NovelToon NovelToon
Renací Para Vengarme De Mi Marido

Renací Para Vengarme De Mi Marido

Status: En proceso
Genre:CEO / Mafia / Reencarnación(época moderna)
Popularitas:24.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Melany. v

Verónica creé tener una vida de ensueño; dueña de una empresa más importante de la cuidad, una fortuna inmensa y un bebé en camino. Pero de eso nada le sirvió al descubrir la infidelidad de su marido con su empleada. Después de sufrir una depresión, decidió acabar con su vida sin esperarse a que regresará antes de casarse con Andrés.

Se vengara de él con su peor enemigo. Un mafioso que tiene una obsesión con la protagonista.

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 1: Engaño.

La casa estaba en silencio cuando Verónica Andrade cruzó la puerta principal. No era un silencio extraño, era el mismo que conocía desde hacía años; la quietud de una casa grande donde cada sonido parecía viajar por los pasillos. Dejó el bolso sobre la mesa del recibidor, se quitó los tacones con cuidado porque el cansancio del día pesaba en sus piernas, y apoyó una mano sobre su vientre.

Había pasado la tarde en el hospital confirmando algo que aún le parecía irreal. El médico había hablado con calma, revisando los papeles con atención mientras le explicaba que todo iba bien, que debía evitar el estrés, descansar más y cuidarse. Verónica había asentido con una sonrisa leve, agradeciendo cada palabra mientras sentía que una felicidad tranquila comenzaba a instalarse en su pecho. No había querido decírselo a nadie todavía, ni siquiera a su esposo. Había imaginado hacerlo esa noche con calma, durante la cena, cuando él estuviera relajado.

Se inclinó un poco para volver a ponerse los zapatos en la mano. El médico le había dicho que caminara despacio, que no cargara peso innecesario. Era extraño pensar en esas recomendaciones tan pronto, pero no le molestaban. Había esperado mucho para tener un hijo.

Mientras avanzaba por el pasillo escuchó algo. Un sonido bajo, una risa contenida que venía desde la sala de estar. Verónica frunció el ceño. Su esposo solía llegar tarde, muchas veces ni siquiera cenaba en casa. Pensó que quizá había vuelto antes y estaba hablando por teléfono, aunque la risa no sonaba como una conversación de trabajo.

Se acercó con pasos lentos, todavía con los tacones en la mano. La puerta de la sala estaba entreabierta y la luz amarilla del interior caía sobre el pasillo.

Entonces escuchó una voz femenina.

No era una voz desconocida. Era Clara, la empleada que llevaba un año trabajando en la casa.

Verónica se quedó quieta.

—No deberíamos hacer esto aquí —dijo Clara con una risa baja, que parecía más un juego que una preocupación.

La respuesta llegó enseguida, con un tono relajado que Verónica conocía demasiado bien.

—¿Por qué no? —dijo Andrés—. Verónica no va a llegar hasta más tarde.

Verónica empujó la puerta.

La escena frente a ella no dejó espacio para dudas. Andrés estaba sentado en el sofá, con la camisa desabotonada en el cuello y el brazo alrededor de Clara, que estaba sentada casi sobre sus piernas. La mano de él descansaba en la cintura de la joven mientras ella lo miraba con una sonrisa que desapareció en cuanto vio a Verónica.

El silencio fue inmediato.

Clara se levantó tan rápido que casi tropezó con la mesa.

—Señora... yo...

Verónica no dijo nada al principio. Sus ojos pasaron de Clara a Andrés con una calma que parecía fuera de lugar.

Andrés tardó un segundo más en reaccionar. Se levantó con lentitud.

—Verónica, no es lo que parece.

Ella soltó una risa corta, seca.

—¿En serio? —dijo con voz baja—. Entonces explícamelo. Porque lo que parece es bastante claro.

Clara miraba al suelo con el rostro pálido.

—Yo debería irme...

—Claro que deberías —respondió Verónica sin mirarla siquiera—. Pero no te preocupes, esto no termina contigo saliendo por la puerta como si nada.

Andrés levantó una mano con gesto tenso.

—Verónica, baja la voz.

—¿Bajar la voz? —repitió ella—. ¿Eso es lo que te preocupa ahora?

