NovelToon NovelToon
El Secreto De Tus Ojos Miel

El Secreto De Tus Ojos Miel

Status: Terminada
Genre:Madre soltera / Reencuentro / Embarazo no planeado / Completas
Popularitas:342.8k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Yamila22

Unas vacaciones de libertad era todo lo que Maya buscaba para escapar de una rutina asfixiante y de un novio que no la valoraba. Lo que nunca imaginó fue cruzarse con él: un hombre misterioso, de cabello oscuro y una mirada color miel tan magnética como peligrosa. Entre ellos, la atracción no fue normal; fue una obsesión instantánea. Fueron días y noches de una pasión ardiente, salvaje y sin reglas, bajo una única condición: no decirse sus nombres para que el sueño fuera eterno.
Pero los sueños terminan. Él desapareció primero, dejándola con el corazón acelerado y una realidad demoledora al regresar a casa. Tras enterarse de que estaba embarazada, su novio la abandonó de la peor manera, dejándola sola y señalada. Si no hubiera sido por el amor incondicional de su abuelo Walter, Maya no habría sabido cómo salir adelante.
Tres años después, el Destino los volvió a unir

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 19: El frente a frente con el abuelo

El murmullo de las risas de la pequeña Cielo y la respiración profunda de Demian Anderson llenaban la sala de estar, creando una burbuja de calidez que parecía ajena al resto del mundo. Sin embargo, la burbuja se rompió con el sonido seco de unos pasos firmes que se aproximaban desde el pasillo principal. El crujido de la madera vieja anunció la llegada del verdadero guardián de ese hogar.

Walter Miller entró en escena. El patriarca de la familia avanzaba con paso pausado pero imponente, apoyado en su bastón de empuñadura de plata, con la espalda recta y el mentón en alto. Su mirada anciana, cargada con la experiencia de los años y la sabiduría de quien ha visto los peores escenarios de la vida, se clavó de inmediato en la silueta del hombre de treinta y tres años que permanecía arrodillado en la alfombra de su sala. Walter Miller estaba en su modo protector más absoluto, con el ceño fruncido y un aura de autoridad que rivalizaba directamente con el poder corporativo de las multinacionales.

Al notar la presencia del anciano, Demian Anderson se levantó con una parsimonia respetuosa, sin soltar a la pequeña Cielo, quien se mantenía aferrada a su cuello de la camisa con total confianza. Los dos hombres quedaron frente a frente, midiendo sus fuerzas en un silencio sepulcral que hizo que Maya contuviera el aliento en una esquina de la habitación.

—Maya, lleva a la niña a su habitación con la niñera —ordenó Walter, con una voz ronca, profunda y carente de cualquier titubeo—. El señor Anderson y yo tenemos asuntos urgentes que discutir a puerta cerrada.

Maya miró a Demian, y este le dedicó una leve inclinación de cabeza, transmitiéndole la tranquilidad de que todo estaría bien. Con manos suaves, Maya tomó a Cielo de los brazos de su padre y salió de la sala a paso rápido, cerrando las puertas dobles tras de sí.

El silencio que se instaló entre el patriarca y el poderoso CEO fue denso, pesado y cargado de una tensión electrizante. Walter Miller caminó hacia su sillón orejero de cuero y se sentó con lentitud, sin dejar de analizar al hombre que tenía enfrente. Lo escaneó con el rigor de un juez: observó su postura firme, la impecable confección de su traje oscuro y, sobre todo, la fijeza inquebrantable de sus ojos color miel.

—Siéntese, señor Anderson —indicó Walter, señalando el sillón adyacente con la punta de su bastón—. Sé perfectamente quién es usted. Sé que es el hombre que maneja imperios enteros con mano de hierro y que no se tienta el corazón en los mercados de valores. Pero quiero que le quede algo muy claro: en esta casa, sus millones y su estatus internacional no valen absolutamente nada. Aquí usted no es un magnate; es el hombre que dejó a mi nieta rota de dolor hace tres años.

Demian se sentó, manteniendo la espalda recta, asumiendo las palabras del anciano con una madurez impecable. No adoptó su habitual postura prepotente; entendía perfectamente que estaba frente al hombre que había rescatado a Maya y a su hija cuando él no estuvo.

—Entiendo su enojo, señor Miller —respondió Demian con su voz grave, baja y rítmica—. Y acepto cualquier reproche que tenga hacia mí. Sin embargo, debe saber que a mí me engañaron tanto como a Maya. Alguien cambió la nota que dejé en la suite del hotel, borrando mi número y mis explicaciones de urgencia. Pasé tres años maldiciendo un silencio que no entendía, buscando a Maya por todo el continente sin una sola pista. Si hubiera sabido que ella estaba esperando un hijo mío, habría tirado mi imperio abajo con tal de estar aquí.

Walter Miller lo escuchó en silencio, entrelazando sus dedos arrugados sobre la empuñadura del bastón. Sus ojos ancianos buscaron cualquier rastro de falsedad, cualquier destello de manipulación corporativa en las facciones del CEO de treinta y tres años. Pero la sabiduría de sus años no lo traicionó. Walter notó la verdad cruda y la sinceridad absoluta que brillaba en las pupilas de Demian. Vio el dolor genuino por el tiempo perdido y, por encima de todo, la devoción ciega e inquebrantable que el hombre sentía por la pequeña Cielo, una adoración que solo un padre real podía experimentar.

El rostro del patriarca se suavizó un milímetro, aunque su tono continuó siendo severo.

