se trata sobre una joven de 25 años que sufre al lado de su madre maltratos y abusos hasta que finalmente fallece por una enfermedad terminal y renace en su novela favorita como la villana de la historia
NovelToon tiene autorización de Hikari Hifumi para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
capítulo 16
Lulú, la dragona, hirguió su largo cuello con una lentitud aterradora. sus escamas, aunque opacas por la tristeza, se erizaron como cuchillas de metal, y sus ojos se encendieron con un brillo carmesí que fijó Alfonso contra la pared. cuando habló, su voz No fue un sonido físico, sino una vibración sísmica que retumbó directamente en la conciencia de Alfonso, cargada de una autoridad milenaria.
—¡basta, Alfonso!—el ruido mental fue tan tan potente que el príncipe tuvo que sujetarse la cabeza—¡recuerda quién eres y ante quién estás! que sea tu animal espiritual y comparta tu sangre no te otorga el derecho de usarme como el saco de tus frustraciones. no soy un objeto que puedes patear porque tu mundo se cae a pedazos.
Lulú acercó su enorme hocico a escasos centímetros del rostro de Alfonso. el calor de su aliento, con olor a azufre y ceniza, le secó las lágrimas de golpe.
—¿me culpas por no detenerte?—continuó Lulú con un veneno gélido—yo soy tu instinto, No tú carcelero. te lo advertí. te dije que Lilo que nos unía a ella era sagrado, y que si entregabas tu corazón a Isabela, el hechizo se rompería. el olvido es un velo frágil, y tu traición fue la llama que lo consumió.
Lulú extendió sus alas con un rugido doloroso, ocupando cada rincón de la destrozada recámara.
—por tu culpa....—gruñón, y el suelo tembló bajo sus garras—he perdido el favor del rey de las bestias. me has convertido en una paria entre los míos. mi propio hermano me desprecia porque permití que usaras mi mi esencia para profanar la mente de una elegida sabías que Hades le gustaba Elizabeth
la dragona se inclinó, mostrando sus colmillos bañados en un fuego que ya no era dorado, sino un azul gélido y castigador.
—nunca debiste borrarle la memoria Elizabeth. ella te amaba de verdad, y tú, por miedo a que que descubriera que Hades estaba enamorada de ella o por el simple deseo de poseerla sin consecuencias, le borraste su pasado. pero el destino no olvida. ella ha recordado quién eres en realidad, ha recordado lo que le hiciste.... y por eso hoy camina hacia el altar con Hades con la cabeza en alto, mientras nosotros nos pudrimos en este encierro.
Alfonso se cubrió el rostro con las manos, pero la voz de Lulú seguía taladrando su mente.
—ella ya no es la niña que manipulaste, Alfonso. es la mujer que te entregó a tu propia oscuridad. y lo peor de todo es que el rey de las bestias ya no nos reconoce como sus hijos. estamos solos.
el pánico de Alfonso era una mancha aceitosa que emponzoñaba el vínculo entre ambos. se movía por la habitación como un animal acorralado, con los ojos desorbitados, negándose a aceptar que el peso de la corona se le había resbalado de los dedos para siempre.
—¡Cállate, cállate, cállate!—gritó, golpeándose las sienes con los puños—¡tú me tienes que ayudar! tienes que hacer que Elizabeth vuelva a ser mía, que el trono vuelva a ser mío.¡usa tu magia, busca una grieta, pero trae la de vuelta!