La mirada de Andrés se endureció un poco.

—No hagas un escándalo por algo que se puede hablar con calma.

Verónica lo miró fijamente.

—¿Calma? —dijo despacio—. Estás en mi casa, con la mujer que trabaja para mí, sentado en ese sofá como si fuera lo más normal del mundo... y me hablas de calma.

Clara dio un paso atrás.

—Señora, yo no quería...

Verónica la miró por fin, y la joven se quedó en silencio.

—¿No querías qué? —preguntó—. ¿No querías acostarte con mi esposo en mi casa? Porque parecía que no estabas muy incómoda hace un momento.

Clara abrió la boca, pero no dijo nada.

Andrés suspiró con molestia.

—Esto se está saliendo de control.

—¿De control? —dijo Verónica—. Lo que se salió de control fue tu respeto.

Él cruzó los brazos.

—No actúes como si fueras una víctima perfecta. Nuestro matrimonio lleva años siendo un desastre.

Verónica lo observó con incredulidad.

—¿Y tu solución fue acostarte con la empleada?

—No simplifiques las cosas.

—No hace falta simplificarlas —respondió ella—. Las estoy viendo.

Clara seguía allí, inmóvil, como si no supiera si debía irse o quedarse.

Verónica señaló la puerta.

—Sal.

La joven dudó.

—Ahora.

Clara salió de la sala con pasos rápidos, casi corriendo por el pasillo.

El silencio volvió a instalarse en la habitación. Andrés se pasó una mano por el cabello con gesto cansado.

—Esto no tenía que pasar así.

Verónica lo miró con una mezcla de rabia y desconcierto.

—¿Cuánto tiempo?

Él no respondió.

—¿Cuánto tiempo? —repitió ella.

Andrés exhaló lentamente.

—Desde antes de casarnos.

La respuesta fue directa, sin vergüenza. Verónica sintió que algo dentro de ella se tensaba.

—Desde antes—repitió—. Cuando necesitaba a una empleada. Tú fuiste quien me la recomendó... cómo fuí tan estúpida.

—Las cosas entre nosotros no iban bien.

—¿Y eso justifica esto?

—No lo justifica —dijo él—. Pero lo explica.

Verónica lo miró con incredulidad.

—No sabía que eras tan generoso contigo mismo.

Andrés caminó hasta la mesa y tomó un vaso de agua.

—Sabías que nuestro matrimonio era un acuerdo más que otra cosa.

—Lo que sabía —respondió Verónica—. Es que construimos una vida juntos.

—Tú construiste una empresa —dijo él—. Yo estaba allí, sí. Pero no finjas que esto era una historia romántica.

Verónica lo miró fijamente.

—Sin mí no habrías tenido nada de eso.

Él la observó con expresión fría.

—Siempre te gustó recordármelo.

—Porque es verdad.

Andrés bebió un poco de agua.

—Eso no cambia que las cosas entre nosotros estaban muertas.

Verónica apretó los dedos alrededor de los tacones que aún sostenía.

—Lo que estaba muerto era tu respeto.

—No exageres.

—¿Exagerar? —su voz tembló ligeramente—. Estoy embarazada, Andrés.

La frase cayó en el aire.

Él se quedó quieto.

—¿Qué?

Verónica levantó la mirada.

—Eso es lo que estaba haciendo hoy. Fui al hospital.

Andrés no respondió de inmediato.

—No lo sabía.

—Claro que no —dijo ella—. Porque estabas ocupado aquí.

El rostro de Andrés mostró una mezcla de incomodidad y molestia.

—No uses eso ahora.

Verónica lo miró con incredulidad.

—¿Eso? ¿Te refieres a tu hijo?

—Me refiero a que no puedes esperar que un embarazo arregle todo.

La presión en el pecho de Verónica aumentó.

—No estaba tratando de arreglar nada. Solo pensé que tal vez te importaría.

Andrés dejó el vaso sobre la mesa con un golpe seco.

—No hagas esto más dramático de lo que ya es.

—¿Dramático?

El dolor comenzó a aparecer como una presión profunda en su abdomen.

Verónica llevó una mano a su vientre.

