El día que cumplió dieciocho años debía ser una celebración.
Pero terminó siendo una sentencia.
Heredero de un apellido poderoso, su vida cambia cuando su padre —un CEO en decadencia— le revela la verdad: para salvar la empresa, ya ha sido prometido en matrimonio como moneda de cambio a la mafia más influyente del país. Un trato frío, cruel… y sin salida.
Lo que nadie esperaba era que el hombre que tomaría su mano no fuera el viejo y despiadado jefe de la mafia, sino su hijo: el verdadero heredero del imperio criminal. Un alfa temido, criado entre violencia y poder, que nunca quiso ese matrimonio tanto como él.
Ambos son alfas. Ambos se desprecian desde el primer encuentro.
Y ambos están atrapados en un vínculo que ninguno eligió.
Entre choques de orgullo, silencios cargados de odio y un destino que insiste en unirlos, descubrirán que el omegaverse no siempre sigue las reglas… y que incluso dos alfas pueden desafiar lo imposible.
Porque en un mundo donde el poder lo decide todo, amar p
NovelToon tiene autorización de juliana scotella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Pasión
Al llegar a la casa
El auto se detuvo frente a la mansión.
Jean intentó bajar primero, pero apenas apoyó el pie en el suelo, mi mano rodeó su muñeca con suavidad firme, deteniéndolo.
—Espera.
Su cuerpo se tensó bajo mi contacto.
Podía sentir cómo su respiración se aceleraba.
Bajé del auto y rodeé el vehículo hasta quedar frente a él. Durante unos segundos ninguno habló. El aire entre nosotros parecía cargado… eléctrico… como si cada centímetro de distancia estuviera lleno de algo que ninguno sabía cómo controlar.
Jean bajó lentamente del auto.
Quedamos demasiado cerca.
Su aroma era más fuerte que de costumbre… cálido… envolvente… desordenando mis pensamientos de una forma que odiaba… y deseaba al mismo tiempo.
—Deberías estar descansando —dije, intentando mantener mi tono frío habitual.
Pero mi mano ya estaba en su cintura antes de que pudiera detenerme.
Jean levantó la mirada hacia mí.
Sus ojos brillaban con algo frágil… y peligrosamente sincero.
Jean
Su cercanía me hizo olvidar cómo respirar correctamente.
Mi cuerpo reaccionaba solo… inclinándose apenas hacia él… buscando su calor… su olor… esa seguridad que me asustaba aceptar.
¿Por qué se sentía tan bien estar tan cerca de él?
—Demon… —susurré, sin saber exactamente qué quería decir.
Sus dedos se cerraron apenas sobre mi cintura, tirándome un poco más hacia él. No con brusquedad… sino con una firmeza que me dejó claro que no pensaba soltarme.
Su frente casi rozó la mía.
—Sabes que estás jugando con algo peligroso… ¿verdad?
Su voz era baja… áspera… cargada de tensión contenida.
Mi corazón golpeaba contra mi pecho con tanta fuerza que estaba seguro de que podía escucharlo.
—No estoy jugando… —respondí en un susurro tembloroso.
Sus ojos se oscurecieron.
Durante un segundo creí que iba a alejarse…
Pero no lo hizo.
Su mano subió lentamente por mi espalda, deteniéndose entre mis omóplatos, atrayéndome completamente contra su cuerpo. El contacto fue firme, envolvente… imposible de ignorar.
Mi respiración se quebró.
Su rostro descendió apenas, rozando mi mejilla, su aliento cálido recorriendo mi piel, haciendo que un estremecimiento me recorriera entero.
—Jean… —murmuró contra mi oído, con un tono peligrosamente controlado—. No entiendes lo difícil que es mantener el control cuando estás así conmigo.
Mis dedos se cerraron en su camisa sin que pudiera evitarlo.
El silencio entre nosotros se volvió pesado… cargado… como si una sola chispa pudiera incendiar todo.
Sus labios rozaron apenas mi sien… un contacto breve… contenido… pero cargado de una intensidad que hizo que mis piernas se sintieran débiles.
—Vamos adentro —dijo finalmente, con la voz tensa.
