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La Heredera Perdida (Temporada 1)

La Heredera Perdida (Temporada 1)

Status: Terminada
Genre:Venganza / Traiciones y engaños / Amor-odio / Completas
Popularitas:1.1k
Nilai: 5
nombre de autor: BessyRod

Géneros:

Romance
Drama
Misterio
Comedia
Alta socie.dad

NovelToon tiene autorización de BessyRod para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo:14

La imagen de elección

La presencia de Vivienne Beaumont dentro de la boutique cambió completamente la atmósfera que había reinado hasta ese momento.

Unos segundos antes, el lugar mantenía una tranquilidad elegante. El sonido de los pasos de las asesoras sobre el suelo de mármol, el movimiento delicado de las telas mientras ajustaban los vestidos y las conversaciones discretas de las empleadas creaban una sensación de exclusividad y perfección.

Pero la llegada de una mujer como Vivienne Beaumont era suficiente para transformar el ambiente.

Las asistentes, acostumbradas a recibir a miembros de las familias más importantes de la sociedad, reconocieron inmediatamente su presencia. No era necesario que alguien anunciara su nombre; la seguridad con la que caminaba, la forma en que todos ajustaban su postura y el respeto que despertaba dejaban claro quién era.

Vivienne Beaumont no era simplemente la madre de Alexander.

Era una mujer que durante años había protegido el legado de su familia, una figura respetada dentro de los círculos más exclusivos de la sociedad y una persona cuya opinión tenía un peso importante dentro de las decisiones de los Beaumont.

Había dedicado gran parte de su vida a mantener el prestigio de su apellido, defendiendo las tradiciones familiares y asegurándose de que cada decisión importante estuviera a la altura del nombre que representaba.

Para Vivienne, una familia poderosa no se construía únicamente con dinero o empresas.

Se construía con imagen, disciplina y las personas correctas a su lado.

Por eso observaba cada detalle.

Cada gesto.

Cada palabra.

La futura esposa de Alexander Beaumont no solamente debía amar a su hijo.

Debía comprender el peso de llevar su apellido.

Y esa era precisamente la razón por la que Isabella Valmont todavía estaba bajo observación.

Junto a Vivienne caminaba Victoria Lancaster.

Victoria era conocida dentro de la alta sociedad por su elegancia y su educación impecable. Había crecido cerca de los Beaumont, conocía sus costumbres y había formado parte de su círculo durante años.

Su presencia transmitía seguridad.

Vestía un conjunto elegante elegido cuidadosamente para la ocasión. Sus zapatos de diseñador combinaban perfectamente con su apariencia refinada, mientras que sus joyas, aunque discretas, demostraban la posición de su familia. Su cabello estaba arreglado con un estilo sofisticado que resaltaba su imagen perfecta.

Victoria sabía cómo comportarse en aquel mundo.

Sabía qué decir.

Cómo sonreír.

Cómo mantener una apariencia impecable.

Era la clase de mujer que muchas familias influyentes elegirían sin dudar.

Y Vivienne lo sabía.

Alexander levantó la mirada al verlas entrar.

—Madre.

Vivienne sonrió ligeramente.

—Alexander.

Victoria se acercó con tranquilidad.

—Alexander.

Él respondió con una ligera inclinación de cabeza.

—Victoria.

Su tono fue correcto y tranquilo.

No había emoción oculta.

No había una mirada diferente.

Para Alexander, Victoria siempre había sido una persona importante en su vida, alguien que había estado cerca de su familia durante años.

Pero nada más.

Isabella observó la escena desde el espejo mientras las asesoras terminaban de acomodar los últimos detalles de su vestido.

No necesitaba que nadie le explicara lo que estaba ocurriendo.

La llegada de Victoria no era una simple visita.

En una familia como los Beaumont, nada ocurría por casualidad.

Cuando Isabella salió finalmente del vestidor, el silencio apareció de inmediato.

Todas las miradas se dirigieron hacia ella.

El vestido resaltaba su elegancia sin cambiar su esencia. No parecía una mujer intentando convertirse en alguien más para encajar dentro de los Beaumont.

