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La Sirvienta Del Rey Lycan.

La Sirvienta Del Rey Lycan.

Status: En proceso
Genre:Época / Viaje a un mundo de fantasía / Hombre lobo
Popularitas:7.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Dalia Hache

Luego de descubrir una cruel traición y caer en un profundo coma en su mundo, transmigró al cuerpo de una sirvienta en el reino del Rey Lycan.

Ella sólo quiere entender como ha llegado a ese lugar, y él no está dispuesto a dejarla ir.

NovelToon tiene autorización de Dalia Hache para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 18

El Gran Salón se convirtió de inmediato en una marea humana y salvaje que descendía en masa hacia los niveles inferiores del castillo. Los murmullos de los nobles, las risotadas de los guerreros del Norte y el choque de los vasos vacíos creaban una sinfonía caótica que retumbaba en las paredes de piedra.

Alana caminaba flanqueada por cuatro guardias reales de la Luna Sangrienta. La rabia le quemaba la garganta mucho más que el miedo. ¿Aceptó? ¿Realmente el todopoderoso Rey Alfa la había arrojado a las fieras solo por no negarle el capricho a su antiguo amor? Apretaba los puños dentro de los pliegues de su vestido, prometiéndose a sí misma que, si lograba salir viva de esa fosa, Azrael pagaría caro cada segundo de esta humillación.

Llegaron a las galerías del coliseo subterráneo. El foso era una enorme arena circular de arena y losas rotas, rodeada por murallas de piedra de diez metros de altura. Arriba, en el palco de honor, los sirvientes encendían antorchas y servían más vino para la realeza.

Sara se acomodó en su sillón de terciopelo con una sonrisa victoriosa, mientras Sköll bajaba a la entrada de las jaulas del Norte para seleccionar personalmente a las fieras.

Azrael, sin embargo, no se sentó en el palco. Descendió por la escalinata de piedra hasta quedar en el pasillo previo a la reja de entrada de la arena, donde los guardias sostenían a Alana.

—Déjenos —ordenó el Rey Alfa con una voz baja que hizo que los guardias se retiraran al instante.

Alana no esperó a que él hablara. Dio un paso al frente, encarándolo con los ojos ardiendo en furia.

—Eres un monstruo —siseó ella en un susurro envenenado—. Creí que la otra vez habías descubierto que no soy tu juguete, pero veo que la sonrisa de tu princesita te ablanda el cerebro.

Azrael no se inmutó por el insulto. Dio un paso hacia ella, reduciendo el espacio entre ambos hasta que Alana pudo sentir el calor abrazador de su presencia. La tomó de la barbilla con firmeza, obligándola a sostener la mirada de sus ojos azules, que ahora brillaban con destellos dorados.

—Cierra la boca y escucha, humana —ordenó él con una gravedad que le erizó la piel—. Sköll trajo a sus lobos Alfa para probar mi territorio. Sara busca una excusa para debilitar mi posición ante las manadas del Este. Si te defendía como una posesión frágil, esta noche habría estallado una guerra en mi salón.

—¿Y tu solución es dejar que me despedacen en la arena? —replicó Alana, intentando zafarse de su agarre.

—Mi solución es demostrarles que ni siquiera la criatura más débil de mi castillo puede ser destruida por sus fieras —dijo Azrael, apretando sutilmente el agarre en su barbilla—. Mi lobo vio algo en ti la primera noche en el foso. Algo que no se rinde. Algo que lucha.

Azrael se inclinó un poco más, acercando sus labios a la oreja de Alana, enviando una descarga helada por su columna vertebral.

—En el centro de la arena hay tres pilares de piedra. Los lobos del Norte son grandes y pesados, pero torpes en giros cerrados. Usa tu tamaño a tu favor. No corras en línea recta. Mantente cerca de los pilares y busca la daga que dejé oculta en la base del pilar central.

Alana parpadeó, sorprendida por la revelación.

—¿Dejaste una daga?

—Sobrevive diez minutos, Alana —susurró Azrael, volviendo a mirarla directo a los ojos con una intensidad que le cortó el aliento—. Haz que se arrepientan de haber dudado de ti. Si lo logras... les quitaré las tierras del Sur y tú nunca más tendrás que servir una sola copa en este castillo.

Antes de que Alana pudiera responder, el estruendo de un cuerno de guerra resonó en el coliseo. La enorme reja de hierro comenzó a alzarse con un chirrido ensordecedor.

—Es hora —dijo Azrael, soltándola y dando un paso atrás.

Alana tomó aire profundamente, enderezó la espalda y cruzó el umbral de hierro, adentrándose en la arena bajo el rugido de la multitud y el sonido distante de los cerrojos de las jaulas del Norte abriéndose.

El chirrido metálico de la reja al cerrarse detrás de ella retumbó en sus oídos como una sentencia.

Alana quedó sola en el centro de la arena. El suelo era una mezcla de arena compacta, tierra húmeda y ceniza fría. El aire en el coliseo olía a azufre, humedad y la peste rancia de las fieras hambrientas. En los palcos superiores, las antorchas crepitaban lanzando sombras grotescas sobre la multitud enfurecida. Sara miraba desde la barandilla con los brazos cruzados y una sonrisa de absoluta satisfacción, mientras Sköll se reía a carcajadas, alzando una copa de hidromiel hacia sus nobles.