No me dio tiempo a responder. Me tomó en brazos con un movimiento firme y seguro, llevándome hacia la casa mientras mi corazón seguía desbocado contra su pecho.
El ambiente dentro de la mansión estaba silencioso, oscuro… íntimo.
Subió las escaleras sin soltarme.
Cada paso parecía aumentar la tensión entre nosotros.
Al llegar a la habitación, me dejó suavemente sobre la cama… pero no se alejó. Permaneció inclinado sobre mí, sus manos apoyadas a cada lado de mi cuerpo, atrapándome sin tocarme completamente.
Mi respiración se volvió irregular bajo su mirada.
—Necesitas descansar —dijo.
Pero su voz sonaba todo menos tranquila.
Yo tampoco podía apartar los ojos de los suyos.
Durante un instante eterno… ninguno se movió.
Hasta que Demon cerró los ojos un segundo… como si luchara contra algo dentro de él… y luego se incorporó lentamente, dándome la espalda.
—Duerme, Jean —ordenó con suavidad contenida.
Sabía… sin necesidad de verlo… que el verdadero
peligro no estaba afuera.
Estaba entre nosotros.
Y ambos lo habíamos sentido.
—Quédate… —pedí, rodeando su cuello con mis brazos y atrayéndolo más hacia mí.
Mi voz salió más débil de lo que quería… más necesitada… y eso me asustó.
Pero no aflojé el agarre.
Demon
Su súplica rompió algo dentro de mí.
Sentí sus brazos rodeándome, su cuerpo temblando apenas contra el mío… y su aroma, cálido y alterado, envolviéndome por completo. Era imposible ignorarlo. Era imposible pensar con claridad.
Mis manos se apoyaron a cada lado de su cuerpo sobre la cama, manteniéndome suspendido sobre él… tratando de sostener el último hilo de control que me quedaba.
—Jean… —advertí en voz baja, ronca.
Pero él no retrocedió.
Al contrario… se acercó más.
Jean
Su tono debía haber sido una advertencia…
Pero mi cuerpo ya no respondía a la razón.
Solo podía sentir el calor creciendo bajo mi piel… la necesidad absurda de que no se alejara… de que se quedara conmigo… de que me sostuviera.
—No quiero estar solo… —susurré, apoyando mi frente contra la suya.
Sentí cómo su respiración se volvió más pesada.
Sus manos bajaron lentamente hasta mi cintura, dudando apenas… como si todavía estuviera dándose la oportunidad de detenerse.
Pero no lo hizo.
Demon
Esa frase fue el final.
Mis dedos se cerraron con firmeza sobre su cintura, atrayéndolo completamente contra mí. Su cuerpo encajó contra el mío de una forma demasiado natural… demasiado peligrosa.
Enterré mi rostro en su cuello un segundo, respirando su aroma, intentando recuperar el control que sabía que estaba perdiendo.
—No sabes lo que me estás pidiendo… —murmuré contra su piel.
Jean se estremeció entre mis brazos… y ese simple movimiento terminó de destruir cualquier barrera que me quedara.
Mis manos recorrieron su espalda con lentitud, firmeza, como si memorizaran cada reacción de su cuerpo. No era brusco… pero sí cargado de una intensidad que ya no intentaba ocultar.
Jean
Su toque hizo que un escalofrío me recorriera entero.
Mis dedos se aferraron a su camisa sin pensar.
Todo dentro de mí gritaba que esto era peligroso… que estaba cruzando una línea…
Pero por primera vez… no quería detenerme.
—Demon… —su nombre salió como un suspiro tembloroso.
Él levantó el rostro apenas. Sus ojos estaban más oscuros… más intensos… como si estuviera luchando contra algo mucho más grande que nosotros.
Su mano subió hasta mi mandíbula, sosteniendo mi rostro con una firmeza que hizo que mi corazón se descontrolara.
—Si sigo… no voy a detenerme fácilmente… —dijo, mirándome directo a los ojos.
Mi respiración se quebró.
Podía haberme apartado.
Podía haber dicho que no.
Pero en lugar de eso… acerqué mi rostro al suyo, cerrando la poca distancia que quedaba entre nosotros.
Demon
Ese gesto fue una respuesta más clara que cualquier palabra.
