Ariana descubre que pertenece a un mundo de lobos oculto después de regresar a la manada que expulsó a su madre años atrás. Allí conocerá a Morgan Knight, un hombre frío y peligroso que cambiará su destino para siempre.
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Capítulo 11: Bajo la misma luna
La noche cubría el bosque con un silencio inquietante.
Ariana corría sin detenerse.
Las lágrimas seguían cayendo por sus mejillas mientras atravesaba árboles, raíces y senderos apenas iluminados por la luna.
Su respiración era agitada.
Su corazón latía con fuerza.
Solo quería alejarse.
Alejarse del dolor.
Alejarse de la idea de perder a su madre.
—¡No puede ser...! —susurró entre lágrimas.
Cada paso parecía más rápido que el anterior.
El viento agitaba su cabello blanco.
Las ramas rozaban sus brazos.
Pero ella no sentía nada.
Solo el vacío que llevaba en el pecho.
Después de varios minutos comenzó a notar algo extraño.
Una sensación.
Como si alguien la estuviera observando.
Disminuyó la velocidad.
Miró hacia atrás.
No había nadie.
Continuó caminando.
El bosque estaba completamente oscuro.
Solo la luna iluminaba pequeños espacios entre los árboles.
Entonces volvió a escucharlo.
Un crujido.
Detrás de ella.
Ariana se giró de golpe.
—¿Hay alguien?
Silencio.
Nadie respondió.
Volvió a caminar.
Pero ahora podía sentirlo claramente.
No estaba sola.
Algo la seguía.
Su respiración comenzó a acelerarse.
Miró otra vez hacia atrás.
Nada.
Intentó convencerse de que solo era el viento.
Sin embargo...
Otro crujido.
Mucho más cerca.
Su corazón dio un salto.
Y comenzó a correr.
Corría con todas sus fuerzas.
Saltando troncos.
Esquivando ramas.
Sin mirar atrás.
Pero los pasos seguían escuchándose.
Cada vez más cerca.
Cada vez más rápidos.
Hasta que una voz grave, casi un gruñido, rompió el silencio.
Ariana se giró.
Y los vio.
Dos enormes lobos.
Sus ojos brillaban entre la oscuridad.
La observaban fijamente.
Uno dio un paso adelante.
Luego otro.
Ariana retrocedió.
Su respiración se volvió irregular.
—No...
Los lobos continuaron acercándose.
Ella volvió a correr.
Nunca había corrido tan rápido.
Sentía que sus piernas iban a romperse.
Pero no podía detenerse.
No quería convertirse en su presa.
Los árboles comenzaron a desaparecer.
El terreno cambió.
Y de pronto...
Se detuvo de golpe.
Frente a ella ya no había bosque.
Había un enorme precipicio.
El vacío se extendía varios metros hacia abajo.
Ariana respiró con dificultad.
Miró hacia atrás.
Los dos lobos seguían acercándose lentamente.
No tenían prisa.
Sabían que estaba atrapada.
El corazón de Ariana latía tan fuerte que podía escucharlo.
Miró el precipicio.
Luego a los lobos.
Y volvió a mirar el vacío.
Las lágrimas regresaron.
—Prefiero tirarme...
Su voz apenas fue un susurro.
—...antes que ser su presa.
Cerró los ojos.
Esperando el momento.
Pero entonces...
Un poderoso aullido rompió la noche.
El sonido hizo temblar el bosque entero.
Los dos lobos se detuvieron inmediatamente.
Sus orejas se levantaron.
Y un segundo después...
Un enorme lobo negro salió de entre los árboles.
Era gigantesco.
Mucho más grande que los otros dos.
Su pelaje era completamente negro.
Sus ojos brillaban con una intensidad imposible.
Se colocó delante de Ariana.
Protegiéndola.
Los otros dos lobos retrocedieron.
Gruñeron con nerviosismo.
Pero ninguno se atrevió a acercarse.
El lobo negro dio un paso adelante.
