Gian Bianchi no podía aceptar que en realidad era el protagonista de una novela. Asustado del Alfa que terminaría destrozando sus sueños y reduciendo a vivir su vida en una prisión de oro, no duda en aceptar una oportunidad de trabajo en el extranjero y junto con su pequeña hermana va en busca de un mejor futuro. Pero jamás imaginó que apenas llegar a ese nuevo país su mirada se cruzaría con un par de ojos heterocromáticos, y solo un instante bastó para que el descontrol se apoderara de su mente y su cuerpo.
NovelToon tiene autorización de yuli_28 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 21
Gian cerró los ojos por unos tres segundos y dio un largo suspiro. Sentía como su Omega interior paresia saltar de felicidad y el mismo sentía una sensación bastante compleja. Su cuerpo estaba reaccionando de una manera poco normal.
Lo que le asustaba era que no era lo que se supone debía sentir en ese momento.
Pudo notar que en los ojos heterocromáticos del Zian había una emoción profunda, Pero por alguna razón eso solo hizo que su corazón sintiera un extraño pinchazo.
— te diste cuenta ¿cierto? Eres mi Omega destinado y yo soy tu Alfa destinado — Zian no pudo contenerse, en ese silencio que los envolvió por unos segundos, fue el primero en hablar. Pero había algo en la mirada de Gian que lo hacía sentir sumamente incómodo.
Siempre fue un Alfa que había recibido todo, en especial la atención y amor de muchos Omegas que querían hacer hasta lo imposible por meterse en su cama, sin embargo, nunca presto atención a las relaciones amorosas. Las únicas ocasiones en las que estuvo intimidante cerca de un Omega era cuando pasaba su período susceptible, y en ese momento no había ni la más pequeña gota de amor o afecto. Solo el crudo e instintivo deseo que buscaba aliviar en esos momentos.
Nunca había tenido el deseo de tener una relación romántica con nadie y mucho menos jamás soñó que el cielo le otorgaría la maravillosa oportunidad de encontrar a su Omega destinado.
Pero lo conoció, sin embargo, desde su primer encuentro el chico parecía hacer todo lo posible por ignorarlo.
Y en ese preciso instante, en qué sus ojos se encontraron, pudo ver que por los ojos del Omega paso una emoción que no supo reconocer, Pero que no presagiaba nada bueno.
— creo que no es el momento ni el lugar para hablar de esto — Gian mantuvo la compostura. Cuando vio que Zian avanzaba apenas dos pasos hacia él, sintió como sus manos empezaban a sudar frío. Sentía como su Omega interior pareció regocijarse de felicidad por la proximidad del hombre, Pero su cuerpo estaba reaccionado de una manera que nada tenía que ver con la atracción. Incluso su mente, parecía que estaba empezando a trabajar como si estuviese en una situación de alto riesgo.
En el baño se había inyectado un inhibidor, pues temía entrar en celo por la cercanía del Alfa. Aunque no había sentido las feromonas de este, temía que por su compatibilidad, simplemente por tenerlo cerca entrara en celo. Se había controlado lo mejor que pudo en esos pocos minutos que estuvo sentado junto a él en la mesa, Pero eso no significaba que se sintiera seguro de poder mantenerse así durante más tiempo.
En este momento en que lo tenía frente a él, solo quería correr, no quería estar aquí. El miedo que se estaba empezando a asentar en su interior incluso a él mismo le parecía algo absurdo. Zian no le había hecho nada, no había Sido irrespetuoso con el, Pero como si se tratase de una maldición imágenes de esa vida con Ares Schneider, que según esa voz de su sueño era la vida que se suponía debió tener, llegaron a su mente como una tormenta.
Era una vida que todavía no había vivido, Pero las imágenes que pasaban por su mente parecían tan reales y tan vívidas, que sospechaba que en realidad si había pasado por todo eso.
Y como si se tratase de una burla del destino, esas imágenes aparecían en un momento como este.
— Si no es ahora entonces cuando será — Zian pareció sentir como la ansiedad parecía asentarse en su interior. Lo pudo ver en los ojos del Omega. Era rechazado por él.
como si el cuerpo no le obedeciera se acercó tanto a Gian que con apenas estirar el brazo podría sujetarlo.
Nunca había sido rechazado por nadie pero su Omega destinado, la única persona en este mundo que debería aceptarlo sin miramientos, tenía el rechazo escrito por todo su hermoso rostro.
Su Alfa interior parecía desesperado, y si no fuera porque en estos momentos tenía el completo controlo de su cuerpo, estaba seguro de que si este tomaba el control, no dudaría en marcar al Omega frente a él por temor a que lo dejara.
Si Zian hubiese prestado un poquito más de atención al estado de ánimo del Omega, se hubiera dado cuenta de que su repentino acercamiento solo hizo que la cara de Gian palideciera más.
Gian se sentía tan asustado, que sus feromonas empezaron a liberarse. La contradicción en su cuerpo era tan terrible que sintió que se desmayaría en cualquier momento. Por un lado, su Omega interior estaba contento con el acercamiento del Alfa, por otro lado, él mismo, con deseos de abofetearlo para que se alejara.
Y lo hizo.
¡PLAS!
El sonido de la bofetada razonó en el pasillo. Gian sintió una especie de déjà Vu. Ya había abofeteado antes a otro Alfa en una situación un poco parecida. Pero la repentina reacción de su cuerpo, hizo que su mente quedara en blanco por unos segundos impidiendole recordar exactamente donde y a quien.
¿por qué le pegaste?
¿estás loco?
La mente de Gian colapsaría en cualquier momento. Estaba a punto de decir algo cuando de pronto escuchó la voz de alguien gritar haciéndole volver a la realidad.
— ¡Ah! ¡¿cómo te atreves Omega desvergonzado a pegarle al joven Zian?! — La voz de Alessia resonó por el pasillo. La Omega iba al baño a retocarse el maquillaje y si tenía un poco de suerte encontrarse “accidentalmente” con Zian en el camino. Pero no esperaba que en su lugar se terminara encontrando con la escena de un Omega abofeteándolo en ese momento.
Alessia se sentía sumamente molesta. Sin duda alguna esos Omegas de baja cuna no tenían ni la mas mínima educación. Un Omega de la más baja categoría pegándole a un Alfa de estatus como Zian, era algo completamente inaceptable para ella.
Por lo que con paso apresurado se acercó a donde estaban los dos y levantó la mano con intención de abofetear a Gian.
pobre zian😂😂😂😂