Azrael permanecía de pie en el palco central, con la espalda rígida, los puños apoyados en el pretil de piedra y la mirada azul clavada en ella con una intensidad que parecía perforar la penumbra.

De pronto, un gruñido bajo y vibrante hizo que el suelo temblara ligeramente.

Desde las sombras de las tres jaulas opuestas, tres sombras gigantescas emergieron con parsimonia. Eran lobos del Norte: bestias del tamaño de osos adultos, con pelajes grises y sarnosos, colmillos amarillentos que goteaban saliva espesa y ojos de un rojo sanguinolento. No eran simples animales; eran mutaciones salvajes criadas únicamente para matar.

Alana contuvo el aliento. *Diez minutos*, se dijo a sí misma, sintiendo cómo la adrenalina comenzaba a ahogar el miedo en sus venas. *Tres pilares. Girar en cerrado. La daga.*

Los tres lobos no atacaron de inmediato. Rodearon a Alana con movimientos lentos y calculados, enseñando los encías y gruñendo en un tono tan bajo que le hacía vibrar el pecho. El lobo más grande, el Alfa de la jauría, dio un paso al frente y soltó un aullido ensordecedor que hizo retumbar las bóvedas del coliseo.

En las gradas, la multitud estalló en vítores.

—¡Matarla! ¡Despedázala! —gritó Sköll desde lo alto.

El primer lobo rompió la formación y se abalanzó contra ella en una carrera frenética, levantando una nube de polvo.

Alana no esperó. Recordando las palabras de Azrael, corrió directo hacia el pilar de piedra más cercano. Justo cuando sentía el aliento caliente y nauseabundo de la fiera a sus espaldas, se agarró del borde de la piedra y giró bruscamente sobre sus talones.

La enorme bestia, pesada y carente de agilidad en espacios reducidos, no pudo frenar a tiempo y se estrelló de lleno contra el pilar de granito con un impacto seco. El coloso chilló de dolor cuando el sonido de sus costillas crujiendo resonó en la arena.

La multitud ahogó un jadeo unánime. Sara se inclinó sobre la barandilla, perdiendo un punto de su sonrisa.

Sin embargo, no había tiempo para celebrar. Los otros dos lobos aprovecharon la distracción y se lanzaron al mismo tiempo desde ángulos opuestos. Alana corrió hacia el pilar central, el corazón martilleándole las sienes. Se arrojó de rodillas sobre la arena, deslizándose los últimos metros hacia la base de la estructura.

Sus dedos desesperados buscaron entre las grietas de la piedra hasta que su mano chocó contra el frío tacto del metal: una daga de acero valyrio, con empuñadura de cuero y el emblema del lobo de la Luna Sangrienta grabado en el pomo.

Alana cerró los dedos alrededor del mango en el preciso instante en que el segundo lobo caía sobre ella con las fauces abiertas.

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Nadia Leonila Borjas Borjas
que hermoso el rey está muy enamorado que bellos 🤭
Nadia Leonila Borjas Borjas
dios mío está noche no duermo solo de pensar en los siguientes capítulos gracias autora 👏
Aurora
🎶🎶ay que calor, ay que calor, narananana🎶
🌙 Lunas y Alfas 🐺: 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
total 1 replies
Nadia Leonila Borjas Borjas
ojalá que no regrese Alana a su otra vida y que Azrael no muera por amor
Natalia Vasquez
muy caliente, hay que calor, oxígeno que me muero 😂😂😂😂😂🤔🤔🤔🤔🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥.
Nadia Leonila Borjas Borjas
querida autora no puedo con la espera necesitamos más capitulos 🙏🙏
Aurora
Bueno y aquí quede yo, vestida y alborotada, esperando el rifi rafe de estos dos , mejor dicho , cada capítulo me anda dejando🫪 🫪🫪🫪😱😱😱
Natalia Vasquez
ujum y aquí vamos 😂😂😂😂😂😂🤔🤔🤔🤔.
keila arias
Perro
Natalia Vasquez
esa Sara es una perra maldita 😠😠😠😠😠.
Nadia Leonila Borjas Borjas
que emoción 🤭🤭🤭
Atalaya medina
Esta autora a todas sus novelas de lobos siempre le da otro toque. Lejos de lo convencional y eso es lo que la hace única
Atalaya medina
Haber porque no se tiran ellos que estúpidos son
Atalaya medina
Pero hasta cuando a esta mujer la van a manar al foso con los lobos. Horita se hace domadora de lobos qué manía de ponerle pruebas a todo,
Atalaya medina
Ese Skoll tiene nombre de caca de perro y será una muy grande y problemática
Atalaya medina
Por cierto. Creo que a Alana le dio celos 🤭
Atalaya medina
Jajajajajaja me da gracia como siempre a la villana le salen mal las cosas. Pero no sé porque creo que este banquete terminará mal
Atalaya medina
Yo pienso que también, de alguna manera él la está intentando proteger. Porque si no, la deja a su suerte y ya
Atalaya medina
Uy uy Alana, acabas de tener vista a lo que un día te vas a comer jejejjeje
Atalaya medina
Casi los matan ella si que sabe como defenderse
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