Narra la historia de Alex un príncipe águila híbrido que en su búsqueda de probarse a sí mismo su vida se cruza con la de dos personajes inesperados al dirigirse a uno de los lugares más peligrosos del continente bestia, la isla de Kael Vorath también conocida como La isla de los monstruos un increíble lugar en medio del océano
Acompañenme en esta nueva aventura...
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PUEDES LLAMARME NARA
Capítulo 4
( POV RAIDAN)
Hace 24 ciclos lunares que estoy en este lugar y es la primera vez que veo algo como esto, vine aquí por varias razones la primera razón fue un intento desesperado, pues soy un hombre bestia exiliado en busca de redención por mis errores del pasado, decidí que mi vida tenía que seguir su curso, desde que estoy aquí he dejado de consumir los núcleos de energía pues estoy cansado de vivir una vida vacía así que he decidido comenzar a envejecer como un hombre bestia normal, he vivido muchas vidas más de lo que el hombre bestia promedio aspira a vivir y si en medio de esto el Dios bestia reclama mi vida pues que así sea, la segunda razón es que quería comprobar algunas leyendas que hablan acerca de tesoros escondidos en las zonas más peligrosas del continente bestia soy un explorador así que el conocimiento siempre ha llamado mi atención, lo que nunca esperé encontrar en un lugar como este fue a una extraña y delicada criatura, tan pequeña y frágil como también hermosa y estaba dando a luz en medio del caos mientras con una chispa de ferocidad intentaba defenderse de un Ryps una criatura parecida a un lagarto gigante con la diferencia que sus garras son en extremo afiladas y venenosas, yo me encontraba cazando cuando escuché sus gritos, tan pronto me acerqué al lugar el delicado aroma que emanaba aquella frágil criatura me golpeó de inmediato y llegué justo en el momento en el que el Ryps iba a devorarla golpeé con mis poderosos puños aquel monstruo hasta que le destrocé la cabeza tomé a la hembra que se había desmayado y también a su cría que todavía estaba unido a ella por el cordón de la vida, corrí rápido, desesperado temiendo que el exquisito aroma atrajera a otras bestias la ventaja de llevar mucho tiempo en este lugar me llevó a tomar algunos atajos seguros llevándola al único refugio disponible en todo este maldito lugar
Después tuve que limpiar cuidadosamente su cuerpo era muy delgada y estaba demasiado pálida era como si no la hubiesen cuidado durante todo su proceso de gestación a pesar de eso era una hembra bastante hermosa, su cuerpo aunque un poco bajo de peso también era hermoso su piel era muy suave y de un tono muy claro como si nunca hubiese sido tocada por el sol, su cabello era lacio y negro sus rasgos faciales eran delicados y muy hermosos por un tiempo me perdí en la contemplación hasta que los sonidos ahogados de su pequeña cría me hicieron prestarle atención, entonces supe que no lo había visto todo de este mundo jamás había visto una hembra parir una cría macho que tuviera su forma de hombre, al principio pensé que la cría era de hembra hasta que pude observar su sexo, rápido corte el cordón de la vida mientras observaba a la pequeña cría, al igual que su madre se veía pequeño y frágil su piel tenía un tono azulado, el pequeño parecía no estar respirando bien comencé a masajear su pequeño cuerpo mientras expulsaba algunos líquidos por su boca, entré en pánico no quería lastimar a la cría no de nuevo, vi como la pequeña cría luchaba por sobrevivir hasta que comenzó a respirar por sí solo y un pequeño llanto salió de su cuerpo al menos por el momento estaba bien, lo limpie un poco y lo coloqué con cuidado sobre una piel junto a su madre mientras me disponía a seguir atendiendo a la hembra que no había recuperado el conocimiento al observar su sexo me sorprendió la forma suave y delicada de su piel no había vellos en su cuerpo, su zona estaba un poco enrojecida y algo dilatada me dispuse a sacar los restos de la placenta y los puse sobre una piel tenía dos opciones comérmelos o enterrarlos en un pozo profundo, por lo que opté por la primera opción en mi antigua tribu era un privilegio que solo se le daba al padre de la cría, y yo estaba muy lejos de tener un privilegio como ese, tal vez esta pequeña hembra había perdido a todos sus machos,(pensé de inmediato)era imposible que una criatura como ella no tuviera a más de tres machos cuidandola pero su cuerpo no tenía ninguna marca de pareja por lo que mi mente empezó a divagar en las muchas posibilidades de porque ella estaba ahí.
