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La Ceo De Cristal

La Ceo De Cristal

Status: Terminada
Genre:CEO / Mujer poderosa / Romance / Completas
Popularitas:7.3k
Nilai: 5
nombre de autor: SherlyBlanco

sinopsis de La CEO de Cristal:

​La traición: Salma, una CEO exitosa y poderosa, ve su mundo perfecto colapsar cuando descubre un enredo amoroso entre su prometido, Mauricio, y su mejor amiga, Rebeca.

​La transformación: Tras este duro golpe, Salma se convierte en una mujer fría, calculadora y distante, levantando una armadura de hielo para protegerse y enfocándose por completo en su imperio corporativo.

​El nuevo camino: En su proceso de reinventarse, Salma se cruza con Malik, un hombre reservado y de noble corazón que desafiará su frialdad, mientras enfrenta las intrigas de la prepotente madre de este, Soraya.

​El gran secreto: Más allá de las traiciones y el nuevo romance, el verdadero vuelco de la historia ocurrirá cuando salga a la luz el mayor misterio de su vida: Salma no sabe que es adoptada, un secreto que sus tíos Clara y Fernando han guardado por amor.

NovelToon tiene autorización de SherlyBlanco para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 17: Sombras del pasado y la tormenta que se avecina

El sol de la tarde se filtraba a través de los altos ventanales de la mansión Jiménez, tiñendo la estancia con una luz dorada y cálida que contrastaba fuertemente con la tempestad emocional que había sacudido a la familia en los últimos meses. En el centro de la sala, rodeada por el afecto renovado de sus padres, Rebeca sostenía entre sus manos el pequeño body de bebé con el tierno bordado que proclamaba la llegada de una nueva vida. Las lágrimas de Aurora, cargadas de alivio y un amor incondicional, mojaban las manos de su hija, mientras Carlos las envolvía a ambas en un abrazo protector que parecía querer blindarlas contra el mundo entero.

—Vamos a salir adelante, hija —susurró Carlos con la voz ronca, acariciando la cabeza de Rebeca—. Este bebé es una bendición, una nueva oportunidad para todos nosotros. No estás sola. Tu madre y yo estaremos contigo en cada paso, cuidando de ti y de nuestro nieto.

Rebeca asintió lentamente, sintiendo un efímero destello de paz en medio del caos mental que a veces la arrastraba a abismos oscuros. Sin embargo, en el fondo de la mirada, la sombra de su obsesión por Mauricio y el rencor acumulado hacia Salma seguían agazapados, esperando el momento propicio para despertar. Saber que llevaba en su vientre la sangre de los Goncalves le otorgaba un retorcido sentido de poder, un hilo invisible con el que planeaba tejer su venganza definitiva.

Mientras tanto, a varios kilómetros de distancia, en la imponente y sobria oficina principal de *Corporativos Varela*, Salma se encontraba de pie frente al ventanal que dominaba el bullicioso horizonte financiero de la ciudad. Su mente, habitualmente a prueba de balas, era un torbellino de emociones encontradas. La revelación de que Clara y Fernando no eran sus verdaderos padres biológicos, sino sus tíos protectores que habían guardado el doloroso secreto de la tragedia de sus padres, aún resonaban en su pecho como un eco distante pero punzante.

A pesar del dolor inicial y de la sorpresa, el amor que sentía por sus tíos no había disminuido ni un ápice. Ellos la habían criado, la habían convertido en la mujer implacable y exitosa que era hoy, y eso valía más que cualquier lazo de sangre. Sacudiendo los pensamientos colaterales, Salma exhaló un suspiro profundo y enfocó su atención en el tablero de trabajo. El contrato con los Volkov estaba a un paso de concretarse, y esa alianza representaba la expansión internacional definitiva de su imperio.

Dos días después, en una exclusiva galería de arte situada en el distrito financiero —un espacio alquilado exclusivamente para una recepción privada entre los Varela y los Volkov—, el encuentro dio inicio bajo una atmósfera cargada de elegancia y falsas sonrisas. El lugar estaba decorado con esculturas minimalistas, luces tenues y camareros que circulaban con bandejas de champaña y finos canapés.

Salma hizo su entrada con un impecable vestido midi de corte estructurado en color azul marino, que realzaba su esbelta figura y su aire de absoluta autoridad. Apenas cruzó el umbral, las miradas de los presentes convergerán en ella.

