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EL CONTRATO DEL CEO DESPIADADO: El Precio De Su Apellido.

EL CONTRATO DEL CEO DESPIADADO: El Precio De Su Apellido.

Status: En proceso
Genre:CEO / Posesivo / Matrimonio arreglado
Popularitas:5.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Syraxes Crowley

«—¿De verdad crees que un hombre como yo jugaría con su propio apellido por una simple actuación? Esto dejó de ser un contrato hace mucho tiempo, Dayana.»

Traicionada por su prometido y despojada de su herencia por su propia familia, Dayana Logan pensó que lo había perdido todo en la noche más fría de su vida. Pero el destino le tenía preparada una carta salvaje: Nolan Cross, el "Emperador de Hielo", el CEO más despiadado e implacable del mundo de los negocios, le ofrece un trato que no puede rechazar. Un matrimonio falso de conveniencia mutua.

Para el mundo, ella es la reina protegida por el escudo de acero de la dinastía Cross; para él, solo un peón en su tablero corporativo. Sin embargo, cuando los secretos familiares explotan en la prensa y una mentira desesperada los obliga a anunciar un heredero falso, las líneas del contrato comienzan a borrarse bajo el fuego de una posesividad salvaje y peligrosa.

NovelToon tiene autorización de Syraxes Crowley para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 22: Coexistencia forzada

La primera mañana en el ala oeste comenzó con una densa capa de niebla filtrándose por los enormes ventanales de la suite principal. Dayana abrió los ojos lentamente, consciente de inmediato de que no se encontraba en su antiguo refugio. El aroma a sándalo, maderas nobles y un toque de café amargo inundaba el aire, recordándole exactamente dónde estaba. Se movió con cuidado, descubriendo que la otra mitad de la descomunal cama king-size estaba completamente vacía, aunque las sábanas de seda negra aún conservaban un ligero rastro de calor.

Nolan Cross ya estaba de pie. El "Emperador de Hielo" no era un hombre que desperdiciara las primeras horas del día, y mucho menos ahora que las acciones de Cross Enterprises exigían mantener el control absoluto tras el repunte del veinticinco por ciento.

Dayana se sentó en el borde del colchón, frotándose las sienes. Descalza y envuelta en su camisón de seda, caminó hacia el enorme baño de mármol negro compartido. Pensó que él ya habría bajado al despacho principal, pero al empujar la puerta corrediza de cristal esmerilado, se detuvo en seco.

Nolan estaba frente al gran espejo iluminado, terminándose de ajustar el nudo de su corbata de seda oscura. Llevaba los pantalones del traje gris antracita y una camisa blanca impecable que se ceñía a su imponente torso. A través del reflejo del espejo, sus ojos oscuros y profundos se encontraron con los de ella de inmediato. Ninguno de los dos habló. El silencio que se instaló en el espacio cerrado no era incómodo, sino peligrosamente espeso, cargado con el eco de las palabras de la noche anterior:

«Acostúmbrate a la vista, esposa».

Dayana avanzó hacia el lavabo contiguo, tratando de fingir una indiferencia que no sentía. Abrió la llave del agua fría y se humedeció el rostro, intentando disipar el rubor que amenazaba con traicionarla. Sin embargo, sentía la mirada de Nolan fija en ella a través del espejo. No era una mirada lasciva, sino una evaluación constante, prolongada y calculadora, como si estuviera tratando de descifrar el rompecabezas que ella representaba. Cuando Nolan finalmente se dio la vuelta para salir, se detuvo un segundo detrás de ella, lo suficientemente cerca como para que Dayana percibiera el calor de su cuerpo.

—No te tardes. El desayuno se sirve en diez minutos —dijo él, con su habitual voz grave y pausada, antes de desaparecer por la puerta.

Nolan Cross valoraba el silencio por encima de casi todas las cosas en el mundo. Durante años, su rutina matutina en la mansión había sido un monumento a la previsibilidad y al aislamiento absoluto. Nadie tocaba sus cosas, nadie alteraba el orden de sus espacios y ningún sonido rompía la calma de su santuario antes de las seis de la mañana.