Pero mi sorpresa fue mucho más grande cuando recobró el conocimiento y desconoció todo a su alrededor, No solo era el lugar también lo que yo era, acusándome de conspirar contra ella junto a sus padres, fue bastante extraño y después todo ese llanto, por un momento me hizo dudar de que realmente ella no sabía nada, pero mi racionalidad no me permitía pensar en que ella simplemente solo apareció allí.
NARA PARK
[NARRADOR OMNISCIENTE ]
Después que la joven recuperara el conocimiento, el hombre bestia gorila mantenía su interacción con la hembra al mínimo sobre todo al notar sus reacciones iniciales y el hecho de que confesara no saber en dónde estaba ni lo que él era eso lo había dejado muy desconcertado, nunca fue bueno para dirigirse a una hembra a pesar de que siempre intento ser amable por lo general era ignorado y humillado como la mayoría de los hombres bestia, salvo aquella ocasión cuando una hembra vio su potencial y quiso engatusarlo, por eso cuando veía que al entrar a la cueva ella mantenía una posición defensiva y protectora hacia la cría y hacia ella misma, sabía que tenía que poner distancia con ella, aún cuando se veía diferente seguía siendo una hembra igual a las otras que él había conocido
Raidan aún se sentía muy intrigado por la joven hembra pero era más importante mantener la seguridad que satisfacer su curiosidad además de que su historia del pasado no le permitía interactuar libremente con la joven esas viejas heridas aún lo lastimaban...
Mientras tanto la joven aún estaba lidiando con la sorpresa, aunque el hombre no parecía querer hacerle daño tampoco se veía del todo amigable, quería volver a ese viejo departamento que llamaba hogar aún cuando era frío y pasaba hambre era lo único que le brindaba protección, ahora en ese lugar no sabía qué esperar, su cabeza era un lío de pensamientos y sentimientos, estaba sola en un lugar primitivo? Sí eso parecía! Y encima de todo tenía que proteger el único tesoro que poseía lo único que consideraba propio, completamente de ella su pequeño bebé...
Mas tarde comenzó a sentir una necesidad por lo que tuvo que tragarse el temor que aún le consumía para poder dirigirse al extraño ser que la había salvado y llevado a ese lugar
-Oye disculpa hay algún lugar aquí donde pueda ir a orinar?
-Hembra será mejor que entres no debes salir descuidadamente de la cueva-
-Pero es que yo debo...
-Te llevaré un cuenco para que hagas tus necesidades ahí y también agua para que te asees-
-No sería más fácil si yo voy a....
-Acaso no has escuchado que este lugar está plagado de monstruos?- la joven se sobresaltó
-Son bestias enormes y despiadadas que podrían devorarte de un solo bocado aparte de sorda también eres ciega? Estuviste a punto de ser el alimento de una criatura y aún así quieres aventurarte a salir?-
La fuerte voz del hombre la hizo encogerse de hombros
-Yo... lo siento...es solo que me da pena que tengas que encargarte de mis desechos-
-Pues no queda de otra, tus feromonas y tu aroma a leche es muy dulce y fuerte es por eso que te pido que te quedes dentro de la cueva-
Ella asintió aunque el aroma que se percibía fuera de la cueva era un aroma almizclado y muy fuerte...
-Entiendo...
La joven se ruborizó al notar que el hombre tenía una mano sosteniendo su gran miembro, entonces entendió lo que él estaba haciendo, de inmediato aparto la vista no queriendo entrar en detalles de ser indiscreta, todo eso la incomodaba mucho no sabía cómo lidiar con un hombre salvaje mitad hombre mitad bestia en un lugar que se veía feroz y peligroso
-Entra de una vez, ahora mismo te llevo las cosas, mientras yo deberé hacer lo mío aquí afuera-
La joven asintió dándose la vuelta y entrando nuevamente a la cueva después de un rato que pareció largo el hombre entró con las cosas para que la chica hiciera sus necesidades
- R..Raidan?
El hombre bestia la miró con intensidad relajando su expresión endurecida al escuchar su nombre saliendo de los labios de la jóven hembra al mismo tiempo que la joven intentaba sostener la mirada hacia sus oscuros ojos
-Puedes llamarme Nara y por cierto gracias por lo que haces por mi bebé y por mi, en verdad lo aprecio-
Nara entendía que lo mejor que podía hacer era romper el hielo que había entre ellos después de todo el hombre la había rescatado y estaba tratando de ayudarla, sus palabras habían dejado al hombre bestia con una extraña expresión en su rostro que ella no supo descifrar, el hombre hizo un asentimiento con su cabeza mientras salía de la Cueva, así fueron pasando los días uno tras otro, Raidan entraba y dejaba los frutos, le traía agua, se llevaba los desechos entre otras cosas, intentaba entrar lo menos posible a la cueva tanteando los horarios en que ella necesitaría de él...