En un mundo habitado por Súper héroes...
Ben Richard, un joven de 16 años y Spider, un parasito de otro mundo, se unen para volverse unos simples héroes.
Solo que en su viaje tendrá que enfrentar varias preguntas en el proceso como... ¿qué significa ser un héroe? ¿Cuál es la diferencia entre un Súper héroe y un héroe?
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Capitulo #21: No dejaré que pase
En medio de nuestra pelea contra los prisioneros, apareció uno envuelto en electricidad comenzó a atacarnos con rayos, aunque en uno de esos disparos y mientras dejaba a los otros prisioneros en tierra firme, uno de los rayos impactó contra un avión.
—¡M-Mierda! —jadeé al ver el avión—.
—¡¡Brownie!! —me llamó Max esquivando y enfrentando al prisionero—. ¡¡Necesito tu ayuda ahora!!
Sabía que lo mejor sería ayudar a mi compañero pero ver como ese avión caía, me trajo recuerdos del día en el que mi madre murió por un accidente que hizo explotar el avión en el que viajaba.
—¡Mamá! —grite asustado y confundido al ver que su avión se desmoronaba en pedazos en el aire—. ¡¡Mamá!! —sollocé intentando correr e ir por mi mamá—
—¡¡Richie!! ¡No! —me dijo mi padre abrazándome para impedir que saliera a la pista de aviones—
Recordar ese día, causó que saliera disparado hacia el avión, volver a sentir la impotencia de perder me hizo no dudar ni por un segundo en cargar en mis hombros el peso del avión.
De forma desesperada para salvarlos y evitar que ese accidente se volviera a repetir frente a mis ojos, usé toda la potencia de mis propulsores para equilibrar el avión.
Mis botas disparaban una intensa ráfaga de fuego mientras que mis guantes disparaban llamas hacia los lados, pero la presión de mis llamas provocó que uno de mis ojos explotará en pocos segundos.
—¡¡¡Señorita Ronin!!! ¡¡Rápido use los drones para reparar la aleta!! —grite cargando el avión entero en mis hombros—
—Pe... Pero... ¡¡¿Qué estás haciendo?!!, ¡¡Suelta eso!! ¡¡Niño!! —me regaño la señorita Ronin—
—¡¡Brownie!! ¡¿Qué haces?! ¡¡Idiota!! ¡¡Puedes tener la capacidad de regenerarte pero morirás si sigues!! —me regaño Kim al verme—.
—¡¡Suelta eso!! ¡¡No eres Zero para cargar con todo ese peso!! —me regaño Max—
—No… ¡¡No dejaré que mueran!! ¡¡No lo dejaré!! No otra vez… solo… señorita Ronin ¡¡Repara la aleta!! —grité con todas sus fuerzas daba todo de mí para salvar a esas personas—
—Desplegando drones... —dijo la inteligencia artificial que controlaba el helicóptero, mientras salían drones del helicóptero—
—Bien ¡¡Sólo resiste cinco minutos más!!
—¡Está bien! —le respondí—
—¿Qué? De verdad tardan tan poco los drones
—Brown…
—¡¡No!! ¡¡Ustedes quédense en sus lugares!! ¡¡Y déjenlo!! Ya llame a alguien más para que lo ayude, ustedes sigan en lo suyo
Mientras estaba cargando todo el peso de las vidas de las personas que estaban en ese avión. Los pasajeros del avión se asomaron por las ventanas, algunos me miraban con preocupación, otros con fascinación y unos cuantos me estaban grabando.
—¡¡Tú puedes!! ¡¡Niño!! —gritaron algunos pasajeros al borde del llanto—
—¡¡No te rindas!! ¡¡Muchacho!! —añadieron otros esperanzados de no morir—
—Solo aguanta un poco más… solo un poco más, niño —murmuró la señorita Unity viendo como la aleta estaba siendo reparada por los drones—.
Pero a pesar de mi intento por salvarlos, mis compañeros tenían razón, mi cuerpo aún con la súper regeneración de Spider no fue capaz de soportar por mucho tiempo, y mis inventos tampoco fueron suficientes.
