Tras renacer en una joven destinada a sufrir penurias por culpa de su prometido y la amante de este, Lin Yu ahora decide cambiar el rumbo de su destino y planea romper su compromiso, para poder unirse al ejército imperial. Pero lo que no esperaba es que, en su camino se cruzaría con un hermoso dragón blanco, que, termina pactando un lazo divino con ella, y ahora, están unidos de por vida. Y para su desgracia, se llevará una gran sorpresa cuando llegue ante el emperador a romper su compromiso...
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Capitulo 24- plan...
Lin Yu logró subir por la cordillera dando grandes saltos con ayuda del Qi. Al estar en la cima, pudo ver algunos árboles y arbustos en la zona, uso estos para moverse con sigilo hasta llegar a un pequeño campamento, aquellos hombres vestidos de mercenarios hablaban sobre como deberían atacar a las tropas que recién han llegado, pues necesitan obligarlos a huir por el camino de las cordilleras para atraparlos.
—linda noche, ¿cierto?— Lin Yu salió de los arbustos.
Ante su presencia todos se pusieron alerta desenfundando sus espadas y tomando sus lanzas. Pero, al darse cuenta de que, solo era una mujer se relajaron.
—¿que hace una mujer aquí?— pregunta uno.
—no lo se, pero, creo que tenemos suerte.— responde otro.
—señorita venga, acérquese...— otro se pone de pie y da unos pasos hacía Lin Yu.
Al levantar la mano, un silbido se escucha en el aire y el hombre que acaba de levantar la mano pega un grito de dolor. Lin Yu ya tenía su espada en mano y antes que el hombre se aleje de nuevo, la chica atraviesa el pecho de hombre con la espada.
Ante esto, los otros se apresuran para atacar, pero, Lin Yu repele los ataques y usando el Qi, da varios golpes que causan daño a cada rival.
"¿quien es esta mujer?"
"No puede vencernos a todos, no retrocedan"
Lin Yu siguió atacando, y aunque si recibía algún roce de las espadas, eran solo pequeños raspones.
Sin embargo, la diferencia de nivel era evidente. Concentró el Qi en la planta de sus pies y se impulsó hacia adelante como una exhalación. Su espada trazó un arco reluciente en la oscuridad de la noche, cortando el aire y alcanzando de lleno a dos de los mercenarios que intentaban flanquearla. Los hombres cayeron al suelo sin tiempo para reaccionar.
El líder del grupo, al ver desplomarse a sus compañeros, apretó los dientes y descargó un hachazo con furia. Lin Yu ni siquiera se inmutó: bloqueó el impacto desviando la fuerza de la hoja pesada y, con un movimiento fluido, le propinó una patada cargada de Qi directamente en el pecho. El golpe resonó con fuerza y el sujeto salió disparado contra una de las tiendas de campaña, dejando el lugar en absoluto silencio.
Los pocos sobrevivientes retrocedieron horrorizados, soltando sus armas al comprender que no tenían oportunidad alguna contra ella. Lin Yu no les dio tregua; en cuestión de segundos terminó con los restantes sin mostrar piedad.
Con el campamento en calma y los cuerpos tendidos entre la hierba, Lin Yu guardó su espada. Tomó una de las antorchas que alumbraban el lugar y la arrojó directamente sobre las tiendas y las provisiones de los mercenarios. En pocos instantes, el fuego comenzó a devorar las telas y la madera, levantando una columna de humo y llamas que iluminó la cordillera.
Sin perder un solo segundo, Lin Yu dio un salto ejecutando de nuevo su técnica de Qi y se desvaneció entre los arbustos, alejándose rápidamente de la escena antes de que alguien más notara el fuego.
Abajo, el vigilia en turno notó el humo y el fuego en la parte de arriba de aquella cordillera. De inmediato despertó a todos quienes aun somnolientos observaron el humo.
—no parece humo de una fogata...— menciona el general Peng.
—es un incendio...o fue solo un accidente o si habían mercenarios ahí y se les descontroló el fuego.— responde Zhao.
Lin Yu logró llegar sin que la notarán y de inmediato se acercó a Zhao.
—es nuestra oportunidad, pasemos por el camino, si era una trampa, ahora es lo menos les importara, si su campamento se incendio están mas ocupados con apagarlo.—
—creo que Lin tiene razón capitán, podemos aprovechar para pasar, incluso la noche nos favorece.— interviene Xu Chen.
—bien, nos arriesgamos...levanten lo más importante, dejen las sábanas, pongan piedras o paja, que piensen que aun seguimos aquí por si alguien regresa a vigilar.— ordena Zhao.
Rápidamente todos se movilizaron para entrar al camino entre las cordilleras. Tal y como se dijo, aprovecharán el incendio y la noche para avanzar.
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Por otro lado, la reina madre no lograba conciliar el sueño, su plan había fracasado, no pudo siquiera usar la presión de la corte para que una de las candidatas que eligió entrarán al palacio como consorte o concubinas.
—esa maldito es igual a su padre...— grito furiosa.
Sin duda, Yueshan tiene los mismos valores que su padre. Cuando ella entro como concubina, el padre de Yueshan, siendo ya el emperador, nunca la visitaba en su palacio, la trataba con indiferencia, así que ella misma tuvo que usar una droga. Fue así como logro quedar embarazada, y como aun no había emperatriz, ella pensó que si daba a luz a un hijo varón, la presión de la corte obligaría al difunto emperador a nombrarla emperatriz.
Pero tras años, pese a haber dado a luz a un varón, el emperador no cedió ante la presión, por lo que, ni siquiera nombro heredero a su hijo y fue entonces cuando, un día tras volver de la frontera, trajo consigo a una mujer, esta, era la hija de uno de sus generales más leales, y la nombro emperatriz. Furiosa la reina madre, en ese tiempo, concubina, intento por todos los medios hacer que la emperatriz fuera expulsada del palacio, pero no logro nada.
Con el tiempo, la emperatriz quedo embarazada, y aunque ella intento hacer que abortara, no lo logró. A lo mucho la emperatriz cayó enferma, pero el feto que crecía en su vientre nunca se vio afectado por el veneno y fue entonces que se empezó a correr el rumor de que, el hijo que la emperatriz esperaba era un heredero del dragón divino. Y si, cuando Yueshan nació, tenía el cabello blanco y un aura dorada.
La concubina estaba furiosa, preguntándose porque su hijo no poseía esa herencia del dragón divino si también era hijo del emperador, y la respuesta le llegó por uno de sus aliados. La emperatriz, poseía un Qi poderoso, capaz de gestar la sangre divina, mientras que la concubina era una mujer común y los hijos no podían heredar esa sangre divina.
Con el tiempo, la concubina intento de todo para deshacerse de Yueshan, porque si moría, quedaría solo su hijo como heredero. Y aunque no logró asesinar a Yueshan, quien si falleció por los años de envenenamiento fue la emperatriz, y así fue como ella finalmente subió al trono, aunque su hijo, jamás tuvo el título de heredero y al final, este murió en un ataque durante un viaje. El emperador también enfermo poco a poco tras le muerte de la emperatriz y antes de fallecer le nombro heredero a Yueshan.
—maldito mocoso...tú y tu madre me quitaron todo...pero lo pienso recuperar...— asegura furiosa.
Al menos si no puede eliminar a Yueshan, entonces eliminara a Lin Yu, y cualquier mujer que el emperador vea con cariño. Jamás lo dejará ser feliz.
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