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La Chica Gorda de la Mafia

La Chica Gorda de la Mafia

Status: Terminada
Genre:Mujer poderosa / Mafia / Grandes Curvas / Completas
Popularitas:305.8k
Nilai: 5
nombre de autor: AUTORAATENA

Ella no debía cruzarse en su camino.

Isabella Moretti es hija de un soldado —no de un Don, ni de un Caporegime, ni de nadie lo suficientemente importante para marcar la diferencia en ese mundo de oro podrido y sangre seca. Creció a la sombra de la Cosa Nostra sin pertenecer jamás a ese mundo de verdad, y precisamente eso la mantuvo libre. Reía cuando quería, decía lo que pensaba, escondía su Kindle debajo de la almohada, como si los romances que leía fueran su mayor pecado —y sonreía sola, divertida por ello.

Soñaba con el amor. De ese que duele de bonito, de ese que te elige por completo.

Leon Ravelli también soñó, una vez. Tenía dieciocho años y creyó que el mundo cabía en el corazón de una mujer. Aprendió de la forma más cruel posible que no era así. Que la traición solo tiene una sentencia. Que las lágrimas en el rostro son debilidad, y la debilidad mata antes de que llegue el enemigo.

Desde esa noche, se convirtió en otra persona.

El hielo se derrite. Él se convirtió en mármol.

NovelToon tiene autorización de AUTORAATENA para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

9

LA BODA...

Amaneció con llovizna.

Me quedé en la ventana del cuarto mirando el jardín empapado con la taza de café en la mano y pensé que hasta el clima se había puesto a tono. No era el tipo de lluvia fuerte que arrasa con todo —era esa llovizna irritante que no decide si cae de verdad o para, que deja todo húmedo y gris sin siquiera tener el valor de ser tormenta.

Combinaba perfectamente con el día.

Mariana había mandado un equipo entero a mi cuarto a las siete de la mañana. Estilista, maquilladora, una asesora que se la pasaba con la tablet en la mano confirmando horarios de cosas que yo no había pedido que existieran. Dejé que pasara porque no tenía energía para resistirme a cada detalle de una batalla que ya había perdido en la guerra mayor.

La maquilladora era una mujer pequeña de manos ligeras que trabajó en mi rostro en silencio durante cuarenta minutos mientras la estilista hacía el cabello con esa concentración de artista. Nadie intentó sacar plática. Creo que les habían avisado de alguna forma que hoy no era el día.

Cuando terminaron y me miré en el espejo, no me reconocí de entrada.

No porque estuviera irreconocible —era yo, completamente yo. Pero era una versión de mí que nunca había visto antes. El cabello recogido con rizos sueltos escapando por los lados, el maquillaje que resaltaba los ojos sin parecer que lo estaba intentando, la piel que brillaba de un modo que jamás había logrado sola con nada de lo que tenía en mi tocador.

Y entonces me pusieron el vestido.

Y ahí sí se puso serio de verdad.

La ceremonia era en una capilla pequeña dentro de la propiedad del Don a la que nunca había entrado, reservada para ocasiones que la famiglia consideraba sagradas. Paredes de piedra, vitrales, flores blancas del techo al piso con ese aroma que se pega a la ropa y no se quita.

Mi papá me esperaba en la entrada con el traje más bonito que le había visto en la vida —debía ser nuevo, comprado para esto, y eso me estrujó el corazón de una forma desproporcionada porque yo sabía lo mucho que debía haberle costado con el sueldo de un soldado.

Cuando me vio llegar por el pasillo hizo esa cara.

— No. — Dije antes de que abriera la boca. — Ni se te ocurra.

— No iba a decir nada.

— Sí ibas. Se te notaba en la frente.

Soltó una risa corta que le salió más emocionada de lo que pretendía y ofreció el brazo. Lo tomé. Respiré hondo una sola vez.

— ¿Lista? — preguntó en voz baja.

— No. Pero vamos.