Mi autocontrol se quebró finalmente.
Lo atraje hacia mí con firmeza, envolviéndolo entre mis brazos, sosteniéndolo contra mi pecho mientras mis labios rozaban los suyos en un contacto profundo, cargado de emociones contenidas durante demasiado tiempo.
No fue apresurado…
Fue intenso… dominante… inevitable.
Jean respondió aferrándose a mí con fuerza, como si temiera que me alejara otra vez.
Mis manos se deslizaron por su espalda, manteniéndolo cerca… demasiado cerca… sintiendo cada latido acelerado contra el mío.
El aire en la habitación se volvió pesado… cálido… cargado de algo que ninguno podía negar ya.
Cuando me separé apenas, apoyé mi frente contra la suya, respirando con dificultad.
—Esta noche… te quedas conmigo —murmuré con un tono bajo, posesivo… pero extrañamente suave.
Lo atraje nuevamente hacia mí, envolviéndolo con firmeza entre mis brazos, mientras la tensión entre nosotros seguía creciendo… transformándose en algo imposible de ignorar.
Las luces de la habitación quedaron encendidas apenas… proyectando sombras largas sobre las paredes… mientras el mundo fuera de esa habitación parecía desaparecer lentamente.
Me subí en su regazo antes de besar sus labios mis caderas se movíeron intintibas buscando el rose de su dureza
_ya no te contengas\=pedí en un susurro nervioso pero seguro.
La respiración de Demon se entrecorta mientras te frotas contra él, su dureza se desliza entre tus muslos a través de la ropa .
_Joder \=susurro en un pequeño grunino aunque no me alejo de el una mano se poso en mis caderas guiando sus movimientos, mientras la atrá comenzó a quitar mi ropa. Con un movimiento rápido cuando ya estaba casi completamente desnudo se colocó en sima de mi me observó por unos cuantos segundos haciendo que mi corazón latíra con fuerza.
_hermoso\=aseguro Demon con su tono dominante y seguro mientras su mano acariciaba mi pezon sensible. Que raicionó rápidamente a su toque edureciendose. Sus labios empezaron a dejar pequeños ratros de beso por mi cuello y mandíbula. Una de sus manos termino de desvestirme sacando mi pantalón y ropa interior su dedos rozaron mi miembro semi ereto haciendo escapar de mis labios un pequeño gemido. Luego se sacó su camisa y el resto de su ropa y volvío a colocarse en sima de mi su mano levanto mi caderas para tener contacto con sus dedos en mi entrada que hizo escapar un fuerte gemido.
_debo prepararla para poder entrar.
Así pasamos una noche entera de sexo al final salió el sol y no habíamos dormido absolutamente nada, pero no me arrepiento de nada nada terminé acurrucado en sus brazos y pecho mi él acariciaba mi espalda
eso duele mas que mil palabras demon sabiendo que Jean es tan inestable inexperto a como debe actuar y sentirse verse descontrolado por algo que no sabe manejar y dices una cosa asi no es justo idiota /Scare//Scare//Scare//Scare//Scare/
jean tu significa de ancla para ti estabilidad lealtad compromiso verdadero te brinda seguridad apoyo firmeza te mantiene en tierra y tranquilo en medio de la tormenta emocional o en dificultades de la vida todo eso es para ti demon tu ancla la persona favorita en tu mundo /Scream//Scream/
pero por el otro lado jean también razón el decide sin tomarlo en cuenta ambos son culpables por no comunicarse y ser sinceros con el uno con el otro/Shy//Shy//Shy//Shy/
por que el creyó que lo habia arruinado sin ni siquiera tener algo /Sly//Sly//Sly//Sly//Sly/
y poder pensar con claridad y ordenar bien tus dudas y temores aunque
implique que demon se enoje por lo que acabas de hacer /Grievance//Whimper//Grievance//Whimper//Whimper//Grievance/
oh que sera!!!!! lo que le estara pasando /Doge//Doge//Doge//Doge/
o un enigma!❤!/Scream//Panic//Scream/
por jean tiene 18 no es como un adolescente destrozado emocionalmente no tiene experiencia en relaciónes con un padre que lo uso para su propia salvación /Scream//Scream//Scream//Scream/