Al conocer a Jade algo dentro de Bruno cambia. ahora debe luchar contra el misma para poder protegerla. ¿Podrás encontrar la felicidad?
¡Bienvenidos a la segunda parte de imperio de mentiras!
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Primer encuentro
Antonio al verse liberado de los escoltas de Bruno, volvió a donde estaba Jade y Bruno. Lo miró con superioridad, observándolo de arriba abajo.
Bruno vestía completamente de negro. Una camisa negra, nada formal, un pantalón de mezclilla y unos tenis negros. Su cabello rizado estaba algo desordenado.
No parecía un hombre de negocios, más bien un hombre de dudosa reputación por todos los tatuajes que tenía en el cuerpo.
_____ ¡Cómo te atreves a mandarme sacar!
______ ¡¿Quién diablos te crees?!
Bruno lo miró sin decir nada. Ahora Jade estaba bajo su protección y Antonio no podría hacerle daño.
_____ Ella se viene conmigo. ___ Con voz firme, Bruno dijo.
Una sonrisa burlona apareció en los labios de Antonio.
Él había hecho todo el trabajo de drogar a Jade y viene otro hombre con la intención de quitársela.
Eso jamás lo iba a permitir. Había invertido mucho tiempo en ella, como para dejársela a un desconocido
_____ ¡Ella viene conmigo! ¡Usted no es nadie para llevársela!
Antonio no quería perder su presa, Jade era muy hermosa y pura, como para que un desconocido disfrute primero que él.
Bruno perdió la paciencia, levantó dos dedos de su mano para que saquen a Antonio. Un error más y serían despedidos.
La música se apagó y el bar quedo en total silencio. Los que estaban ahí observaron sin intervenir.
Nadie intervino en la pelea, ya que todos sabían quien era Bruno. Preferían mantenerse alejados de él.
Los dos escoltas se acercaron a Antonio y lo sujetaron con fuerza. Aunque Antonio se resistía a ir con ellos, fue arrastrado hasta la salida del bar.
_____ ¡Pagarán caro su error! ¡No saben con quien se están metiendo!
Entre gritos e insultos, Antonio fue arrojado a suelo por los dos escoltas de Bruno. Los guardias del bar ya no se cruzaron en su camino, luego de saber quien era Bruno.
Al interior del bar, todo volvió a hacer como antes. La música se escuchaba por cada rincón.
Lentamente, Bruno fue girando su cuerpo; quedando cara a cara con Jade. La chica veía borroso a causa de la droga.
Sin embargo, la apariencia alta de Bruno la excitaba cada vez más.
Jade se acercó a Bruno con deseo, pone ambas manos al rededor del cuello del hombre. Sus labios se acercan a los de Bruno, pero, antes de que pueda besarlo, la aleja fríamente de él.
______ No estoy buscando una amante. ___ Susurró Bruno, ejerciendo fuerza en la muñeca de Jade.
Avergonzada, Jade bajó la mirada, no obstante, su cuerpo actuaba por sí solo. Necesitaba a un hombre en su cama para que pudiera pagar el fuego que llevaba por dentro.
____ Disculpa, señor. ___ Jade se disculpó con Bruno.
Bruno le suelta la mano y da un paso atrás. Ya no estaba Antonio así que Jade ya no estaba en peligro.
Jade pasaba continuamente sus manos por su cuello. Aunque quería ocultar lo que sentía era imposible.
Al ser un hombre con tanta experiencia, Bruno extendió su mano y la coloca detrás del cuello de Jade.
La chica es arrastrada a él, levantando suavemente su mirada, para hacer contacto visual con Bruno.
Al verle los ojos, Bruno supo que fue drogada. Pone los ojos en blanco, ¿Por qué tenía que meterse en problemas?
Gota de sudor caían de la frente de Jade, mientras intentaba no arrogarse a los brazos del hombre frente a ella.
Sus mejillas estaban rojas, como dos pétalos de rosas rojas.
Bruno sabía lo que le pasaba, la cargo entre sus brazos y la sacó del bar, ante la mirada incrédula de muchos.
Al sentir los brazos fuertes del hombre, envolver su cuerpo, jade sentía más calor. Colocó sus manos al rededor del cuello de Bruno y lo intentó besar por segunda vez.
_____ Ni se te ocurra besarme, niña... ___ Dijo fríamente Bruno.
Al ver a Bruno acercarse con la chica en brazos, el escolta abre la puerta trasera del auto.
Bruno mete a la chica antes de que pudiera besarlo. Luego entra a su lado y le ordena al escolta que maneje al hospital.
Para él hubiera sido sencillo tomar a la chica y disfrutar de su belleza y juventud.
Jade tenía tan solo 25 años, piel blanca, cabello castaños, ojos cafés y media tan solo 1.60, delgada.
Vestía un sencillo vestido blanco y llevaba su cabello amarrado con una trenza. Poco maquillaje, y se veía tan inocente.
Mientras que Bruno tenía 37 años, tatuado, alto. 1.98. Piel morena clara, cabello rizado corto, ojos azules y una aura de asesino.
La chica se veía tan inocente a lado de cualquier otra mujer, mientras que Bruno se veía como un asesino, frío y despiadado.
Su frialdad se ve reflejado en su apariencia.
La chica al sentir tanto calor qué comenzó a embarrársele a Bruno por el cuerpo. Se bajó los tirantes de su vestido y dejo al descubierto más de la mitad su pecho.
Sus manos inquietas aflojaron la corbata de Bruno e intentaron desabrochar los botones de la camisa de Bruno.
Sus labios rosados se acercaron a Bruno, intentando apagar el fuego que hay dentro.
La aleja con frialdad. La droga estaba muy avanzada qué Jade sentía quemarse por dentro. Solo quería apagarlo con el cuerpo de Bruno.
Sin embargo, Bruno no estaba dispuesto a tomar a la chica así como estaba.
______ Hazme tuya... ___ Suplicaba Jade con la voz entrecortada por el fuego que llevaba por dentro.
Bruno le agarra las manos y la sometió a su voluntad. Lo menos que deseaba era caer en el juego de la chica. Podría ser una trampa, como tantas que tuvo en el pasado.
_____ Pisa el acelerador. __ Le ordenó al chofer con la voz ronca.
______ Lo hago señor, solamente, que estamos muy alejados de la ciudad.
La chica se movía intentando soltarse, sus mejillas cada segundo se ponen más rojas. Sus pestañas se movían continuamente como alas de mariposa.
Bruno se le quedó mirando por unos segundos. Pone sus manos en la nuca de la chica y acercó sus labios a los de ella.
Jade respira agitadamente deseando besar los labios del hombre. Sus manos se colocan al rededor del cuello de Bruno y lo besa con pasión.
Bruno llevaba tiempo sin tener relaciones con una mujer. El deseo por la chica se volvió más fuerte.
La toma con fuerza y la coloca encima de él, sus manos se colocan en los glúteos de jade, mientras el beso se vuelve más apasionado.
El escolta sube el cristal del auto, para evitar presenciar la escena detrás del asiento trasero. Gemidos escapan de los labios de la chica, mientras siente los labios de Bruno besar su cuello.