—Re… Resis… —jadeé perdiendo el conocimiento y las fuerzas en mi cuerpo—.
Mis propulsores, debido a la sobrecarga, se apagaron al instante…
—Mamá… lo…
—¡¡Niño!! —gritó la señorita Unity—.
—¡¡Richie!! —gritaron Max y Kim asustados y preocupados—
Antes de desmayarme pude ver la silueta de una mujer de cabello plateado que cargó en el avión, realmente sin mucho esfuerzo. Ella me sujetó de la mano para impedir que cayera
—Gracias —dijo una mujer cargando el avión justo en el momento en el que mis propulsores se apagaron—. Brownie —añadió con una sonrisa y cargando el avión con una sola mano—
—Zero… —susurré para después desmayarse—.
Por lo que escuché en televisión, Zero había logrado salvar a esas personas, ganándose un par de aplausos por eso y los demás habían podido evitar que los prisioneros escaparan, lo que también les hizo ganar unos cuantos aplausos.
Por mi lado, gané algo de virilidad por las grabaciones de los pasajeros, y también terminé en mi casa en cama. Con un parche en el ojo, con muchas vendas en mi cuerpo y una pierna enyesada, resultado de actuar de forma impulsiva. Al menos podía haber logrado resistir hasta la llegada de Zero y ver a esas personas, me hizo ver que no fue tan en vano.
—¡Eres un tonto! —me regaño mi hermana menor dándome un golpe en la cabeza con un periódico—.
—Agh ¿Cómo es que terminaste así? Tu amiga Kim, me dijo que te estrellaste con una motocicleta
—L-lo siento, Walter
—¡No sabes lo enojado que esta tu papá por lo que hiciste!
—Lo siento…
—¡¡Nada de lo siento!! ¡Para esto querías que no estuviera con ustedes dos! ¡Para dejar sola a tu hermana! ¡Y hacer estupideces!
—A… Ahora vas a vivir con nosotros ¿verdad?
—Sí, mi esposa y yo, nos mudaremos aquí con ustedes y vamos a vigilarte ¡Y es mejor que te comportes! ¡Que Liza necesita a su hermano! ¡No a un idiota que hace cosas suicidas! ¡Si no a su hermano! ¡¡A su héroe!!
Luego de que mi padre y Walter, el manager de Liza, me regañaran por haber arriesgado tanto mi vida, recibí una visita curiosa en mi apartamento; era una mujer de lentes que traía consigo una dona de chocolate en su boca.
—¿Tú eres Ben Richard? Eres el asistente del doctor Varn ¿Verdad? —me pregunto cargando una caja en sus manos—.
—Ah… eh… S-sí, soy él, usted… —le dije usando mis muletas para moverme—
—Ah, cierto, no me he presentado, soy Flor Watson, y vengo a dejarte unas cosas que tenía de tu tío Bell del doctor. Ya sabes, porque ahora hasta ahora se han puesto de acuerdo que harán con el proyecto del doctor
—Ah, s-sí, adelante —murmuré haciéndome a un lado con ayuda de las muletas para que entrara a mi casa—.
—Por cierto, tu eras ese chico que casi se mata ayer ¿no? —se rió entrando a mi apartamento—.
—¿Que? N-no, ¡No! No sé de que habla, yo no soy Brownie ni…
—Ay no, no hace falta, ya lo sé, mi esposo y mi hija siempre me cuentan todo
—Su… ¿Su esposo? ¿E hija?
—Sí, mi esposo Stan y mi hija Mayday
—Espere… usted es…
—¡Sí!, soy Súper Zero y… —de su bolsillo sacó una carta para después lanzarla hacia mi—. Te la enviaron, algunos de los sobrevivientes. Supongo que les dio vergüenza comentarte en Tik tak
—Mm… Dis… disculpa, puedo… puedo hacerle una pregunta
—Sí, adelante, niño
—Usted… ¿cree que pueda autografiar mi traje?
—Claro, niño jaja —me respondió manteniendo su sonrisa llena de chocolate—.