Parecía una mujer que estaba entrando a una nueva familia llevando consigo su propio apellido, su propia historia y su propia fuerza.

Vivienne la observó cuidadosamente.

—Es una elección interesante.

Isabella sonrió ligeramente.

—Espero que eso sea un comentario positivo.

—Depende de la perspectiva.

Isabella levantó una ceja.

—Entonces tendré que confiar en la mía.

Alexander observó la conversación en silencio.

Conocía esa expresión de Isabella.

La misma que aparecía cada vez que alguien intentaba imponerle una opinión.

Victoria sonrió.

—El vestido es hermoso, Isabella.

—Gracias.

—Aunque debo admitir que organizar una boda Beaumont no es sencillo. Hay muchas tradiciones que conocer.

Isabella giró lentamente hacia ella.

—Imagino que tú las conoces muy bien.

Victoria mantuvo su sonrisa.

—He estado cerca de la familia durante muchos años.

La frase parecía inocente.

Pero Isabella entendió perfectamente el significado.

Victoria pertenecía a ese mundo.

Victoria conocía las reglas.

Victoria era alguien que Vivienne ya consideraba adecuada.

Isabella sonrió.

—Eso debe ser una ventaja.

Hizo una pequeña pausa.

—Aunque conocer una familia no significa necesariamente formar parte de ella.

El silencio fue breve, pero suficiente.

Vivienne tomó algunos catálogos de la mesa.

—Victoria podría ayudarte con los preparativos de la boda. Ella conoce nuestras tradiciones y sabe qué detalles son importantes para la familia Beaumont.

Isabella miró a Victoria y después a Vivienne.

—¿Ayudarme?

—Sí —respondió Vivienne.

Isabella mantuvo una expresión tranquila.

—Lamento mucho rechazar la sugerencia, señora Beaumont.

La respuesta sorprendió a algunos presentes.

—No me malinterprete. Estoy segura de que Victoria tiene muchas cualidades y que conoce perfectamente a su familia.

Miró brevemente a Alexander.

—Pero cuando hablamos de ayudar con una boda, espero que no incluya también decidir quién debe ocupar el lugar de la novia.

El silencio llenó la boutique.

Algunas personas evitaron mirar directamente a los demás.

Beatriz Valmont, que había acompañado a su hija, cerró los ojos durante un instante.

Conocía demasiado bien ese tono.

Isabella no estaba buscando una pelea.

Estaba dejando claro que entendía perfectamente lo que ocurría.

Victoria mantuvo la sonrisa, aunque por dentro comprendió algo importante.

Isabella Valmont no era una mujer fácil de apartar.

Para cambiar el ambiente, Isabella tomó una copa de vino que una asistente había colocado sobre la mesa.

—Salud.

Todos la miraron.

Ella sonrió con tranquilidad.

—Es un buen vino. Me gustaría visitar el viñedo algún día.

El comentario parecía casual, pero era una forma elegante de cerrar la tensión.

Isabella no necesitaba levantar la voz para demostrar su posición.

No necesitaba competir con Victoria.

No necesitaba convencer a Vivienne.

Ella sabía quién era.

Y eso era precisamente lo que la hacía diferente.

Alexander la observó en silencio.

Por primera vez, comprendió que el verdadero desafío de aquel matrimonio no sería convertir a Isabella Valmont en una Beaumont.

El verdadero desafío sería aceptar que Isabella Valmont nunca dejaría de ser ella misma.

Y quizás esa era la razón por la que, aunque no quisiera admitirlo, comenzaba a verla de una manera diferente.

Continuará...

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Ana Alvarez
me gusta este libro me tiene atrapada gracias autor
Blogger Ph: Hola, muchas gracias ❤️ por tú apoyo, bendiciones! 🥹❤️🙏
total 1 replies
Ana Alvarez
me gusta la introducción de esta hermosa Novela
Blogger Ph: Hola, muchas gracias ☺️ por tú comentario!🥰❤️
total 1 replies
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