Malik Volkov, enfundado en un traje de sastre italiano hecho a medida, se apartó de un grupo de empresarios y caminó directo hacia ella con una sonrisa educada.

—Salma, es un placer verla de nuevo —saludó Malik con voz suave, tomando su mano con una cortesía impecable para depositar un leve beso en los nudillos.

—Gracias, señor Volkov. La puntualidad y la elegancia son parte de nuestra carta de presentación en Varela —respondió ella con una cortesía distante, retirando la mano con sutileza y manteniendo su habitual armadura de hielo.

A pocos metros de distancia, observando la escena con los ojos entrecerrados y una expresión de profundo desagrado, la señora Soraya Orlov de Volkov dejó la copa sobre la bandeja de un camarero y se acercó con pasos pausados pero imponentes, haciendo sonar sus tacones contra el suelo de mármol.

—Veo que la señorita Varela sabe cómo hacer una entrada dramática, tal como lo hizo en su fallida boda, según tengo entendido por los tabloides locales —soltó Soraya sin filtro alguno, cruzándose de brazos y clavando sus afilados ojos oscuros en Salma.

El comentario, cargado de un veneno sutil pero directo, hizo que Malik frunciera el ceño con molestia.

—Madre, por favor. Estamos aquí para consolidar negocios, no para revivir chismes de la prensa rosa —intervino Malik con firmeza, intentando detener el ataque.

Salma, lejos de intimidarse o mostrar la más mínima señal de vulnerabilidad, enderezó la postura, elevó ligeramente el mentón y le devolvió a la matriarca una sonrisa tan gélida y perfecta como un témpano de cristal.

—No se preocupe, señora Volkov. Estoy acostumbrada a que las personas que no conocen la magnitud de mis logros intenten escudarse en el pasado para sentirse seguras —respondió Salma con voz pausada y letal, mirando fijamente a Soraya—. Pero le aseguro que mis negocios son tan limpios y sólidos que ni el chisme más bajo de esta ciudad podría mancharlos. Si estamos aquí sentados hablando de alianzas, es porque su hijo reconoció el valor de mi empresa, no por lástima.

El silencio que siguió a la respuesta fue absoluto. Soraya abrió ligeramente los ojos, sorprendida por la audacia de una joven que se atrevía a retarla en su propio terreno sin pestañear. Lejos de enfurecerse, un destello de respetuosa intriga cruzó por el fondo de los ojos de la matriarca rusa; en su mundo, la sumisión aburrida era moneda corriente, pero el carácter indomable era una rareza digna de respeto.

—Tienes agallas, muchacha. Eso lo admito —murmuró Soraya con una sonrisa torcida, tomando otra copa de champaña de manos de un camarero—. Veamos si esas mismas agallas se reflejan cuando revisemos las cláusulas financieras de la auditoría internacional. Mañana a primera hora en mi despacho privado. No tolero retrasos.

—Puntualidad británica, señora Volkov. Nos vemos mañana —sentenció Salma con una reverencia leve y profesional, antes de dar media vuelta y alejarse hacia la barra de bebidas.

En cuanto la recepción terminó y los invitados comenzaron a dispersarse, Malik interceptó a su madre en un rincón privado de la galería, visiblemente molesto por la actitud que había tenido.

—Madre, ¿se puede saber qué fue lo que intentaste hacer hace un momento? —espetó Malik en un tono bajo, pero cargado de severa firmeza—. Atacar a Salma Varela de esa manera frente a toda la alta sociedad no tiene excusa.

Soraya lo miró con los brazos cruzados, arqueando una ceja con absoluta superioridad y una sonrisa socarrona.

—Por favor, Malik. Te conozco mejor que nadie —respondió su madre sin inmutarse, clavando sus fríos ojos en él—. No intentes ocultarlo, es evidente que esa mujer te atrae de una manera u otra, y por eso mismo te digo que ese proyecto no debe aprobarse; recházalo y busquemos otra consultora.

Malik apretó la mandíbula, sintiendo que la sangre le hervía ante la intromisión. Aunque en su interior la presencia de Salma le fascinaba, jamás lo admitiría de esa forma y menos permitiría que los prejuicios de su madre arruinaran un negocio brillante.

