En esta historia Sakura nos narra su vida como nueva estudiante en la escuela Secundaria Konoha High
¿Que aventuras le depara el destino? 🌸
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Capítulo 18 : Caos, verdades a medias y un cielo lleno de estrellas
Querido diario:
Si alguien me hubiera dicho que la entrada de un oficial de policía en motocicleta y una adolescente de catorce años hiperactiva detendrían una guerra escolar, no le habría creído. Pero así es mi vida ahora. Hoy tuvimos una dosis completa de la experiencia "Konoha High": un desastre absoluto en la cafetería, una conversación que me apretó el corazón y un momento en la azotea que todavía me tiene con las mejillas ardiendo.
La tercera hora era libre y Youko, haciendo uso de su impresionante habilidad para colarse donde no la llaman, terminó en la cafetería con el grupo.
—A ver, rubio —dijo Youko, cruzándose de brazos sobre la mesa con tono de jueza estricta—. Si de verdad eres el 'héroe' que ayudó a mi hermana con el festival, tienes que probar que tienes buen gusto. Acepto ofertas de comida.
—¡Oye, enana! ¡No me llames rubio, soy Naruto Uzumaki! —protestó Naruto, indignado, mientras destapaba un bote gigante de sopa instantánea edición especial superpicante—. Y no tengo que probarte nada, pero para que veas que soy generoso, no te convido de esto porque no aguantas ni el kétchup.
—¿Que no aguanto? —Youko entornó los ojos con malicia—. Dame eso.
En un movimiento felino, Youko le arrebató el bote a Naruto. El problema fue que no midió su propia fuerza: el bote voló por los aires, haciendo una parábola perfecta en el aire... y cayó de lleno sobre la espalda de la chaqueta de cuero de Obito, quien justamente iba pasando junto al profesor Kakashi.
El caldo picante chorreó lentamente por el hombro de Obito. Un silencio mortal cayó sobre la cafetería. Chouji dejó de masticar. Kiba se cubrió la boca.
—Vaya, Obito... veo que tu reflejo policial sigue tan afilado como en la preparatoria —comentó Kakashi sin levantar la vista de su libro.
Obito se giró lentamente. La marca picante en su chaqueta humeaba ligeramente. Miró a Youko, luego a Naruto.
—Fue él / ¡Fue ella! —gritaron Naruto y Youko al mismo tiempo, señalándose mutuamente con el dedo.
—Cinco vueltas al patio principal para los dos. Ahora —sentenció Obito con una vena marcándosele en la frente, mientras Sasuke, sentado en una mesa cercana, dejaba ir un suspiro lleno de vergüenza ajena por su propia familia.
A última hora, cuando el alboroto de la cafetería se calmó y la sanción de Naruto terminó, fui a buscar unas carpetas al almacén del club de archivos. Para mi sorpresa, encontré a Sasuke de pie junto a la ventana, observando a Obito hablar con la directora Tsunade en el patio.
—Sasuke... —dije suavemente, temiendo interrumpir.
El pelinegro no se giró, pero su voz sonó más baja y vulnerable de lo usual.
—Pensé que estaba muerto, Haruno. Durante años, en la casa Uchiha, su nombre era un tabú. Me dejaron crecer creyendo que estaba completamente solo con la responsabilidad de un apellido que odiaba.
Caminé hacia él, dejándole su espacio pero mostrándole apoyo.
—Pero no estás solo. Tienes a Obito de vuelta, tienes a Naruto... aunque se peleen por ver quién es más ruidoso.
—Eso es lo que da miedo —confesó Sasuke, apretando el marco de la ventana con los nudillos blancos—. Que ahora que la verdad salió, todo es real. Naruto me mira esperando un hermano. Obito actúa como si no hubieran pasado diez años. Y yo... yo ni siquiera sé cómo ser parte de una familia sin arruinarlo todo. Si Hinata o alguien más vuelve a usar nuestro pasado, no sé si podré protegerlos a ambos.
Lo miré con profunda empatía. Por primera vez, el chico de hielo de la escuela no parecía un rival invencible, sino un joven cargando con demasiado peso sobre los hombros.
—No tienes que proteger a nadie tú solo, Sasuke. Esta vez no. Nos tienes a todos nosotros.
Al final de la jornada, el sol se ocultaba tiñendo el cielo de un tono violeta y anaranjado precioso. Subí a la azotea para respirar aire fresco tras ayudar a recoger el desastre del día. Al abrir la puerta de red, encontré a Naruto sentado en el borde de la cornisa, mirando el horizonte. Tenía la chaqueta naranja colgada en el hombro y la brisa le despeinaba el cabello rubio.
—Llegas tarde, Sakura-chan —dijo él con una sonrisa suave, sin girarse.
—Estaba asegurándome de que Youko no quemara el salón de ciencias antes de irse —reí, acercándome y sentándome a su lado, dejando colgar las piernas hacia el vacío seguro de la terraza.
Nos quedamos en silencio por unos minutos. La brisa traía el murmullo de la ciudad que comenzaba a encender sus luces.
—Hoy fue un día raro —rompió el silencio Naruto, mirando sus propias manos—. Apareció el hermano de Sasuke, tu hermana casi causa una tercera guerra mundial... pero, por alguna razón, no tengo miedo.
—¿No? —pregunté mirándolo de perfil.
—No. Antes, cuando las cosas se ponían difíciles, sentía que tenía que demostrarle a todos que valía la pena. Pero ahora... —Naruto se giró hacia mí. Sus ojos azules brillaban con una intensidad cálida y profunda que hizo que se me detuviera el corazón—. Ahora solo me importa lo que tú pienses de mí.
Naruto extendió la mano con cierta timidez y cubrió mi mano sobre la superficie de concreto. Sus dedos eran cálidos, ligeramente ásperos, pero su agarre era extremadamente suave y seguro. No me aparté; al contrario, entrelacé mis dedos con los suyos, sintiendo cómo un escalofrío me recorría la espalda.
—Siempre has valido la pena para mí, Naruto —susurré, sintiendo el rostro caliente.
Naruto se inclinó un poco hacia mí, bajando la voz hasta que solo el viento entre los dos pudiera escucharnos.
—Gracias por no soltarme, Sakura-chan. Te prometo que yo tampoco te voy a soltar nunca.
Nos quedamos así, de la mano bajo el primer destello de las estrellas de Konoha, sabiendo que sin importar los dramas familiares que vinieran, la distancia entre nosotros dos finalmente había desaparecido.
Querido diario:
Hoy comprobé que Konoha High es un desastre perfecto. Mi hermana menor dejó a Naruto castigado, Sasuke me mostró su lado más humano y Naruto... Naruto me tomó la mano de una forma que cambió todo entre nosotros. Mañana volverán los problemas, pero hoy, el cielo se ve más bonito que nunca.
PERO.... ME ENCANTA!!!!
la villana Hinata regreso con todo 🤭