qué parte de sí sobrevivirá: el hombre que construye hospitales… o el que aprendió a destruir mafiosos.
Entre conspiración, mafias, tecnología, romance oscuro y una violencia tan brutal como adictiva, Cenizas y Cristal es una novela noir de ciencia ficción donde el amor puede salvar… o romper lo poco humano que queda dentro de t

NovelToon tiene autorización de XintaRo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cap 2: Parte 2.

Parpadeo lentamente… Central City vuelve frente a mí, con sus luces de neón, su lluvia y… Su indiferencia de depredador.

—¿Qué hace Gastón aquí? —pregunto, y mi voz sale mas oscura de lo que pretendía.

Walter se encoge de hombros, sube los pies a la mesita y se reclina sobre el sofá. Noto como intenta parecer relajado… pero sé que solo finge. Lo conozco demasiado bien como para caer en su falsa seguridad.

—Negocios. Casinos. Tráfico. Armas. Lo normal, ya sabes. —dice al fin, sorbiendo el vaso.

—Creí que seguía encerrado en Cuatro Leguas cuidando al viejo Bruno.

—Bruno se está muriendo.

Eso ya lo sabía. Todo el mundo lo sabe… Bruno Gizeh: el rey del norte, el hombre que convirtió Cuatro Leguas en un cementerio iluminado por neón verde. Cáncer de páncreas. Irónico. Un monstruo devorado desde dentro.

Me apoyo contra la barra mientras miro las luces lejanas de la ciudad.

—¿Qué pasó exactamente, Walter?

Walter suspira y se deja caer más profundamente sobre el sofá.

—Entré al casino principal de los Linova hace dos meses. Le gané a Guillermo Linova en las luchas de droides. Apostamos bastante. Así que me dio un pase para su casino principal.

—Ya empezaste mal.

—No pensé que él estaría ahí.

—Pero estaba…

—Sí.

Walter se pasa una mano por su cabello rubio húmedo.

—Al principio fue normal… Una bienvenida informal pero atenta —habla evitando mirarme, lo veo por el reflejo del cristal—. Gané bastante… Demasiado. Los Linova estaban de fiesta, y uno de sus cabecillas me invitó a la mesa principal… Luego empezamos a apostar más fuerte. Gastón estaba drogado con Sueño Blanco y rodeado de escoltas. Se veía fuera de sí. Guillermo no dejaba de darle alcohol y drogas.

Puedo imaginarlo perfectamente. Sueño Blanco… esa mierda vuelve a la gente impredecible. Eufórica. Violenta. En pequeñas dosis hace que las luces parezcan más brillantes y la música más intensa. En grandes dosis… despierta monstruos.

—Seguí ganando —continúa Walter—. Y eso empezó a molestarlo.

—Claro. Ese animal odia perder.

—Entonces Guillermo propuso jugar en privado.

Ya sé cómo termina esto… Incluso antes de escucharlo.

—Hiciste trampa, ¿verdad? —digo.

Walter sonríe apenas.

—Por supuesto…

—Maldito idiota… —mi voz sale oscura, apoyando la frente contra el cristal frio.

—Funcionaba hasta que descubrieron al dealer comprado.

Y lo dice como si no fuera nada… Estúpido. Exhalo lentamente.

—¿Y cuánto debías originalmente?

—Cuatro millones.

Despego la frente del cristal y me giro. Lo miro fijamente.

—¿Me dijiste seis?

Walter aprieta la mandíbula. Noto como sus ojos se llenan de rabia contenida.

—Intereses…

Ahí está…La verdadera trampa. Gastón nunca quiso recuperar dinero. Quería humillarlo. O peor… Tal vez quería llegar hasta mí desde el principio.

La idea me deja una sensación desagradable en el pecho…

Camino lentamente hacia el ventanal. La tormenta cubre Central City bajo capas de neón y lluvia eléctrica. Abajo, cientos de vehículos atraviesan las avenidas aéreas mientras hologramas gigantes anuncian drogas, implantes y clubes nocturnos. Todo sigue moviéndose. La ciudad nunca se detiene porque a nadie le importa realmente quién está cayendo.

—¿Cuánto tiempo te dieron? —pregunto.

—Un mes.

—¿Y después?

Walter no responde enseguida. No necesita hacerlo. Lo conozco demasiado bien.

