Mi vida ya era un desastre antes de que él apareciera.
Estoy endeudada, vivo en un apartamento horrible y trabajo en una cafetería donde apenas sobrevivo y entonces llega mi nuevo vecino.
Alto, atractivo, arrogante… Y probablemente un asesino serial.
Todas las noches hace ruidos extraños, aparece cubierto de sangre y actúa como si quisiera matar a cualquiera que se acerque a mí.
Pero mientras más intento evitarlo, más comienzan a cambiar las cosas.
Sueños extraños.
Secretos ocultos.
Y una peligrosa verdad sobre mí que nunca debió despertar.
NovelToon tiene autorización de Gena Jim para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo:22
AMELIA:
—¿Y qué quiso decir unida a ti en todos los sentidos? No será... Lo que estoy pensando.
Pregunto abriendo los ojos de par en par, sintiendo que de repente la temperatura de la sala ha subido unos veinte grados.
Asher se queda en silencio por un segundo, ladeando ligeramente la cabeza mientras una sonrisa sumamente peligrosa, de esas que gritan "lo tengo todo bajo control, pero me encanta provocarte" empieza a dibujarse en sus labios.
—Depende de qué estés pensando exactamente, pequeña bruja.
Responde con esa voz ronca y juguetona que hace que se me desordenen las ideas.
—Ya sabes a qué me refiero...
Protesto cruzándome de brazos, aunque el rubor en mis mejillas me traiciona por completo.
—Esos viejos insinuaron algo sobre que estemos "unidos" y con la cara de pocos amigos que tenían, dudo mucho que se refieran a ver una película juntos en el sofá.
Asher da un paso hacia mí, acortando la distancia con esa gracia felina que lo caracteriza, hasta que tengo que inclinar un poco la cabeza hacia atrás para poder sostenerle la mirada.
—Para las leyes de la manada, un lazo de pareja del Alfa no se consolida solo con besos en la sala o durmiendo abrazados, Amelia.
Explica en un susurro grave, bajando la vista hacia mis labios.
—Los ancianos esperan que el vínculo sea completo... Que me aceptes como tu mate en todos los sentidos... Cuerpo y alma.
Siento que el aire se me atora en la garganta y mi corazón que apenas se estaba calmando del enfrentamiento con el consejo, vuelve a desbocarse como si corriera una maratón.
—¿Cuerpo y alma?
Repito en un hilo de voz sintiendo las piernas de trapo.
—O sea que... ¿Si no lo hacemos, esos viejos se van a dar cuenta de que esto es una farsa y van a querer quemarme en la hoguera o algo peor?
Asher suelta una carcajada suave, un sonido cálido que retumba en su pecho y hace que la tensión en mis hombros disminuya un poco.
Extiende una mano y con una delicadeza que contrasta con su tamaño imponente, acaricia el lóbulo de mi oreja con su pulgar.
—Nadie va a quemar a nadie Amelia y yo no voy a presionarte a hacer nada que no quieras...
Hace una pausa y sus ojos grises se vuelven oscuros y magnéticos.
—Aunque si te soy sincero, mi lobo y yo llevamos deseando que nos aceptes desde aquel primer beso y sé que también lo sientes.
—Eres un descarado, lobito...
Murmuro intentando sonar indignada mientras me derrito por dentro ante su toque.
—Literalmente nos conocemos de hace un par de días y ya estás pensando en pasar a las grandes ligas.
—El tiempo no importa cuando encuentras a tu destino, pequeña bruja.
Dice él con una seguridad aplastante antes de dar un paso atrás.
— Pero tienes razón en algo: Tenemos tres días... Tres días para que te adaptes a la mansión, para entrenarte en cómo comportarte frente a la manada... Y para que decidas si confías lo suficiente en mí como para dar el siguiente paso.
En ese momento, Logan reaparece en el vestíbulo, cerrando las grandes puertas principales tras despedir a los ancianos y al vernos ahí parados tan juntos, carraspea de manera exagerada.
—Disculpen la interrupción Alfa... Pero el desayuno ya está listo en el comedor y creo que la señorita Amelia debe tener el estómago vacío después del show de los ancianos.
Asher me dedica una última mirada cargada de promesa antes de ofrecerle su brazo a Logan para darle una orden en silencio y luego se gira hacia mí con una sonrisa torcida.
—El desayuno te espera, futura reina... Más vale que comas bien, porque a partir de esta tarde empieza tu entrenamiento oficial con el Alfa.
Suelto un suspiro dramático, dándome la vuelta para caminar hacia el comedor con el pulso a mil.
Entre brujas oscuras cazándome, ancianos entrometidos, un Alfa que me roba el aire con una mirada y la perspectiva de convertirme en la Luna de la manada... Definitivamente, mi vida de camarera aburrida quedó muy, muy atrás.
Aunque pensándolo bien, no sería tan malo el sacrificio de acostarme con Asher... Todo sea para salvar mi vida.