—No me siento bien.

Andrés frunció el ceño.

—Estás nerviosa, eso es todo.

El dolor aumentó. Verónica respiró con dificultad.

—No... esto no es nervios.

Intentó caminar hacia el sofá, pero sus piernas temblaron.

Andrés dio un paso hacia ella.

—¿Qué te pasa?

Verónica sintió un mareo fuerte. Se apoyó en la mesa para no caer.

—Creo que algo... está mal.

El dolor se volvió más intenso.

Andrés la sostuvo del brazo.

—Siéntate.

—No... tenemos que ir al hospital.

Su voz era débil ahora.

Cuando miró hacia abajo vio la mancha oscura que comenzaba a extenderse en su vestido.

Andrés la miró con el rostro tenso.

—Verónica...

Ella ya no lo estaba escuchando.

El dolor seguía creciendo mientras la realidad comenzaba a romperse alrededor de ella.

Todo lo que había construido, todo lo que había defendido durante años, estaba frente a sus ojos con una claridad brutal.

La casa que había comprado, la empresa que había levantado con su trabajo, el matrimonio que había protegido incluso cuando sabía que algo no estaba bien.

Todo había sido sostenido por ella. Y aun así, Andrés había encontrado la forma de reemplazarla.

Verónica cerró los ojos mientras el dolor la atravesaba.

Cuando volvió a abrirlos, la última imagen que vio fue el rostro de su esposo mirándola con preocupación y distancia.

Una distancia que decía más que cualquier palabra.

...----------------...

Muchas gracias por leer no olviden dejar su me gusta y su comentario ❤️.

1
Maria Moreno Ortiz
Parece peligroso liarce a un hombre de la mafia 🤭
Elisa Patico
ni para delinquir sirves
inuyasha/ Tomoe🦊
necesito que ellos tengan una muerte lentaa y sufrannn de apoco tanto Andrés como clara
más más mas
karencitha: quien diría que clara que se veía tímida y inocente en realidad fuera mala
total 1 replies
Adaly Cruz cruz
👏👏👏👏. me gusta
Elizabeth Yepez
quien los mando a darcelas de listos
Elizabeth Yepez
que bueno que le hagan lo mismo también
Elizabeth Yepez
no entiendo una mujer tan importante y no tiene chofer, y anda sola como el nada sin guardaespaldas
Gabriela Alejandra Badia
ay nooooo autora solo un capítulo y cortito no se vale, más xfa🙏
Maria Gonzalez Gonzalez
un delicioso con ese bombón 😋😋😍
inuyasha/ Tomoe🦊
uhhhh Dominic tomando el control va hacer tan hot🔥 AHHH no me podes dejar así autora
Julîîana
sería genial si sabotearan el auto de Clara y Andrés,luego quemarán la empresa con todo, pero sin dañar civiles
Maria Gonzalez Gonzalez
muy interesante la historia 🤣🤣 felicidades hermosa 😍
Adaly Cruz cruz
wow lastima verónica siempre adelante ese andres ya esta muerto 🤣
Nora Margot Gomez Lancha
Actualizada, pronto autora, está muy interesante la novela, que ese par de desgraciados no se salgan con la suya, que los descubran y que los torturen , lento hasta que ellos mismo se ataque entre ellos, que Veronica, se de cuenta al toque que son Andrés y Clara, que la estén atacando y que acon ayuda de Dominic planeen la destrucción de ese par😁🤔
Ivon Caraballo
me imagino que Vero tendrá cámaras que le permita obtener pruebas aunque prefiero que desaparezcan a la mustia de Clara🤭
Julîîana
Ojalá no se salgan con la suya, que verónica tenga como recuperar cualquier daño ocasionado por esos dos y los haga pagar con creces
inuyasha/ Tomoe🦊
la odio tanto a clara LPM espero que allá cámaras en la oficina 🔥 necesito un maratón
nana
😒que alguien me explique la lógica de meterse con un mafioso... es peor la cura que la enfermedad
Rusi Jmz
Ni modo Andrés tu lo buscaste , te llegó parte del karma
Rusi Jmz
lo bueno es que no va a desperdiciar una bala 🤣🤣🤣🤣
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play