—¿Qué te dijeron exactamente?

Silencio… Pesado y espeso. De esos silencios que se me cuelan por la medula y me estremecen la poca alma que creo aun poseer…

—Que matarían a mi madre y a Susy primero… para que yo escuchara los disparos.

Siento algo oscuro moverse lentamente dentro de mi pecho. Viejo… Conocido. Peligroso.

Walter mantiene la vista baja mientras juega con la botella vacía entre las manos.

—Intenté vender propiedades —dice—. Vehículos. Acciones. Todo. Pero cada vez que lograba acercarme a la cifra, esos hijos de puta aumentaban los intereses.

Aprieto la mandíbula. Eso también era típico de los Gizeh. No querían dinero. Querían su miedo.

—¿Por qué no me llamaste antes?

Walter se ríe sin humor.

—Porque ya haces demasiado por mí.

—Eso no responde la pregunta.

Walter gira la cara y al fin me mira. Directo a los ojos. Directo a lo más podrido de mi mente. Noto como sus ojos se oscurecen. Como cuando éramos niños… Como cuando éramos esos monstros.

—Porque no quería volver a arrastrarte hacia esa mierda —su voz sale cargada de verdad e ira.

La frase queda flotando en la sala. —Esa mierda—. Cuatro Leguas. El pasado. La violencia.

Miro mis propias manos. Limpias. Elegantes. Lejos de las manoplas metálicas que usaba cuando era adolescente… A veces todavía siento el peso de aquellas cosas sobre mis nudillos. Como si nunca me las hubiera quitado realmente.

Walter vuelve a hablar.

—No quiero que regreses ahí por mi culpa…

Levanto la mirada lentamente.

—¿Crees que todavía me tienen miedo?

Walter sonríe apenas. Le da otro trago al whisky antes de responder.

—No, Cassian… Creo que todavía te recuerdan.

Y eso es peor… Por qué el recuerdo en ellos; es un monstro de ojos dorados… En los míos; son carne machacada bajo mis puños o mis botas.

—Lo entiendo, Walter —digo al fin, volviendo a posar los ojos en las luces de la ciudad—. Yo te daré el dinero para acabar con esta mierda de una vez… Solo dame unos días.

Walter no dice nada. Su vergüenza es algo nuevo… Algo completamente ajeno a mi amigo. A mi hermano. A mi cómplice y sombra… No me gusta. No me gusta como sus ojos me evitan y solo miran al horizonte inexistente en el muro de mi cocina.

—Gracias, hermano… —dice al fin, soltando el aire que llevaba minutos reteniendo.

No digo más. No por que no quiera. Sino por que ya no es necesario. Solo queda esperar que esto se detenga en un solo pago.

Miro la ciudad una vez más. Doy un trago al whisky. Quema y detiene la bilis llena de ira que quiere estallar en mi boca… La ciudad sigue indiferente. Ajena todo lo que ocurre dentro del piso mas alto de la Torre Zenith. Ajena a la caída de cualquiera. Solo espera, para tragar lo que quede y seguir con su rutina y sus luces indiferentes.

Escucho como Walter se levanta del sofá. Deja el vaso sobre la mesita y se estira, haciendo crujir su nuca.

—Bueno, hermano —dice bostezando—. No te distraigo más. Me muero de sueño… Nos vemos.

Me giro. Lo veo caminar a la puerta. Endereza la espalda tomando aire. Veo ese gesto y la traducción se cuela en mi mente. —Esta hecho mierda por dentro—. Pero no digo nada. Solo le doy otro trago al whisky.

—Mantén el teléfono encendido —digo mientras lo veo salir.

—Gracias, hermano…

Sube al ascensor sin voltear… Veo como las puertas se cierran y mi hermano se va con el alma apretada contra un muro.

No logro dormir esa noche. Intento hacerlo. De verdad… Pero cada vez que cierro los ojos regreso a Cuatro Leguas.

Veo callejones húmedos iluminados por neón verde. Escucho gritos. Disparos. Huesos rompiéndose. Recuerdo correr sobre techos oxidados junto a Walter mientras la policía corrupta disparaba desde abajo. Recuerdo la sangre en mi boca. La adrenalina. Y lo peor: recuerdo lo bien que se sentía.