—Te equivocas, madre —replicó Malik con frialdad, plantándose frente a ella con autoridad—. Mi interés en Salma Varela es estrictamente comercial, pero si de algo tengo dudas, es de tu capacidad para separar tus prejuicios personales de los negocios. El proyecto de su empresa es impecable, brillante y altamente rentable. Y por primera vez en mi vida, te voy a llevar la contraria de manera oficial: voy a aprobar el contrato, firmaremos la alianza con *Corporativos Varela*, y lo haré porque los números y la estrategia hablan por sí solos. No permitiré que tu antipatía sabotee una expansión millonaria.

Soraya abrió ligeramente los ojos, perdiendo por un segundo la compostura ante la férrea negativa de su hijo. Comprendió que Malik había tomado una decisión irrevocable.

Mientras tanto, en la otra punta de la ciudad, la vida transcurría bajo dinámicas muy diferentes. Por un lado, Rodolfo Goncalves, consumido por una obsesión enfermiza tras la humillación pública, había comenzado a seguir los pasos de Salma Varela de cerca, vigilando sus movimientos con una paranoia ciega.

Pero la verdadera tragedia en la mansión de los Goncalves estalló por otro frente. Meses atrás, aprovechando el caos y la ruina, Rodolfo había comenzado una relación clandestina con su joven secretaria, una mujer sumamente calculadora e interesada. Las cosas escalaron cuando ella quedó embarazada y, utilizando la noticia como un ultimátum, presionó a Rodolfo para adueñarse de la mansión y de los pocos bienes que quedaban.

Cegado por su soberbia, Rodolfo tomó una decisión despiadada. Una tarde, al regresar Mauricio a la casa tras una larga jornada, se encontró con las maletas de ambos tiradas en la entrada y las cerraduras cambiadas. La joven secretaria, flanqueada por guardias, los miraba con desprecio desde el umbral.

—Se acabó, Rodolfo ya no los quiere aquí. La casa es nuestra, y ustedes estorban —les espetó con frialdad, echándolos a la calle sin un centavo.

Rodolfo, que intentó intervenir tímidamente, terminó cediendo ante la manipulación de su nueva pareja, permitiendo que su propia familia fuera expulsada. Alicia, destrozada física y emocionalmente tras años de maltratos, se derrumbó en la acera, llorando amargamente al verse en la calle.

—Tranquila, mamá... Todo va a estar bien. Te lo prometí —le dijo Mauricio con una calma inquebrantable, ayudándola a levantarse.

Rodolfo, que observaba desde la ventana con una sonrisa cínica, estaba convencido de que su hijo terminaría vagando por las calles sin un lugar donde caer muerto, arruinado y rogando por ayuda. Lo que el viejo patriarca ignoraba por completo es que las largas noches de insomnio y el trabajo clandestino en las madrugadas habían dado frutos.

Aunque Mauricio aún no era un hombre millonario, las ganancias de su propia empresa de tecnología y consultoría digital le habían permitido ahorrar lo suficiente. Con paso firme, tomó las maletas de su madre y la guio hasta un apartamento pequeño, pero acogedor, limpio y seguro, ubicado en una zona residencial tranquila de la ciudad. Al abrir la puerta y ver el pequeño hogar que su hijo había preparado especialmente para ella, Alicia rompió en llanto, pero esta vez de profundo alivio: por fin eran libres de las cadenas de Rodolfo.

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Patricia Cedeño
excelente
Patricia Cedeño
hermosa novela ..así sin tanta maldad ..corta y muy buena ..escritora tienes un 10 ya te sigo para seguir leyendo tus novelas.. felicidades 🎉
Sherly 💜: 👏🏾👏🏾👏🏾
total 2 replies
Ales🌷🍃
Una historia objetiva, con drama y giros argumentales. La traición de Rebeca y Maurício marcó el inicio de la liberación de Maurício y Alícia del tormento que Rodolfo representaba y, lo más importante, salvó a Salma de un golpe mucho mayor, ya que Maurício estaba completamente manipulado por su padre. Malik fue la segunda oportunidad de Salma. Si no hubiera sido por la sobriedad de Nika, habría cometido un error absurdo. Rodolfo murió. Todos los demás se arrepintieron de sus errores y cambiaron. Me gustó; quizás la descripción de la relación entre Malik y Salma careció de cierta profundidad, pero no hubo medias tintas ni cabos sueltos. Felicitaciones a quien la escribió/publicó.
Sherly 💜: gracias por tu apoyo ☺️🫂
total 1 replies
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