—La historia de la nota es una infamia que tendrás que resolver, Anderson —sentenció el abuelo, cambiando el trato formal por uno más directo—. Pero mi prioridad no son tus empresas ni tus romances del pasado. Mi prioridad es esa niña que acaba de llamarte en la sala. Ella ha crecido con el amor incondicional de su madre y el mío. No voy a permitir que tus dinámicas de poder, tus abogados o el escándalo de la prensa alteren la paz de su infancia. Si estás aquí para reclamar derechos de manera agresiva, te aseguro que los Novak nos defenderemos hasta el final.

—No vine a pelear, señor Miller —aseguró Demian, inclinándose un poco hacia adelante, con una mirada cargada de un respeto profundo hacia el anciano—. No tengo la menor intención de arrancar a Cielo de su hogar ni de la mujer que la crió. Adoro a Maya, y ahora que sé que Cielo es mi sangre, mi único objetivo es protegerlas a las dos. Quiero darles mi apellido, mi seguridad y todo el respaldo que merecen.

Walter Miller guardó silencio durante unos largos segundos, sopesando el peso de las promesas del magnate. Sabía que un lazo de sangre no podía romperse y que el destino ya había dictado su sentencia en el momento en que la bebé estiró los brazos hacia él.

—Bien —pronunció el abuelo, dando un golpe seco con su bastón en el suelo—. Pactemos una tregua, Anderson. Por el bien absoluto de Cielo, te permitiré formar parte de su vida y estar cerca de ellas. No te pondré obstáculos para que ejerzas tu paternidad, pero quiero que vayas despacio. Te estaré vigilando muy de cerca. Al primer error, al primer indicio de que intentas manipular a mi nieta o usar tu poder para intimidarnos, te juro que la tregua se termina.

Demian Anderson asintió con solemnidad, extendiendo su mano grande hacia el anciano.

—Tiene mi palabra de honor, señor Miller. Mi prioridad absoluta son ellas —sentenció el CEO.

Walter estrechó su mano con firmeza, sellando una alianza silenciosa y necesaria. La tregua estaba firmada entre el viejo roble y el nuevo depredador; las verdades familiares se habían consolidado, pero en la mente de Demian, la cacería para descubrir al culpable que les había robado tres años de vida apenas estaba comenzando.

1
Jenny Rivera
me encanta tu novela esta super linda espero que sigas escribiendo muchas más saludos 🎊🥰🥳❤️
Cliente anónimo
Por ejemplo, aquí está diciendo que cielo está balbuceando a los tres años un niño habla perfectamente a menos que no tenga un problema del habla que no creo que sea el caso de cielo porque ningún pro en ningún momento dijeron que ya tenía problemas de aprendizaje o del habla
Cliente anónimo
Yo creo que no ha escritora no ha tenido un hijo porque desde que empezó la historia con cielo de dos años siempre nada la hizo pasar como una niña de un año y ahora que tiene tres todavía la estaba escribiendo como si tuviera un año, la mayoría de los bebés caminan antes de cumplir el año a los dos años. Un nene ya se trepa por todos lados y a los tres años ya van solo al baño y, sin embargo cielo con tres años no camina bien todavía. Si tú veas eso sólo lo hacen al año, pero el niño se ha dado de cuenta que se puede mover de un lugar a otro, aguantándose ya no gatea por eso mi observación que en escritora nunca ha visto un bebé, un niño no sabe cómo se desarrolla
Cliente anónimo
Lo que yo no entiendo, es por qué si él siendo un multimillonario y al principio empezó hasta cambiando el coche decía por un coche de la última generación, guardia de seguridad escolta, pero todavía viven en la casona. Ella no tiene dinero, pues me imagino que en la casa es normal y todo lo festejan en la casona lo único que falta que diga que se van a casar en la casona, yo pensé que iba a comprarme una pequeña mansión y se iban a ir todos para allá, porque hasta ahora ella sigue diciendo que ella es una simple ingeniera no tiene dinero no tiene poder le puso hasta una enfermera especializada para cuidar a cielo, así que sigo sin entender porque está en la casona
Cliente anónimo
Escritora desde que la novela empezó Damien tiene 33 años pasaron tres años y todavía tiene 33 años, pero no entiendo por qué tienes que repetir tanto la edad de él
Cliente anónimo
Ya sabemos que la persona que cambió la nota en el hotel fue la prima de Damian, porque de no ser que ella esté obsesionada con él. Ella no tenía porque venir con los padres de él reclamar nada así que
Eli
Maravillosa! quedé encantada con la novela
Analia Prille
hermosa tu historia
Dulce Maria Cornelio Sanchez
exelente me encantó
Mary Olivera
pense que seria otro problema mas
Juliana Chàvez
hay muletillas ceo de 33
Blalis Pincón
los 33 años y el milisegundo me tienen la vida triste
Iliana Mejia
Yo considero que es el asistente 🤔🤔🤔
Blalis Pincón
hasta cuando aclara la edad de él
Blalis Pincón
a los dos años los niños ya tienen la mayoría de sus dientes
Blalis Pincón
2 años atrás o no vas a contar los meses de embarazo
marcela galvis
Gracias por compartir tu historia.
Paula Giaccaglia
me encantó, pero la autora va a tener que averiguar más cómo es un niño de 3 años, no balbucea, camina, corre y hasta empieza a hacer algún deporte 🤭
Paula Giaccaglia
que niña tan afortunada!!! es una novela hermosa, corta, concisa, sin vueltas ridículas
Paula Giaccaglia
por favor asesorence, a los 2 años tienen casi toda la dentadura, y no se tambalean al caminar, ya coren😂
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play