Abro los ojos bruscamente. El reloj holográfico sobre la mesa marca las 04:43 a.m.

Maldición…

Me levanto de la cama y camino descalzo hacia el ventanal del dormitorio. La lluvia sigue cayendo sobre Central City. Siempre lluvia… A veces creo que el mundo entero está intentando limpiar algo imposible de borrar.

Apoyo una mano sobre el cristal frío. Mi reflejo aparece frente a mí. Ojos dorados… Los ojos del héroe. La leyenda de Santini.

—Qué estupidez… —murmuro.

No hay nada heroico en disfrutar cómo alguien suplica mientras le rompes los dientes.

Cierro los ojos un momento. Pero incluso entonces… puedo escuchar las risas. Las mías. Jóvenes. Desquiciadas… La voz de Walter gritando: “¡Déjame uno vivo, maldito loco!”

Y luego sangre… Siempre sangre.

El comunicador de la habitación vibra sobre la mesa. Frunzo el ceño. —¿Quién demonios llama a esta hora?—. Tomo el dispositivo.

Lekan…

Me quedo inmóvil un segundo antes de aceptar la llamada. Su rostro aparece holográficamente frente a mí, ligeramente iluminado por luces azules. Parece cansada… Hermosa.

—¿Te desperté? —pregunta.

Miro la ciudad detrás del cristal.

—No estaba durmiendo.

Ella guarda silencio unos segundos.

—Yo tampoco.

Hay algo extraño en escuchar su voz en medio de la madrugada… Algo peligrosamente íntimo.

—¿Todo bien? —pregunto.

—Sí… solo quería preguntarte algo sobre la distribución médica del ala oeste.

No le creo ni un poco. Y creo que ella sabe que no le creo. Pero seguimos fingiendo igual.

Durante varios minutos hablamos sobre planos y sistemas hospitalarios mientras la lluvia continúa golpeando los ventanales.

Sin embargo, poco a poco la conversación cambia. Como siempre termina pasando con ella.

—Javier dijo que creciste en Cuatro Leguas —dice de pronto.

Siento mi cuerpo tensarse apenas.

—Javier habla demasiado…

—Eso ya lo noté —dice, con una pequeña risita.

Hermosa… Melodiosa, incluso a través del altavoz del comunicador.

Camino lentamente por la habitación.

—¿Y qué más te dijo? —pregunto, intentando ignorar el pinchazo en el pecho.

—Que eras problemático…

Suelto una pequeña risa nuevamente.

—Eso es una forma elegante de decirlo. Créeme.

—¿Eras tan terrible, como todos cuentan?

La pregunta queda suspendida entre nosotros. Miro otra vez mi reflejo sobre el cristal. Pienso en todo lo que hice. En toda la gente que lastimé. En cómo sonreía mientras lo hacía.

—Sí… —respondo finalmente—. Era peor de lo que te podrías imaginar… solo por los relatos.

Silencio…

Lekan no responde enseguida. Y por alguna razón eso me incomoda más que cualquier juicio. Porque no intenta decirme: “seguro no eras tan malo”. No intenta suavizarlo… Solo escucha.

Finalmente habla.

—Las personas cambian, Cassian.

Cierro los ojos un instante. Podría pensar en lo sensual que se escucha mi nombre en su voz.

Pero no… Lo que pienso es: Las personas no cambian realmente… Solo aprenden a esconder mejor ciertas partes de sí mismas. Pero no digo eso.

En cambio, pregunto:

—¿Por qué sigues despierta realmente?

Ella sonríe apenas. Lo noto incluso en el holograma.

—Porque quería escucharte…

Y mierda… Eso golpea más fuerte que cualquier recuerdo de violencia.

No digo nada. Solo camino a la cama. Veo como en el holograma ella se recuesta. Me estiro en la cama sin taparme.

Su holograma queda sobre el techo. Los siguientes minutos se diluyen en una conversación sin matices. Solo risas empañadas de silencios íntimos. Su sonrisa me deja en el pecho una calma que creía ya extinguida… Poco a poco, veo como sus hermosos ojos son derrotados por el sueño. Segundo a segundo se va desvaneciendo, con una sonrisa tan tierna que me estremece sobre la cama… Que ahora se siente aún más vacía.