Cuando las puertas de la capilla se abrieron y entré con mi papá, el primer instinto fue mirar al suelo y no soltar la vista. No por vergüenza —nunca por vergüenza— sino porque sabía que allá al frente había un hombre esperándome que no quería estar ahí tanto como yo no quería, y encarar eso de frente exigía un tipo de valor que estaba juntando del piso a toda prisa.

Levanté la mirada.

La capilla estaba llena de ambos lados. Toda la famiglia, todos los cargos, las esposas, los hijos. La misma gente de la cena de compromiso con las mismas caras, solo que hoy tenían que fingir mejor porque era la boda del Caporegime en presencia del Don.

No miré a ninguno de ellos.

Miré a Leon.

Estaba de pie frente al altar con un traje negro que parecía hecho para él de un modo en que la ropa no debería tener permitido ser. El cabello arreglado pero con ese mechón terco que le caía sobre la frente, los hombros rectos, las manos cruzadas delante del cuerpo con esa postura que tenía de ocupar espacio sin parecer que se estuviera esforzando.

El tatuaje desaparecía dentro de la manga del saco, pero yo sabía que estaba ahí.

Me miró cuando entré. No desvió la vista, no puso esa cara de odio de siempre, no puso cara ninguna en realidad —solo me miró con esa expresión cerrada e impenetrable que era su expresión estándar para todo.

Seguí caminando.

Cada paso en ese pasillo largo era más pesado que el anterior, no de miedo sino de ese peso específico de cuando estás cruzando una línea que sabes que no tiene regreso. Mi papá a mi lado estaba rígido pero firme, el brazo cálido y sólido bajo mi mano.

Cuando llegamos frente al altar me entregó con una formalidad que yo sabía que le estaba costando caro mantener y se alejó.

Me quedé al lado de Leon.

De cerca era todavía más absurdamente guapo que de lejos, lo cual era una injusticia enorme del universo considerando las circunstancias. Olía a madera y a algo que no supe identificar, un perfume sobrio que combinaba con todo en él.

— ¿Estás bien? — Dijo en voz baja sin mirarme, mirando al sacerdote que se preparaba al frente.

La pregunta me tomó desprevenida. No esperaba eso de él.

— Estoy perfecta. — Respondí en el mismo tono. — ¿Por qué preguntas?

— Pregunté.

— Qué amable de tu parte.

No respondió. Claro que no.

El sacerdote comenzó y yo me quedé mirando al frente escuchando las palabras deslizarse sobre mí como agua sobre piedra. Honrar, respetar, amar —palabras enormes para una situación que había empezado con una orden y una amenaza, y el sacerdote las decía con esa convicción de hombre que o no sabía nada o sabía todo y había aprendido a no preguntar.

Cuando llegó la hora de los votos dije lo que tenía que decir con la voz firme que me costó esfuerzo mantener así.

Leon dijo los suyos con esa voz baja y directa sin titubear en una sola sílaba, lo cual era o frialdad absoluta o la habilidad de un hombre que había aprendido a decir cosas que no sentía sin dejar que se le notara nada en el rostro.

— Puede besar a la novia.

Leon giró el cuerpo hacia mí por primera vez de frente desde que yo había llegado. Me miró por un segundo que pareció más largo de lo que fue, con esa expresión que no lograba descifrar, y entonces se inclinó y posó sus labios sobre los míos con una suavidad que no combinaba con nada de lo que yo sabía sobre él.

Duró tres segundos.

Cuando se apartó yo tenía el corazón latiendo de un modo que no le iba a admitir a nadie jamás en la vida.

La sala aplaudió porque era lo que se hacía.

Yo sonreí porque era lo que se esperaba.

Y Leon volvió a mirar al frente como si absolutamente nada hubiera pasado, como si tres segundos de sus labios sobre los míos fueran la cosa más trivial y sin importancia del mundo.

Yo podía ser muchas cosas, pero mentirosa conmigo misma no era.

No había sido trivial. No había sido sin importancia.

Y eso me irritó profundamente.