Sin embargo, mientras descendía por las amplias escaleras de mármol hacia el comedor principal, se dio cuenta de que ese orden perfecto había comenzado a agrietarse. Y lo más inquietante para él era que no le importaba.

Al ponerse los gemelos de platino en las muñecas, había descubierto un pequeño lazo para el cabello de Dayana sobre la encimera de mármol negro del baño.

En la habitación, el aire ya no olía únicamente a su propia loción, sino que se había mezclado con una sutil y embriagadora fragancia de vainilla y jazmín que pertenecía a ella. Su territorio, antes estéril y frío, estaba absorbiendo la presencia de la joven. Era una coexistencia forzada, una estrategia mediática para engañar a los drones y al servicio, pero sus propios instintos corporales parecían estar procesando la situación de una manera completamente distinta.

Al entrar al comedor, el mayordomo se acercó de inmediato para retirarle la silla de la cabecera. Nolan se sentó, pero cuando el empleado se dispuso a servir el primer plato de frutas y el desayuno caliente, el magnate levantó una mano, deteniéndolo con un gesto frío.

—Espera —ordenó Nolan, escuetamente.

El mayordomo parpadeó, visiblemente sorprendido. Durante la última década, Nolan Cross jamás había esperado a nadie para desayunar. Su tiempo se medía en millones de dólares y sus minutos estaban estrictamente cronometrados. No obstante, allí estaba, con el periódico financiero intacto sobre la mesa, esperando pacientemente a que su falsa esposa hiciera acto de presencia.

Cuando Dayana entró al comedor cinco minutos después, vestida con un elegante traje de dos piezas de color verde esmeralda que resaltaba su silueta, se detuvo al ver a Nolan sentado a la mesa. Esperaba encontrar el lugar vacío y que él ya hubiese partido hacia el edificio central de Cross Enterprises.

—Lamento la demora —dijo ella de manera formal, tomando asiento en el lugar dispuesto a su derecha.

—Estás a tiempo —respondió Nolan, haciendo una sutil señal al servicio para que comenzaran a servir.

Fue en ese momento cuando apareció otra grieta inesperada en la armadura del Emperador de Hielo. El mayordomo colocó una taza de porcelana frente a Nolan con café negro americano, tal como lo tomaba todas las mañanas. Acto seguido, se dispuso a servirle a Dayana, pero Nolan extendió el brazo, tomó una pequeña jarra de plata de la bandeja y vertió él mismo una cantidad exacta de leche de almendras en la taza de ella, seguido de un toque de azúcar morena, antes de deslizar la taza suavemente hacia su posición.

Dayana se le quedó mirando, con los ojos abiertos por la sorpresa. El pulso se le aceleró de forma repentina.

—¿Cómo sabías...? —empezó a preguntar, deteniéndose a mitad de la frase. Era exactamente como a ella le gustaba el café, un detalle minúsculo que jamás le había mencionado.

Nolan tomó un sorbo de su propia taza, manteniendo la vista fija en el periódico, aunque la comisura de sus labios se tensó ligeramente.

—Observo a mis socios, Dayana. Es una regla básica de negocios si quieres anticipar sus movimientos —respondió con frialdad, aunque el tono de su voz carecía de la distancia habitual— Si vamos a convencer al mundo de que estamos locamente enamorados y esperando un hijo, debo conocer hasta el más mínimo de tus hábitos. Los detalles pequeños son los que salvan o destruyen un imperio.

La tensión sexual que se instaló sobre la mesa de desayuno se volvió casi palpable. El tintineo de los cubiertos de plata contra la porcelana parecía amplificar el sonido de sus propias respiraciones. Cada vez que Dayana levantaba la mirada, se encontraba con los ojos oscuros de Nolan fijos en ella sobre el borde de su taza. Había una corriente subterránea de atracción inconfesable flotando entre ambos, un peligroso juego de poder donde ninguno de los dos estaba dispuesto a dar el brazo a torcer, pero donde la cercanía física estaba empezando a derretir el hielo que los protegía del exterior.

Terminado el desayuno, la atmósfera de la casa volvió a la cruda realidad de su guerra particular. Tenían que revisar los documentos financieros de la última auditoría que Nolan había ordenado sobre las empresas de la familia Logan, la jugada clave para desmantelar el patrimonio de quienes habían traicionado a Dayana.