Y se duerme… Su leve respiración se cuela por el altavoz. Lena baja las luces y deja el ruido de su respiración de fondo, sin cortar la llamada… Siento que puedo dormir. Siento que puedo descansar si tengo su respiración cerca.

—Buenas noches, Lekan —susurro, mientras mis ojos se cierran, todo queda quieto y oscuro.

Sueño… Aunque no sé qué sueño. Solo sé que vi su rostro. El zumbido suave de Lena me saca del sueño como una mano fría en la nuca.

—Buenos días, Cassian. Son las 06:47 de la mañana. Tienes una visita programada con tu madre a las 08:30 en el Distrito Este. Tu aeromóvil ya está listo.

Me quedo un segundo mirando el techo del apartamento, el piso 138 de la Torre Zenith. Las palabras de Walter de anoche aún me pesan como plomo en el estómago. Seis millones de créditos. Gastón Gizeh. Cuatro Leguas. El pasado que nunca termina de pudrirse.

—Lena. Transfiere los seis millones a la cuenta de Walter. Sin condiciones. Hazlo ahora.

—Transferencia completada —responde Lena con su tono neutro y sedoso—. ¿Deseas un mensaje de confirmación?

—No… Prepara el Baño.

Me levanto. El suelo térmico se activa bajo mis pies descalzos. Entro al baño y me meto bajo la ducha. El agua caliente golpea las cicatrices que recorren mi torso y brazos. Cada marca es un recuerdo del Círculo: huesos rotos, navajazos, noches corriendo bajo la lluvia ácida de Cuatro Leguas. Éramos los locos que golpeaban a traficantes, los que robaban a los ladrones. Creíamos que éramos justicieros. Creíamos que éramos invencibles… Qué estupidez.

Damián fue el único que lo supo. Mientras yo regresaba al amanecer con sangre ajena en la ropa, él se quedaba ayudando a papá con los números. Y, aun así, el viejo Rubén siempre quiso que yo heredara Cooling Enterprises. Nunca entendí por qué. Todavía no lo entiendo.

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favita
esto es muy novela noir/Casual/ brutal y cruda como me gusta🤭
favita
Esto es tan noir como la otras novelas de xin🥰 pero con romance🤭me encaaaantaaaaaaa
favita
sin duda las 5 estrellas 🤑 como aiempre xin con sus novelas noir y oscuras. pero ahora es una con romance /Drool/
favita
los 3 hermanos cooling damian cassian y walter. cada uno mas complicado🤣
favita
ok si me encanta que cada parte sea larga /Kiss/ almorce y lei un capitulo de lo mas tranquila🥰🥰🥰🥰 me encanta la historia xin sigue asi
favita
ok llevo como 1 mes sin leer y me encuentro con esta maravilla en top 15🤭 /Drool/
XintaRo: gracias por siempre apoyar mi contenido😸
total 1 replies
meganikita
Ahora si cassian esta frito😆😆😆
meganikita
Me encantan los dos😻
meganikita
Me encanta, ya la comencé a leer denuevo/Tongue/ muy buena la historia y el trama, romantica y apasionada ademas de la acción y el humor que siempre tiene Xin en sus novelas🤩 sin duda esta se volvio mi favorita de tus novelas xin
XintaRo: gracias 🥰
total 2 replies
melani99
Lena es unica🥰
meganikita
Desayunar mientras leeo un solo capítulo me encanta
sofialopez2010
romatica y llena de accion
sofialopez2010
es muy sexi la foma en la que escribes xin.🤭algo me dice que son tus propias experiencias🥰/Tongue/
Betsabebe
Lena es lamejor de toda la historia /Grin/
Betsabebe
Llevo 3 horas leyendo y no paro😆 jajajajja de verdad me encanta
Betsabebe
Javier es el mejor jefe del mundo😆😆😆
Betsabebe
Me encantan los 2😻 xin es muy caliente para narrar me gusta 😈/Drool/
Betsabebe
Jajajjajajaj me puedo imaginar a walter todo roto gritandole a cassian
jomijomi2012
me encanta Lena🥰 es la mejor IA del mundo
jomijomi2012
no crei que xin pudiera crear una historia haci de romantica y hot 🤭 pero ahora me tiene encantada. cada capitulo es genial y que sean largos me gusta mas. asi no estoy con 50 comerciales por capitulo
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