1
Roxana González
😭me recordó a mi abuelo el fue mi padre cuando me case le dijo a mi esposo en la iglesia te doy mi vida entera para que la cuides y cuando ya no me laquieras, no me le pegues entreguamela de nuevo que mis brazos estarán siempre para recibirla 😭
Roxana González
ay yo espero con muchas ansias a mi primera princesa 🥰,yo solo pude tener un solo hijo así que ando loca 😂
Roxana González
jajajaja no importa que sea el Don también le gusta el chisme🤣🤣
Cliente anónimo
15 semanas, tres meses y tres semanas y ella espera un mes para estar segura pero ya tenía casi tres meses porque ya mismo ya va para cuatro que embarazo es más raro
Cliente anónimo
20 años de casado y los gemelos estaban con la niñera entonces qué edad tienen los niños se tardaron más de 15 años y ser padres en serio
Cliente anónimo
Yo creo que Giovanni debió haber sido el primer novio de ella de adolescente, porque a los 16 años tenía un corazón puro estaba enamorado de ella hizo todo lo posible, pero después cambia obviamente por la circunstancias lo acorralan y empieza a cambiar de sentimiento, pero no porque quiso Isabella tenía 15 años y siempre fue marginada por su peso. Por lo tanto ella no podía ver lo que Giovanni sentía por ella, porque un chico con las cualidades de Giovanni no se iba a fijar en una gorda, y eso lo viene pensando ella desde que tenía 12 años entonces ahora se ha convertido en un permiso uno para Isabella que ni se acuerda haberlo visto alguna vez y cerca de ella, porque así era ella qué pena, pero el amor es exactamente como Giovanni lo escribió al principio
Cliente anónimo
Cuándo ya hice la Cristina de qué pusiste a una protagonista muy gorda, porque si hubiese buscado una llenita con sobrepeso pero cogiste una obesa y dice que la caló al hombro es imposible, ni tan siquiera se puede enroscar en la cintura de él y mira que él tiene una cintura delgada, porque el papi son gordos le duele nada. Si la sigue cargando, le va a salir una hernia en las pelotas cuando hacen historias de mafioso con una llenita, una cosa es tener sobrepeso, otra cosa tan llenita, otra gorda, otra cosa es estar gorda y otra cosa es estar obesa qué significa que el peso que tiene le va a empezar a generar problemas de salud, entonces no creo que la haya podido coger el alumbro imposible
Adrianeth Arrieta Correa
escritora ponga fotos del protagonista
Cliente anónimo
Se escribe pie 🥧 no pay
Cliente anónimo
Por qué la pusiste tan gordita porque tiene mucho peso hubiese sido más interesante si hubiese puesto a una chica con sobrepeso pero con buenas curvas. Es imposible que con ese peso tengan la piel sedosa Libre de estrías celulitis como para volver loco a León que está como quiere, si lo pusiste a él como papi Songo porque no buscaste una chica que se pueda ver bien en traje de baño por Dios esta chica debe de ser 27 de pantalón y de camisa 2X o 3X y no estoy hablando con discriminación porque yo fui gordita y me tuve que operar por salud y no estaba así de gordita estaba regoldota es que cuando ponen foto son las fotos lo que hace que nosotros queramos seguir indagando sobre los personajes
Klaudia Ospina
me gustó mucho gracias escritora ✍️📕 solo me faltó más al final con más detalle un epílogo escritora sería buenísimo, pero la trama era que triunfará el amor y así fue 👏✍️📕
Milagros Angelini
Demasiada hermosa la lectura me encantó 🥰🌹muchas gracias 😊 Felicidades 💐🎉🎊
Grego villadiego
linda novela
Santa Bello
Me gustó mucho te felicito, pero falta el epilogo
Maria Alejandra Gonzalez
💞💞💞💞💞💞💞
Paola Fda Benítez C
excelente libro
Flor de lis
bonito
Alejandra Mabel Miño
Muy buena historia felitaciones!
Cristina Alvarado
por favor alguien me puede decir que es un KINDLE gracias
Anabell Machin: Es una Tablet, específicamente para leer libros digitales ☺️
total 1 replies
Cristina Alvarado
empeze a leerla y está buena habrá FOTOS de los personajes sería genial 🙏
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