Subieron de nuevo al despacho privado de la suite para cotejar los informes que el equipo legal acababa de enviar. Dayana, decidida a concentrarse en su venganza y a alejar los pensamientos que la vinculaban a la anatomía de su esposo, recolectó una pesada carpeta con decenas de hojas de análisis corporativos, balances de pérdidas y contratos de fideicomiso.

—Llevaré estos archivos a la mesa del ala oeste para cruzarlos con los datos del desglose bancario —dijo ella, sosteniendo la gruesa pila de papeles contra su pecho.

—Hazlo con cuidado. Esos informes son confidenciales y no quiero que el servicio vea una sola cifra —advirtió Nolan, concentrado en la pantalla de su tableta.

Dayana asintió y se dio la vuelta, caminando a paso rápido hacia la salida del despacho. Su mente estaba fija en los números de la familia Logan, en la rabia acumulada y en la necesidad de demostrarle a Nolan que era una socia eficiente, no una damisela en apuros. Debido a esa distracción, sus ojos no se fijaron en el suelo de la suite.

La mansión estaba decorada con pesadas alfombras persas de época, de hilos gruesos y bordes elevados. El tacón de su zapato derecho se enganchó de manera violenta en el relieve de uno de los tapizados texturizados.

Dayana perdió el equilibrio de golpe. Su cuerpo se inclinó hacia adelante de forma inevitable y los documentos que llevaba en los brazos salieron volando por los aires, esparciéndose por el espacio como una ráfaga de nieve blanca. Dejó escapar un pequeño grito de sorpresa, esperando el doloroso impacto contra el suelo de madera noble.

El golpe nunca llegó.

Con unos reflejos felinos e inhumanos, Nolan Cross se levantó de su asiento y acortó la distancia en una fracción de segundo. Antes de que el cuerpo de Dayana tocara el suelo, el brazo firme y musculoso del magnate se envolvió con fuerza alrededor de su cintura, deteniendo su caída de un solo impacto seco.

El impulso del rescate provocó que los cuerpos de ambos chocaran, quedando Dayana completamente aprisionada contra el pecho firme de Nolan. Los papeles continuaron cayendo a su alrededor en un silencio sepulcral, deslizándose por el aire hasta cubrir el suelo.

Dayana abrió los ojos, asustada, encontrándose a escasos milímetros del rostro de Nolan. Podía sentir el calor abrasador que emanaba de su piel, el aroma a sándalo envolviéndola por completo y la presión ardiente de la mano del ejecutivo enterrándose en la tela de su traje, justo por encima de sus caderas.

Las respiraciones de ambos se mezclaron en el aire, rápidas y agitadas. La mirada de Nolan descendió de forma automática hacia los labios de ella, deteniéndose allí durante un segundo que pareció una eternidad, antes de volver a clavar sus ojos oscuros en las pupilas dilatadas de Dayana.

El silencio en la suite principal se prolongó demasiado, volviéndose denso, asfixiante y cargado de una electricidad innegable que amenazaba con romper cualquier cláusula platónica del contrato. Ninguno de los dos se movió. Ninguno de los dos se atrevió a respirar, atrapados en la gravedad del momento.

