Ignorada por años , viví en la sombra de mi hermana mayor desde que tengo memoria, solamente porque creían que ella sería la luna de la Manada.
NovelToon tiene autorización de Andreiina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
18
A miles de kilómetros de los bosques ancestrales de los cambiaformas, en el corazón financiero e histórico de la metrópoli británica, la lluvia caía con una persistencia melancólica sobre los imponentes rascacielos de acero y vidrio. En el penthouse privado de la torre más exclusiva de la ciudad, el ambiente era tan denso y oscuro como una tormenta en altamar.
Kaelen, el Rey Alfa de las Tierras del Norte, llevaba exactamente cuarenta y ocho horas encerrado en su despacho personal, completamente ajeno al mundo exterior. Las cortinas de terciopelo pesado permanecían cerradas, bloqueando la luz del día y dejando que únicamente el parpadeo tenue de las pantallas de monitoreo iluminara su rostro endurecido por la frustración.
Durante semanas, el monarca había cruzado continentes, rastreado fronteras y interrogado a líderes de clanes menores siguiendo la pista de un aroma imposible: lluvia fresca, lirios silvestres y una dulzura magnética que se había grabado a fuego en sus instintos. Y, sin embargo, cada incursión había terminado en el mismo callejón sin salida. El rastro se desvanecía de la faz de la tierra justo cuando creía tenerlo al alcance de la mano.
En el rincón más profundo de su mente, su lobo interior rugía con un dolor sordo y constante, arañando las paredes de su conciencia por la ausencia de su compañera destinada.
Se nos escapa, gruñía el lobo de Kaelen con furia contenida, dando vueltas de un lado a otro en la oscuridad de su psique. ¿Cómo es posible que una loba de semejante poder y pureza logre borrar su existencia entera del viento? ¿Dónde se esconde?
Kaelen caminaba de un lado a otro de la amplia habitación, con las manos apoyadas en la nuca y la mandíbula tensa. Sobre el escritorio de caoba reposaban mapas cartográficos, reportes de inteligencia territorial y expedientes de búsqueda que ya se sabía de memoria. Había agotado todas las rutas lógicas. Cada rincón de los territorios controlados por los clanes había sido peinado sin éxito.
Sin embargo, un rey no podía permitirse el lujo de consumirse indefinidamente en su propia obsesión. El peso de un imperio y de una corona invisible descansaba sobre sus hombros, y las responsabilidades estatales exigían su presencia inmediata, tanto en la administración de sus dominios principales como en el conglomerado corporativo que controlaba en el mundo humano.
Entre sus múltiples empresas e inversiones estratégicas, Kaelen poseía y dirigía personalmente la más grande y prestigiosa firma de arquitectura e interiorismo de toda Inglaterra: Vane & Vanguard. Una corporación titánica que diseñaba los rascacielos más vanguardistas de Europa y manejaba contratos multimillonarios.
Al tercer día de su encierro voluntario, Kaelen se detuvo frente al ventanal de piso a techo. Con un movimiento brusco, estiró la mano y descorrió las pesadas cortinas. La luz grisácea del amanecer británico inundó de golpe la estancia, golpeando sus ojos dorados acostumbrados a la penumbra.
Exhaló un suspiro profundo, un aliento cargado de una fría resolución. El tiempo de lamentarse había terminado. Si su destinada seguía oculta en algún lugar del mundo, la encontraría a su debido tiempo, pero su imperio no iba a derrumbarse por una ausencia.
—Se acabó el encierro —murmuró Kaelen con su voz ronca y profunda, resonando con la autoridad inapelable de un monarca.
Se apartó del ventanal, se quitó la ropa cómoda de estar en casa y se enfundó en un traje sastre negro hecho a la medida, de corte impecable y elegante, que acentuaba su imponente y peligrosa figura. Frente al espejo, ajustó los puños de su camisa y peinó su cabello oscuro con precisión quirúrgica, recuperando la fachada fría, calculadora y distante que el mundo corporativo y sobrenatural conocía como el Rey Alfa.
Tomó las llaves de su vehículo y su maletín ejecutivo, saliendo del penthouse con pasos firmes y decididos. Era hora de volver al mundo real.
Lo que el Rey Alfa ignoraba por completo mientras conducía su lujoso automóvil hacia la imponente sede central de Vane & Vanguard —el gigante de la arquitectura británica—, era que los hilos del destino ya habían comenzado a moverse de manera invisible. En esa misma firma, en las oficinas de selección de personal, una brillante y silenciosa estudiante becada acababa de recibir una respuesta afirmativa a su postulación, y su entrevista final de medio tiempo sería conducida, precisamente, por el director ejecutivo de la empresa: el mismísimo Kaelen.
como que su apellido es BETUCCI , si en el capítulo 8 en email que recibió de la universidad dice textualmente:
"Estimana Valerie Petrov"
🙄🙄🙄🤔🤔🤔
"LA VIDA TE DA SORPRESAS, SORPRESAS TE DA LA VIDA...AYYYY DIOS!"