Solo uno.
Fue suficiente.
Los dos lobos bajaron la cabeza.
Y huyeron entre los árboles.
El bosque volvió a quedar en silencio.
Ariana seguía inmóvil.
Con los ojos cerrados.
Sin comprender qué había ocurrido.
Poco a poco abrió los ojos.
Y lo vio.
El enorme lobo negro permanecía frente a ella.
No mostraba los colmillos.
No gruñía.
Simplemente la observaba.
Ariana sintió que las piernas dejaban de responderle.
Cayó lentamente de rodillas.
Después terminó sentada sobre el suelo.
Levantó la vista hacia el cielo.
Las estrellas brillaban con fuerza.
Y comenzó a llorar.
Lloró por su madre.
Por su padre.
Por todas las verdades que acababa de descubrir.
Por el miedo.
Por el dolor.
El lobo negro no se movió.
Solo permaneció allí.
Como si entendiera perfectamente lo que estaba sintiendo.
Los minutos pasaron lentamente.
Ariana dejó que todo el dolor saliera.
Hasta que las lágrimas comenzaron a detenerse.
Respiró profundamente.
Y giró la cabeza hacia el lobo.
Él seguía allí.
Sin apartarse.
Sin intentar acercarse demasiado.
Sin hacerle daño.
Ariana sonrió con tristeza.
—Gracias...
Su voz era apenas un susurro.
—Me salvaste.
El lobo inclinó ligeramente la cabeza.
Como si hubiera comprendido sus palabras.
Ariana sabía perfectamente lo que era.
Un hombre lobo.
Sin embargo...
No sentía miedo.
Era extraño.
Con cualquier otro habría salido corriendo.
Pero con él...
Se sentía segura.
El enorme lobo dio unos pasos.
Ariana permaneció inmóvil.
El animal llegó hasta su lado.
Y lentamente se recostó junto a ella.
Apoyó su enorme cuerpo sobre la hierba.
Sin invadir su espacio.
Solo acompañándola.
Ariana sonrió con ternura.
—Parece que tú también necesitas descansar.
El lobo levantó la mirada hacia la luna.
Ella hizo lo mismo.
Durante varios minutos permanecieron en silencio.
Solo escuchando el viento.
Y observando las estrellas.
Ariana terminó apoyando la espalda contra una roca.
—Ojalá las personas fueran tan buenas como tú.
El lobo volvió a mirarla.
Ella soltó una pequeña risa.
—Mira... estoy hablando con un lobo.
Qué loca debo parecer.
El animal movió apenas la cola.
Ariana sonrió otra vez.
Sin darse cuenta...
Había dejado de llorar.
Sentía una paz que no había sentido en mucho tiempo.
Lo que Ariana no sabía...
Era que aquel enorme lobo negro no era un desconocido.
Era Morgan Knight.
El Alfa de Blood Moon.
Había recorrido el bosque después de sentir una extraña inquietud.
Y cuando encontró a Ariana rodeada por dos lobos salvajes...
Su instinto tomó el control.
No podía permitir que le ocurriera nada.
Ahora permanecía a su lado.
Observándola en silencio.
Descubriendo una parte de ella que nadie más conocía.
Una joven fuerte.
Valiente.
Y capaz de confiar incluso en un lobo desconocido.
Sin imaginar que el destino acababa de reunirlos bajo la misma luna.
💕💕💕💕...... 💕💕💕💕..... 💕💕💕💕......Gracias por leer un nuevo capítulo de El regreso de la Luna.
Cuando Ariana creyó que todo estaba perdido, un misterioso lobo negro apareció para protegerla. Sin saber quién era realmente, encontró consuelo bajo la luz de la luna, mientras el destino comenzaba a unir dos corazones de la forma más inesperada.
¿Qué pasará cuando Ariana descubra la verdadera identidad del lobo negro?
Déjame tu comentario, tu me gusta y sígueme para no perderte los próximos capítulos.
Con cariño,
Luna Auol 🌸