1
Stella Vergara
sorprendente 🤭
Yolanda Cortes Restrepo
Pero los demás capitulos
Yolanda Cortes Restrepo
Muy buena
Dɪᴏ፝֟sᴀ Žœ ღ᭄
no los dejan vivir /Frown//Shame/
Marcus Sullivan
ahhh la cosa se está descontrolando Nolan quiere más 🤭
Marcus Sullivan
ufff Nolan hizo una jugada maestra con ese discurso 👏
Marcus Sullivan
no pierden tiempo los de la prensa, son los primeros en querer desprestigiar a los afortunados y poderosos /Skull/
Marcus Sullivan
esa Vanessa /Panic//Cleaver/ la odio
Dɪᴏ፝֟sᴀ Žœ ღ᭄: lo mismo digo /CoolGuy/
total 1 replies
Marcus Sullivan
los chismes siempre corren rápido 🤭😂
亗 T O K ϟ O ⁰⁷ 𖤍
¿Cómo me van a dejar con este tremendo gancho en el capítulo 20? 😭 Soltar la mentira del embarazo falso ante toda la prensa para callar los rumores de la familia Logan fue una jugada maestra de Nolan, pero ahora quedaron atrapados en su propia red. Empecé a leer a medianoche y me soplé los 20 capítulos de un tirón sin poder parar. ¡Actualicen pronto por favor!
✮⃝✞Iήsͥⱥnͣeͫ✞✮⃝🪓
¡Amo a Dayana! Menos mal que no se quedó llorando por los rincones tras perder su herencia. El capítulo 12, cuando se presenta en la cena de etiqueta del brazo de Nolan Cross y deja a su hermana Vanessa con la boca abierta, fue absolutamente CINE 🚬 Así se hace. Que sufran los que la traicionaron ahora que tiene el escudo del Emperador de Hielo. ¡Cinco estrellas bien merecidas!
Jacob Lion
Una introducción impecable para una novela que promete muchísimo. En solo 20 capítulos la trama ya escaló de una dolorosa traición familiar a un juego mediático peligrosísimo con el anuncio del heredero falso. El ritmo es ágil, no tiene capítulos de relleno y los diálogos cargados de orgullo entre ambos protagonistas son oro puro. Si estás buscando qué leer en NovelToon, esta obra de Syraxes Crowley es la opción ideal para empezar hoy.
༆𝙸𝚜𝚊𝚋𝚎𝚕𝚕𝚊࿐
El capítulo 18 me rompió el corazón y me lo volvió a armar 🥺❤️ Ver a Dayana tan vulnerable en la biblioteca de la mansión contándole a Nolan los detalles de cómo la dejaron en la calle la noche de la traición, y él prometiéndole con esa voz tan fría pero firme que nadie volverá a tocarle un pelo... ¡Lloré! Se nota mucho la sensibilidad de Syraxes Crowley para escribir el romance oscuro.
Frankie Junior
wuaoo los primeros caps estan bien intensos 🔥 la parte del cap 15 donde la prensa casi acorrala a dayana en la entrada de la empresa y nolan sale de la nada a protegerla diciendo q ella es su prometida oficial me dejo loco jajaja c paso el ceo 😎 sigo leyendo de una q esta buenisima la historia.
Coco-Chan
Matrimonio por conveniencia y proximidad forzada... ¡mis tropos favoritos combinados a la perfección! Me encantó el capítulo 10 cuando Dayana se muda oficialmente a la mansión Cross y el "Emperador de Hielo" empieza a mostrar sus primeras grietas de posesividad al ordenar que nadie del servicio la moleste. La química y la tensión silenciosa que tienen al compartir el mismo techo es brutal desde el principio.
⭐⭐⭐⭐⭐
Coco-Chan
🤭👏
Dɪᴏ፝֟sᴀ Žœ ღ᭄
¡No puedo con tanta perfección! Kede atrapadísima desde el capítulo 1 con la humillación tan horrible que le hizo su propia familia a Dayana, pero cuando Nolan apareció en el capítulo 5 en esa noche helada... ¡DIOS MÍO! 😍 La forma en que la miró al proponerle el matrimonio por contrato me dejó sin aire. Syraxes Crowley, ¡te rezo por crear a este hombre! ¡Necesito el capítulo 21 ya mismo para ver cómo reacciona el ex cuando los vea juntos!
Dɪᴏ፝֟sᴀ Žœ ღ᭄
/Panic/
Marcus Sullivan: 👏🥰 me encanta este capítulo
total 1 replies
GOROSEI©®™
Excelente inicio de novela. Normalmente este tipo de historias de CEOs avanzan volando y sin sentido, pero aquí la traición de la familia Logan en los primeros episodios está perfectamente armada para justificar que Dayana acepte un trato tan extremo. El acuerdo legal del capítulo 8 tiene cláusulas corporativas muy realistas y la ambientación de la alta sociedad es impecable. Se nota que Syraxes Crowley planifica bien la psicología de sus personajes. Gran ritmo en estos primeros capítulos.
GOROSEI©®™
traidor /Angry/
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